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Heterosexual, Infidelidad, Voyeur / Exhibicionismo

El Joven y la Dama

Un chico decide salir con una nueva mujer que ha conocido, en una primera cita, aunque no puede evitar recordar aquella cachonda y tetona con la que terminó hace poco. Primer relato de ROTAOTI, obra que abarca varios autores con varias historias sexys y con muchísimas filias que seguro os gustarán.

Bienvenidos, esto es Relaciones de Pareja dentro del Archipiélago del Incesto, ustedes saben que nuestra novela principal, TAOTI-El Archipiélago del Incesto, trata sobre una historia, una familia que poco a poco pierde la cordura hasta caer en la depravación absoluta. Es una historia larga, compleja, con muchos personajes que poco a poco se van desarrollando y que van contando un relato específico. Mientras esto sucede queremos contarles un poco sobre este lugar, este archipiélago, este lugar mágico donde cosas deliciosas pueden suceder en cualquier esquina, en cualquier rincón. Prepárense para horas de diversión, diferentes autores, diferentes estilos, diferentes historias, todas sucediendo en un mágico lugar, todas historias de Relaciones de Pareja dentro del Archipiélago del Incesto.

La había conocido hace varias semanas, la primera vez que la vio no le encantó precisamente, pero era guapa, no se sintió fascinado con ella pese a su carisma natural, no la miró de pies a cabeza con lujuria degustando su cuerpo con su mirada, aunque su cuerpo menudo no era plano, no era la miss universo, pero no era fea. El joven había pasado demasiadas semanas sin eyacular dentro de una mujer y veía en ella una hermosa chica con la cual conversar y tener la posibilidad de pasar un buen rato, ser amigos, ser jóvenes que salían de vez en cuando y quién sabe, tal vez ser algo más serio más adelante. No la veía como el amor de su vida, no era la chica que siempre soñó, era la chica guapa que amablemente acepta su invitación, posiblemente ella también tenía a su gente, su grupo de jóvenes cachondos que querían salir con ella, pero precisamente buscaba salir de lo común al aceptar una cita tranquila con él, sabiendo que él no era de los que quería joder a cualquier costo en la primera cita. Se aparece en el lugar, en la puerta de su trabajo, la chica no tarda en salir, habían quedado en un horario en particular, no le molesta esperar, solo que le habían enseñado que los hombres de otras islas no suelen esperar a las hembras, él a pesar de cumplir esta costumbre, no le importaba romperla solo por ahora para ver a la muchacha que estuviera por venir.

RECEPCIONISTA RUBIA. No creo que él quiera acostarse con ella, está demasiado ocupado con sus estupideces, no tiene energía para esto y por esa estupidez va a perder a una gran mujer como ella.
RECEPCIONISTA MORENA. No se quedará con ella, no perderá el tiempo y se buscará un chico que sí la aproveche.

Se queda allí parado esperando, mientras escucha los murmullos de las otras chicas, de los jóvenes, de los que por allí pasean, ya suficiente con lo que escuchaba en su área laboral para entender cómo eran las dinámicas actuales, sabía qué querían las chicas de ciertas edades, escuchaba en sus compañeros los nuevos requisitos. Utilizaba la información que tenía a la mano, a podía escuchar algunas cosas por allí, sabía que la situación no hacía más que empeorar, era la dinámica actual de las relaciones interpersonales, es por ello que trata de usar sus minutos allí esperando para oír a las chicas, olvidarse de la política actual y gozar. Pero este intento tiene sus complicaciones, intenta escuchar pero no puede evitar aprovechar el momento para vislumbrar allí parado a dos mujeres curvilíneas, una con buenas tetas que saltaban a cada paso que daba, con esos melones capaces de alimentar hijos de granjeros, se podían ver bien rebotando en su cama. Le gustaba esa vista hermosa pero sabía la realidad, inmediatamente recuerda que la última tetona que tuvo entre las piernas dando sentones y exprimiendo su semen no dudaba de irse en las noches con los muchachos rubios de cierta banda supuestamente delicuencial. Qué lamentable, lo que hubiese sido embarazar a esa mujer, a esa golfa de tetas enormes de su ex, pero le gustaba el pelo claro, él la miraba como un animal, a la que estaba caminando ahora y a su ex cuando tenía la oportunidad de mirarla andar con sus enormes tetas rebotando.

RECEPCIONISTA RUBIA. Si él no hace un movimiento pronto ella no tendrá alternativa, yo te lo digo, ella es capaz de irse de ahí con uno de los chicos de la Isla Guapa.

Durante los últimos cincuenta años la isla había entrado en un proceso lento y horrible de decadencia y muerte, las personas tenían menos hijos y la mitad de estos se terminaba largando del país, cosa que provocaba que aún menos gente terminara viviendo aquí, incrementando la crisis. Lo podía ver en el día a día, la economía era difícil y la cultura se vio forzada a cambiar, las bodas ya no eran simples, las hijas ya no eran prometidas a los otros hijos de los vecinos, las citas ya no conducían a un futuro casamiento o a una relación seria, no ahora, las chicas ya no hacían caso a sus padres para casarse. La dinámica había cambiado, algunas chicas, varias, no buscaban a sus parejas en las ciudades, no lo hacían en los centros poblados más importantes, ellas se unían a los hombres en base a la posibilidad de largarse de aquí o de heredar un buen pedazo de tierra en algunos sectores más privilegiados, ya se residencial o agrícola. Trata de respirar hondo, los últimos años habían sido duros para este lugar y las costumbres de apareamiento entre los humanos que vivían en este hermoso archipiélago estaban en plena crisis, algo parecido se decía que pasaba en otros países, supuestamente sucedía en países asiáticos muy desarrollados y en algunos europeos los cuales no puede recordar en estos momentos. Entiende que el estancamiento de la población puede provocar en todo el lugar un problema tan grave como el que ha estado ocurriendo en los últimos años o uno peor, no tenía demasiadas expectativas, esto era algo grave, le gustaría decir que no le interesa, prefiere pensar en sus cosas pero eso es una ilusión.

GIANINA. Ahh, que rico, que rica tu verguita amor, qué rico, sigue así, ay papi, ay, ay. ¡Ahhh! Oh-ohhhh, pappppiiiiii.
WALTER. Móntame, ¡móntame, ohhhhhh!

Recordaba a su amor de entonces montándole la verga, viendo sus pezones hipnotizantes a los que podía pegarse y chupar como un niño pequeño, apuntando furiosos hacia arriba, el frente o hacia los costados, enormes pezones con areolas saladitas para chupar y lamer, tetas chupables aptas para morder en los momentos más inoportunos. Recuerda a su amor aferrándose a él cuando la jodía con todas sus fuerzas, veía en su mente sus tetas bamboleantes mientras él aguantaba la corrida, sujetaba con fuerza sus caderas y trataba de no gemir al ritmo de ella pues vería que no era tan hombre como esos tipos con los que ella estaba ahora. Los rubios, la secta rural, se los imagina con sus supuestas vergas de veinticinco centímetros taladrando a su hembra, se los imagina llenando sus agujeros como en una fiesta sexual, una auténtica orgía, se los imagina taladrando sus agujeros deseosos de piel latina, con uno, dos, o hasta con tres hombres al mismo tiempo. Piensa en su hermosa Gianina gritando como la puta que era con esas enormes vergas, esas gigantescas trancas pálidas, se imagina a tres de estos tipos follándolas como mejor podían, esos infelices, rayos, incluso pensar en ellos hacía que su propia verga se parara, pensando en esos infelices, pensando en los putos que poseían ahora a su antigua puta. Su chucha podía albergar trancas de ese tamaño, pero se podía conformar con la suya, que no era gigantesca, pero no cumplía con las bromas que se hacen con respecto a las personas de otras islas que supuestamente no eran del promedio y que palidecían ante las moles que tenían los penes de apariencia nórdica.

GIANINA. Sí, sí, síiiiiiii, aaaaahhhhhhhhhhhh, ¡¡¡hijoeeepuutttaaaaaaaaahhh!!! ¡Aaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!

https://i.ibb.co/xqrbG6Mf/025-441.png

Gianina y Walter teniendo gran sexo

Cada vez que jodían ella genuinamente tenía orgasmos con un cuerpo y su ritmo a la hora de follar, sujetando las enormes tetas marrones que la putita, su putita tenía y aguantaba la corrida al ver esos melones moviéndose de arriba a abajo, en diferentes direcciones salvo cuando las mordía succionando. La putita además no se contenía, soltaba jugos que daba miedo, embardurnando su miembro viril y engrasando a gusto para acelerar la jodiendo, permitiendo además que él pudiera rellenarla a su gusto, penetrándola como un pistón, aumentando la fluidez y velocidad de la jodienda, provocando más movimiento en las carnes y poca grasa de la mujer exótica para los rubios del pueblo. Se sujetaba a las caderas e impulsaba su polla, normal, promedio, pero la agitaba en su interior buscando impactar con el cérvix, lográndolo, escupiendo cuando tomaban las pastillas del gigantesco hospital la abundante cantidad de lefa acumulada para esta señorita, solo para ella. La adicta al líquido lo convencía cada vez que jodían que ambos eran el uno para el otro, soltando sus jugos de forma abundante, embadurnando sus cuerpos con sus jugos, gozando con todas lar carnes y líquidos que ambos pueden emanar en sus amplias sesiones sexuales, todavía puede sentir en la polla toda la lubricación que engrasaba el sexo entre ambos. La mira en su mente subiendo y bajando la chucha, dejándose eyacular por él, pudiendo aguantar un poco más de su tiempo estándar, besando y mamando de sus hermosos pezones oscuros y gordos, lamiendo las areolas color marrón oscuro que la chica latina poseía para gusto suyo y ahora de otros.

WALTER. Ahhhhhhhh, me vas a hacer correeeeeerrrrmeeeee!

GIANINA. ¡Papittttoooooooo! ¡Aaaaaayyyyyyyyy! No me preñes que no tengo el control de embarazoooooooooo, ¡aaaahhhhhhhhh, ayyyyyyyyyy! Papi cuanta lechita, ayyyyyyyy.

Recuerda con añoranza las noches de placer que tenía con ella, tal vez su ruptura fue para bien si nos ponemos a analizar desde puntos de vista más analíticos pues cada uno está con las personas que desea y necesita, al menos en el ámbito general, sin embargo él no se quitaba de la cabeza las noches excitantes que tuvieron. Se repetían en su mente, manifestándose en sendas masturbaciones que lo mantenían despierto y luego a veces estaba algo cansado para continuar su día, olvidar esas tetas no era asunto sencillo y ya anticipaba que debía mejor focalizar sus pensamientos en otras señoritas que también pudieran darle el mismo placer. Se supone que encontrar un buen prospecto no sería demasiado difícil esta era una isla poblada y también habrían chicas en el otro pueblo al otro lado de la formación de tierra, habría una por allí cruzando el agua hacia las otras islas o una joven guapa más cerca de lo esperado, una que no se fuera con los acaparadores de mujeres jóvenes y maduras. Así lo sucedido tiempo atrás con su ex novia ya no le tendría que molestar, ella, la tetona, la mujer de pezones gordos y marrones, con ese chochito y ano desprovisto de pelos que gustaba mamar a cada rato y que no le permitía penetrar salvo que él la emborrachara demasiado, esa dama a la que él veía con cierto cariño, esa putita que terminó largándose con los rubios new age. Según ella acabaron la relación en buenos términos, claro, ella fue la interesada en acabarla, él no tenía ni idea que eso estaba a punto de pasar, el dolido fue él, la víctima desde su punto de vista también fue él, pero habían quienes se preguntaron qué pasó realmente, él no lo dijo en voz alta, decir que los rubios tenían más hombría que él era vergonzoso. El beneficio de todo esto fue que no hubo drama, aparentemente, al ser ella la que terminó y se fue se desataron las especulaciones pero eran solo eso, finalmente terminaron tan pronto ella dejó de hablar con ellos, ensimismada en sus nuevos amigos, aquellos de penes generosos si se hacen caso a dichos rumores sin sentido.

WALTER. Nunca había tenido una noche como esta, es la mejor jodienda del mes, amor, sin lugar a dudas es la mejor que me has dado.

GIANINA. Y habrán muchas más de las que puedas recordar, para que me evalúes bebé, vendrán muchas jodiendas, para que tu lindo pene sea feliz y tengas muchos orgasmos y mucha carne en tu vida.

Pasó mucho tiempo de ello, cuando agarraba su mano y la ponía en una de sus tetas, por lo general su teta izquierda, magreando todo lo que podía, marido y mujer, destinados a vivir y follar todo el día, la noche entera, la extrañaba, pero esto no era su motivación principal, no pensaba en ello todo el día aunque le gustara hacerlo. Prueba de ello eran los rastros de semen que aún aparecían en su cama, ese era el lugar de sus placeres y sus tormentos, es ahora el lugar de los recuerdos, cada vez más nítidos, sus fantasías, las cosas que le hubiera gustado hacer con ella, las perversiones que no intentaron pero que ella no estaba por completo en desacuerdo para practicarlos a la hora del sexo. Era su campo de pelea, su litera del amor, ahora solo para él, destinado a sesiones masturbatorias, sesiones solitarias de amor propio, cosa que estará a punto de cambiar, sin dudas, ahora ya se había encontrado con otras personas que lo ayudarían sin duda a olvidar el amor que sentía por la otra persona, era su momento, una ventana de nuevas jodiendas afectivas. Mira a las personas a su alrededor, saliendo de ese trabajo donde está su nueva conquista, él espera mientras las damas cotorrean y comentan diferentes asuntos a su alrededor, tranquilo serena su mente abierto a lo que podía acontecer con su nueva chica, la espera, falta poco, se distrae mirando un poco a su alrededor, disfrutando del paisaje, el movimiento de esta parte de la ciudad. Su isla era tal vez la más poblada, tenía que confirmarlo pero le parece que sí lo era, tenía dentro de sí importantes poblados y ciudades, o bueno, lo que se le podía decir ciudad, tener dentro de sí a una cantidad importante de gente, autoridades y centros comerciales indudablemente hacía de esta una ciudad muy importante, tal vez la más importante de toda la isla, con el perdón de la otra, la isla turística.

RECEPCIONISTA MORENA. No, él, no la merece.

RECEPCIONISTA RUBIA. Para nada, es evidente que terminaron en ese momento.

Salen más trabajadores de esta zona, llena de restaurantes, bodegas, notarías y un banco más allá, mira a las personas, reconociendo a alguna y saludándola para después estar alerta a la muchacha con la que iba a salir el presente día, finalmente la reconoce, la muchacha que conoció recién en los últimos días, semanas, se presenta. La damita es sencilla, de pelo negro, piel moderamente trigueña, mestiza, de senos pequeños a comparación de la que acaba de salir de su trabajo, pero buenas nalgas, caderas aceptables para parir un par de hijos entre los 20 y 30 años, no tan alta como las rubias que exportan los amigos del interior de la isla, pero igual con una estatura linda para maniobrar y cargar a la hora del sexo. Se acerca la chica, se saludan, un beso en la mejilla, de los primeros que se dan en general pues sus saludos habían sido un poco informales anteriormente, él rodea a su nueva señorita con un brazo, avanzan por las calles movidas de personas, es viernes por la tarde, el ambiente es bonito para hacer diferentes cosas en pareja. Pueden notar el amplio movimiento de gente hacia sus casas y hacia otros lugares de diversión, caminan ambos hacia el patio de comidas donde pedirán algo comercial, la comida de una franquicia, de las que hay en la isla, que llegaron hace algunas décadas promoviendo una especie de monopolio de esta empresa en dicho ámbito, sin embargo hace poco salió un nuevo comercio que amenaza sin dudas con hacerle algo de competencia. Hace algo parecido a un abrazo y se preguntan qué han hecho en los últimos días, la señorita parece que sí desea estar allí, igual es comida gratis, a pesar de la crisis, él se ofreció a pagar completo la primera vez, no es que sea una obligación, algunas ya están optando por pagar ellas y fomentar la igualdad económica, pero en este caso él no tiene problemas en comenzar a pagar al menos en las primeras citas.

WALTER. ¿Cómo te ha ido últimamente bonita?

Le gustaba decirle así a su chica, así le decía a la otra, pero se equivocó, no necesariamente es un error, puede ser un comentario divertido, ella no se indigna, parece divertida con la palabrita escogida, Nadia sonríe y siguen con la caminata rumbo a la comida, responde amablemente, mostrando cierta educación al andar, luego al masticar. Al llegar piden lo común, comen contándose diferentes cosas sobre su vida, algo sencillo, con cierta bulla debido al patio de comidas en el que se encuentran, es el pequeño mall en el que se encuentran, tal vez el segundo más importante del país, con tiendas de ropa, un cine donde películas moderadamente nuevas son proyectadas junto a otros títulos más antiguos. Son las horas nocturnas y siguen degustando la comida, comiendo lento, sin apurarse, intercambiando experiencias y recientes entrevistas laborales, hay trabajo en la isla, pero es el que nadie quiere hacer, el común, del que se paga poco, por lo que las gentes siguen buscando más cosas, escapar de la isla y encontrar mejores oportunidades. Sonados eran los casos de chicas que aprovechaban la inocencia o dinero de algunos turistas para lograr que las saquen, su ex jamás hizo eso, le gustaba el dinero pero su nacionalismo le impedía salir de aquí, siempre hablaron de tener en esta isla algo para vivir, algo pequeño para dar trabajos a los demás, tal vez ayudar incluso a la comunidad con su empresa. Ahora se presentaba una nueva oportunidad, ahora que estaba con esos, los rubios, ahora podría colaborar con ellos en sus industrias, esas cosas que hacen ellos en el interior del país que le produce tantos réditos a sus amigos, sea lo que sea, que casi nadie sabe qué es lo que realmente logran hacer para mantener a sus familias tan numerosas y consumidoras de mujeres.

NADIA. Tengo bastante trabajo, últimamente el jefe se ha ido de vacaciones y hemos tenido que pedir apoyo a unas personas de la otra isla, ha sido bastante fuerte, no te imaginas, como criar un bebé, casi.

WALTER. Ya me imagino, deben estar locos ahorita.

Se tranquiliza, finalmente podía hablar de otra cosa con otro ser humano, lejos de las tonterías, lejos de pensar en cosas del pasado, pensar su ex novia le traía cierto rencor, no debería, habita los hogares de los desconocidos que tienen abuelas, madres, hermanas, hijas y nietas sospechosamente muy parecidas entre sí. Igual no se distrae, sabe que esto es realmente irrelevante, a quién le interesa si los hijos de otros se parecen a sus madres o las tuvieron con estas, lo que importa es que la mujer que tiene al frente sea la candidata a tener los suyos propios o si puede llegar a convertirse en la amiga fiel que al menos su panocha tendrá las veces que a ella se le antoje. Conversan en el centro de comidas, hablan de diferentes temas, de trabajo, de estudios, de aspiraciones, de los gustos de cada uno, no sexuales, de cosas más aleatorias, de varios temas, incluso hablan de la familia y de las últimas noticias de los hermanos de ambos, si hubieran, no era su caso, lamentablemente. Sin embargo ella sí tiene dos hermanos, excediendo sus padres el número legal de dos hijos por mujer, instaurado hace mucho tiempo para evitar el colapso alimentario de la isla en una época pasada que ya no aplica el día de hoy, pues la política de dos hijos aquí ya no se emplea en la isla 3 y menos aún se aplica en el país más grande, donde ya se puede tener el número de descendientes que uno quiera. Tres vástagos, nada mal, no es criticable, pero en su mente se suceden diferentes justificaciones para esta situación, dependiendo de su edad, qué sanciones les habrán impuesto, se pregunta qué pudo haber acordado la madre y las autoridades, su cita actual mira su rostro y entiende qué es lo que pueda estar pensando, quiere responderle pero algo los distrae, una chica se sube a una mesa y se arma la locura allí.

MUJER SEGURIDAD. ¡Señorita!

La chica de rasgos americanos se levanta la falda mostrando la panocha a los chicos a su alrededor, tendría 19 años, sin considerar que el maquillaje podría estar haciéndola lucir algo mayor, los jóvenes se divierten debajo, gritan y celebra a su compañera que se ríe y se eleva como una danzante exhibicionista. Los chicos que no saben quién es la joven, pero ellos igual ven el espectáculo, Walter y Nadia miran sin reclamarse mutuamente el espectáculo, la señora que era seguridad trata de alcanzarla pero la mujer salta de la mesa y se va corriendo, los otros chicos a su alrededor evitan con sus cuerpo que la seguridad pueda tocar a la chica, esta se va. La actual cita del joven acaricia su propio cuero cabelludo, mira de reojo a su cita que no pierde detalle de las piernas de la chica, éste voltea y trata de hacer un comentario chistoso, dando a entender que la chica debe ser una aspirante a actriz, ella le dice que si quisiera ser actriz debería sacarse toda la ropa y no solo levantarse la falda para que tres personas le vean el sexo. La seguridad grita más allá, la chica corre y desaparece, los jóvenes ríen y se retiran poco a poco, Walter mira a su cita, ligeramente sorprendido por la desfachatez de la chica de apariencia inocente de vez en cuando, la ve acariciándose, va entendiendo que su forma de hablar y sus gestos denotan algo, no sabe si estas la hacen menos recatada de lo que anticipó. Él se ríe internamente sin mostrárselo a su cita, emocionándose por lo posible, la ve como realmente desea, mirando su cuerpo sin fingir que ve otra cosa, la ve en su mente, mamando su verga, jodiendo como lo hacía Gianina, ofreciendo su ano para ser lamido, practicando todas las perversiones que ambos tenían, practicando esas cosas raras que a él le gustan y que no ha podido realizar.

NADIA. Qué rica verga, tal como me comentaron tus amigas, grande, deliciosa.

WALTER. Sí amor, tú sabes que te gusta, uffff… sí, sí, sigue así bonita, ahhh.

Nada de esto era verdad, no al 100%, pero antes de encontrarse con ella estaba pensando en las posibilidades, él tenía muchas cosas que hacer, pero ejemplo, el evaluar tantas opciones delante de sí, su ahora cita estaba tranquila, él incluso podía notar en ella cierta mirada que la hacía pensar en ricas y bellas posibilidades. Qué tal si la hermosa y bella dama era en realidad una hacendosa y divertidísima pervertida dipuesta a jugar de diferentes maneras que uno no podía aún imaginar, qué tal si ella era en realidad la chica que él necesitaba, no la mujer fácil de tetas grandes o culo potente que otros más altos o habilidosos podían buscar. Posiblemente ella era la mujer que al principio no necesariamente le llamó la atención físicamente, a pesar de estar bonita, si no que posiblemente su buena actitud y su hermosa personalidad podrían ser lo que lo lleve a él a querer unirse a una mujer y hacer algo que muchos odiarían en esta sociedad en el borde del abismo. Llevar a cabo el gran juego, el asunto fundamental para todo hombre y toda mujer, y como se ve también, algo que quiere en el fondo todo ser humano, aunque al principio no lo llene esa idea, juntarse con alguien y formar una familia.

INFU

Hola, bienvenidos a Relaciones de Pareja dentro del Archipiélago del Incesto (ROTAOTI) en esta novela hemos unido diferentes relatos que comprenden a las diferentes parejas que vamos a mostrarles. Abracen estas historias junto a los que aman y déjense llevar por diferentes relatos que suceden dentro de la misma zona, todos en el querido Archipiélago. Así que es hora, dejen volar la imaginación, siéntense cómodos y disfruten, hay diferentes historias, vamos a continuar todas, la de Sirena y su pervertida familia, la del joven y su bella dama, una historia entregada por Verónica, así como otra de una niña que verán ser adoptada por unos padres amorosos, historia que sin duda verán en algunos próximos capítulos.

12 Lecturas/17 marzo, 2026/0 Comentarios/por Incest_tales01
Etiquetas: amigos, anal, hermanos, incesto, mayor, recuerdos, sexo, vacaciones
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