A los 13 años me cogieron 3 señores del metro
Hola soy Ale, la putita de 13 años con las 3 – B, Buena, Bonita y Bien cogelona, ahora les voy a contar como fue que 3 señores del metro me cogieron por todos lados al mismo tiempo..
Soy de tez blanca, bonita, buena, con buen culo, tetas grandes y mi abdomen plano, pues soy de los Altos de Jalisco. Me visto muy provocativa para ir a la secundaria, con mi falda cortita, con tanguita, sin short, con mis blusas ajustadas que dejan ver mi figura, el suéter siempre lo llevo en mi mochila, con mi pelo suelto, con un maquillaje sencillo que resalta mi boca roja y mis ojos claros, además diario me baño y me pongo mi perfume para oler muy rico.
Viajo en metro, siempre me voy en el área de caballeros, pues me gusta excitar a los hombres, muchos me meten mano o me pegan su verga a mi cuerpo, algunos atrevidos me han llegado a meter sus dedos en mi culo o en mi panochita y eso me gusta.
Les voy a contar como a los 13 años me cogieron 3 señores desconocidos que viajaban en el metro, recuerdo que era un jueves, ya era primavera por lo que hacía mucho calor, yo me bañé como siempre, pero esta vez para ir más cómoda me puse una ombliguera blanca de tirantes muy pegadita, sin sostén, por eso se me veían mis pezones paraditos, con mi faldita de colegia cortita; pero decidí no ponerme tanguita, me fui así sin nada, para ver si algún atrevido me metía los dedos.
Cuando llegué a la estación donde se cruza la línea rosa con la azul, se subió mucha gente, entre ellos 3 señores jóvenes como de 30 años, altos, uno de ellos se me hizo muy guapo, el otro estaba bien bueno y el tercero era el más feo.
Luego que me vieron se pegaron a mí, los tres me rodearon, me empezaron a repegar sus vergas a mis piernas y nalgas, yo no sabía que hacer me quedé ahí sin moverme, el más feo me metió mano y les dijo a sus amigos:
-¡Que puta, no se puso calzones!
Para eso ya me había metido dos dedos en mi panochita rasuradita.
El más bueno dijo:
-¿Queeeeeeeee?
Me metió sus dedos, pero esta vez en mi culo.
Así estuvieron, yo me empecé a excitar y a mojar de mi panochita. Se abrieron las puertas, como pude me bajé, ellos también, el más guapo me tomó de mi brazo un poco fuerte y me dijo:
-Ya vimos que eres bien putita, no te vas a escapar, te vamos a meter un santo cogidón entre los tres.
-Está bien, le dije.
Me agarró de mi mano como si fuéramos novios, me quitó mi mochila, se la puso en su hombro, salimos caminando del metro, luego nos detuvimos en un motel, se me acercó, me dio un beso en la boca muy cachondo, la verdad sí me calenté porque estaba muy guapo. Pagaron y nos metimos al cuarto.
Ya adentro se me acercó, me empezó a besar, me metió mano por todo mi cuerpo, me desnudó completa, él también lo hizo, giré la vista, vi que sus amigos ya se habían quitado la ropa, para mi sorpresa el más feo tenía la verga más grande, gruesa, venosa y jugosa, los otros dos la tenía de buen tamaño, pero un poco más chica. Me pusieron de rodillas e hicieron que les mamara la verga a los tres juntos.
Después de un tiempo, como que me calló el veinte, ahí estaba con tres señores jóvenes mamando sus ricas vergas, si quería podía besar en la boca y mamársela al más guapo o podía besar el cuerpo y subirme al que estaba más bueno y por último le podía entregar mi culo al que la tenía más grande.
Así lo hice, puse mis manos en el pecho del más bueno, lo llevé a la cama, me acosté arriba de él, me puse salivita en mi panochita y me metí su verga, me empecé a mover de arriba abajo, luego giré un poco, llamé al que la tenía más grande para entregarle mi culo, no podía creerlo estaba siendo penetrada, por primera vez, por dos vergas al mismo tiempo, yo sólo gemía de placer. Por último, llamé con mi mano al más guapo y le comencé a mamar su verga.
-Aaaaah, aaaaaaay, que rico, aaaaaah, te gusta mi amor, le dije al más guapo, aaaaaah.
-Siiiiiii, eres una putita, me gusta que me chupes la verga.
-Aaaaaah, aaaaay, te gusta ver cómo me cogen tus amigos, aaaaah.
-Claro que siiiiii puta.
Así estuvimos por un tiempo, el más bueno me chupaba mis pechos como un desesperado, luego cambiamos, los tres se turnaban y se rolaban para meterme sus vergas, por mi boca, culo y panochita, todos al mismo tiempo, triple penetración, yo estaba como en un sueño, en shock, escuché que el más bueno decía:
-Ya voy a terminar, aaaaaaaahhhhhh.
Sentí como mi culo se llenó de su semen caliente. Mi entras tanto, el más guapo acabó adentro de mi panochita y gritó:
-aaaaaah que ricoooooo.
Yo estaba toda mojada de mi panochita, de la cual escurría su semen mezclado con mis jugos vaginales que eran bastantes, parecía que me había orinado, pues terminé en él, por eso dijo:
-Que puta eres, te viniste arriba de mi verga.
-Siiii, le dije un poco apenada.
-No te sientas mal, me dijo, el que la tenía más grande, y abre la boca que ahora me toca a mí.
Así lo hice, terminó adentro de mi boca, por supuesto me los comí todos. Luego me quedé ahí acostada, para descansar, después de un tiempo me dijeron que me iban a coger uno por uno, pero por todos lados, el más bueno se subió a la cama.
Me hizo que le chupara su verga, mientras los otros dos miraban, luego me empezó a coger en varias posiciones, primero por mi panochita, luego por mi culo, besaba mis pechos, me metía mano por todo mi cuerpo, agarraba mis nalgas y las apretaba, después gritó:
-Ya voy a terminar me toca por tu boca, me puso de rodillas y me echó toda su lechita.
Me comí todo su semen. Luego se acercó el que la tenía más grande, me ofreció su verga, la chupé, después me empezó a coger por todos lados, por mi culo, por mi panochita, me puso en varias posiciones, yo arriba, de chivito, de misionero, luego me puso de patitas al hombro, así estuvo dejándome caer toda su verga por mi panochita, con fuerza, yo solo gritaba de placer, hasta que escuché:
-aaaaaaaah, que rico.
Me dejó mi panochita toda llena de semen. El más guapo se subió a la cama e hizo que le chupara su verga, luego me empezó a coger por todos lados, por mi culo, por mi panochita, chupaba mis pechos, me apretaba mis nalgas, me cogió en varias posiciones, yo arriba, de patitas al hombro, hasta que me puso de perrito y me metió su verga por mi culote, después de un tiempo dijo:
-Ahora me toca a mí, terminar en tu culote, aaaaaaah.
Así lo hizo, mi culo quedó todo lleno de su semen, pensé que ya habían terminado que ya se iban a ir, pero no fue así, dijeron que ya no podían ir a trabajar, que se iban a quedar todo el día cogiéndome, yo tampoco pude ir a la secundaria. Luego me pidieron que me metiera a bañar.
Salí, descansamos y luego a coger, a mamar sus vergas de los tres juntos, yo ahí hincada, ellos parados, riéndose, hacían chistes entre ellos, se reían de mí, me decían que era una puta, que no valía nada, que cualquiera me podía coger, decían que estaba muy buena y muy bonita pero que era una puta, que esta vez me iban a coger más duro, más fuerte, que me iban a tratar como la zorra que era. El más bueno me tomó del cuello y me dijo:
-Estás de acuerdo puta.
-Sí, le conteste un poco asustada.
Me empezó a ahorcar, luego me pegó con su verga en mi cara, ahora sí que me estaba dando unos vergazos, los otros dos hicieron lo mismo. Me empezaron a dar de cachetadas, me escupieron en mi boca, me jalaban el pelo, me levantaron, chuparon mis pechos con mucha fuerza, los golpeaban, me metía los dedos en mi culo, en mi panocha, me daban de nalgadas, después me aventaron a la cama, abrieron mis piernas, las levantaron hasta arriba, me empezaron a coger semi parados en la cama, uno por mi culo, el otro por mi panochita, el tercero se acomodaba para darme su verga por mi boca, luego se intercambiaban mis agujeros, pero esta vez lo hacían de forma salvaje.
Uno se acostó, me tuve que subir a su verga, luego el otro me la metía por mi culo, el tercero por mi boca, así estuvieron hasta que cambiaron de posición, se pararon, el más bueno me cargo, me abrió mis piernas, me metió su verga por mi panochita, el que la tenía más grande por mi culo, el más guapo se paró en la cama para que le mamara su verga, lo hacían dándome de cachetadas, escupiéndome, diciéndome que era una puta, una zorra, así estuvieron hasta que se hicieron una seña, me pusieron de perrito, el más bueno me la metió por mi panochita y dijo:
-Ya voy a terminar, a mí me toca por tu panocha, aaaaaah.
Así lo hizo, sentí como mi panocha se llenó de semen, luego el que la tenía más grande me agarró me puso en la esquina de la cama, abrió mis piernas, las levantó y me la empezó a meter por mi culo, fuerte, duro, rápido, hasta que gritó.
-A mí me toca terminar en tu culo, aaaaaaahhh, que rico.
El más guapo me tomó de las manos me hizo que me hincara, me dijo que abriera la boca, que me los iba a echar en mi cara, luego se empezó a masturbar con su mano derecha, hasta que gritó.
-Aaaaaah, ahora cómetelos puta, aaaaah.
Así lo hice, me comí todos los que pude, ahí me quedé hincada, toda llena de semen, tenía en mi culo, en mi panocha, en mi cara, en mi boca, en mis pechos, en todo mi cuerpo, estaba bañada de leche, luego me dijeron:
-Ya puedes levantarte puta.
-No puedo, les dije, no me responden las piernas.
El más guapo me ayudó a levantarme, me llevó a la regadera, yo no podía caminar, estaba muy adolorida, parecía venadito recién nacido, mis piernas me temblaban, como pude llegué, abrí la regadera, me senté ahí abajo del agua calientita, así me quedé por una hora, cuando salí de baño, ya se habían ido los tres, me recosté en la cama, me quedé dormida, cuando me desperté, ya eran cerca de las dos, por esa razón me cambié, me fui para mi casa, esta vez, sí me puse sostén y tanguita, que llevaba en mi mochila, llegué y me subí a mi recamara para dormir, me pare como a las 8 para bajar a cenar, cuando mi mamá me vio me preguntó:
-Ahora ¿A ti que te pasa?
-Nada, me siento mal, creo que me quiere dar gripa.
Me tomé unas pastillas y me acosté a dormir, al día siguiente no fui a la escuela, así me la pasé todo el fin de semana hasta que se llegó el lunes, ya estaba más recuperada, me arreglé como siempre para ir a la escuela, luego regresé a mi casa como de costumbre, ya me estaba esperando mi abuelito, al verme me dijo:
-Ale, ya es hora de compartirte con mis amigos, prepárate porque se acerca el cumpleaños de uno de ellos y tu culote va a ser su regalo.
-Está bien abuelito, le dije algo emocionada.
Esta vez mi abuelito iba a compartirme con sus amigotes, todos ellos viejitos, de más de 60 años, pero con sus ricas vergas, pero eso será la próxima historia amigos, gracias por leer, comenten por favor.


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