Como mi mejor amigo se convirtió en mi novia.
Un joven necesita presentarle a sus padres una novia, pero como no tiene ninguna un amigo se presta para hacerle el favor de hacerse pasar por su novia, convenciendo a los padres de su amigo y acostándose luego con él..
Todo comenzó cuando, uno de mis mejores amigos de la universidad, me vino a visitar por lo general lo recibía bien contento, y mientras nos fumábamos un tabaco de marihuana, de inmediato nos poníamos a jugar en mi computadora.
Pero esa tarde yo me encontraba bastante preocupado, tanto que mi amigo se dio cuenta de inmediato, y al preguntarme el motivo de mi preocupación le dije que mis padres se encontraban en la ciudad, mi amigo no vio el motivo de mi preocupación, hasta que le dije que por lo mucho que lo molestaban, sobre todo mi madre preguntándome a cada rato cuando yo iba a tener novia, por lo que por salir del paso, les dije que ya tenía una, lo que en realidad era mentira.
Pero ahora mis padres se encontraban en la ciudad, y me había invitado a mí y a mi supuesta novia, a que cenar con ellos en un lujoso restaurante de la ciudad.
Mi amigo me propuso que hablara con alguna de mis compañeras de clase o de mi trabajo, para que me hiciera el favor de hacerse pasar por mi novia, a cambio de algo de dinero, pero soy sumamente tímido, y la idea al final a mí, me pareció una locura, por las muchas explicaciones que debía darle seguramente a cualquier chica.
En ese instante a mí amigo se le ocurrió lo que él consideraba una tremenda idea, por lo que sin decirme nada, se dirigió a la residencia estudiantil donde él vive para comenzar a llevar a cabo su plan.
Como a las dos horas, cuando sonó el timbre de mi apartamento, abrí la puerta, y frente a mí se encontraba una hermosa chica, es más hasta me puse a tartamudear, cuando con su suave voz femenina me dijo que mi amigo, la había contratado para hacerse pasar por mi novia.
A medida que la hermosa chica entraba en mi apartamento, más nervioso me ponía yo, mi cara se fue poniendo roja, y creo que estuve a punto de que me diera un infarto, de no ser porque la chica me dijo que era mi amigo, vestido de mujer.
Al principio no le podía creer y además no quería aceptar su ayuda, creo que más que todo por vergüenza, pero finalmente acepté, ya que de yo no haberme dicho nada yo de seguro seguiría creyendo que era de verdad una chica, que mi amigo había contratado, para que se hiciera pasar por mi novia.
Tras ponernos de acuerdo en cómo ella se llamaba, donde nos conocimos, y otros detalles como desde cuando éramos novios, fuimos a cenar con mis padres, en uno de los lujosos restaurantes del hotel donde ellos se encontraban hospedados.
Con algo que mi amigo y yo no contábamos fue con que mis padres después de cenar nos invitaran a bailar, en uno de los salones del hotel, por lo que me puse algo nervioso, hasta que mi amigo con su suave voz femenina, me dijo que simplemente se dejara llevar por él.
Así que tras bailar unos cuantos boleros y beber uno que otro trago, convencimos a mis padres de que yo ya tenía novia.
De regreso a mi apartamento, los dos nos encontrábamos de lo más felices, y mientras nos servimos unos quisqui nos pusimos a comentar lo bien que lo habíamos pasado, ya que cuando estuve bailando con mi amigo, por aquello de convencer a mis padres, además de que bailamos bien pegados, como parte del teatro que estábamos montando, mi amigo me sugirió en varias ocasiones que le besara, frente a mis padres.
En ese momento, ya nos habíamos tomado varios tragos, por lo que algo más desinhibido mi amigo me comentó que a medida que estuvimos bailando y besándonos, le pareció sentir mi miembro presionando contra su cuerpo, a lo que algo avergonzado, reconocí que era la primera vez que besaba a alguien y que aun sabiendo que se trataba de él, no pude evitar la erección.
En ese mismo instante me di cuenta de que desde que nos despedimos de mis padres, llegamos a mi apartamento, y comenzamos a celebrar, mi amigo siguió actuando y hablando cual, si realmente fuera una chica, y al comentárselo a mi amigo, lo tomé entre mis brazos y sin saber porque le he ha dado un tremendo beso de lengua.
Mi amigo se quedó sin saber que hacer, ya que además de sorprenderlo, en lugar de rechazarme, me permitió que no tan solo continuase besándole, sino que también que le acariciara todo su cuerpo en especial sus paradas nalgas.
Además, entre mis caricias y besos, me permitió que le quitase el vestido quedándose en pantis y con el sostén con relleno, lo cierto es que no evitó que yo continuase besándole y acariciándole cual, si él fuera en realidad una chica.
Por lo que cuando extraje mi miembro del pantalón, sin que yo le dijera nada voluntariamente se agachó frente a mí, y se dedicó a mamar mi verga.
Por un rato él estuvo chupa que chupa, lame que lame, toda mi verga, mientras yo sin dejar de mirarle, acariciaba toda su cabellera, al tiempo que mi verga entraba y salía de su boca una y otra vez suavemente, hasta que le pedí que se detuviera, ya que no quería venirme en ese momento.
Sin decir nada saqué mi parada verga de su boca, se incorporó para luego dándome la espalda recostarse sobre el sofá, levantando sus nalgas, de las que yo retiré suavemente los pantis que él tenía puesto.
Casi de inmediato comenzó a sentir como mi caliente glande ensalivado, se iba deslizando entre sus nalgas, hasta que comencé a presionarlo contra su esfínter, creo que intuitivamente mientras colocaba su pecho sobre el sofá, sus manos las dirigió a cada una de sus nalgas separándolas, ofreciéndoselas a mí.
En ese momento fui sintiendo como mi pedazo de carne se fue abriendo paso dentro del, a medida que mi verga lo fue penetrando, entiendo que el dolor se fue incrementando, pero mi amigo me dijo que lo estaba disfrutando y mucho, ya cuando nuestros cuerpos quedaron juntos, y toda mi verga se encontraba alojada dentro del, al principio de forma voluntaria comenzó a mover sus caderas, a medida que comencé a meter y sacar deliciosamente toda mi verga de su cuerpo.
Al tiempo que comencé a decirle lo bien que yo me sentía, y lo rica que estaban sus nalgas, con mi boca le chupé en varias ocasiones su cuello, le mordisqueé las orejas, y nuevamente le di otro largo y delicioso beso de lengua, al él voltear su rostro hacia mi cara.
Ambos perdimos la noción del tiempo, lo que sé es que él permitió que yo hiciera con él lo que me dio gusto y gana, ya que en varias ocasiones cambiamos de posición, pero siempre siendo mi amigo el que pasivamente recibía la mejor parte, al punto que se llegó a venir sin tan siquiera haberse tocado su verga.
Ya en la madrugada mi amigo y amante se puso de pie, se dirigió al baño y aparte de que expulsó todo lo que yo le había dejado dentro, se bañó, y sin pensarlo dos veces, después de él asear mi verga, algo lo impulso nuevamente a que se pusiera a mamármela, y no se detuvo hasta que me vine dentro de su boca y garganta, haciendo que se tragase gran parte de mi semen.
Después de que finalmente amaneció, ambos nos levantamos, yo estaba que me moría de la vergüenza, ya que no podía explicarme ni a mí mismo todo lo sucedido, en ese momento mi amigo aun vestido y actuando como una chica, al verme me dio un fuerte abrazo, y me volvió a plantar otro enorme beso de lengua.
De eso a que nuevamente volviéramos a tener sexo, para mí fue algo de lo más natural, y divertido, ya que dejé de romperme la cabeza pensando en lo que había hecho y solamente me limite a disfrutar de todo aquello que mi amigo me estaba haciendo.



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