EL DIARIO DE PIRUCHA En la finca de Carmelo. De violaciones y otras aberraciones…peligrosas y zoofílicas.
Le dieron un poco de libertad y empezó a empujar hasta casi hundir toda esa penca en mi puto agujero. Yo seguía cagando para adentro y no supe cuántas veces eyaculé porque al final los orgasmos en cada empujón eran solo gotas de semen..
