El nuevo juguete de mis amigos
Como iba creciendo y perdiendo mis características femeninas, buscaron alguien que se dejaría follar todo lo que ellos quisieron.
Con forme iba creciendo mi cuerpo dejaba de ser tan femenino, antes de este punto fueron los mejores 5 años siendo follado por mis amigos porque yo era su perra. Les puedo contar cada experiencia y cada un era más y más cachonda. Pero esta experiencia marcó una diferencia para mí significativa.
Uno de ellos llevó al grupo a Luisa, una chica con hermosas caderas, morena, pechos medianos, un culito bien paradito y muy hermosa.
Nos fuimos haciendo amigos y empezó a correr un rumor que Luisa se dejaba follar muy rico, pero ninguno sabía si era cierto o no, hasta que tuve la oportunidad de estar cerca del rumor.
Recuerdo una noche que acompañé a José a la casa de Luisa, José me dijo quédate aquí afuera y cuida que nadie se vaya acercar, presta mucha atención a lo que escuches. Fue un poco raro para mí pero me quedé ahí, después de todo yo confiaba plenamente en José, entró a la casa de Luisa y a los 10 minutos se comenzaron a escuchar unos gemidos de chica y cada vez fueron bien intensos, duraron como 15 minutos y se detuvo el gemido luego salió José y me dijo te gustó lo que escuchaste?, gime igual que tú lo haces. Yo la verdad me quedé bien cachondo y sabía que ya no me follaria Jose, pero necesitaba saber lo que había hecho Luisa con Jose ahí adentro. Le supliqué a Jose que me dejara entrar que necesitaba saber lo que ella hacía por el. Le dije que haría lo que fuera, me pidió una última mamada de su hermoso pene. Cumplí y me gané mi pase donde Luisa.
Recuerdo que pasó más o menos una semana y José me dijo que lo acompañara, Llegamos a la casa de Luisa y entramos, ella le preguntó porque iba entrar yo y él solo le dijo que estaba bien, que yo no diría nada y que solo estaba ahí para ver. El accedió y entramos al cuarto de Luisa, yo me senté en una esquina para ver lo que iba a pasar, recuerdo que José la agarró de la cintura y la comenzó a besar en los labios bien apasionadamente, luego fue quitándole su blusa y ella comenzó a gemir de pasion, se puso de rodillas frente a José, le bajó el pantalón y le sacó su pene y se lo llevó a la boca, comenzó a mamársela de rodillas ahí mismo, José comenzó a quitarse la ropa mientras ella disfrutaba de ese manjar, luego José la puso de pie y la desnudó frente a mis ojos, el cuerpo de Luisa era maravilloso, entendí porque prefería follarla a ella ahora, tenía unos pechos preciosos, un culo extraordinario y se veía que hacía unas mamadas riquísimas. José la acostó en la cama, le abrió las piernas y comenzó a lamerle su vagina, los gemidos de Luisa se intensificaban cada vez más, luego de estar un rato ahí, él se subió a la cama y la comenzó a penetrar, sus embestidas eran de desesperado, me volvía a ver y tenía unos ojos de lujuria que yo nunca había visto, Luisa como pudo le dijo que le tocaba ella, entonces José se acostó en la cama, Luisa se subió sobre José, le tomó el pene y se lo fue metiendo hasta que estaca completamente adentro de ella, ella comenzó a moverse y a brincar de una forma que yo nunca había visto, ella gritaba de placer y José gemía igual de fuerte. Estuvieron así un tiempo y luego José la tomó del hombro la puse en 4 y la penetró por unos 3 minutos hasta que la sacó y le llenó de leche la espalda.
Luisa le dijo que le había encantado, José se vistió y me dijo vámonos, yo pasé cerca y solo me dijo eres bienvenido cuando quieras.
Nos fuimos de ahí y José me dijo ese culito es demasiado rico, gracias por acompañarme.
Luego de eso regrese varias veces pero eso es otra historia.


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