David el Primo Malvado parte III
Logré safarme de una violación segura por un primo psicópata .
David el Primo Malvado parte III
Al llegar al pueblo de nuestro lento y largo viaje, David se fue a buscar a sus amigos, tico y yo seguimos a la casa en completo silencio, luego de haber sido humillados como nunca el uno frente al otro.
Llegamos a la casa, pasamos por el cuarto de mi abuela, estaba sola con mi mamá, la mamá de tico salió a Barcelona a buscar unos medicamentos y es un viaje que pierde medio día en ida y vuelta.
Tico me dice ven, y nos fuimos al cuarto, sacó de una gaveta una máquina de afeitar cabello y una afeitadora normal, me dice desnúdate, y le hice caso, me pido ponerme en 4 en el piso, y sin pregunta hice caso, y me pasó primero la máquina eléctrica y me quitó mis poquitos pelitos que tenía atrás y luego con la afeitadora y quedé lisito, estuvo ratos sobando mis nalguitas, y me dijo «Pri, tienes todas las nalgas marcadas por los golpes, se te van a poner moradas, ¿No te duelen?», esa pregunta bastó para soltar lo que tenía dentro y empecé a llorar, me abrazó en silencio, y me empezó a besar y en mi llanto solo seguí en la trampa que estaba preso, me beso de lengua mucho rato, y le dijo vamos a seguir, así pasó a mis bolas, pipe, axilas, y me quitó todos mis pelitos, quedé como un bebé, me dijo debía bañarme y ponerme talco en todas esas partes y así no picaría luego, se limpió todo para no dejar evidencia de esos pelitos.
Me dice iremos al baño para enseñarte como estar listo para recibir un hombre dentro de tí. Nos fuimos al baño y me dice siéntate en la poceta, sin problema lo hice, y saco de un mueble una bolsa grandota de goma con una manguera, me dice, cada vez que la vas a usar lavas este piquito bien una o dos veces, un palito plástico blanco delgado en la punta de la manguera, me dice luego le pones jabón, y le colocó, te pones en la entrada, y me enjabonó el culito, lleno la bolsa, y me metió el palito, no sentí nada, entró suavecito, luego exprimió la bolsa y sentí que se me saldrían los ojos, y me dice puja, y ya saben, aquello me sacó hasta los malos pensamientos. Me dijo así debes hacerlo 3 veces antes de ir con viví mañana y al regresar para sacarte bien toda su leche. Se salió del baño y me dijo bañate bien.
Flujo el día, y llegó la hora de dormir, hoy me sentía muy atípico por lo que pasó con viví y no quise dormir en interior, me puse un short, sin interior debajo, tico estaba en interior, y viví se acostó tarde, el andaba en toalla sin nada abajo.
Cercano a la media noche, cuando todo estaba en silencio, en el cuarto no había dormido nadie, pero no se escuchaba ni un respiro, tico en su cama, con sus ojos como dos luceros, que reflejaban la luz de la ventana, viví en su hamaca moviéndose suavemente, y yo abajo contando los minutos, con temor que al día siguiente seré violado de peor manera por mi primo. Estimo sería entre las 12 o quizás la 1, se bajó viví de hamaca y se acostó a mi lado, y comenzó a hablar con susurros a mi oído, «¿hiciste lo que te mandé hoy?, ¿estás preparado?, ¿aprendiste a asearte?», y yo solo en silencio, suavemente su mano se metió por mi short, y me lo quitó, reviso mi rajita, y vio estaba lisita como el mandó, siguió susurrando, «me exitan demasiado cuando son virgen, siento tu corazón latir de miedo, cuando están así me dan morbo, luego pierden el miedo y dan placer pero no tanto, como tico, me encantaría cogerte aquí mismo, pero me gusta que griten, que lloren, que se resistan, que me obliguen a pegarte, amarrarte, perseguirte, y aquí no puedo», «me gusta sentirme un cazador que busca una presa asustada, me gusta meterlo con fuerza, violencia, dolor, mi placer es verte sufrir con mi guevo», «para eso me dieron ese guevote, para reventar perras como tú, que sufran, que se nieguen, pero luego seas mi esclava sexual».
En eso siento como crece detrás de mi ese enorme guevo y está justo su cabezota en mi puerta, apreté lo más que pude atrás, pero creo sintió y se éxitó, y comenzó como temprano a morder, chupar mi oreja, su mano bajo y me tocaba la puertica, su cabeza palpitaba pidiendo entrar y yo apretando lo más que podía, para impedir, como una medida de control, pase mi mano atrás y agarré esa barra de carne, caliente, largota, gruesota, que se prensaba como una barra de acero, y comencé a pajearlo, así podría quitarlo de mi puerta, el siguió insultando en mi oído, y me pasaba la lengua del cuello a la oreja, me escupía y con su lengua recogía su saliva, y volvía a hacer lo mismo, escupía, insultaba, escupía, insultaba, traté de darle rápido y duro, apretando ese guevote para que acabará, sentí que empezó a ponerme más duro, más gordo y su respiración se aceleró, solo era un signo !este me va a llenar la entrada con ese lechero que el bota!, rápidamente pensé «!mejor lo eché en mi boca y trago!, así me de asco, que en la cama, porque se que es un semental y ensuciará todo y mañana tendré problemas», y tomando firmemente si guevo lo hale y me coloque boca arriba, y el siguió, lo puse frente a mi boca y me metí su cabezota morena, grandota, y le di paja más rápido, y en poco se fue, no se cuántos disparos fueron, pero fue mucha, trague todo, hasta que empezó a ponerse flácido y lo sacó, ya había comido mi leche, la de tico y de él mismo, pero esa era la primera acabada que recibía directamente del guevo en mi boca, el se paró solo me dijo «!calma mañana sabrás que es un macho de verdad y serás una verdadera mujer!», se subió a su hamaca.
Y no se porque pero automáticamente me puse a llorar, no sé porque mis ojos solos empezaron a llorar sin razón alguna, miraba a tico en su cama boca arriba, como una momia, solo sabía que estaba despierto por sus ojos muy abiertos, hoy por hoy, creo ese llanto fue vergüenza que me daba que tico viera lo había hecho y lo que me habían convertido en una marioneta sexual de un psicópata.
Tico se bajó de su cama, y se acostó a mi lado, y me abrazó y empezó a besar mi frente, y me decía con susurros «!Tranquilo mi amor, calma!». Y lo repetía, al rato dejó de besar mi frente y bajo a mi boca, y comenzó dándome muchos piquitos, pero paso luego a besos de lengua y yo le correspondí, aunque sabía el psicópata estaba despierto en la hamaca justo arriba, entre besos y más besos sentí su pipi crecer, y tico se quitó el interior y tomó mi mano y puso sobre su pipe, comencé a darle una paja muy rica mientras nos dábamos eternos besos de lengua, así pase mucho rato, hasta que me dijo por favor permíteme hacer algo que quiero hacer por primera vez, y le dije al oído «!no te metas con mi culo no quiero!», el puso su dedo en mi boca como símbolo de silencio, y se montó sobre mi pecho y puso su pene frente a mi cara, y me hizo señas que lo mamara, y con gusto me acerque y comencé a mamar, el me vio comerme hacía unos minutos el semen de su hermano y quizo hacer lo mismo, con muchísimo gusto mamé su pipe, y sentí como estaba duro, caliente, divino, como creció, se puso más duro, más gordo y en unos momentos salió disparada su leche, disfruté muchísimo haberlo mamado, y me tomé su semen con mucho gusto, me encantó, sin mediar palabras se fue a mi pipe y mamó muy rico, se lo metía todo, besaba mis bolitas, hasta que no aguante y me fui en su boca, comió mi leche, subió y me besó otro rato de lengua y nos dormimos, esa noche recibí el semen de mis dos primos en la boca, también mamé guevo por primera vez, pero fue la gloria, me encantó, me fascinó, y su semen me encantó, su sabor, consistencia, eran mejor que el mío y el de viví el primo psicópata.
En la mañana estábamos los 3 en cueros, viví nos despertó a las 6:30, y nos dió instrucciones, dijo: «le diré a mi mamá que voy para la vaquera a hacer algo y necesito ayuda, tico tú dirás que no puedes y tú Daniel dirás que tú quieres, y así salimos con permiso, tú sabes a dónde y a qué vamos». Me quedé en silencio, con miedo, había llegado mi hora temida, fuimos a asearnos, comer, y en el comedor el puso su plan en marcha, y aquí dejo la conversación de todos en la cocina:
Viví: má, voy para la vaquera ha hacer unas cosas necesito ayuda, ¿Será que alguno de los muchachos puede acompañarme?
Tico: mami yo no puedo, voy a buscar algo con Julián, !dile a Dani que lo ayude!
Mi mamá solo observaba y yo en silencio comiendo mi arepa y temblando por dentro.
Mi mamá me preguntó: ¿Quieres ayudar a tu primo, así conoces la vaquera?.
Guarde silencio unos segundos, y no se de dónde tuve el valor que nunca había tenido en mi vida y dije fuerte y golpeado: !NO, NO, NO QUIERO IR CONTIGO A NINGÚN LADO, TU ME MALTRATAS Y MALTRATAS A TICO, Y CUANDO MÍ PAPÁ VENGA DE CARACAS LE VOY A DECIR!
Inmediatamente la mamá de viví le pegó un grito: !NO TE QUIERO CERCA DE ESE MUCHACHO, NO LO VEAS, NO LE HABLES, NO LO TOQUES, NO NADA CON ÉL, NO QUIERO PROBLEMAS CON SU PAPÁ, RECUERDA ESE TIPO ES MILITAR Y TRABAJA CON EL GOBIERNO EN CARACAS!.
Viví tiró la comida en la mesa y gritando dijo: !ESE CARAJITO ESTÁ LOCO, ES UN MENTIROSO, YO NO LE HAGO NADA, NI LO VEO, NI LE HABLO, NI NADA!, me voy a la calle en esta casa no se puede estar desde que estos llegaron de Caracas a molestar.
Hice silencio, terminé de comer, y mi mamá me dijo, hablaré con tu papá que te venga a buscar y te quedas con tu hermano en la casa.
Espero les guste esta larga historia con mi primo malvado.


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