CRÓNICAS DE CAMIONEROS II
Y seguimos recopilado historias de las carreteras, en este caso un hombre con una vida plana y sin alteración, encuentra un joven aliciente para seguir adelante, disfruten la lectura..
Antonio salió de su casa dando un portazo, incluso fuera se escuchaban los gritos histéricos de su mujer, colapsando ante la indiferencia de su marido ante sus reclamos y quejas, la frustración en ambas partes había casi llegado al límite estaban viviendo los últimos capítulo de su relación, las largas jornadas de trabajo de Antonio, semanas fuera de casa, la falta de hijos, la soledad y la ausencia de sexo llevaron al colapso definitivo de ese matrimonio. Afortunadamente Antonio tenía su trabajo y su camión para escapar de esa vida horrible que era su matrimonio, se iba separar ya estaba decidido, no le importaba perderlo todo, volvería a comenzar, solo sin lastre en su vida. Emprendió la marcha y huyó de ese lugar al que no quería volver, en los últimos tiempos su camión y la carretera se había convertido en su vida.
Antonio tenía 45años, era un hombre alto corpulento con apariencia ruda y muy callado, observar era su mayor entretenimiento, iba abstraído en sus pensamientos con la mirada fija en la carretera, cuando le hicieron auto stop, era común que mucha gente se movilizara por el país pidiendo aventones y los camioneros se convertían para las personas en la mejor opción, casi siempre eran individuos solitarios que no despreciaban compañía, Antonio observó al chico que le sacó la mano lo miró de arriba abajo y le pareció agradable, avanzó unos metros y frenó poniendo las intermitentes. El muchacho corrió hacia el camión y escaló hasta quedar a la altura de la ventanilla.
M: hola buenos días voy al norte me llevas?
A: bueno sí sube –dijo abriendo la puerta por dentro-
M: muchas gracias me llamo Manuel, voy al norte.
A: yo igual debo llevar esta carga, son como 6 días de camino
M: ok excelente yo voy al mismo sitio si gustas hacemos el viaje juntos, sino cuando dispongas me dejas donde gustes y yo busco como llegar.
A: me parece bien allí vamos viendo. Y eso que te diriges allá
M: abriéndome camino, me fui de mi casa por problemas con mis padres, no aceptan mucho la vida que llevo, así que decidí abrirme camino y comenzar una nueva vida en otro espacio.
A: de verdad eres valiente al tomar esa decisión, qué edad tienes?
M: tengo 18 años los cumplí hace un mes, y uno tiene que vivir su vida como quiera y ser feliz sin tener que justificar cada movimiento que haces, si no eres feliz en un sitio, vete de allí y ya.
Antonio volteó a ver el muchacho sorprendido por las sabias palabras que decía, no era común encontrar ese pensamiento tan maduro en alguien tan joven, definitivamente era alguien especial, sus palabras le caían como anillo al dedo en la situación que estaba viviendo con su esposa. Antonio lo observó y se dio cuenta que era un muchacho atractivo, en realidad no podía decirse que fuera gay o le gustaran los hombres, había tenido algunas experiencias con amigos en medio de tragos y larga abstinencia, había permitido ciertos avances con el mismo sexo, pero debía reconocer la atracción que sintió por ese muchacho sensato y joven. Manuel era de piel blanca cabellos negro casi al hombro que se movía libremente con el viento, su aspecto era andrógino, sus facciones eran suaves pero de mandíbula cuadrada lo que le daba ese aspecto entre lo masculino y femenino, su nariz perfilada y puntiaguda, labios grandes y carnosos que tenía el sexi gesto de morder suavemente, su piel era clara y lisa sin imperfecciones ojos grandes y almendrados de color miel, cejas gruesas y pestañas largas completaban el conjunto. Vestía de manera cómoda, franelilla blanca al cuerpo, short de jean recortado quizás un poco de más de corto y botines montañeros con calcetines blancos, y al hombro un morral que evidenciaba no muchas cosas, viajaba ligero el muchacho, estando claro que debía hacer varios trasbordos de ser necesarios.
A: y que pasó con tu familia si se puede saber?, si no quieres hablar de eso listo pasamos a otro tema.
M: puedo ser sincero sin que te escandalices?
A: sí claro y mi edad con mi calle casi nada me escandaliza.
M: sí me imagino…bueno nada, siempre supe que era gay pero crecí en un hogar súper conservador mi madre y padre son muy religiosos y mis preferencias son una aberración, una tarde estaba en casa con un primo tres años mayor que yo y estaba haciéndole lo que más me gusta mamar jajajajaja…mis padres llegaron de repente nos sorprendieron, hubo gritos, insultos, golpes, esa noche me echaron a la calle con lo que tenía puesto, me fui donde una tía, hermana de mi mamá y allí duré unos días no aguanté la presión de su vigilancia a todas horas y una noche hablé con ella y le pedí ayuda que me diera algo de dinero y que me iría, para ella fue un alivio, lo vio como que con un poco de dinero se liberaría de mí y así mismo fue y es así como salí a la carretera y tú pasaste. Ese es el cuento corto en 3 minutos jajajajaja.
Antonio escuchó con atención el relato del muchacho, le sorprendió su franqueza, su libertad, le pareció increíble que tan joven fuera tan franco, tan desparpajado, tan libre, sintió un poco de envidia de ese muchacho que se atrevía a hacer su voluntad sin importarle lo que dijeran los demás debía aprender, definitivamente debería aprender mucho de ese muchacho, su historia lo inquieto y excitó al mismo tiempo.
A: qué te gusta de ser gay?
M: me gusta lo directo, los hombres vamos a lo que vamos sin mucha vuelta, esa franqueza me gusta, entre hombres tenemos la libertad de ser libres.
A: qué tipo de hombre te gusta?
M: me gustan hombres, bien masculinos, así era mi primo por eso no me pude resistir al tenerlo, lo intente pero no pude, me gustan demasiado los hombres, pero tienen que ser machos ese aspecto no es negociable.
A: te gusto
M: jajajajaja claro que me gustas, a quién no le va a gustar un espécimen como tú, eres un varón en toda regla.
A: jajajajaja gracias por el piropo, no es frecuente que me piropeen
M: y cómo no si eres un hombre guapo, tu mujer debe decírtelo a menudo
A: pues fíjate que no, estamos a punto de separarnos de hecho ya lo decidí al regreso finiquito ese matrimonio.
M: es una lástima, no debe ser sencillo separarse de hombre como tú
A: a ella le va a ser muy fácil, ya no me soporta, va a ser un alivio para ella el que no esté a su lado, ya no hay amor y sexo menos
M: quéeeeeeeeeee? Cómo así que no tienen sexo, ya no le gustas
A: imagino que ya no le gusto, no le provoca estar conmigo
M: es difícil creerlo pero bueno si tú lo dices así será. Te puedo preguntar algo?
A: sí claro lo que gustes
M: te gusto? Te doy morbo?
A: jajajajaja de verdad eres directo. Pues debo decirte que no me eres indiferente, me agradas como eres, los encuentros homo eróticos no me son desconocidos, he tenido algunos acercamientos con amigos tu sabes cosas de tragos, duchas compartidas y sobre todo la abstinencia por mucho tiempo han llevado a situaciones pero no gran cosa, en cuanto a si me gustas desde lo sexual tendría que averiguarlo, te puedo decir que no soy gay, bueno hasta ahora no, pero no me cierro a nada, tenemos carretera y días por delante ya veremos que se da. Te parece si lo dejamos fluir?
M: claro por mí no hay problema.
Ya todo estaba dicho entre ellos, como suelen ser las cosas entre hombres todo estaba sobre la mesa ya se vería. Duraron largo tiempo en silencio, cada uno en sus pensamientos contemplando el paisaje y la carretera, así se hizo de noche y llegaron a un parador, Antonio debía descansar y comer algo, quería también darse una ducha. Entraron al parador, Antonio le dijo:
A: vamos a comer no hemos comido nada en lo que va del día
M: yo no tengo mucho dinero lo poco que tengo no lo puedo mal gastar debo pensar en el futuro
A: no te preocupes yo invito, tengo una partida para asistente y ando solo así que no representa gasto para mi
Se sentaron en una mesa y vieron la carta, el lugar estaba llano de gente todos camioneros y la bulla, risas, comida y cerveza corría por el lugar, llegaron dos conocidos de Antonio y se acercaron a la mesa, luego de los saludos estrechados y presentaciones de rigor, Antonio los invitó a acompañarlos en la mesa, los recién llegados eran Vicente y Pedro.
V: y este amiguito quién es? –dijo mirando a Manuel-
A: es mi compañero de viaje esta vez viajo con asistente
V: ah ok raro tu siempre viajas solo
A: sí pero ya es hora que tenga compañía en los viajes así que acepte asistente
V: me parece bien eso de viajar solo es muy duro, es mejor en compañía es más llevadero
Manuel notó como Antonio justificaba su presencia, los recién llegados eran hombres rudos pero guapos, muy machos, el tipo de hombre que volvía loco a Manuel, Vicente era un hombre rubio y acuerpado un poco robusto y vientre abultado levemente lo que lo hacía increíblemente sexi, debía tener alguna ascendencia nórdica debido a lo rubio y sus ojos azules intensos, de inmediato Manuel notó la atención del rubio y se abandonó a la misma, siempre era agradable sentir la atención de un hombre guapo y viril, se instalaron a hablar de muchas cosas banales pero en el fondo el rubio quería indagar sobre Manuel y saber de él. Por otra parte, Pedro era un tipo moreno parecía latino sin llegar a ser negro, era un poco más bajo que Vicente pero igualmente acuerpado, se veía el trabajo duro en su cuerpo, a diferencia del rubio era lampiño, de brazos anchos y marcados tenía una pequeña barba más o menos cuidada, de ojos negro intensos y mandíbula cuadrada, estaba enfrascado con Antonio en una conversación sobre rutas y caminos, cosas de camioneros, en esas transcurrieron un poco más de dos horas ya había fluido por la mesa bastante comida y bebida, se permitieron esa licencia ya que iban a pernoctar en ese aparador y no iban a manejar hasta la mañana. Vicente ya daba muestras de cansancio y anunció que se retiraba.
V: bueno mis amigos yo los dejo estoy muy cansado y me quiero dar un baño
M: y donde te vas a bañar?
V: aquí al lado hay duchas donde hacerlo
M: a mí me gustaría igual
V: pues vamos
Antonio se percató de la conversación y sonrió por lo bajo, este muchachito no perdía tiempo, cada vez le gustaba más, su forma de vivir la vida era única aprovechando cualquier situación que la vida le presente, así se debe vivir la vida sin mayores conflictos, vivir y ya, tenía mucho que aprender de ese muchacho.
A: vayan, nosotros los alcanzamos al rato vamos a pedir una más, tranquilos, me cuidas al muchacho Vicente
V: no te preocupes así será, nada que él no quiera le va a pasar jajajajajaja –dijo con malicia mirando a Pedro, éste sonrió con complicidad, conocía a Vicente y sabía que el muchacho le había gustado no era la primera vez que sucedía-
Salieron del restaurant y le dijo a Manuel:
V: voy al camión a buscar mis cosas, allí quedan las duchas dijo señalando una puerta nos vemos allá
M: tranquilo allá nos vemos lo que necesito lo tengo aquí –dio señalando su mochila-
Manuel entró al sitio y se sorprendió lo limpio del recinto, había un espacio con bancos y lockers y al fondo una sala con duchas sin divisiones, se desvistió y se metió bajo una de las regaderas dejando que el agua tibia acariciara su cuerpo, era de verdad agradable la sensación. En esas entra Vicente al área de duchas y la visión lo dejó paralizado, definitivamente el muchacho estaba rico, más de lo que sus ropas evidenciaban, ante él tenía la visión más erótica que había visto, Manuel se encontraba bajo el agua, su cuerpo era torneado, blanco de piel y lampiño, estaba de espalda enjabonándose las piernas por lo que estaba un poco inclinado, su culo era redondeado y liso cintura estrecha de mujer en definitiva estaba rico el muchacho, Vicente se deshizo de su ropa y en poco tiempo estaba en pelota picada y se dirigió a la ducha al lado izquierdo del muchacho, al abrir la regadera el ruido sacó de su trance al muchacho quien volteo a verlo y la imagen le hizo arder el cuerpo.
Vicente estaba desnudo a su lado, la imagen le hizo hervir la sangre, tenía a su lado a un hombrón desnudo de piernas gruesas y pecho rotundo, brazos gruesos y todo el cuerpo tapizado de vello rubio ensortijado, su pene penduleaba pesado y morcillón, era largo y grueso y media cabeza descubierta por el prepucio lo que le decía que la erección completa estaba en camino, estaba bajo el agua con los ojos cerrados y las manos apoyadas en la pared, le estaba dando espacio al muchacho para que lo mirara, se sabía observado, sus nalgas eran grandes y redondas igual llena de pelos rubios, su pene poco a poco empezaba a cabecear dando paso a la erección en una de esas voltea a ver a Manuel y con voz baja le dice:
V: te gusta lo que ves?
M: me encanta –dijo jadeando-
V: pues tómalo es tuyo
Sin mediar más palabras se acercó al muchacho y lo rodeo por la cintura con sus brazos, Manuel se enlazó en su cuello y se fundieron en un beso mordelón entrelazando sus lenguas las manos del rubio bajaron a las nalgas poderosas del muchacho y las amasó con ganas, sus dedos entraron entre las nalgas y pronto estaba frotando la entrada del muchacho quien gemía en la boca del rubio, poco a poco la entrada fue dilatando y ya el dedo grueso entraba y salía libremente del ano del muchacho.
V: mámamelo – dijo el rubio en un jadeo, empujando al muchacho por los hombros hacía abajo-
En breve estaba Manuel arrodillado ante Vicente tragando lo más que podía su pene grande y grueso, mamaba con desespero, era un mamón perdido, vivía para mamar guevo su mayo placer, la cadera del rubio se movía a un ritmo constante entrando y saliendo de esa garganta cálida y estrecha que tanto placer le daba. En esas se abre la puerta de las duchas y entran Antonio y Pedro quienes se quedan paralizados con los ojos muy abierto ante la imagen que tenía delante de sí, el par de amantes no había percatado su entrando seguían en lo suyo como si nada.
P: jajajaja por lo visto estos se adelantaron a la fiesta
A: pos sí, ni modo no nos queda otra que unirnos a la fiesta
De inmediato ambos hombres se desnudaron y se dirigieron a la acción, cuando Manuel se vino a dar cuenta tenía a cada lado un hombre delicioso desnudo, el jadeo no se hizo esperar de la excitación. Como había previsto, Antonio era un hombre grueso piel blanca velludo, sus vellos eran largos y lizo que hacía contraste con su piel blanca sus piernas eran gruesas y nalgas grandes, su pene era pasado y grueso, al ponerse al lado de Vicente ya éste apuntaba al cielo en total erección, otro caso era pedro, ese moreno latino era guapo en serio de buen tamaño y constitución física, su cuerpo moreno el latino era un espectáculo a la vista lo más notable aparte de su culo liso y lampiño, era el buen pene que poseía, duro, grueso, largo y levemente curvado a la izquierda, estaba al otro lado de Vicente quien abrazó a los dos recién llegados y juntaron sus penes, Manuel se alternaba de un pene a otro, todos eran deliciosos, grandes y por lo que se veía lecheros, Vicente con ambas manos acarició las espalda de los dos hombres y llegó a las nalgas de ambos, las acarició y hurgó con sus dedos entre esas nalgas grandes ambos pararon el culo en señal de aprobación y se besaron a tres bocas intercambiando lengua entre los tres. Ya a estas alturas los tres hombres mientras eran mamados por turnos seguían enfrascados en ese beso mordelón el primero en deshacerse de ese beso fue Antonio, llegó donde estaba Manuel mamando y sin hacerle interrumpir su labor lo puso en 4 y se deleitó con el espectáculo de ese culo hermoso abierto y parado y de inmediato lo atacó con su lengua haciendo gemir al muchacho del placer.
Luego de 10 minutos de beso negro, el culo de Manuel boqueaba solo listo para recibir a Antonio, se arrodilló detrás del muchacho y apuntó su pene amoratado a ese culo divino que lo esperaba, hizo contacto y ese ano se abrió y cerró desesperado, entró la cabeza y fue abrazado por esas entrañas suaves y calientes y siguió de largo ante le gemido largo del muchacho, entró y salió lentamente y fue poco a poco acelerando el ritmo, en este punto Manuel mamaba a Vicente mientras pedro le hacía un beso negro al rubio quien movía las caderas buscando esa lengua y entrando en la boca del muchacho, Antonio aceleró las arremetidas el orgasmo se acercaba y sin remedio baño las entrañas de Manuel de leche hirviendo, tanto estimulo llevó a Manuel y regar con su simiente el suelo de aquel baño, salió de él y fue relevado por Vicente que sin mayor espera entró en el muchacho y empezó a bombear con vigor, Pedro estaba demasiado excitado, necesitaba meterlo en caliente, se fue detrás de Vicente y lo tomó de las caderas mientras éste bombeaba a Manuel, y enfiló su pene muy duro a las nalgas peludas del rubio, hizo contacto con el botón del hombre y empujó, no se detuvo hasta llegar al fondo y empezó a ir y venir, el trencito era de lo más excitante Vicente movía sus caderas aceleradamente penetrándose y penetrando, Antonio se volvió a poner duro y fue por la boca de Emanuel quien se comió ese gran pene con gula y de nuevo la sinergia sexual se activó, esa noche todos disfrutaron del sexo desenfrenado, Pedro disfrutó no sólo del culo Vicente sino del de Manuel y el de Antonio por turnos, la ducha se prolongó unas 3 horas y luego de satisfechos cada quien se fue su camión a dormir, Vicente y Pedro iban abrazados seguro seguirían la fiesta entre los dos.
Al llegar la camión se miraron y sonrieron al mismo al mismo tiempo
A: que sesión de sexo tan buena jajajajaja
M: total, no había tenido mejor sexo en mi vida. Y para no tener experiencia te desenvolviste muy bien jajajajaja
A: sí bueno en esos casos, es mejor dejarse llevar y eso hice
M: bueno y ahora que hacemos
A: por lo que a mí respecta es seguir juntos, claro si tú así lo quieres
M: sí lo quiero, por primera vez en mi vida siento que alguien quiere que esté y eso no es común que me suceda, en cuanto a ti hay aspectos de tu vida que debes resolver yo tengo todo resuelto ya.
A: sí tienes razón, en lo referente a mi esposa me voy a divorciar de ella, de hecho no voy a volver a esa casa ya no queda nada mío allí, mandare por mis cosas y le enviare los papeles por correo, en cuanto lleguemos a entregar la carga debo buscar donde vivir me gustaría establecerme en esa ciudad, es grande y urbana allí un hombre como yo podrá vivir tranquilo y pasar desapercibido, la casa matriz de la empresa está en ese lugar, allí tendrás espacio tú, puedo pedir un asistente de viaje te enseñaré a manejar, es buen oficio y como ves se presta para vivir mil aventuras, que te parece la propuesta.
M: dalo por hecho, seguiremos juntos.
Dicho esto, se costaron a dormir en la litera del camión, bien cabían los dos y de allí en adelante Antonio y Manuel no se separaron más.
FIN
PD: ESPERO HAYA SIDO DEL AGRADO DE TODOS ESTE RELATO, TENGO INTENCIÓN DE SEGUIR CON LA SAGA, ASÍ QUE VALOREN, COMENTEN Y SUGIERAN.


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