«Mi Mamá Ebria y Su Coño Jugoso»
Una confesión real y prohibida: a mis 16 años, mi mamá gordita y cachonda llegó una noche del 15 de septiembre totalmente peda, tirada en el sillón con el vestido subido y las piernas abiertas. El olor a tequila, sudor y coño caliente me volvió loco..
