5 años (parte 1)
Un padre hace un descubrimiento que lo hará tomar muchas decisiones impensadas… .
Vale vale, que esta historia les guste y se exciten y pasen un rato agradable.
Esto comenzó cuando mi mujer no pudo ir por mi hijo Lalito al kinder, ella tenía una consulta médica por su embarazo y por ende me correspondía a mi ir por el.
Algo que debo decir de mi niño, es que a sus 5 años ya, siempre tuvo todos sus aspectos hereditarios de mi, sus ojos color miel como los míos, su pelo con un castaño cercano a un tipo de rojizo como el mío, incluso su piel clara como un vasito de leche heredada de mi, sin embargo con toda la forma de ser de su madre, tierno y tímido al mismo tiempo y mucha ingenuidad, lo que quizá le ha jugado en su contra y ha causado muchos estragos en mi.
Llevaba cerca de 20 minutos de retraso, pero nunca consideré que al llegar, no habría pensado que el kinder ya estaría cerrado, y obviamente me preocupé, solo había un conserje ahí,muy amable que me dijo que a mi niño probablemente se lo habría llevado el profesor encargado que también era muy amable, el profesor Alex.
Tenía la dirección y el conserje ya se había devuelto a lo que yo supuse eran sus labores diarias, sin embargo cuando me devolví a mi auto y me dispuse a irme, me percaté que justo a media cuadra estaba estacionado el auto del mismo profesor, entonces me volví a estacionar y me pareció muy extraño, miré para los lados tratando de ver si estaban por ahí cerca pero, no parecía razonable la escuela aunque no estaba tan solitaria, habían a su alrededor casas particulares con bardas protectoras que impedían la visibilidad y también la posibilidad de que estuvieran dentro de alguna.
Yo sentía ya extraño cuando se encendieron las alarmas en mi, ¿y si el conserje me había engañado?, una especie de frío recorrió mi cuerpo solo de pensar en algo diferente pero me devolví a la escuela, estaba cerrada, pero el candado que tenía no estaba completamente cerrado.
Así que me dispuse a abrirla lentamente, aun buscaba en mi razón que estaba exagerando pero otra sentía que había algo raro.
Cuando me acerqué al salón de mi hijo me di cuenta que no había nadie, estaba a punto de relajarme cuando ubiqué en una esquina su mochilita de hombre araña que tanto le gusta.
Aun sin hacer ruido pero con mi corazón latiendo como loco, busqué en más salones y pronto me percaté de uno donde se escuchaban susurros.
Me acerqué lentamente…
El Salón tenía persianas cerradas pero dos placas no cerraban bien, me agaché, y traté asomarme sin que me vieran y lo cierto es que ni siquiera se sentían en alerta y entonces los vi…
La escena no pudo ser más repulsiva para mis ojos, el profesor estaba como recostado en el escritorio y mi niño estaba sentado encima de él, lo tenía de espaldas a mi vista pero lo reconocí, vi sus calcetitas azul rey que yo mismo le había puesto sobre esos piesitos desnudos que en ese instante se veían tan pequeños al lado de ese profesor que lo tenía encima, y que se los sostenía con sus manos. Aunque ambos estaban en bóxer, el profesor se masajeaba el pene con el traserito de mi niño y se movía suavemente, como miraría de nuevo esos boxercitos de la esponja amarilla como si nada hubiese pasado y lo peor era ver cómo el conserje sostenía su cabecita y la colocaba sobre su pene, aunque el tenía puesto solo un calzón negro, podía verse como la babita de mi niño humedecía el calzón de ese tipo.
Y entonces oí decir al conserje:
– Tenía razón este no dice nada, ni habla –
– y es muy obediente – respondió el profesor mientras acariciaba el traserito de mi niño con sus manos.
Con toda mi mente dando vueltas a todo lo que veía, atiné a tomar una foto de la escena, a ambos
Y con todo el dolor de mi corazón me regresé a la puerta y azotarla, el conserje salió apresurado acomodándose el pantalón de una forma pésima para ser llamada disimuladamente.
Traté de calmarme y le dije que había visto el auto del profesor y entonces me dijo que quizá el profesor seguía ahí y no se dió cuenta y caminó hacía los salones fingiendo no saber dónde estaba el profesor cuando este salió fingiendo que hablaba con Lalito y le decía que yo pronto volvería cuando me vio se hizo el desentendido sonriendo y me saludó como si nada (yo quería golpearlo).
Sonreí de vuelta y tomé a mi niño de la mano y me salí..
No sabía cómo procesar tanto, cuando entré con mi hijo en el coche lo vi tan normal, como si nada hubiera pasado, decidí preguntarle algo y odié su respuesta.
– Oye mi niño, ¿te agrada el profesor Alex? –
– Si papi, lo quiero mucho – respondió Lalito, así, sin más.
Y yo tenía un problema que tenía que resolver, habían abusado sexualmente de mi niño y no podía dejar que se salieran con la suya y tenía una foto donde se les veía disfrutando el aprovecharse de un pequeño tan dulce e inocente.
Tlgrm: @angel9boy


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