Es nuestro secreto 2
La cercanía que había entre mi carita de diablo travieso y su pija era ínfima, y cuando Omar me hizo esa pregunta, sin decir nada estiré mi manito y la agarré, lo imité en el movimiento que hizo el, se sentía como una piedra, Omar blanqueaba los ojos pero todo lo hacía con extremo silencio.
