• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (10 votos)
Cargando...
Dominación Hombres, Gays, Travestis / Transexuales

Comencé primero vistiéndome de mujer, luego me masturbé, y posteriormente le di el culo al jardinero.

Un divorciado, añorando la presencia de su ex, le da por ponerse la ropa de ella, posteriormente mientras mira sus nalgas en el espejo se masturba pensando en su mujer, hasta que un día le da por dejarse dar por el culo por el jardinero. .
Recién y había cumplido los treinta y tantos, cuando me enteré que mi mujer me era infiel, y aunque traté inútilmente de perdonarla, la verdad es que ella no quería tener nada conmigo.
El proceso de divorcio fue bien rápido, por mutuo acuerdo y consentimiento, vendimos nuestro apartamento, y con lo que me quedó después de todo eso, me compré una casa, más pequeña en un campo a las afueras de un pequeño pueblo.
Ya estando en mi nueva casa, la primera noche qué me encontré solo entre esas cuatro paredes, decidí ponerme a organizar las cosas de la mudanza, cuando el primer paquete que agarré resultó ser ropa de mi ex.
En principio pensé en botarla y después pensé en llevársela, con la tonta idea de que nos reconciliáramos, pero recordé dolorosamente que, en el mismo tribunal, me advirtió acompañada de su amante, que no la volviera a ver, o él que es policía, se encargaría de arrestarme por molestarla.
Estando sentado en el cuarto donde revisaba todo eso, de momento sentí la gran necesidad de volver a ver a mi ex, pero ante el temor de ser arrestado por ese policía, lo primero que se me ocurrió, fue pararme frente al espejo, y agarrando uno de esos vestidos, lo coloqué delante de mi cuerpo, mientras me miraba en el espejo.
De momento me dio por desnudarme, y ponerme alguno de esos vestidos, mientras me miraba en el espejo, con un insinuante vestido puesto, que tanto me gustaba a mí, que ella usara, me imaginaba que era a ella a quien veía.
Lentamente se me ocurrió levantar la parte de la falda, y mirando mis propios muslos, y nalgas como si fueran los de ella, de inmediato como un loco comencé a masturbarme.
Prácticamente después de esa noche diariamente, apenas llegaba del trabajo, buscaba alguna de sus prendas de vestir, y me las ponía, incluyendo hasta su ropa íntima que encontré en otro paquete, tratando de parecerme en lo más posible a mi ex mujer.
Así poco a poco le fui agarrando el gusto a ponerme ropa de mujer, mientras estaba en casa, la que después de un corto tiempo también comencé a comprar, así como la mayoría de los accesorios, como carteras, zapatos, maquillaje y uno que otro par de zarcillos, pulseras y collares, además de una frondosa peluca del mismo color y forma que el cabello de mi ex.
También para esos momentos aprendí a depilar todo mi cuerpo, con la idea de recrear la ilusión de que era a ella la que yo miraba en el espejo, pero me comencé a sentir mal, no por vestirme de mujer precisamente, sino más bien, no poder disfrutarlo más aun, hasta que un día mientras estaba comprando un hermoso conjunto de ropa íntima, pasé frente a un sex shop, y más bien por curiosidad que por otra cosa, entré a ver.
Ya dentro me encontré con algo que consideré una solución a la situación en que me encontraba, se trataba de una serie, de los llamados consoladores, algunos de batería, otros hechos de manera, y forma bien realista, la cosa es que salí de ese lugar cargando una gran cantidad de esos juguetes, incluyendo hasta varios tipos de cremas lubricantes.
Durante un par de meses en la soledad de mi casa, disfruté de todos, y cada uno de esos aparatos, hasta que comencé nuevamente a sentirme mal, por no poder llevar a cabo todo eso que yo hacía, pero de manera más real.
Comencé a fantasear de cómo sería, el dejar que un hombre me hiciera el amor, pero la verdad es que siempre he sido una persona muy miedosa, de muchas cosas, por no decir cobarde, como de lo que puedan pensar las demás personas sobre mí.
Hasta me llegué a imaginar que estando con un hombre, y este me entraba a golpes, al darse cuenta de mi verdadero yo, en fin, mi mente era mi peor enemigo, así pasé un buen tiempo, pero también fui tomando más y más confianza al vestirme de mujer, al punto que en ocasiones me dedicaba a limpiar el jardín de enfrente, así como mi patio trasero completamente vestido de mujer, con peluca, y todo.
De seguro, la poca gente que pasaba ni cuenta se daba de eso, hasta el día que pasó un tipo ofreciendo sus servicios como peón o, mejor dicho, como jardinero, lo cierto es que no pensaba contratarlo, pero fue tanta su insistencia, que finalmente terminé aceptando su oferta.
Cuando el comenzó a trabajar en el patio trasero, yo discretamente lo observaba desde la ventana de la cocina, y fue cuando vi que después de dar un corto vistazo a su alrededor, mientras cortaba la grama, se detuvo, y sacó su miembro para ponerse a orinar de tras de una palma que tengo en ese lugar.
Lo cierto es que me impresioné al verlo, y de momento hasta me imaginé, que me tenía en cuatro, clavándome esa estaca entre las nalgas, fui a mi habitación y sin pensarlo mucho, me cambié de ropa poniéndome un vestido mucho más seductor que la maltrecha bata casera que estaba usando.
Al bajar ya estaba discretamente maquillada además vestía un conjunto de falda, y blusa, un poco reveladores, además de tacos bien altos, y un poquito de una suave fragancia, así contoneando lo más que pude mis caderas, me dirigí a él para preguntarle que, si deseaba algo de tomar, y de inmediato antes de que me respondiera, le dije que tenía cerveza, o que si lo prefería le podía preparar un trago para que se refrescase.
El jardinero, es un hombre de unos cincuenta años, alto, robusto, bastante quemado por el sol, pero bien simpático, tras dirigirme una mirada que sentí como si me desnudase, me respondió que le caería bien un trago, pero con la condición, de que si no me molestaba lo acompañase, ya que no le agradaba beber solo.
De la misma manera que llegué me retiré a la cocina, moviendo mis caderas de la manera más seductora, sintiendo su mirada clavada en ellas, preparé un par de fuertes tragos, de esos que llaman mentirita, mejor conocidos como Cuba libre.
Mi intención realmente no era seducirlo, solamente deseaba sentirme admirada como mujer, aunque llegué a pensar en acostarme con él, lo cierto es que descarté esa loca idea, por miedo a pasar una vergüenza o salir golpeado.
Él me dio las gracias y mientras los dos nos tomábamos el trago, lo invité a sentarse en las sillas del jardín, y comenzamos a chalar, de cosas sin importancia, hasta que él me hizo saber que era viudo, y prácticamente me dijo que llevaba mucho tiempo sin acostarse con una mujer.
El escuchar sus palabras me hizo sentir algo de miedo y vergüenza, y a la vez un deseo intenso de que me hiciera suya, prácticamente de que me violase.
Durante la conversación en más de una ocasión, me comentó lo mucho que yo le recordaba a su difunta mujer, mi manera de caminar, mi forma de hablar y hasta en el vestir según él yo era el vivo retrato de su difunta esposa.
Yo a medida que seguíamos charlando, haciéndome la tonta, supuestamente me levante de la silla para ponerme a ver detalladamente unas flores que tengo en esa parte del patio, y sin cuidarme mucho, dándole la espalda a él, me doble para recoger una de esas flores, por lo que sin querer dejé que viera mis nalgas apenas cubiertas por la pequeña falda del vestido que estaba usando en esos momentos.
Sentí nuevamente su vista clavada en mi culo, pero yo seguí actuando como si no me hubiera dado cuenta de lo que estaba haciendo.
Cuando de momento sentí sus gruesas manos agarrándome por las caderas, y casi sentí que me desmayaba de la emoción.
Yo me quedé paralizada, y más paralizada me quedé cuando sus gruesos dedos, me medio bajaron los pantis, dejando el hueco de mi culito a su entera disposición, casi de inmediato sentí su grueso miembro que presionaba contra mi esfínter, el dolor de la penetración no se hizo esperar, hasta el maquillaje se me corrió de las muchas lágrimas que derramé en ese momento.
A medida que comenzó a sacar y meter su miembro dentro de mi cuerpo, comencé a sentirme como mi ex mujer, engañándome con alguno de sus tantos amantes, y disfrutar poco a poco, de estar entre sus fuertes brazos, de cómo me apretaba contra su cuerpo, y su boca buscaba la mía para besarla.
Yo comencé a mover mi culo, de lado a lado, hasta que Luis de momento me dijo. “Mamacita, no te molesta si te la agarró”, en ese instante, no me cagué porque tenía toda su verga dentro de mi culo, aparte de su verga me entró un pánico tremendo, se iba a dar cuenta de que no era en realidad la mujer que él creía que yo era.
Sentí como sus dedos lentamente se fueron deslizando sobre la piel de mis muslos, hasta que ya en cosa de milésimas de segundo, me tocaría entre las piernas y se daría cuenta de mi engaño.
Pero era a la vez tanto el placer que estaba sintiendo que la verdad no me preocupé por la paliza que me esperaba. Cuando sus dedos finalmente tocaron mi miembro, hubo un silencio sepulcral, yo estaba resignado a que fuera lo que Dios quisiera.
Pero de momento, su mano me agarró mi miembro, y al tiempo que continuaba clavándome su enorme verga, comenzó a masturbarme, yo quedé loca, y sin idea, a mi amante por lo visto no le importaba ese pequeño detalle.
Con mayor fuerza me apretaba, contra su cuerpo en medio del patio, dándome una sensación de seguridad nunca antes sentida por mí.
Por un buen rato mantuvimos esa posición, hasta que sacando su miembro de dentro de mi cuerpo, y colocando una de sus manos sobre uno de mis hombros me hizo arrodillar, y frente a mi boca quedó su enorme cosa, la que yo misma me preguntaba cómo era posible que me la hubiera podido meter, todo ese pedazo de carne por el culo.
Sin pérdida de tiempo me dediqué primero a pasar mi lengua por sobre su oscuro glande, para luego darme a la sabrosa tarea de comenzar a introducirlo dentro de mi boca y ponerme a mamar, cosa que hice hasta que se corrió dentro de mi boca por completo, en gran parte haciéndome tragar casi todo su semen.
Después de esa tarde, él ha seguido teniendo relaciones conmigo, pero yo por mi parte también he comenzado a salir con él.

88 Lecturas/27 agosto, 2025/1 Comentario/por Martehijodejupiter
Etiquetas: amante, amantes, culito, culo, infiel, mayor, semen, verga
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Cuando un maestro se ve obligado por una niña precoz
ME PASO EN EL METRO
Fui infiel
Diana de 8 años. Hija de mi mejor amigo. Parte 2
Adolescente de la calle
Don Aldo
1 comentario
  1. NXCHX69 Dice:
    29 agosto, 2025 en 3:14 am

    UFFFF Que delicioso relato
    Con el tiempo todo ex cornudo le nace la fantasía de ser la ex esposa y disfrutar sin culpas todas las nuevas fantasias …muchas lo hacen

    Accede para responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.181)
  • Dominación Hombres (3.609)
  • Dominación Mujeres (2.723)
  • Fantasías / Parodias (2.876)
  • Fetichismo (2.435)
  • Gays (21.137)
  • Heterosexual (7.569)
  • Incestos en Familia (17.110)
  • Infidelidad (4.222)
  • Intercambios / Trios (2.920)
  • Lesbiana (1.102)
  • Masturbacion Femenina (821)
  • Masturbacion Masculina (1.682)
  • Orgias (1.844)
  • Sado Bondage Hombre (420)
  • Sado Bondage Mujer (162)
  • Sexo con Madur@s (3.877)
  • Sexo Virtual (236)
  • Travestis / Transexuales (2.302)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.287)
  • Zoofilia Hombre (2.093)
  • Zoofilia Mujer (1.622)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba