El cobrador del casino me preguntó ¿Así que estás dispuesto a pagar, dejando que te den por el culo?
Un tipo para pagar una gran deuda con el dueño de un casino acepta dejarse dar por el culo mientras lo graban en vídeo. .
Hace unas cuantas semanas, procuraba mantener un perfil bajo, es decir que trataba de no destacar cuando estando en la calle buscaba algo de comer ya que, debido a mi adicción al juego, ya que a mis 21 años le debía una buena cantidad de dinero al dueño de un casino clandestino.
Por lo general vivo de estafar a algunos viejos o viejas, a los que engaño haciéndoles creer que soy menor de edad, ya que tengo apariencia de adolescente, y como dicen, tengo cara de bebe, además de ser delgado de baja estatura, de abundante y larga cabellera.
Pero a pesar de todas las precauciones que tomé, y de mantenerme alejado de las casas de juego legales, así como de las ilegales, el cobrador principal del dueño del casino ilegal, me encontró, y aunque logré zafarme de él por un largo rato, finalmente me volvió a echar mano.
Y debido a que ya me le había escapado, cuando me volvió a agarrar me apretó con fuerza por el brazo derecho, además de que el tipo mide casi dos metros de alto, mientras que yo apenas mido un metro cincuenta y ocho centímetros.
Trate de convencerlo inútilmente de que le iba a pagar a su jefe, hasta que finalmente le ofrecí que tuviéramos sexo, ya que no es que yo fuera gay, pero en más de una ocasión me he visto en la imperiosa necesidad de pagar mis deudas de esa manera, al principio sin dejar de agarrar mi brazo, el cobrador me dijo que no, pero justo en ese instante sonó su teléfono, era el dueño del casino, a lo que el cobrador riéndose le contó mi propuesta.
Apenas terminó la llamada, me preguntó. “¿Así que estás dispuesto a pagar de esa manera? Dejando que te den por el culo.” No me quedó de otra que responderle que sí, ya que pensé que al fin y al cabo saldría de esa deuda, pero lo que yo no me esperaba era todo lo que me iba a tener que pasar para saldar mi deuda.
Ya de camino a donde nos dirigíamos fue que el cobrador me comentó, que en realidad el tipo al que yo le debía el dinero, lo que iba hacer era ponerme a tener sexo, mientras él lo grababa y posteriormente lo iría vendiendo a los pervertidos que les gustaba ver cómo le daban por el culo a un chico como yo.
Lo cierto es que la idea a mí no me agradó en lo más mínimo, pero entre saldar la cuenta o arriesgarme a que me dieran una paliza, no me quedó de otra que aceptar, pero de mala gana, así que apenas llegamos al local del casino, me llevó a un pequeño cuarto localizado en la parte trasera, y tras decirme que me comenzara a desnudar, hasta que cuando me iba a quitar los interiores, me ordenó detenerme, mientras él salía del cuarto.
Cuando regresó, lo hizo acompañado de un tipo con una cámara de video, y mientras el tipo de la cámara la instalaba, de inmediato el cobrador me puso unas esposas, que mantenían sujetos mi pies y manos en una incómoda posición, luego me agarró por el cuello, haciendo que yo me arrodillase frente a él, al tiempo que sacaba su inmensa verga, y la dirigía a mi boca, mientras que el tipo de la cámara se dedicaba a grabar todo lo que sucedía sin decir una sola palabra.
A medida que el cobrador del casino continuaba clavando su gran verga dentro de mi boca, yo casi me muero asfixiado, ya que su enorme verga atravesó mi boca y siguió de largo dentro de mi garganta, haciendo que las náuseas que sentí, no las pudiera controlar, pero eso a él pareció no importarle en lo más mínimo, ya que continuó una y otra vez empujándome toda su verga dentro de mi boca y garganta.
Aunque finalmente se vino dentro de mi boca, haciendo que yo, aunque sin querer hacerlo terminara tragándome por completo toda su leche, pero lo que a él más le llamó la atención fue el que mi pequeña verga estuviera erecta y me viniera sin tan siquiera haberme tocado.
De inmediato destrozó el interior que aun yo cargaba puesto, y sin más ni más de manera brusca y salvaje me introdujo dos de sus gruesos dedos dentro de mi apretado culito diciéndome. “Apuesto que tu culito está muriéndose de ganas porque yo le meta mi verga.” A lo que, aunque un poco avergonzado le respondí que sí.
Pero si sacar sus dedos dentro de mi apretado culito, él continuó introduciéndome y sacando esos dos gruesos dedos, al punto que después de un corto rato, ya no pude evitar el volver a venirme, y todo lo que seguía pasando el otro tipo lo seguía grabando con la cámara, sin hacer comentario alguno.
Luego de eso el cobrador después de un buen rato me soltó las esposas, y me condujo a un pequeño baño, para que me aseara, pero de momento llamó al de la cámara para que grabase como yo me limpiaba el culo, con una manguera, ya que me obligó a introducírmela para que el agua expulsara todo su semen.
Luego de secarme regresamos al sofá, en donde me acosté para descansar un raro pensando que ya todo había terminado, pero no fue así, ya que antes de ellos dos salir del cuarto el cobrador me esposó, por lo único que me quedó por hacer fue ponerme a dormir, ya que estaba bien agotado.
Ni idea tengo de cuánto tiempo dormí, lo que si se es que me desperté debido a una ardiente nalgada que el hijo de la gran puta del cobrador me dio para despertarme, en ese momento ni idea tenía de cuánto tiempo permanecí dormido, aunque si me di cuenta de que el tipo que operaba la cámara, como que se había cambiado de ropa.
Pero casi de inmediato el cobrador, me tomó por los tobillos, y aprovechando que yo me encontraba completamente desnudo, levantó mis piernas y las separó, quedando mi culito a su completa disposición, en ese instante vi que después de embadurnar el hueco de mi culo con algo que me parece era vaselina, sin perder tiempo dirigió su inmensa verga al centro de mis nalgas.
En esos momentos comencé a sentir como la colorada cabeza de su verga, comenzó a penetrarme, y sin detenerse continuó haciéndolo hasta que tuve por completo toda su verga dentro de mi apretado culito, pero lo que me asustó en parte fue como ver como se movía la parte baja de mi barriga, al mismo tiempo que su verga me penetraba una y otra vez.
Para colmo él me preguntaba insistentemente si me daba cuenta de como su verga hacía que se moviera mis tripas, y cosas así por el estilo, yo me encontraba extasiado con todo lo que él me estaba haciendo, hasta que de momento colocó una de sus manos sobre mi cuello, y al mismo tiempo que me continuaba penetrando salvajemente, una de sus inmensas manos apretaba mi garganta, haciendo que me faltase el aire.
Por lo que a medida que me fue ahorcando con su mano, yo me sentía sobre excitado, sintiendo como su enorme verga me penetraba una y otra vez, al tiempo que yo desesperadamente luchaba por respirar, ya estaba a punto de perder el sentido cuando escuché la asustada voz del tipo que estaba manejando la cámara, diciéndole a mi amante. “Si lo matas yo no voy ayudarte a deshacerte del cadáver.”
Quizás gracias a eso fue que él me dejó de ahorcar, pero aun y así perdí el sentido, pero para cuando me desperté el muy hijo de la gran puta del cobrador, se despedía del otro tipo, que le dijo algo que ese video lo iban a pagar muy bien.
Yo aún permanecía recostado sobre el sofá, tan desnudo como cuando él me comenzó a dar por el culo, y al más o menos recobrar el sentido me encontré con su enorme verga a centímetros de mi boca, preguntándome si me había gustado todo lo que él me había hecho.


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