El martirio de Sol
Como comenzó el martirio de Sol.
Todo lo relatado es meramente fantasías
Todo comenzó después del funeral de mi madre, cuando entramos a casa lo primero que me dijo mi padre fue que me pusiera cómoda y que luego fuera a su habitación y así lo hice fui a mi habitación me bañe y me puse una pijama normal .
Antes que nada me presento me llamo sol y tengo 10 años, mi piel es muy blanquita ,y mido 1.10, mis tetas son pequeñas y tengo un culito grande y redondo bastante paradito,
Mi padre es un hombre robusto y mide 1.90 con compleción áspera. Es un hombre de negocios muy respetado y temido.
Sigamos:
Toc toc
-Paa, puedo entrar- dije con cansancio ya que solo quería irme a dormir
-Siiii, princesa pasa- el me vio entrar y tenia un trago de whisky en la mano
-paa que pasa?, estoy cansada y me quiero dormir y….- mi padre levanto su mano para que me callara y así lo hice
-Primero sol termina de entrar y cierra la puerta con seguro- lo hice un poco extrañada ya que era su niña dorada y el nunca solía hablarme en ese tono.- Muy bien mi niñita, ahora quiero que vengas y te sientes aquí frente mío-Dijo y me señalo la alfombra
-Paa que pasa? me estas asustando
-Bueno mi niña ahora que tu madre no está te toca a ti asumir las responsabilidades que hacia tu madre, escucha bien porque no pienso repetirlo 2 veces.
1. Te vestirás como lo que a partir de ahora serás mi esclava sexual
2. Me obedecerás en todo
3. Me prepararas todas mi comida y deberán estar calentitas para cuando yo llegue
4. Mantendrás esta casa limpia
mi cara era de horror y pánico absoluto
– Papa te has vuelto loco, mira estas borracho yo no..
Mi padre me abofetea
-mira sol o me haces caso o te castigare de manera dura , entiendes?
-te has vuelto loco- intente levantarme pero mi padre me agarro del pelo y me tiro al piso y me dio 3 bofetadas, yo empecé a llorar frenéticamente
-Si chillas será peor, y nadie te creerá. –dijo sonriendo –Soy un hombre de negocios y muy respetable. Ahora ven y siéntate a mi lado.
Y sonriendo, viendo mis ojos de terror , el hombre metió la mano entre mis piernas y yo empecé a llorar desconsolada y a temblar, notando como mi padre acariciaba mi entrepierna, mi coñito, por encima de mi ropa, sin poder evitar sentir placer al cabo de unos minutos y empecé a humedecerme dejando caer las lágrimas de mis ojos, mientras él hurgaba más y más hasta meterse por dentro del elástico de mi pantalón y después de mis braguitas, acariciando el pubis cubierto de mi coño (su hija) y metiendo sus dedos despacio entres los rosaditos pliegues de mi cada vez más húmedo sexo haciéndome llorar él sonreía con lujuria relamiéndose de placer.
Tras 15 minutos, me hizo levantarme y desnudarme ante él. Yo, que no había podido evitar correrme varias veces mojando la mano de mi padre, gimiendo, llorando y temblando obedecí. Mi padre, mientras se relimpia la mano saboreando mis fluidos, sonrió al ver como mi largo cabello negro caía sobre mis hombros y trataba de taparme las tetas, y con mis manos intentando tapar la entrada de mi coñito virgen. El me ordeno quitar la mano y logro ver la mata de pelos de mi coñito
– Tendremos que cortar ese pelo. Tiene que dejarte libre los pechos, así que habrá que hacer algo con él. Ahora – dijo levantándose y bajándose los pantalones y los calzoncillos ante mi mirada que no podía dejar de llorar y temblar mientras mi padre, a continuación, se quitaba la camisa quedándose tan desnudo como ella y sentándose de nuevo en el borde de la cama.
Ahora, – siguió diciendo el hombre – ven aquí, arrodíllate ante mí y cumple como cumplía cada noche tu puta madre desde que la preñé de ti. Hazme una mamada, pero bien hecha, hasta el final, hasta que mi lechita te baje por tu garganta y te llene el estómago.
Yo, reprimiendo una náusea me quedó quieta donde estaba sin saber qué hacer, de pronto sentí unas terribles ganas de orinar, pero me contuve, estaba muerta de miedo. Arrastrando mis pies, llorando, temblando, llegue hasta donde estaba mi padre, sentado, con las piernas abiertas y me arrodille ante él.
Yo no sabía qué hacer. Sabía a qué se refería, lo sabía por mi novio que tengo a escondidas. Yo, ya tenía claro desde hace mucho que me daban asco las mamadas, me dije llorando ante la visión de la flácida marrón y arrugada polla de mi padre que sobresalía de entre sus huevos y su pubis de vello rizado y negro.
– ¿A qué estás esperando? ¡EMPIEZA! –ordenó mi padre y cogiéndome de la cabeza con una mano y su polla con la otra, me acerco a ella. Yo, llorando, abrí la boca e introduje su miembro en mi boca.
Gimiendo, yo empecé a mover la cabeza llorando y sollozando, succionando, pasando mi lengua por la punta y la superficie de ese miembro que, aunque no parecía posible, empezaba a crecer por momentos llenando mi boca hasta hacerme querer vomitar mientras mi padre me cogía las manos y me obligaba a pasarlas por sus bolas.
– Acarícialas, sácatela de la boca y pasa la lengua por toda la polla y lame también las pelotas de papi.
Sollozando, yo obedecí, lamí la polla de mi padre y sus pelotas durante un minuto y después, volví a meterme la polla en la boca y seguí succionando entre lágrimas, notando como la polla se hinchaba más y más y como mi padre se tensaba.
– Oh dios… oh dios, oh diossss….. – mi padre, gimiendo, agarró mi cabeza y la presionó contra si, notando como golpeaba con su pene mi garganta – Me viene ya, me vieneeee… Me corro, me corro me corr….
Luego me llevó a la cama, me puso sobre sus rodillas y me estuvo azotando el culo con la palma de la mano entre gritos y llantos durante largo tiempo, sin poder saber la cantidad de azotes dados, dejándome el culo tan rojo, escocido y marcado que hasta a él le dolía la mano.
Cuando acabó, estuvo acariciándolo varios minutos mientras aprovechaba para acariciar la raja de mi coño, notando humedad en él, y teniendo de nuevo una erección, metiendo los dedos hasta la primera falange, notando como se humedece mi estrecho coñito entre mis temblores ya que no paraba de llorar.
– Que estrechito… tiene que estar delicioso.
Yo temblaba sollozando, paralizada, aterrada, cerré los ojos esperando ser violada por mi padre en ese instante.
– Tranquila, no te follaré… aún. – yo gemí.
Ve a bañarte y ven acuéstate conmigo desnuda, tengo otros planes para estrenar ese coñito que por tu bien espero que seas virgen- yo asentí y el sonrió.
Tras levantarme, sin dejar de llorar y de temblar, me di una ducha y me acosté en la misma cama que mi padre, desnuda, junto a él, llorando, con el culo ardiendo, rojo, sintiendo como mi padre se frotaba contra mi hasta correrse en mi coño sin metérmela y luego quedarse dormido mientras acariciaba con una mano mi coño y con otra mis tetas, pellizcando mis pezones hasta dejarlos tan irritados que solo el roce de las sábanas me dolía.
Yo apenas dormí esa noche.
A la mañana siguiente pensó en denunciarle.
– Eres un cerdo. – le dije llorando cuando me obligó a meterme en la ducha con él.
El me azoto el culo otra vez y me obligo a arrodillarme se masturbo en mi cara, luego me dio con su polla por la cara.
-Para cuando termine contigo serás toda una puta- dijo y salió del baño y se cambio mientras yo seguía llorando, me grito- muévete perra para que me hagas el desayuno o ya veras- lo que me hizo bañarme rápido y bajar a hacer una taza de café con un pan tostado con huevo y tocino
-has tardado mucho perra- dijo cuando me vio servirle en la mesa- pero lo dejare pasar porque es tu primera ves
Termine de poner los platos sobre la mesa y me serví un baso de jugo ya que no tenia hambre y me sente, sentí que me abofeteo tan fuerte que me rompió el labio después de eso me dijo
-Las perras no comen en las mesas, ahora arrodíllate debajo de la mesa y dame una mamada- Estaba tan cansada y asustada que lo hice como pude aunque no soy una experta.
El me halo del cabello y me obligo a ponerme de pie mi levanto la faldita de la escuela y me bajo las bragas para follar mis muslos y correrse en mis bragas.
-Te iras a la escuela con tus bragas llenas de leche como la puta que eres y cuando yo valla a buscarte si noto que te las quitaste, cambiaste o limpiaste. te castigare de tal manera que me suplicaras que lo haga diario.
-Ahora mueve que tengo una junta importante- dijo y me empujo hasta el coche donde me hizo abrir las piernas todo el camino y me hizo meterme la leche con mis dedos por el coño
Continuará……
Si quieren que siga o tienen alguna sugerencia déjenmelo en comentarios, los estaré leyendo 😉
Uff que buen relato me dejó mojadita, sería muy bueno que em un futuro relato el padre comparta a su hija con cualquier secretario de su oficina volviéndola una adicta al semen
Solo un capítulo que lastima