En casa de mi tía
Creo que miraba disimuladamente hacia la puerta, casi estaba seguro de que sabía que la estaba espiando. Mi polla estaba dura como una piedra y me la agarré con la mano, apretándola en un intento de calmarla, pero sólo conseguí que se pusiera más dura, así que me la saqué y comencé a masturbarme .
