El conejito blanco (parte 6) (7) y (18)
Tomé al conejito, lo empine un poco y como ya estaba listo comense a embestir su culo primero despacio y después fuerte -ahh, mas recio, más más- decía mi conejito -¿de quién es éste culito?- le preguntaba yo y el respondía -tuyo sólo tuyo y de Nadie.
