Cuando me vestía para irme a la escuela, me percato que una pequeña gallina habia decidido anidar en mi ropero y tal parecía que su cloaca gritaba que quería mi verga.
Me habia acostumbrado a los juegos y exploraciones sexuales con mis dos primas mayores pero cuando sus familias emigraron lejos, busque en quien o en que descargar mis enfermas ganas de venirme, asi que los animales de mi abuela llamaron mi atención..