El Equipo De La Prepa
Estando en el equipo de fútbol de la prepa experimente cosas que nunca creí haría en la vida.
A mi siempre me ha gustado el fútbol desde que tengo memoria, por lo cual era obvio que al entrar a la preparatoria, quería formar parte del equipo de mi nueva escuela. Vivía en una ciudad rural, la prepa quedaba a hora de camino de donde era mi casa. Me toco el turno de la tarde, el cual no me agradaba. Éramos pocos alumnos. De nuevo ingreso, solo un chico de otro salón y yo nos interesaba jugar fútbol. Así que fui a pedir información con el profesor de educación física. Me dijo que lo hablara directamente con los del equipo para ver si me aceptaban. El chico y yo nos acercamos con uno de los miembros del equipo, nos explico que ellos juegan después de clase en la cancha y que si nos quedáramos un viernes hasta el final para que nos conozcan.
Como a los dos nos interesaba, ese día que todos se iban a tomar el camión que pasaba cada hora y media para llegar donde vivíamos. Nos quedamos. Los maestros, alumnos, todos se habían ido, solo se quedaron los del equipo y el de seguridad. Pidieron que nos presentemos. Cosa que hicimos. Después nos hicieron practicar unos tiros y correr por la cancha un buen rato. Los viernes las clases acababan temprano, pero aún así estaba algo de sol. Estaba muy cansado, pero nos pidieron que demostremos que tan buenos somos jugando un partido. Eso me emocionó ya que me encantaba mostrar mis habilidades en la cancha.
Estaba listo para jugar, cuando se acerco el líder del equipo, uno de tercer año ha decir que si queríamos entrar debemos pasar por la novatada. Que era jugar desnudos contra todos ellos. Yo tenía pena de hacer eso, al igual que el otro chico, pero nos dijeron que todos los del equipo lo habían hecho para entrar, que si no nos interesaba formar parte de ellos, nos fuéramos mejor a casa. Pusimos de pretexto al seguridad, pero tal como nos explicaron él nunca esta para cuidar, es un borracho que se va y los deja a solas. Por eso podían hacer lo que quieran el viernes.
Sin más pretextos nos desnudamos, hubieron algunas risas y comentarios sobre nuestros penes. Comenzó el partido y aun con la pena, me ganaba más la adrenalina por meter un gol que me olvidaba de que estaba desnudo jugando contra unos desconocidos en mi escuela. Como pude me la rife y me fue bien metiendo dos goles de parte de nuestro equipo, que gano siete a cinco, demostrando que eran bastante buenos.
Aun siendo extraños, celebraron conmigo, incluso me cargaron aun estando desnudo. Como algo normal, sin asco, morbo. Al menos eso pensaba en ese momento. Ya más tranquilos, nos dieron de tomar agua, y nos invitaron a sentarnos en las gradas de la cancha. Ya estaba oscuro y empezaba a bajar la temperatura, iba a vestirme, pero nos dijeron que todavía no, que aguantáramos.
Uno de los de segundo grado se acerco a mi, se sentó bien pegado a mi lado y otro de tercero le dijo que me ayude a relajarme. El chico me agarro el pene y comenzó a acariciármelo, lo mismo le hizo otro compañero al quien fue también a probar para entrar al equipo. Obviamente me sorprendí, lo detuve y le pregunte que hacía. Nos contaron que también es parte de sus rituales en su grupo, ayudarse a masturbarse. Ellos lo hacían seguido, y como seremos parte de ellos, teníamos que integrarnos.
Yo no sabía que hacer, me estaban insistiendo que me dejara. No sé si eran mis ganas de encajar en el equipo, o el morbo que me causo ese momento de que me estén masturbando delante de doce personas más, que simplemente cedí. La mano de mi compañero era más grande que la mía y se sentía mejor que cuando yo lo hacía. Tenía a varios del equipo viéndome gozar y se notaban en el pantalón de algunos que les excitaba ver ese espectáculo.
Sinceramente fue uno de los placeres que más he disfrutado en la vida. Ni siquiera me importaba la hora, el clima, o que estuviese gente presente. Expulse un buen de semen, batiendo la mano de mi compañero y parte de su uniforme. Los otros empezaron a burlarse de eso, y uno de ellos se acerco para tocar su mano y sentir lo caliente que estaba mi semen. A mi otro compañero le fue igual, él si pareció disfrutarlo más, gimió un poco, algunos se rieron de él, pero contaron sus experiencias, que a varios les había sucedido igual.
De repente nació una confianza tremenda entre todos los del equipo para ese tema y otras cosas. Éramos muy buenos amigos, bastante unidos. Cada viernes que todos se iban, entrenábamos un poco y luego los que estaban cansados o excitados, se masturbaban entre si. No todos participaban, pero si muchos o todos veíamos.
Pase muchas anécdotas con ellos, pero las que más recuerdo respecto al tema, fue la vez que un compañero de segundo nos mostró las fotos que le mando su novia donde se metía un lapiz por la vagina. A todos nos excito que todos participamos en la paja grupal por primera vez. Ahí si cada uno con la suya, pero fue impresionante como dejamos las gradas llenas de semen. Otra ocasión, que nos quedamos solo tres a platicar. Salió un tema sobre comparaciones, yo casi no me animaba a participar en los famosos rituales. Pero el mayor de nosotros, nos pidió que nos bajáramos los pantalones y calzones, para comparar nuestros penes. Junto los dos y al sentir el toque del pene de mi compañero con el mío, me excito que terminamos masturbándonos.
Luego salí al cine con el capitán del equipo, su novia y su prima porque me la había presentado para que seamos novios. Nos sentamos al final de la sala donde no había más gente. A mitad de la película le pidió a su novia que se la chupara, lo hizo delante de nosotros, y ambos convencieron a su prima que me hiciera lo mismo.
Igual otro día, salimos a un rio algunos del equipo. Éramos los únicos ese día, que algunos se metieron desnudos, otros en calzones. Aquella vez fui uno de los que nado desnudo. Se me paro por el viento, uno molestando dijo que me ayuden a bajar la hinchazón y me masturbo ahí delante de todos.
Otro momento, fue después de un partido que uno de mis compañeros estaba bien estresado. Casi no se comportaba así, había fallado unos goles y se enojaron con él los del equipo. Fuimos a la cancha para platicar y le dije que si quería que lo masturbara para que se relaje. Acepto, metí mi mano en su calzón y se la empecé a jalar. Después de venirse, se notaba más tranquilo, me agradeció y al día siguiente hablo con los del equipo para mejorar.
Fueron algunas de las cosas que viví con ellos, la verdad aunque no me considero ni siquiera bisexual, disfrute de todas las experiencias que pasamos. Sé la mayoría hizo más cosas entre ellos que no me atreví a hacer, porque no era tan mente abierta como algunos. Que me arrepiento de no haberme arriesgado más, ya que tendría más cosas interesante que contar.


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