Eli y Roxy, las rubias que me llenaron de felicidad
Veníamos escuchando a Phil Collins, la tercera canción fue un lento por lo que la tomé de la cintura y ella me tomo suavemente del cuello, le dije suavemente que era hermosa, ella sonrió y al segundo nos estábamos besando, pasamos al sofá donde seguimos con besos y caricias, ella sonaba muy dulce, p.
