De limpiaparabrisas a Ama de casa 2
Dildos y Jaulas.
Después de lo que pasó con don Alfredo no sabía que hacer, llegué a mi casa casi llorando, ahí estaban la morrita del barrio con la que salgo(es como mi novia) y mi sobrina viendo la televisión…
Me fui directo a bañarme, quería encerrarme en el baño y llorar, me sentía humillado y muy molesto, porque sabía que no me quedaba de otra, tenía que volver si o si a trabajar mañana con ese señor…
Y así fue, al siguiente día al llegar al restaurante no había llegado dol Alfredo todavía, así que me metí en su oficina y terminé lo que había dejado pendiente del día de ayer, en eso estaba cuando entro a la oficina don Alfredo.
–Pero si mira que lindo el culo de mi bonita– me decía don Alfredo mientras me abrazaba por la espalda y me besaba la nuca
Yo no dije absolutamente nada, lo único que quería era darle una putiza y salir corriendo de ahí.
–Que no piensas saludarme como es debido?- Pregunto don Alfredo y cuando estaba a punto de responder, me voltea y se apodera de mi boca, yo intenté quitarme y el me apretó de forma violenta lastimandome en el proceso, lo que me obligó a quejarme y al abrir la boca, aprovecho para meterme la lengua y mientras me besaba me toqueteaba por todos lados.
-Te traje regalitos mi amor, te van a encantar- dijo el don con una sonrisa de burla en la cara, mientras levanta unas bolsas yo solo asentía en respuesta
Saco una caja de una de las bolsas y me la dió. Basto solo un segundo para entender lo que había dentro.
En una de las cajas venía un pene de plástico, eso, un dildo que se veía de aproximadamente 13-14 cm. Lo saqué y se lo mostré a don Alfredo.
–No es genial? Lo compre para que lo uses para dilatarte en tu casa, por las mañanas antes de venir a trabajar, me gusta recibir el mañanero aquí en la oficina, así que quiero que llegues con el culo bien disponible para mi- Dijo con una sonrisa llena de emoción.
–Abre la otra caja mi bonita, es mejor regalo aún. Mi favorito si me lo preguntas– dijo emocionado.
Al abrir la caja me encontré con unos artefactos de plástico de diferentes formas, al parecer se veía también una llave, la verdad es que no tenía ni idea de lo que era.
–Que carajo es esto?– pregunte entre confundido y asustado, de este marica podía esperar cualquier cosa.
–Ese juguetito mi bonita, es para guardar tu pene, es que, mientras estés conmigo no lo vas a necesitar, así que vamos a tenerlo guardadito-yo realmente no entendí en ese momento lo que quería decir.
se acercó a mi, me abrazo fuertemente y empezó a besarme por todas partes, la boca, también mi cuello y mientras lo hacía empezaba a desabrochar mi pantalón, yo no sabía realmente que hacer. Cuando me bajo el pantalón se puso de rodillas, también bajo mi boxer, y de una se metió mi pene a la boca.
Empezo a darme tremenda mamada, no recuerdo jamás a nadie dándome una mamada como esa, mi pene se puso rápidamente muy duro, yo ya estaba muy exitado, realmente solo podía pensar en que no me gustaban para nada los hombres, y que eso solo era una reacción del cuerpo.
Don Alfredo seguía mamandome y yo sentía que en cualquier momento me iba a venir y así fue, empecé a lanzar tremendas tiras de semen en la boca del señor y él se trago todas y cada una de las tiras que salían de mi..
Yo me quedé ahí, todo aturdido y con ganas de más, perdido en mis pensamientos hasta que me dí cuenta que tomaba mi pene en sus manos y empezaba a colocarme los plásticos, para cuando reacciones ya había terminado, tenia nada más y nada menos, que una jaula de castidad en mi pene.
–Pero que le pasa, para que me pone eso, por favor quitemelo ya – Yo realmente me sentía muy molesto
–aun no lo entiendes bonita, Pero ahí está bien guardadito tu pene, realmente mientras estés aquí conmigo no vas a necesitarlo, y además te va ayudar a sentir mucho más placer, te voy a enseñar.
Y ahí mismo, me puso de espalda, y de inmediato sentí que empezaba a lubricarme el ano, empezó suavemente a meterme sus dedos de nuevo, y yo no tarde nada en empezar a gemir como perra. Me sentía tan humillado, esa sensación en mi ano me hacía sentir tan exitado aún y que acababa de eyacular, realmente no sabía lo que estaba pasando mi pene quiso empezar a ponerse duro, pero dentro de la jaula eso no fue posible, lo que me llevo a sentir muchísimo placer en mi ano y solo podía ver a mi pene goteando precum, yo está muy exitado y mi pene estaba flácido, jamás me había pasado algo como eso.
De repente empiezo a notar que dilataba mi ano, metía dos dedos y me estiraba por dentro, yo empecé a reprimirme y me obligue a ignorar las sensaciones placenteras, pero el empezó a empujar en mi ano, el dildo que me había regalado.
–Aaaah! Que está haciendo– gemi realmente fuerte.
-te estoy preparando para recibirme mi bonita y también te enseño cómo es que tienes que hacerlo todas las mañanas tú en tu casa.-dijo con una voz que se notaba lo exitado que estaba.
Empujaba y empujaba el dildo en mi ano, y yo no sentía ni ardor, lo único que podía sentir era placer. Y solo podía pensar en qué, este tipo en cualquier momento iba a penetrarme y yo no estaba preparado para sufrir por eso. Aunque lo que menos hacía en estos momentos era sufrir, y el eminente orgasmo en el que estalle, me lo confirmo. Mi pene jamás se puso duro, y yo tuve mi primer orgasmo anal y fue la mejor sensación del mundo.
Me puso rodillas y también se arrodilló detrás de mi.
–Por favor no me la meta, si quiere se la vuelvo a mamar como ayer, Pero no quiero ser gay-le suplicaba casi llorando.
–Mi amor, pero si eyacular con un dildo en tu ano no es muy hetero de tu parte.-Dijo soltando una carcajada.
Mientras sentí como tomo más lubricante y lo ponía en mi ano, después en su pene y me dijo al oído.
–Respira profundamente y relájate bb, para que te duela mucho menos, solo te va arder un poquito, Pero después de esto, vas a rogar por qué te la clave todos los días.-dijo mientras yo sentía como empezaba a penetrarme.
Estaba entrando en mi, un tipo viejo, casado y con hijos, estaba penetrando me de rodillas en el piso de su oficina con un pene bastante gordo. Mientras yo lloraba de dolor
–Ay no! Sácala por favor, me duele mucho.-gemia de dolor- Sácala, no aguanto por favor-
-relajate mi amor, ya casi entra toda, me voy a quedar quieto para que te acostumbres – decía mientras yo lloraba de dolor y el me besaba el el cuello y la nuca.
–Ay mi vida! Que rico es estar dentro de ti, ya te entro toda bb.- me decía en el oído y yo no podía ignorar la sensación tan terrible que sentía.
Continuará…


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