EL COMIENZO DE UNA RUTINA, Y SORPRESAS INESPERADAS PERO MUY BUENAS XI
Una acción benevolente con mis perritas y un premio por dicha acción .
Después de ese recuerdo, quería darle unos días de relajo, si bien podíamos coger todos los días, pero también me preocupaba su salud, por lo que decidí dale masajes con regalos “extra”, pero Eduardo decidió salir de paseo con las 3 madres, mas que todo por algunos temas de ayuda a su grupo, quizá recogería a alguna esclava de ese grupo, por lo que decidí divertirme con mis demás perras
- Ama le trajimos lo que pidió
- Esta bien, pónganse en posición
Había ordenado a las chicas cortar frutas en tamaños pequeños para metérmelos en el culo, y alimentarlas por ahí, lo hacía únicamente con mis hijas y las de Martha, por lo que quise probar con mis nuevas mascotas, las cuales parecían muy entusiastas, dejé que mis hijas lamieran la planta de mis pies, mientras que las chicas acomodaban los alimentos, mis sobrinas y las menores serian las afortunadas de empezar, cabe aclarar que estaba en ayuno durante casi 20 horas, para evitar que les toque con cierto “regalo”, aunque no había problema ya que de todas formas me obedecerían, pero quise evitarme el drama
- Bien abran sus bocas, y quiero que se lo coman todo
- Si ama
- Ustedes me avisan, y tu asegúrate de grabar bien
- Como ordene usted
Después de que me lamieran el ano, introduciendo su lengua dentro, decidí abrirlo un poco para que salga un trozo de manzana, la niña esperaba atenta, sentía como sus labios chocaban contra mi roseta anal, mi mascota seguía lamiendo los contornos de mi ano, el pedazo comenzaría a salir, deje salir la mitad esperando que lo mordiera, pero mi mascota parecía querer el trozo entero
- Termina esa mitad luego te daré la otra
La niña mordería la fruta y se la comería, yo sostendría la fruta sin problema, podía ejercer cualquier presión con mi ano, después de terminar la fruta la niña me daría un gran beso presión agradeciéndome por alimentarla, la siguiente haría lo mismo, pero a diferencia de la anterior, taparía todo mi ano con su boca, mientras que su lengua raspaba mi roseta anal, deje salir unos gajos de naranja los cuales se los comería para luego ambas darme las gracias
- Le agradecemos de corazón por alimentarnos
- Bien, ahora seguirán ustedes
- Si ama
Mis sobrinas serian las siguientes, ellas por su lado, sin esperar orden alguna comenzarían a besar mis nalgas, hasta llegar a mi ano, yo deliberadamente lo cerraría para que lo abran a punta de lengüetazos.
- Laman bien, quiero su lengua muy dentro de mi
- Esta bien ama
Las niñas lamian con una increíble dedicación, decidí jugar algo más, dejaría fruta a medias, lo apretaba con mi culo lo más que podía, las niñas al verlo intentarían morderlo, pero no las deje
- Si quieren comerlo, tendrán que chupar y sorber lo mas que puedan
- Si ama
- Si lo muerden pierden
Las niñas entendieron y comenzaron a chuparlo, con cuidado de no morderlo o deshacer la fruta, si bien no era la misma sensación de cuando me lamen el ano, el placer también era intenso, las tuve así durante más de 20 minutos, por lo que dejé que se lo comieran, amabas comerían y besarían mi culo a modo de agradecimiento
- Bien chicas ustedes siguen
- Si ama
- Ya saben toda su lengua dentro de mi culo, pero antes necesito orinar
Sin esperar ambas chicas se pondrían en posición, pegando sus bocas a mi vagina, abriría mis labios y dejaría caer un chorro de orina, ambas se lo beberían sin problema, de tanta practica ya estarían mas que preparadas, y claro las niñas lamian lo que salpico al suelo, las chicas me entregarían algunas fresas, por lo que tome las fresas y me las metí al culo, mientras que golpeaba sus caras con mis nalgas
- Espero que no me decepcionen
- La serviremos ama, denos ese honor
- Muy bien, niñas mis pies no se olviden
Las niñas iban a chupar mis pies, mientras que ambas chicas comenzarían a lamer mi culo, la diferencia con las niñas era clara, en especial la lengua, me causaban mas placer que las demás, por lo que les jugaría en contra cerrando mi culo, mientras que ellas intensificaban sus lamidas
- ¿Les gusta las fresas o les gusta mi culo?
- Su gran culo ama, nos encanta lamerlo y besarlo
- ¿Y las usara como retretes de ese lado, estaría bien?
- Haríamos lo que nos ordene ama, solo somos sus perras y puede usarnos como desee
- Pues bien, en estos días usare sus caras como mis asientos personales durante días enteros
- Si ama, será un honor para nosotras
El placer de las palabras y sus lenguas fue tanto que tuve varios orgasmos, por lo que decidí darles de comer de otra forma, puje y lance varias fresas las chicas presurosas corrieron a comérselas, aunque me quedarían algunas las deje así para las otras
Llamaría a las niñas a chuparme el culo, mientras estaba de pie, todas las niñas podían chuparme sin problema, menos la hija menor de Yolanda ya que era más bajita que las demás, por lo que ella tenía que pararse de puntitas, y yo tenía que abrir más mis piernas para que mi culo este a su alcance
- Tengo un regalo para ti, así que abre la boca
- Si ama
Soltaría las fresas que se me quedaron, en su boca y las otras en el suelo, dando a que las demás se lo comieran, al terminar todo pase al otro juego, por lo que ordene a mis mascotas lubricar sus brazos, mientras que yo disfrutaba de sus “masajes”
- Ustedes vengan, tu abrirás mi culo y tu meterás tu brazo en mi ano
- Si ama
- Hazlo bien y no tengas miedo
La niña parecía temerosa, pero no dudaría en meterme su brazo en mi culo, el cual ya estaba aflojado de tanta lengua anteriormente, debido a que tenia a casi todas ocupadas en adorarme, y solo una quedaba decidí aumentar el ritmo
- Querida muévete aun mas, mas fuerza y haz puño
- Dile a tu hermana que suba a mi culo y lo bese
- Si ama
Su bracito era casi del tamaño de la verga de Eduardo, solo mas delgado, pero aun así me causaba un gran placer
- Chicas necesito otro brazo en mi coño
- Como desee ama
Mi coño al tener varias corridas estaba empapado, la otra hija de Yolanda me la metería en mi coño, ese brazo si era el tamaño perfecto de la verga de Eduardo, lograban sacarme orgasmos a cada minuto, en cuanto me corrí, ambas acercarían sus caritas para beberse ambos fluidos de mi culo y mi coño, repetí lo mismo con las demás
- Eso estuvo bueno
- Le agradecemos ama por dejarnos beber su néctar y adorar su gran y delicioso culo
- Eso estuvo bien perrita, como recompensa me chuparan el culo toda la noche
- Si ama, gracias por ello
Tras esa gran tarea, me di una ducha esperando a que Eduardo y las demás regresaran, en cuanto llegaron prepare mi consultorio para darle un masaje quiropráctico, él ya sabia lo que pasaría se desnudaría mientras que las demás afanosas se alistaban para complacerlo
Eduardo se echaría desnudo boca abajo, mientras que yo la pasaba una loción en todo el cuerpo, las niñas bajarían para estar a disposición de su amo, ambas madres se colocarían debajo de la camilla y comenzarían a besar su pene, mis mascotas irían a sus pies, pero las chicas solo esperaban a que terminara,
- ¿No piensan adorarlo?
- Es que queremos darle el mismo placer que le dimos a usted ama
- No se si quiera, cuando las niñas intentaron hacerlo él se negó
- Y me negare
Pero eso no evito que las chicas cambiaran de idea, e insistirían suplicando que las dejara, Eduardo al final sin opciones aceptaría, aunque de mala gana, las chicas contentas comenzarían acariciar su cuerpo admirando la musculatura que tenía, besando cualquier parte
- No hagan eso, estoy todo sudado
- Es un placer atenderlo amo, solo disfrute, además no hay nada sucio en usted
- Ha, ok
Las chicas besaban sus piernas llegando a sus nalgas, eran besos sonoros estaban absortas en besar sus nalgas, para luego abrirlas, la hija de Yolanda sin perder el tiempo le plantaría un beso en ese lado para luego ponerse a lamer su culo como si estuviera poseída, me percate que la verga de Eduardo se pondría mas dura siendo como un regalo para las madres que mamaban ese pedazo
- ¿Se siente más relajado amo?
- Si gracias
- Que bueno amo
Ambas chicas se turnaban en lamerle, hacían sonidos obscenos, las madres seguían, Martha como siempre chupaba sus bolas, al parecer Martha tenia talento natural para chupar las bolas de su amo, debido a que Eduardo siempre le pedía que lo haga ella, tras varios minutos Eduardo se levantaría dejando a las chicas, se acercaría a mi y me besaría, todas se preparaban para ser cogidas
- Cálmense, solo la hare con ella
- Si amo
- Vaya, y ese favoritismo, es raro que sea solo yo
- No quiero seguir con ese dolor, así que no voy a excederme
Me pondría sobre el sofá, sacando mi culo, Eduardo se acercaría sentiría su respiración sobre mis nalgas mientras que sus manos acariciaban mis muslos, sabía lo que vendría y estaba super emocionada, las lamidas de Eduardo sobre mi culo eran divinas y deliciosas
- Vamos date prisa, mete tu lengua en mi culo
- Tranquila cariño, déjame admirarlo un poco más
- Te lo suplico chúpame de una vez, vamos date prisa
Tomaría su cabeza con mi mano y lo acercaba a mi culo, Eduardo se dejaría y abriendo mis nalgas me daría un beso, me causaría una corriente al sentir tal placer, para luego lamerme sin parar, metía su lengua por dentro y descontrolaba su lengua en la entrada e interior de mi ano, sacaba su lengua y me daba besos en mi culo
- Chicas vengan preparen su coño, y ustedes señoras mi verga se secó necesito lubricarla
- Si amo
Las madres le daban una mamada triple a Eduardo, mientras que las chicas me chupaban el coño, no sabía que tomaría Eduardo mi coño o mi culo, después de tal preparación Eduardo frotaría su pene contra mi coño
- Vamos guapo, no me hagas esperar
- Si que estás desesperada
- Rómpeme guapo, rompe este coño travieso
Sin esperar Eduardo metería su enorme pene dentro mío, mientras me tomaba de la cintura sacudía sus caderas sin control, a los pocos segundos de haberla metido me corrí, mis chorros salían y las chicas se encargaban de bebérsela mientras que Eduardo seguía cogiéndome de forma salvaje
- Ahora estas mas callada
- Es que..ahhh .. tu pene se siente muy rico…ahhh
- En serio
- Sii….ahhhh…..ademas ya te estabas burlando de mi….ahhh….dame mas duro ….mas durooo
Mis gemidos eran claros, las demás veían, Eduardo les ordenaría a las niñas subirse a mi culo y chupármelo mientras que las demás le chuparan los pies
- Vamos mi amor, estoy… cerca de correrme otra vez… ahhh……no pares
- Pero a mi me falta todavía
- Vamos……hare lo que pueda…..para terminar al mismo tiempo….ahhh
Eduardo embestía su pene contra mi útero, deseaba que me inseminara, pero mis pensamientos se desvanecieron en cuanto mi segunda corrida se hizo presente
- No aguantaste mucho, pero tengo otra idea
- Ahhh….aun estoy sensible…..ahhhh
- No te pregunte
Eduardo sacaría su pene y lo colocaría cerca de mi ano, las niñas al verlo, comenzarían a chuparle el glande a modo de limpieza, sin esperar abría mis nalgas y contraía mi ano para recibir su varita mágica y en el momento menos pensado me metió su pene en mi ano
- Oyee… mas despacio….ahhh…..acabo de correrme
- Ya lo dije, no te pregunte
Y me dio un par de sonoras nalgadas a modo de callarme, Eduardo reventaba mi culo a punta de vergazos, mis chorros alian disparados, tenia varios orgasmos a cada minuto
- Me gusta este culo, mas que cualquier otro
- Te lo agradezco……ahhhh…….tu pene esta muy adentro……ahhhhh
- Pero te gusta y eso basta
- Sii…..me gusta….ahhhhh…….se siente incluso mejor que en mi ….ahhh..vagina ……por favor….no pares……dame todo…..ya me rompiste el coño…ahhhh…..te toca romperme el culo
Eduardo seguía embistiendo contra mi culo, las chicas me chupaban, por lo que note como Martha se metió a chuparle el culo para hacerlo correr más rápido, aunque Eduardo no se dejaría por el movimiento que hacia con sus caderas, Martha seguía tras algunos minutos más tuve quizá la corrida mas fuerte de ese día, a la vez que sentía como Eduardo soltaba su corrida dentro de mi culo
Fue un momento glorioso sentir un chorro de esperma caliente dentro mío, mientras sacaba su pene y las demás corrían a limpiarlo, mientras que yo caía cansada sobre el sofá, las chicas lamian el semen en mi culo, pero las botaría con mi pierna ya que era solo para mi
- Dejen, me lo dio solo a mí, chupen mis pies en vez de hacer eso
- Perdón ama, como usted ordene
Aunque dije eso, el semen caía, por lo que elegí a una de ellas y le hice limpiar mi ano, para después besarla y tragar el semen directo de mi culo, Eduardo ya estando listo para irse, lo besaría agradeciéndole por el sexo que me dio, las demás harían lo mismo, nuestros encuentros seguirían, aunque con menos frecuencia debido a los estudios de Eduardo, aun así se las arreglaba para visitarnos y tener algunos encuentros


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!