EL COMPARTIR DEL EQUIPO (PARTE 2)
Esa noche nos fuimos a la playa, y fue la experiencia más rica que viví con Pao.
Hola lectores,
Para seguir con el relato,
PARRILLA:
Todos sentados disfrutando del asado, riendo, hablando, tomando, mientras yo centraba mi mirada en la pequeña Pao… Ella probaba un bocado y me miraba, lo hizo tres veces ya sabía que está niña estaba buscando experimentar más.
Se me ocurrió una idea de aventureros, si como el equipo es así inventores arriesgados, les propongo fueramos a la playa , eran las 6 de la tarde, hicieron un poco de silencio se miraron a la cara, unos rieron otros quedaron pensativos, pero los niños gritaban que SIIII !! Emocionados entre ellos mi linda Pao, para mí sorpresa las mamas presente también les gustó la idea, a la final la mayoría tenían vehículo, los compañeros al ver a sus hijos y esposas emocionadas finalmente accedieron y empezamos a recoger todo y prepararnos, en lo que unos de ellos comentan que ninguno teníamos trajes de baños en especial los niños y mujeres.
una de las mamás dijo que no importaba que se bañaron en ropa interior todos nosotros los hombres en pantalones, gusto la idea seguimos.
Al distribuirnos en los vehículos Paola y sus padres se vinieron conmigo en mi camioneta llegamos a la playa, allí cada quien hizo su grupo de charlas los niños sentados a orilla de la playa las mujeres sentadas en círculo hablando igual el resto de los muchachos mientras yo en la camioneta me estaba cambiando, tenía un shorts porq siempre bajaba a la playa ya estaba preparado sin querer,
Ya era de noche pasada las 7pm y estaba oscuro Pao se me hacerca y me dice – feo, ven el agua está rica!- al levantar mi mirada mi corazón en seguida empezó a latir con fuerza a pesar d lo oscuro q estaba solo la luz de la luna ví a esta niña mojada tenía una franela de algodon sin mangas blanca amarrado a la cintura, se le notaba sus limoncitos parados, su ombligo mojado con sus bellos parado como energía estética, y lo más importante el manjar por el q e estado maquinado ver tenía una panty rosada, que con la humedad se apegaba a ella mostrando la división de los cachetes de su panocha, era demasiado exitante, algo me decía que se me iba hacer realidad de tener de explorar ese cuerpecito juvenil.
Al levantarme del asiento del carro con risas le digo que si no sentía frío, pero no me percate quizás de la emoción que tenía mi pene como asta de bandera y termino de amarrar la tiras del shorts en lo que ella comenta. – creo que quien tiene frío eres tu- entre risas, y la miro ella tenía clavada su mirada en mi bulto, con las mano tapándose la boca, esto no me avergonzó sino que me dió pie para tener más confianza con ella, miro a los lados todos estaban lejos distraídos le digo que la voy atrapar y la meteré en el agua por burlona me dice – haber si puedes- solo alcance decir ya verás!
Al intentar correr la tomé por la cintura ya me había dado la espalda la pego hacia mi y la levanto entre risas le recosté mi pene erecto en sus hermosas nalguitas duras, sin pensar en los demás entre movimientos sentía como rebotaba sus nalgas sobre mi pene y la arrecoste sobre el carro y empecé como pulpo mi mano derecha quedó en su abdomen mi mano izquierda sobre su pierna izquierda, ella se mantuvo quieta por un momento sentí su respiración fuerte y enseguida sentí miedo pensé que la había asustado la solté y le pregunté si estaba bien dando un paso para atrás, ella se voltea y levanta la mirada y me dice – a qué no me atrapas- sale corriendo allí se me pasó todo susto entendí por fin que Pao deseaba lo mismo que yo.
Corro tras ella, se escuda con el papa este sin saber solo reia de la acción, se aleja de el y al darme la espalda la tomé nuevamente y la levanté como costal y la puse en mis hombros corro a la playa y la tiró volteo a ver a los del equipo nadie estuvo pendiente del juego q tengo con la niña, ella se levanta entre risas e intenta salir del agua no se lo permito y la tomo de la cintura apegandola a mí enseguida en el forcejeo mi pene empieza a endurecer de nuevo entre la raja de sus nalgas y ella me toma de los brazos buscando safarse pero al sentir mi pene se queda quieta su respiración estaba intensa sus manos aprietan mis brazos, me dice – ya suéltame feo déjame escapar- mientras yo se lo arrecostaba más le decía que si podía safarse la dejaba tranquila y la amarro por la cintura con mi brazo izquierdo, se le salió un gemido, mire alrededor aún temereso por la gente que estaba allí pero todos se alejaron de la orita estaban bajo una luz tomando y riendo los niños en la arena jugando al castillo es donde decido dar el paso definitivo.
Con mi mano derecha la tomo por la barbilla y le digo al oído -Pao te gusta lo que sientes? – ella se apego a mi sin decir nada solo empezó a mover su cadera, todo estaba a mi favor las amistades estaban lejos, nosotros a oscuras dentro del agua, agua que no tenía olas estaba en calma, mi mano izquierda empieza a deslizar por su barriga y vientre mientras mi respiración estaba en su oreja mi mano derecha en su garganta sentía como tragaba grueso mientras hacíamos un concierto de movimientos ella con sus caderas yo con las mías mi pene estaba por explotar.
Le hablo al oído y le pregunte – has hecho esto algunas?- en lo que me responde -no pero me gusta-
Le apegue más mi cuerpo al de ella afincando más mi pene y empiezo hacer movimientos como si me la estuviera cogiendo, ella solo estaba quieta pero con respiración profunda y gemidos leves mi mano derecha llegó a su panti y mi dedo índice. Empieza abrir paso hacia su vientre y al llegar a sentir sus pequeños bellos públicos, la madre en grito se escucha llamarla nos soltamos y ella salió corriendo del agua.
Mi corazón estaba a mil por la exitacion y por el susto, me sumergir en el agua evitando que me vieron al lado de ella…
CONTINUARA…


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