El papá de mi amigo
Un pequeño niño conviviendo con el papá de su mejor amigo..
Este relato ocurrió cuando tenía 9 años, en esa época iba seguido a la casa de mi mejor amigo Carlos, su papá al que le decía señor Luis me pidió que lo llamará papá como si fuera su hijo en los primeros días que lo visitaba, yo era un niño tranquilo, relajado, nunca daba problemas y era muy tímido, era chaparro y delgado, de piel bronceada por pasar tanto tiempo en el sol, el papá de mi amigo era un morocho, moreno, robusto, grande, peludo, se estaba quedando calvo y no era muy guapo de la cara, pero era sumamente atractivo aún así.
Desde la primera vez que fui a su casa el señor me trataba con mucho cariño, desde los ojos de un niño los tocamientos que le daba un señor de 40 a su hijo y a su amigo no parecían inapropiados, nos hacía abrazarlo obligatoriamente para saludarlo y despedirnos, era común que su mano bajara hasta mis glúteos e incluso los apretara un poco.
Las cosas cambiaron de tono cuando el señor un día que estábamos haciendo tarea mandó a Carlos a la tienda, en cuanto mi amigo salió por la puerta su papá se acercó rápidamente a mi.
Luis: Oye, no quieres ver algo? Ahorita que Carlitos no está.
David: Qué cosa?
Se agarró el bulto sobre su pantalón con una sonrisa perversa y unos ojos de deseo, luego bajó el cierre de su pantalón sacandose la verga enfrente de mi, no tardó en ponerse dura y llegar a los 15 centímetros, era negra, peluda, gorda y con un potente olor.
Luego tomó con su mano mi cabeza y me obligó a meter su pene en mi boca, debido a mi inexperiencia choqué varias veces su pene con mis dientes, por lo que se molestó y me pidió que solo la lamiera de arriba a abajo, así estuve dándole varias lamidas a su verga y en cuanto escuchamos que el sonido de la puerta nos separamos y actuamos como si nada, volvimos a hacer la tarea mientras el señor me miraba desde la cocina con una sonrisa.
Cada que iba a su casa hacia lo mismo, mandar a Carlos a la tienda para que yo me pudiera comer su verga, a veces probaba mi culo también, me subia a la mesa y me ponía en cuatro, de un jalón dejaba mis nalgitas expuestas y chupaba rápido, como solo teniamos a lo mucho 4 minutos, rápido me dejaba el ano lleno de saliva para bajarme y acomodarme mi uniforme, el señor siempre quedaba sin aliento, respirando como si le faltará aire y con saliva en su barba.
Un día el papá de mi amigo en invitó a su casa diciendo que pasaría tiempo con toda su familia, ibos a comer, jugar, etc.
Pero cuando fui a su casa solo estaba el, Carlitos, sus hermanos y su mamá habían salido a otro lugar, lejos de darme miedo o ponerme incómodo me puse feliz porqué al fin tendríamos un momento a solas para que me diera verga.
Me dio un vaso de agua y ambos nos sentamos en el sillón para ver la tele un rato, el se sentó muy cerca de mi y comenzó a tocarme suavemente el muslo, acercó su cabeza lentamente a la mía, respiraba muy cerca de mi oído, luego me besó, metía su lengua hasta mi garganta y me dejó toda la boca brillosa de tanta saliva.
Luego me acostó en el sillón y me quitó la ropa, se sentó encima mío y me agarró de las manos para que no me pudiera mover, ya con la verga de fuera me hizo abrir la boca y me la metió poco a poco así, ya alcanzaba a meter su verga hasta la mitad pero ese dia me la metió hasta el fondo, estuve apunto de vomitar mientras el gemia de placer.
Luego bajó hasta mi entrepierna y se metió mi diminuto pene de 6 centímetros a la boca, sentía un enorme cosquilleo en la pelvis cada que succionaba mi verga y pasaba su lengua por mis testículos de niño.
Luego empujó mis rodillas hasta el sillón y mi culo quedó arriba y expuesto para el, su barba raspaba con mis nalgitas, la saliva corría por mi espalda, mi ano se contraía con cada lamida y con mis manitas me aferraba al sofá mientras trataba de no gemir muy alto.
El señor ya estaba muy caliente para ese punto, por lo que sin avisar metió toda su verga hasta el fondo provocándome un fuerte ardor que me partió a la mitad, me tapó la mano para evitar hacer ruido y así me cogió durante apenas dos minutos, sacó su verga con sangre y rápido se masturbo, tenía la respiración agitada y se la jaló como si algo lo estiviera poseyendo, soltó varios chorros de leche en mi anito.
Después de mi primera vez, el amigo de mi papá volvió a ser el mismo señor cariñoso de siempre y me hizo de comer, me puso pomada en mi ano para que se me pasara el dolor, comimos juntos, jugamos un rato a juegos de mesa y me llevó a mi casa.
Hasta aquí el relato, si buscan compartir fantasías, cambiar experiencias, morbo, compartan sus usuarios de telegram, signal o cualquier app.


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Que rico relato, les dejo mi tl para morbosear o intercambiar experiencias mikamili