Mi mejor amigo borracho desvirga a mi hija
La cosa venía de antes. No nació esa noche, esa noche solo brotó, como una pústula febril. Desde que Braulio se convirtió en una figura constante en nuestra casa, la complicidad entre él y Camilita se había vuelto tan densa que casi se podía cortar con un cuchillo..
