Mi vecina nos confesó a su marido y a mi que se había acostado con mi esposo.
Una vecina se me acercó a otra, llorando y de inmediato comenzó a pedirle perdón, ya que se había acostado con el marido de la segunda, por lo que la primera le rogó que la acompañase a su casa para hablar con su esposo ya que su conciencia no la dejaba en paz..
