Alicia, una perra callejera. II: ¡No puedo ser penetrada por un perro!
Titi estaba sobre el sofá, apoyando su cabeza en mi pierna, acompañándome. Él era solo una mascota, no entendía las implicancias de lo que me había hecho. El no entendía que solo debía desear penetrar a hembras de su especie, como esa perra callejera que monto hace poco tiempo..
