MI ESPOSA Y NUESTRO EMPLEADO DEL ALMACEN
En aquel momento mi esposa tenía alrededor de treinta y cinco años, un cuerpo hermoso; el pecho firme y siempre con su coño totalmente depilado del que yo estaba prendado. Teníamos una vida sexual muy dinámica y satisfactoria con fantasías y follábamos en lugares muy extraños.