Los abrazos de año nuevo (y 4)
Pues se llegó el quinto día del año y aún me faltaban dos personas de felicitar, uno sería este día 5 y otro al día siguiente. Pues “muy resignada” acudí a dar la felicitación programada de los lunes..
Soy ama de casa, vivo en algún lugar del bajío. Participé en la primera versión de SST con varios relatos, todos de mis infidelidades (es sólo con uno, pero muchas veces), ellas son: 'EXTRAÑO TU BOCA, Y TÚ A LA MÍA', en tres entregas, y '¿Lo olvidarás, Mar?', que aún persisten. Mi correo es [email protected]
Pues se llegó el quinto día del año y aún me faltaban dos personas de felicitar, uno sería este día 5 y otro al día siguiente. Pues “muy resignada” acudí a dar la felicitación programada de los lunes..
Como ya dije, en este cambio de año se me acumularon las felicitaciones que debo dar y otras que no estaban en la lista. Aquí cuento de mi novia, su esposo y otro más (un joven ya usado antes por mi novia)..
Como ya dije, en este cambio de año se me acumularon las felicitaciones que debo dar. Continúo contando sobre otro abrazo que di a cuatro extremidades.
Los lectores que me siguen saben las obligaciones sexuales que he adquirido desde hace tres años y me dan un gran placer poder cumplirlas. Sin embargo, en este cambio de año se me acumularon con motivo de las felicitaciones..
Este relato lo escribió, a petición mía, el maestro Bedolla, básicamente trata de nuestro segundo encuentro.
La frase del título no es mía, pero la satisfacción yo se la di al profesor..
Este relato lo escribió mi amante Bernabé, recordando una de las primeras veces en que me enculó. Omito el nombre del Hotel, simplemente le llamo “A”..
El padre Chema, al terminar con la visita que le hice para coger, me dijo “Quiero que vuelvas a confesarte conmigo”. Pues fui y me confesé con Chema, quien me absolvió… Pero volvió a citarme para cumplir mi penitencia, rasurada y llena de leche del cornudo..
En el relato anterior, les conté cómo le hice una mamada al padre Chema en el jardín del atrio. A pesar de haberse venido abundantemente en mi boca, me insistió en que pasáramos a la sacristía y yo, bajándole la sotana le dije “después”. Aquí cuento qué pasó “después”, el jueves siguiente..
Antes me confesaba con el padre Chema, pero dejé de hacerlo porque insistía en que le contara los detalles de las relaciones con mi amante y yo escuchaba que él se la jalaba mientras oía mis pecados. Hace poco me vio en la iglesia y me pidió que lo viera antes de irme..
