No soy una ninfómana, ni soy la más puta del mundo, pero lo único que se me ocurrió fue abrir mis piernas para levantarle el ánimo a todos ellos.
La esposa del entrenador de un equipo, al ver tan deprimidos y frustrados que estaban todos los chicos del equipo, por perder el partido final, decide levantarle el animo de manera especial..
