Baltazar, el Albañil Pervertidor (Parte ii)
Espero hayan leído la primera para que entiendan ésta segunda parte….
Él—Wow putita, que apreta’o está tú culo. ¡¡Que chingón siento lo forzado que entra mí verga en tú culo!! Parece que no quiere que le meta mí verga pero ahora va a sentir como lo hago mio con mio.
Yo—Si mí Amo, es chingón sentir como la metes asì despacio en mí culo y al contrario, ¡¡mí culo y yo queremos y deseamos tú verga negra mí Amo!! Mmm sii, así mí Amo, siento delicioso que la saques y la metas en mí culo.
Él—mmmm putita me encanta sentir lo apreta’o que está ¿Cuándo fue la última vez que te cogieron y Quién fue?
Yo—Mí tío Mario me la metió cuando yo tenia 6 años. Y ahora tu mí Amo.
El—¿Enserió, tú tío te desvirgo? Mmm conrazón está tan apreta’o hasta siento que estoy desvirgando por primera vez.
Yo—Si, mí tío Mario fue el primero. Mmmm si así Amo mmmm si méteme toda tú verga negra mmmm si.
El—mmmm que chingón tiemblan tus pinche nalgotas putita. Tienes las nalgas mucho más grandes que muchas putas. Y muchisímo mejor porque muchas putas no quieren por el culo. No voy a durar mucho y me voy a venir pronto. Me voy a venir en tú culo.
Yo–¿Enserió, Así de grandes. Me gusta que me digas eso mí Amo. Yo siento delicioso cuando la metes toda hasta que chocas en mis nalgas. Termina donde tu quieras mí Amo. Ya sabes que soy tú putita.
Él—mmmm déjame acostarme en la paca para que me montes. Ven sientate en mí verga
Puse la cabeza de su verga negra y dura en la entrada de mí culito, (la metió y la sacó varias veces y sentía un divino placer) hasta que me fui sentando en su vergota negra despacito hasta tenerla toda dentro y empecé a cabalgarlo como en las pornos. A veces me paraba un poco más en mis piernas, subía y bajaba y hasta parecía que estaba haciendo sentadillas sobre su verga. En moments me quedaba quieto mientras Baltazar la metía velozmente. Hasta que me dijo que me pusiera en 4 otra vez.
El—Ponte en 4 putita porque ya casi me vengo y voy a llenar tú culo de mí Leche.
Me puse en 4 pero esta vez no se hincò detras de mí sino que se quedó me dio parado y me empezó a cogerme violentamente y yo lo disfrutaba al máximo y con mucho placer. Bajé mí cabeza al suelo y eso hizo que Baltazar se calentará mucho y sentí como que su verga se hinchaba y sentí como que se hiciera más grande y entoces sentí su leche dentro de mí culo. Baltazar bufaba como toro y gemía de placer mientras sacaba su verga de mí culo pero seguía aventando mucha leche sobre mis nalgas y sentía como escurrían sus mecos sobre mis piernas. ¡¡Que buena estás putita, mira nomás ese corazonsote!! Y estos muslotes, mmm. Se sentó en la paca, se inclinó un poco hacía atras apoyando su cuerpo con sus brazos y dice:
“Uuuf… ¡¡¡Que buen palo, me sacaste muchisímos mecos putita!!! No recuardo cuando fue la última vez que me viné así de chingón. ¡¡Gracias putita!! Yo seguía hincado al lado de él pero recargado en la paca y le dije “De nada mí Amo, Estoy Para Complacerte en Todo”. Uuuuy no me Digas eso porque Te puedes arrepentir, me contestó. Y le dije “¡¡Claro que No (y sonriendo le dije), además papá me dijo que te tratara muy bien!! El también sonrió y dice, “ya veremos, aquí voy a estar trabajando varias semanas y tendré para enseñarte todo lo que me gusta y hasta podemos inventar cosas nuevas”. Se levantó y fue a agarrar su pantalón. Sacó una bolsita con polvito blanco y se hecho un poco. Luego sacó unas pastillas, y me pregunta que si quiero un trago. Dije que si, se paro frente a mi y dice “limpia mí verga putita” la cual seguía media dura. Empecé a chupar la cabeza y la metía más y más. Me dice que abra la boca lo más que pueda y sin sacar su verga empezó a poner whisky en su verga para que escurriera dentro de mí boca. Él se echo las pastillas y se las tragó con el poco whisky que quedaba. Me dijo que fuera por otra botella. Me puse el short y sentí como se pegaba en mis nalgas por la leche de Baltazar. Me hacia sentir toda una putita sucia. Me sentía poseído por Baltazar y yo sólo pensaba en que debía de complacer al máximo a mí Amo. Y fui por su whisky y al baño porque me dieron ganas de cagar. Me tuve que limpiar las nalgas porque me resbalaba en la taza del baño por la leche de mí Amo (la Leche de mí Rey Baltazar pensé en ese momento y sonrí de placer). Entonces vi el canasto de ropa sucia de donde Baltazar había sacado la tanga de mamá y me acordé de la bolsa que mamá tenía llena de ropa interior y conjuntos lencería en un cuartito de ropa que “ya nò se usa”.
Un día, jugando o por curiosidad, me probé ropa de mamá. Empecé con minifaldas y blusitas. Medias-pantimedias, pantis, bras. Era lo que mami tenía en su closet y buró de ropa. Pero luego encontré la lencería y wow, panties y bras transparentes, y otros de diferentes modelos y colores. Medias de encaje, cinturon de ligueros (liguero citura alta me gustaban mucho), corsets, baby-dolls, teddies, conjuntos de mallas (mesh), camisones, batas. Muy pronto me aprendí los nombres de cada cosa por separado y combinaba colores, piezas de un conjunto con las piezas de otros conjuntos. Combinar conjuntos de lencería con Baby-Dolls eran mis favoritas combinaciones y mami tenía bastantes opciones. Me gustaba mucho ponerme ropa de mama desde los 10 años, en especial ropa interior pero la lencería era mí favorita. Me acordé que en el closet había ropa un conjunto de lencería rojo el cual yo ya había combinado con Baby-Doll rojo transparente y fui a buscarlo esperando correr con suerte y encontrarlo aunque ya había pasado un año de eso. Me dio miedo hacer ruido y despertar a mí papá o mami y no le bajé a la taza del baño. Dentro de la bolsa de lencería pude encontrar una minifalda cortita de malla roja transparente, el liguero y las medias. Bajé al cuarto de juegos por más tequila. Me quité el short y los calzoncillos, me puse la nueva tanga limpia de mamá y me quedó igual de apretada y ajustada que la otra que antes había encontrado Baltazar. Pero ahora me gustaba mucho como se sentía la tira de la tanga en medio de mis nalgas y mí verga bien apretada. Me puse las medias de encase rojas (las medias me quedaron un poco ajustadas y se marcaban los hilos y se sentía bien), el liguero y la falda que me quedó muy bien porque era malla y el olan quedaba a medias nalgas. Y éste conjunto rojo de lencería. Me veía y me sentía como toda una putita.
A esa edad también veía mucha porno y mis películas favoritas eran las de mujeres blancas, nalgonas, con piernas gruesas y que se las cogían unos negros muy negros y con esas vergotas negras, siempre me han puesto muy cachondo. Imaginaba que era yo esa mujer culona como Mandy Muse, Dani Daniels y claro, Alexis Texas porque son nalgonas y sus tetas pequeñas y se me hacía más fácil imaginar que yo era una de ellas a la que se la cogía el negro. Lo que más me ha gustado escuchar es que han comparado mí trasero con el de Virgo Peridot. No creo pero me gusta escucharlo. Y me pone muy caliente cuando comparan mí trasero con el de mamá o el de Virgo Peridot, simplemente me pone a mil por hora, super caliente. Entonces, yo ya bien putita con la lencería de mamá bajo el short y la camiseta, el whisky y el tequila, regresé al granero pero antes de entrar me quité el short y la camiseta y entré al granero sólo en lencería. Allí estaba mí rey Baltazar, totalmente desnudo, de pie y su verga semiparada. Pero al yo entrar, él me mira de arriba a abajo y veo como su verga se le pone completamente erecta, hasta parecía más larga y más gorda pero esa cabeza es lo que más me excitaba. Hay putita, ahora si pareces una verdadera puta, ¿de dónde sacaste eso? ¡Mira como me pusiste! Me gusta mucho, ven acá, me dijo. Mientras me abrasaba manoseaba mis nalgas le digo que se siente en la paca lo cual hace. Me puse de rodillas entre sus piernas y agarro su verga que pulsaba más que antes. Puse la cabeza de su verga en mí boca y la empecé a chupar suavemente, despacio y Baltazar gemía y decía que le gustaba. Yo seguía chupando su verga despacio, la sentía tan dura como fierro. Chupaba cada vez más y más de su verga. A veces Baltazar la agarraba y me daba golpecitos alrededor de mí cara y yo me agachaba y le chupaba los huevos que le colgaban bastante pero allí estaba yo, chupando sus huevos y de vuelta a mamar su verga. Me doy vuelta, quiero tú verga mí Amo, y empiezo a meterme su verga mientras mí Rey Baltazar está sentado en la paca. Mientras yo me metía y sacaba la cabeza de su verga, Baltazar me da algunas nalgadas lo cual me gustó mucho. Si mí así, dale nalgadas a tú putita, le dije. Éstas nalgotas las voy a dejar rojas a nalgadas, además, mira lo que encontré, me dice. Ya con la verga hasta el fondo, volteé, miro lo que trae y le pregunto, ¿qué es? ¡Es un fuete! Se utiliza para pegarle a los caballos y corral más, respondió. También encontré éste chicote, me dijo mientras me recargaba en su verga y el me pega no muy fuerte en la espalda con el fuete y me gustó. Se siente chido mí Amo, dame más, le dije y así lo hizo y yo lo disfrutaba al máximo. Yo seguía pa’tras y pa’delante cogiendo su verga y él me daba con el fuete unas veces más, yo gemía y pujaba de placer. ¿Qué te parece ésto putita? Pregunta Baltazar Mientras me pega con el chicote en mis nalgotas. Sentí ese dolorcito placentero que me gusta y le digo si mí rey, me encanta, dame más por favor. Y me pega bien rico en las nalgas con el chicote.
Entonces se levanta, agarra la manta y la acomoda en el suelo, acuestate putita, abre esas piernotas y jalalas pa’tras y me da con el fuete un par de veces en la parte interna de mis piernas lo cual me gustaba y me excitaba mucho. Entonces se hinca entre mis piernas abiertas, las agarró y las empujaba hacia atras y me dice que me meta yo sólo su verga y empieza el mete y saca. Era excitante tener a mí Amo entre mis piernas cogiéndome, y manoseaba mis piernas. Y juntó mis piernas y se recargó en ellas y me seguía cogiendo. Ahora montáme de reversa, Quiero ver esas nalgotas mientras me montas y mí verga desaparece en medio de tus nalgas putita. Era un poco incomodo para mi y mejor se acostó en la paca. Allí si me pude sentar y me metía su verga poco a poco. Empecé a montarlo y de repente sentí el chicote en mis nalgas, yo gemía de placer. Así mí Amo, dame con el chicote mientras yo te cojo. Me dice: mmmm putita, que chingón me coges con esas nalgotas, siento que me voy a venir pronto, pero quiero disfrutar de éstas nalgotas de perrito y quiero terminar en tú cara. Ponte de perrito, me dice. Me dio unos chicotazos un poco más fuertes y me gustó y empezó a meter y sacar la cabeza de su verga en mí culo. Mmmm así mí Amo, eso me gusta mucho me dio un par de chicotazos en la espalda y en las nalgas y empezó a cogerme más rápido mientras el estaba semi-depie. Así mí Amo, dale duro a tú perrita!! Y también me daba con el chicote, y me dice que agache la cabeza hasta el suelo y empezó a darme más duro y me gustaba. Aún siento apreta’o éste culo y que chingón reboto de éstas nalgotas putita. Baltazar me metía duro su verga, gemía y empezaba otra vez a bufar, pujaba y gemía de placer cada vez que sentía su verga bien adentro de mí culo. Me vengo putita, me vengo, a ver esas carita decía mientras apuntaba su verga a mí cara. Y bum, que empieza a aventar su leche en mí cara. Sentí como como me llenaba la cara de sus mecos calientes. Y me dice que juntará mis manos para juntar más mecos. Finalmente terminó de echar leche y me dice: esos mecos de tus manos untalos en tus nalgotas perrita. Así lo hice y también me quité un poco de mí cara porque no podía ni ver y esos mecos también me los unte en mis nalgotas. Ven a limpiar mí verga y como buena putita lo hice. ¡Que rica verga mí Amo y que buena cogida me haz dado mí rey, muchas gracias! Ahora te voy a marcar me dice. Y eso ¿Cómo es? Le pregunté. Ven afuera y ponte en 4. Mientras estoy en 4,apoyado en mis codos, esperando a que Baltazar me siga cogiendo, no sentia su verga pero lo que si empecé a sentir fueron chorros caliente sobre mis nalgas y entoces volteo para ver que es y lo que está haciendo es meando sobre mi y me ordena que no me mueva y Baltazar sigue echando chorros de orina sobre mis nalgas, mí espada baja. La verdad se sentía tan ricos sus meados calientes sobre mis nalgas y que escurrían sobre mis piernas. Y yo decía mí Amo, así hazlo, marca a tú putita. Terminó y me dice “ahora eres sólo mia y esas nalgotas me pertenecen y dejarás que otro te coja sólo si yo te doy permiso. Y m regresamos adentro y mientras brindabamos con Tequila yo frotaba su verga y nos tomamos otro shot de Tequila y seguíamos calientes. Me agaché a chupar la cabeza de su verga mientras él se echaba polvito blanco y sacó un pomito de aceite de su pantalón, ese aceite lo untó en mis nalgas, piernas, espalda y pecho. Untó más en mis nalgas y pienas. Y Baltazar se frotó su verga con ese mismo aceite. Nos tomamos otro shot de tequila. Empecé a sentir mí cuerpo bien caliente donde Baltazar había frotadó el aceite. Agarré su verga y estaba caliente. Baltazar sacó unas como ligas de su pantalón y en eso que escuchamos ruidos en un cuartito que estaba hasta el fondo, en una esquina. Me acordé que ese día desde muy temprano habían encerrado a Mía, la perra, por es medio agresiva con la gente que no conoce y eso le dije a Baltazar. Tenía que hacer algo para calmarla y que no fuera a ladrar. Entoces fui hasta el cuartito, agarre el bozal de Mia que estaba colgado al entrar al cuartito y antes de que yo hiciera nada, Mia empezo a lamer mís piernas se sentía rico, muy rico que sentía yo. Después de un ratito me puse de rodillas y Mia empezó a lamer mí cara y luego también lamía mís nalgas y en medio de mís nalgas y la verdad se sentía riquisímo y en eso llegó Baltazar, se me quedó mirando y Mía le quiso ladrar pero la detuve y le puse el bozal y traté de calmarla. Mia estaba relajada y Baltazar dice, ésta perra anda caliente apuntando el trasero de Mís, ¡mira como tiene de hichada la panocha! Y me dice; “¿Te haz cogido a una perra? Se siente chingón porque tienen la panocha bien caliente.” Yo no dije nada porque pues no sabía.
Y lo que en seguida hace Baltazar tendré que contarlo en una 3ra parte porque èste ya se hizo largo…



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