CRÓNICAS DE CUARTEL V (SEGUNDA PARTE)
Ahora sí vienen las aventuras de Antonio en el Fuerte Conopoima, y vaya que va a estar intensa, porque lo pasa en el cuartel se queda en el cuartel, secretos entre machos..
Ante todo pido disculpas por tener que dividir el relato en 2 partes la introducción se alargó de más, pero ahora sí entramos en la acción propia de la temática espero la disfruten.
Antonio entraba por el gran portón del Fuerte Conopoima aquella fría mañana de enero acompañado de su padre, llevaba sólo una mochila con par de mudas y artículos personales, no iba a necesitar nada más, fueron recibidos en la entrada por el comandante que los esperaba para el registro de Antonio, el muchacho iba a un poco nervioso ante lo inesperado y desconocido, había escuchado que la vida militar era dura y él no estaba acostumbrado a mal vivir, el comandante Hernández Urbina los esperaba en la puerta y los recibió de manera efusiva.
CH: compadre como está, bienvenido
DA: compadre muy bien -se estrecharon en un abrazo- aquí le traigo al muchacho para lo que hablamos.
CH: así es compadre no se preocupe, ya eso está cuadrado. Hola Toñito como estás hijo, no te preocupes aquí no te faltará nada y ya verás que te gustará, la vas a pasar bien.
DA: epa compadre tampoco me lo trate tan bien, la idea es que se haga hombre, y sienta el sacrificio.
CH: así será compadre pero tampoco es que está en prisión a trabajos forzados, no se preocupe que todo estará bien, yo me encargo.
A: muy bien mi comandante buenos días, estoy a sus órdenes.
CH: muy bien muchacho, vio compadre como el muchacho se va adaptando, no se preocupe por nada.
DA: bueno que así sea…compadre yo me retiro tengo mucho trabajo que hacer en la hacienda.
CH: tranquilo compadre vaya yo me encargo de instalar al muchacho
Esa mañana todo fue tramite, colas de jóvenes haciendo registros, revisión y exámenes, fueron distribuidos en grupos y asignados pelotones, Antonio quedó en la sección administrativa, dentro de todo era la unidad con menos esfuerzo dentro del fuerte. Ya en la barraca pudo interactuar con sus compañeros, una treintena de hombre de diferentes tipos y localidades se fueron conociendo unos a otros, al final del día ya habían hecho grupo con otros 6 y conversaban de manera relajada entre ellos cada quien en su cama, era un grupo bastante vario tinto, uno de ellos era Ricardo oriundo de Maracay moreno extrovertido y cuerpo de futbolista, buenas piernas y culo parado propio del deporte, todo depilado y con un pene que prometía buen tamaño, el otro era Norberto era el más acuerpado del grupo parecía un coloso, tenía antecedentes de físico culturista pero la disciplina no era su fortaleza así que no incursionó lo que debía pero el cuerpo le quedó, hacía ejercicio por su cuenta y eso le daba un buen cuerpo, su pene era largo y grueso sin un pelo en todo el cuerpo, lo más notable de este espécimen de macho era el culo portentoso que tenía que provocaba nalguearlo, era de Villa de Cura una localidad cercana a San Juan de los Morros, el otro era José Luis era un muchacho alto y blanco delgado pero definido un suave vello tapizaba su cuerpo, su pene era delgado y largo y con culo de hombre pequeño pero respingón, era alegre y bromista siempre con una sonrisa y haciendo sentir bien a su entorno, era de Cagua estado Aragua, una localidad también cercana, el otro era Miguel el más rubio del grupo era de ojos claros y cabello castaño claro, su cuerpo era definido pero con volumen armónico, piernas torneadas, culo redondo cintura estrecha, era un hombre verdaderamente sexy la química entre él y Antonio fue inmediata, su pene era grande, pesado y gordo en estado flácido, desde un primer momento fueron inseparables, el siguiente del grupo era Gabriel, era un tipo callado algo tímido per extremadamente guapo era el más atractivo del grupo de rostro armonioso y sereno ojos verdes como esmeraldas y pestañas largas su tono de piel sin llegar a ser canela era dorado con un bronceado natural era lampiño y de buen cuerpo no tenía un culo grande sólo lo normal lo que era notable era su pene, entre las piernas poseía una bestia que tranquilamente podía medir entre 16 y 17 cts y muy gruesa, su carácter era suave y amable lo cual hacía que todos le tuvieran afecto era de la localidad de San Mateo y por último estaba Yván, un negro delicioso de Ocumare de la Costa, alegre y muy bromista siempre tenía un chiste en los labios siempre y era la alegría del grupo como buen espécimen de su raza su cuerpo era muy desarrollado y marcado por el trabajo de pesca, no tenía un gran pene quizás 17 cts y no tan grueso lo cual estaba bien pero lo que sí tenía era un culazo redondo, liso y grande que provocaba tocar, sin un solo pelo en el cuerpo que no fuera en su cabeza era un deleite ver ese Dios de chocolate, Antonio notó de inmediato la química entre éstos dos.
Se instalaron en la barraca en tres literas seguidas, los 7 eran inseparables desde el principio se llevaron bien y andaban de arriba para abajo juntos, habían hecho internamente sus duplas, Yvan andaba siempre pegado a Gabriel, Antonio con miguel y Ricardo, Norberto y José Luis constituían un trio sólido, siempre andaban los 7 juntos pero internamente estaban distribuidos de esa forma, uno de los momentos más placenteros era la hora de la ducha, para Antonio el tener esos casi 90 hombres en pelotas bañándose juntos era una delicia visual, no había tantas duchas para abarcarlos a todos así que era común el bañarse de 2 en 2 o en grupos de 3. Antonio se metió en una regadera con Miguel, el contacto físico no se hizo esperar al tratar de meterse ambos bajo el chorro de agua sus cuerpos se rozaron Antonio sintió el roce del pene largo de miguel en su pierna y el escalofrío fue inmediato ambos se empezaron a enjabonar, Antonio se metió bajo el agua y Miguel tomó el jabón y lo paso por su espalda con una caricia, Antonio tembló se quedó quieto y levanto el culo ante el contacto Miguel, deslizó la mano llegó a la nalga la acarició y metió la mano entre ellas y llegó al ano que lo esperaba el contacto fue contundente pero rápido, se miraron por unos segundos y no hubo nada que decir miguel sintió su pene endurecer pero no se podía dar el lujo de tener una erección en ese momento había demasiada gente, aunque algunos la tenía en él iba a ser muy notorio tomando en cuenta las dimensiones de su pene. En otra de las duchas Ricardo, Norberto y José Luis se bañaban juntos y se enjabonaban unos a otros, ésta era una práctica común (otros compañeros lo hacían), pero los tres se encontraban en una exploración de los cuerpos donde cada quien era tocado sin pudor ni reserva bajo la excusa de pasar el jabón, los tres estaban erectos sin remedio, en la otra ducha estaba Yvan y Gabriel frente a frente uno enjabonando al otro sus penes erectos chocaban en una guerra de espadas, con la excusa de meterse bajo el agua Yvan da la vuelta y queda de espaldas a Gabriel quien no pudo aguantar la tentación y se pegó al culo maravilloso del negro costeño, esta acción no pasó desapercibida por Antonio quien disfrutaba de la caricia de Miguel quien refregaba su culo y frotaba su ano con el dedo, de este trance los sacó el sargento quien grito que debían salir de las duchas para cambiarse y formar en el patio.
Esa noche Gabriel organizó una pequeña fiesta con sus nuevos amigos en el almacén del que él era el encargado, consiguió dos botellas de ron e invitó al grupo a que fueran hasta el almacén a tomárselas, allá llegaron los otros 6 sobre las 9 de la noche y a pico de botella fueron de trago en trago, en una de esas Antonio propuso un brindis.
A: por nosotros hermanos debemos prometer cuidarnos unos a otros y lo que aquí suceda entre nosotros queda. –y todos dijeron salud y que así sería-
Antonio puso música suave en su tlf y empezó a bailar solo, ya todos estaban bastante tomados pero aún no ebrios, en una de esas Antonio mira a miguel quien lo observa con detalle y deseo, Antonio leyó la mirada y extendió su mano a su compañero invitándolo a bailar, éste miró nervioso a sus compañeros y todos le dijeron anda hermano baila con Toño, este se paró y estrecho a Antonio en un abrazo y se balanceaban de un lado a otro, la mano en la espalda bajo en caricia hasta posarse en la nalga de Antonio que vibro bajo el short, se miraron y no dudaron en fundirse en un beso, ante esto Yvan se levantó e invitó a Gabriel quien si dudar se levantó y tomó al negro entre sus brazos, por otro lado Ricardo, Norberto y José Luis se pararon y en un abrazo de tres comenzaron a bailar los tres, Norberto besó el cuello de Ricardo y éste gimió de placer y se fue por la boca de José luís que lo esperaba excitado, en menos de 5 minutos estaban desnudos los 7, Antonio estaba en 4 patas mientras miguel comía su culo con gula, era más delicioso de lo que imaginaba sus gemidos daban cuenta del placer que sentía, el catire tenía el guevo a todo lo que daba, 24 cts de dureza que quería invadir ese culo divino de Antonio, Yván ya se encontraba arrodillado mamando los 23 cts de Gabriel quien sin piedad entraba y salía de su boca, y al lado de ellos Ricardo con sus 22cts de erección dura y gruesa envestía sin piedad el culo maravilloso de Norberto, la imagen de ese culo de fisicoculturista levantado y abierto era demasiado erótica viendo su guevo entrar y salir de ese estuche de carne apretado y cálido y mientras esto pasaba Norberto mamaba el largo y no tan grueso guevo de José Luís tragando hasta la base, el espacio era un coro de gemidos y suspiros de placer y cada uno fue largando sus jugos en la boca o culo de un hermano, terminaron desfallecidos, sudorosos y desnudos en el piso del almacén. Se pusieron de pie recomponiendo la respiración. Una vez más Antonio tomó la palabra:
A: hermano esto ha sido maravilloso, y espero que lo volvamos a repetir, a partir de ahora somos hermanos de leche -y todos largaron la carcajada ante la ocurrencia-
A partir de ese momento, la relación entre ellos se estrechó, poco a poco se fueron conociendo y aunque tenían sus favoritos eso no impidió el encuentro entre unos y otros. Llegó el momento del franco después de la juramentación a la bandera, iban a tener 8 días libres y decidieron que cada quien iría a su casa por 4 días para estar con sus familias y al cuarto día regresarían a San Juan de los Morros y se quedarían en la casa de Antonio y disfrutar y disfrutarse en esa hacienda.
Durante los días que Antonio estuvo en la hacienda no sólo disfrutó a sus padres quienes estaban más atentos de lo normal, extrañaban demasiado a su hijo, pero el cambio que vieron en el muchacho a su regreso era notorio, se levantaba temprano, hacía su cama, fregaba su plato, ayudaba a su papa, se veía el cambio. Por otra parte Antonio recibió la bienvenida de la peonada, se encontró con ellos y lo llevaron a un sitio que no conocía unas cascadas que estaban en su propiedad a 1 hora de cabalgata, allí lo llevaron los 6 peones amigos y pasaron la tarde entre risas, bebida y mucho sexo, Antonio los volvió a recibir a todos y ellos se disfrutaron entre ellos y ese día Antonio probó el ser activo y le pareció maravillosa la sensación pero nada como recibir un buen guevo en el culo. Les dijo que vendrían unos amigos del cuartel y que no había novedad con ellos y que quería traerlos a ese sitio y pasarla bien entre todos. Jacinto lo tomó en sus brazos y lo besó:
J: no te preocupes los trataremos bien y los haremos disfrutar..
Dicho esto se volvieron a encender y tuvieron sexo entre todos de nuevo hasta que cayó la tarde y volvieron a la casa grande entre risas y complicidad compartida. Al día siguiente llegaron los amigos soldados de Antonio, se encontraron en un sitio en el centro de San Juan y Antonio los fue a buscar en la camioneta de su papá, entre risas anécdotas de los días sin verse llegaron a la hacienda y fueron recibidos por los padres de Antonio, fueron instalados en tres habitaciones de dos en dos y se dispusieron a almorzar, todo estaba listo y en el gran comedor transcurrió el almuerzo entre risas y cuentos del cuartel, al finalizar el almuerzo en la sobre mesa Don Antonio preguntó:
DA: y que van a hacer en la tarde?
A: tengo planes con los chicos, vamos a hacer un recorrido por la hacienda voy con un grupo de peones ya lo tengo todo dispuesto.
DA: excelente hijo que bueno que vas con los muchachos, eso me deja tranquilo que van a estar bien cuidados, ellos conocen la propiedad mejor que nadie y van a estar en buenas manos.
A: vamos a llevar algo de comida y voy a tomar unas botellas del bar, con tu permiso claro.
Don Antonio sonrió complacido y orgulloso, en definitiva había un cambio en su hijo, hace unos meses el pedir permiso para algo era impensable en otro tiempo lo hubiese tomado y ya.
DA: claro hijo toma lo que necesites.
Una hora después al frente de la casa grande estaban los seis peones cada uno en su caballo más uno ensillado, los muchachos salieron alegres y sonriente y fueron todos presentados, en un ambiente de camaradería subieron cada uno a un caballo llevando a alguien atrás, Antonio subió solo a uno y partieron rumbo al pozo con cascada recién conocido, después de 1 hora de cabalgata entre risas y tropiezos varios de ellos nunca habían subido a un caballo y esto fue una novedad para casi todos, en el trayecto el contacto físico no se hizo esperar y la juventud y las hormonas hicieron lo suyo, Jacinto llevaba atrás a Yván, le gustó ese negro en cuanto lo vio, estaba un poco nervioso pero Jacinto le dijo que se agarrara de él sin pena no se fuera a caer y así lo hizo el negro, le gustaba el contacto de ese hombrón maduro lo hacía sentir seguro y cruzó sus brazos alrededor de su abdomen en una de esas en la cabalgata el viejo zorro tomó las manos entre lazadas del negro y las bajó a su pelvis el negro sintió la dureza del maduro y presionó más aumentando el contacto, Jacinto le echó la cabeza atrás y le dijo al oído.
J: si vuelves a hacer eso me vas a hacer largar la leche, tranquilo que nos vamos a disfrutar. –ya no hubo más que decir, Yván muy excitado sabía que la tarde prometía, ya Antonio les había adelantado algo de lo que les esperaba y todos estaban de acuerdo y excitados.
Al llegar a la cascada todos quedaron maravillados de la belleza del lugar, el caudal del rio era importante y la cascada potente con una buena altura instalaron las cosas en la orilla y sacaron las botellas así como la comida que llevaban en sus morrales el primero en desnudarse fue Jacinto.
J: mis amigos no perdamos tiempo, así que a empelotarse y al agua.
Al maduro lo siguió Yván, se sentía demasiado atraído por ese hombretón maduro y tosco, fue recibido por Jacinto dentro del agua y de inmediato lo abrazó haciéndole sentir su cuerpo y su dureza y de inmediato le llevó una mano al culo del negro palpándolo, lo siguió Manuel (siempre secundando a su compadre), Jacinto lo recibió en el agua y le paso el brazo sobre los hombros y el otro lo tenía sobre el cuello de Yván, lo siguió José Luis que venía compartiendo caballo con Manuel durante todo el trayecto había conversado mucho y la cercanía con el mayor le había agradado, varios roces se habían dado entre ellos en medio de la cabalgata, se quitó la ropa y dejó ver a todos el buen cuerpo que tenía y más de uno se lo comió con la vista, Manuel lo recibió en el agua y lo abrazó afectuosamente lo abrazó con el otro brazo y beso su cuello de la manera más natural, un escalofrío recorrió cuerpo del muchacho excitado, domingo se quitó su ropa dejando ver su cuerpo voluminoso y musculado así como su pelambre dorada y su pene grande y pesado, lo siguió Norberto la otra mole de inmediato quedó en pelota picada, ver ese hombrón exhibiendo músculo era una delicia a la vista sobre todo el bamboleo de ese gran culo que se agitaba con cada pisada lo recibió en el agua Domingo estrechándolo en sus brazos era una imagen muy erótica ver esas dos moles metiéndose mano, Domingo fue de inmediato al culo de Norberto esas nalgas eran demasiado grandes y apetitosas y no se aguantó y fue por ellas y metió una mano entre ellas después de acariciarlas llegando al botón prohibido y sin demora Norberto tomó el pene muy grande y duro de Domingo e inició una lenta paja mientras se fundían en un beso mordelón y lleno de gusto y morbo.
El próximo en entrar al agua fue Luis, el negro se quitó la ropa y dejó a la vista su cuerpo musculado de chocolate, ya su pene iba agarrando grosor y se metió al agua seguido por Miguel, el catire se desnudó y entró al agua y fue recibido por Luis quien de inmediato lo besó, Pedro se quitó la ropa y su cuerpo marcado y semi velludo quedó a la vista de todos su pene ya había alcanzado su gran dimensión ante el espectáculo de sus antecesores se metió al agua y lo siguió Ricardo quedando igual en total desnudez, sus piernas grandes y su culo parado hizo que Pedro se relamiera los labios y se abrazaron en cálida bienvenida y empezaron a acariciarse, el gordito culón Ignacio se quitó la ropa dejando a la vista su gran culo y pene corto y grueso, Gabriel deseaba ese culo desde que lo vió durante todo el viaje a caballo no se le despegó del culo al gordito se desnudó y su pene ya apuntaba derecho desafiando la gravedad Ignacio al ver ese animal lanzó un quejido bajo ante lo que le esperaba, al entrar al agua Gabriel lo abrazó por la espalda y le encajó el pene erecto entre las grandes nalgas del gordito quien echó el culo atrás buscando más contacto. Como siempre el último en desvestirse fue Antonio el cual en breve quedó desnudo ante la vista de todos sin pensarlo se fue al grupo de Yván y Jacinto y los tres se fundieron en un abrazo de trió y se besaban entre ellos, no hubo que esperar mucho, las ganas eran demasiadas, el primer cuadro era el de Norberto y Domingo donde el primero se encontraba arrodillado en la orilla en 4 patas mientras domingo mamaba ese gran culo separaba las nalgas del fisicoculturista con sus manos para llegar al ano del hombre el cual comía con gula metiendo la lengua en lo más profundo de ese culo, cuando ya lo tenía bien dilatado se incorporó y apunto su guevo muy duro al ano boqueante hizo contacto ambos contuvieron la respiración y Domingo empujó haciendo ceder al primer anillo del esfínter, superada la barrera siguió de largo lento pero sin detenerse hasta tocar fondo, Norberto levantó la cabeza apretó los ojos y gimió, el dolor y el placer eran una sola mezcla, nunca había estado tan lleno, nunca había albergado algo tan grande, domingo esperó un momento y cuando lo apretado cedió retrocedió, llegó al boquete y volvió a entrar, esta dinámica se repitió hasta que las envestidas eran continuas y fuertes dentro de poco el orgasmo de ambos se haría presente.
Por otra parte Manuel tenía empalado a José Luis, el muchacho delgado pero de cuerpo definido tenía sus músculos en tensión mientras el maduro iba y venía dentro de su pequeño pero redondo y parado culo, apretaba muchísimo el pene del maduro y su interior era suave y muy caliente cosa que excitaba muchísimo al hombre, por otro lado Luis tenía a Miguel apoyado a una piedra mientras le taladraba el culo blanco y de vellos rubios, éste gemía sin parar pidiendo más de ese negro delicioso, Ignacio movía el culo redondo de un lado a otro mientras Gabriel entraba y salía sin piedad de él llevándolo a las nubes. Antonio era el relleno de un sándwich mientras mamaba el guevo sabroso de Yván Jacinto entraba y salía de ese culo que tanto le gustaba anunciando que estaba cerca de llenarle el culo de leche, solo bastaron 5 arremetidas y se corrió copiosamente dentro del culo del señorito que al sentir la lecha caliente dentro de su culo se corrió sin tocarse a su vez que tragaba la leche de Yván.
Uno a uno se fueron deslechando como podían o como los llevaban a correrse, de esta forma la tarde transcurrió de la manera más sexual posible, hubo intercambios de parejas y esta vez la versatilidad se hizo presente en todos incluso en Luis que después de tanta insistencia por parte de miguel se dejó penetrar y descubrió dicho placer y su habilidad natural y especial para dilatar, hasta domingo con su gran pene entró en ese culo de chocolate y Luis llegó casi a asegurar al final de la jornada que de ahora en adelante iba a ser pasivo que esa vaina era demasiado rica.
Al llegar a la casona ya todos alegres y tomados se dieron un baño se cambiaron y se sentaron a cenar, el papa y la mama de Antonio estaban felices de tener en casa a los amigos de su hijo, en la noche los obreros hicieron una fogata y siguieron bebiendo hasta altas horas de la madrugada, de vez en cuando una que otra parejita o hasta de tres desaparecían por un rato del grupo y volvían al rato con cara de felicidad y satisfacción.
Tres días después a las 6 am don Antonio llevó al fuerte a los 7 adormilados muchachos, se habían prometido repetir la faena, quedaron encantados con la visita a la hacienda de Antonio y todos estaban con el culo adolorido de la jornada que llevaron a cabo. Estas visitas a la hacienda de Antonio se realizaron varias veces con los mismos resultados, en la última visita había tres nuevos peones al grupo quienes habían sido seducidos por los otros en una noche de bebedera en el rio, estaban bastante guapos.
FIN
P.D. Y HASTA AQUÍ ESTA HISTORIA ESPERO HAYA SIDO DE SU AGRADO, RECUERDEN COMENTAR Y SUGERIR TEMÁTICAS O SI QUIEREN QUE ESTA HISTORIA EN PARTICULAR TENGA CONTINUIDAD. LOS LEO.




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