Él siempre había escuchado el refrán que dice. “En boca cerrada, no entran moscas.” Sin entenderlo, hasta que le pasó lo que le pasó.
Un tipo que trató de abusar de una chica, ella lo convence para que fueran a su casa, ya en la casa es descubierto por el padre de la chica y este le dice a unos guardaespaldas que se encarguen de él, asustado dice que él hace lo que ellos quieran, y le comen el culo, lo sacan borracho..
Todo comenzó una tarde en que este tipo se encontraba visitando en el pueblo vecino, y dio con una chica en la plaza del pueblo, a la cual además de que la besó a la fuerza, la presionó para tener sexo, pero ella inteligentemente lo convenció de que en lugar de hacerlo en el monte, fueran a la casa en la que ella trabajaba, a lo que él ignorando que en realidad era la hija de un rico del pueblo, le dijo que sí, así que apenas llegaron, ella lo llevó a un retirado cuarto, donde le dijo que se fuera quitando toda la ropa, y metiéndose en la cama, mientras ella traía algo de beber.
Ya él se había quitado toda su ropa, e incluso también se había metido en la cama, cuando al abrirse la puerta de la habitación, en lugar de la chica trayendo algo de beber, aparecieron varios hombres armados, quienes a punta de pistola lo sacaron de la cama y de la habitación, tan desnudo como se encontraba, sin permitirle agarrar su ropa.
A empujones dos de los tipos armados, lo hicieron caminar completamente desnudo, como se encontraba, frente a todos los invitados que estaban en la fiesta, lo obligaron a seguir caminando, mientras que él tratando inútilmente de ocultar su desnudez, y su rostro, ante todos los invitados a la fiesta, así como los meseros y músicos, no hacían otra cosa que reírse o burlarse del, no tan solo por encontrarme completamente desnudo, sino también por lo recogida y pequeña que estaba su verga, debido al gran susto que se llevó.
Para colmo el dueño de la casa les dijo a todos los presentes, que lo habían atrapado en el cuarto de una de las sirvientas, poniéndome los pantis y vestidos de ella, luego le dijo al par de tipos que lo agarraron. “Si pueden no lo maten, yo lo que quiero es que no regresé, asegúrense que no le queden más ganas de volver por aquí.” ya habían salido de la casa, cuando él en medio del gran susto que tenía, en lugar de quedarme callado, temiendo que lo fueran a matar, comenzó habla que te habla, pidiéndole a esos dos tipos, que no lo fueran a matar, y jurándoles que no regresaría más nunca, ni por el pueblo y mucho menos por esa casa, en una de esas cometió el gran error de decirles. “Yo hago lo que ustedes quieran, pero no me maten.”
En ese justo momento, y apenas terminó de decirles eso, el más gordo de los dos, le dio un fuerte empujón, obligándolo a entrar a un almacén ubicado de tras de la casa, ya dentro, y mientras trataba ponerse de pie, el otro tipo compañero del gordo le dio otro empujón obligándolo a entrar en un cuartucho en el que había un catre y un par de sillas, en ese instante, él tipo estaba asustado, no comprendía lo que pasaba, y realmente tenía que le fueran a dar un tiro en ese lugar, fue cuando en medio de la confusión en que se encontraba, y sin dejar de pedirles que no lo fueran a matar, repitiendo una y otra vez, que él haría todo lo que ellos quisieran.
El gordo de manera bien descarada, colocándose tras del chico, y mientras le colocó el cañón de su arma presionándolo con fuerza contra su cabeza, al mismo tiempo le agarró las nalgas diciéndole. “Bueno, ponte en cuatro, y te perdonamos la vida, pero eso sí, no regreses más nunca por esta hacienda.” la verdad es que él no esperaba algo así, pero al ver la manera en que el gordo ese, le miraba, y continuaba agarrándole las nalgas, no dudo que estuviera hablando en serio, fue cuando trató de razonar con ellos diciéndoles que él no era maricón, entonces, mientras el otro tipo salió de la habitación.
El gordo presionando con más fuerza su arma, contra su cabeza todo el tiempo, le dijo, con toda su calma, y fríamente. “Para empezar, fuiste tú quien nos dijiste qué harías lo que nosotros quisiéramos, bueno eso es lo que queremos, así que tienes tres opciones; la primera haces todo lo que mi socio, y yo te digamos, de buena gana, y con una alegre sonrisa, y luego de que te comamos el culo, no te vamos a golpear y te dejamos a las afuera del pueblo en la carretera; la segunda te puedes negar, y entonces mi socio, y yo te vamos a dar una paliza, rompiéndote la nariz y todos los dientes, apagando uno de tus ojos, y también seguramente te fracturaremos algunas costillas, y como sea al final también te vamos a comer el culo, para luego tirarte bajo algún lejano puente; y la tercera, si te defiendes, luego de que te desfiguremos el rostro a patadas, aparte de que también te vamos a comer el culo, solo que después de asegurarnos que estés bien muerto, tiraremos tu cuerpo a los cerdos, para que se alimenten, y no quede nada de ti.”
Al escucharlo decirle todo eso, muerto de miedo, no le quedó más remedio que, con todo el dolor, y vergüenza de su alma, tuvo que aceptar, como le dijo el gordo, de buena gana, y con una alegre sonrisa, dejarse hacer lo que ellos quisieran, así que sencillamente, hizo lo que le ordenó, recostándome boca abajo, sobre el catre, y con sus piernas y nalgas bien abiertas, así que estando en esa posición, comenzó a sentir como las manos de aquel tipo comenzaron a acariciar sus nalgas, e introduciendo sus gruesos dedos, mojados con su propia saliva, dentro del apretado hueco de su culo.
Ya el gordo había comenzado a meter, y sacar varios de sus dedos juntos, cuando regresó su compañero, trayendo varias botellas de ron, y aunque al principio, el chico no quise beber, nada más bastó que el gordo le dijera. “Acuérdate lo que te a va a suceder si no colaboras.” eso fue suficiente, para que él de inmediato, se pusiera a beber como un desesperado a pico de botella, mientras el gordo seguía introduciendo sus dedos dentro del culo del joven, y agarrando sus desnudas nalgas, así que a medida que él seguía bebiendo, y dejando que el gordo le fuera metiendo sus dedos, su compañero, sencillamente sacó su verga del pantalón, y se recostó a su lado, con su enorme verga frente a la boca del joven.
Para de manera descarada, comenzar a tocarse su propia verga, a todas estas el joven seguía sintiendo como gran parte de los dedos del gordo entraban, y salían de entre mis nalgas, hasta que se detuvo, diciéndole. “Todavía le hace falta beber un poco más.” tras yo volver a tomar otro gran trago, él agarró la botella de ron, extrajo sus dedos del culo del chico, y lo siguiente que sintió fue el pico de la botella de ron que el gordo se la introdujo por el culo, vaciando lo poco que aún quedaba de ron dentro de la botella, dentro del culo del chico, diciendo al mismo tiempo. “Dicen que así hace más efecto.” Lo cierto es que el joven sintió algo de ardor dentro de sus tripas.
Después de eso, al poco rato el chico ya se sentía mucho más borracho, tanto que cuando el gordo se puso nuevamente a manosear sus nalgas, al chico se le ocurrió preguntarle “¿Y bueno cuando piensan darme por el culo?” en ese momento el gordo, y su amigo, se pusieron a reír, y el gordo dijo. “Estábamos esperando que nos lo pidieras, culito lindo.” Y de inmediato se quitó los pantalones, fue cuando el chico dando un vistazo sobre su hombro pudo ver que la verga del gordo, era el doble de larga, y el doble de gruesa que la suya propia, así que mientras el gordo se comenzó a recostar sobre el joven, fue separando sus nalgas, y ensalivando su verga, dirigiéndola directo al culo del joven, al principio la comenzó a rosar suavemente, contra su apretado esfínter.
Ya los pocos segundos, el joven comenzó a sentir, como aquella cosa, a medida que su dueño iba haciendo presión, aquella verga iba penetrándolo, al principio trató de aguantarse y resistirse al dolor, pero cuando el gordo, le dijo. “Relájate, para que lo disfrutes.” El chico no lo pensó dos veces, y dejándome llevar por lo que el gordo le decía, haciéndole caso dejó de oponer resistencia a aquella enorme verga que ya comenzaba a entrar, y salir de sus apretadas nalgas, ya la enorme verga del gordo la tenía bien adentro, y había comenzado a seguir metiéndola y sacándola, cuando su compañero mostrándole la suya que estaba bien parada a pocos centímetros de mi cara, y tras obligarle a darse otro gran trago, para luego cachetearle el rostro, varias veces usando su verga, le indicó que se pusiera a mamársela.
Razón por la cual, no le quedó más remedio que abrir su boca, y ponerse a mamar, aun en contra de su voluntad, así que a medida que uno de le daba salvajemente por el culo, al joven no le quedó más remedio que mamar, la verga del otro tipo, en esos momentos ambos le dieron por el culo, y a los dos les mamó su verga, hasta que se vinieron dentro de su boca, obligándolo en ambas ocasiones a tragar toda la leche, pero en una de esas, a medida que le daban por el culo, uno de ellos le ordenó que se hiciera la paja, fue cuando se vino casi de inmediato.
Cuando ambos terminaron con el chico, y con su adolorido culo, al salir de ese lugar, y a pesar de encontrarme bien borracho, se dio cuenta de que ya había oscurecido, fue cuando les preguntó por su ropa, y tras darle un fuerte empujón, uno de ellos le dijo. “Cállate maricón y camina.” así completamente desnudo como se encontraba, lo montaron en la parte trasera de una camioneta, y lo llevaron hasta fuera de pueblo, pero antes de que se detuvieran para que se bajara de la camioneta, uno de ellos me entregó la botella de ron, diciéndole. “Esto es pa que no sienta frio, y ya sabes el jefe, no quieren verte más nunca por todo esto.”
Apenas se bajó, la camioneta arrancó, y de inmediato regresó al pueblo, mientras que él completamente desnudo, comenzó a caminar en medio de la oscuridad, en sentido contrario al pueblo, sin la menor idea a donde se dirigía, pero estaba tan y tan borracho, que siguió bebiendo, a medida que continuó caminando por aquella carretera de tierra, ni idea tenía de cuánto tiempo pasó, ni cuenta se dio cuando terminó de tomarse el ron, pero de repente se encontró que a un lado de la carretera había un pequeño negocio, y en la puerta había unos cuantos tipos como de su edad, todos ellos se encontraban bebiendo cerveza en la entrada, al verlo de inmediato se le acercaron, y sin necesidad de que él dijera nada, uno de ellos le preguntó que, si lo habían asaltado, y robado su ropa.
Pero antes de que el joven pudiera responder, otro dijo. “Y de seguro también le comieron el culo y lo pusieron a mamar verga también, ya que se ve que todavía está chorreando leche.” El joven se debió haber quedado callado, y de seguro nada más le hubiera pasado, pero por bocón y hablador, apenas le ofrecieron una cerveza de inmediato se puso a contarles, en términos generales todo lo que le había sucedido, no había terminado de contarles todo, cuando uno de ellos le preguntó que, si quería lavarse las nalgas, podía pasar a la parte trasera del pequeño negocio, lo que hizo, y de inmediato se lavó el culo, la cara y las piernas con una manguera, una vez que se lavó, siguieron bebiendo, y él contando todo lo que le había sucedido, fue cuando uno de esos cuatro tipos, le preguntó. “Y tú que hiciste cuando te dijeron. O nos das el culo, o te matamos.” en medio de su borrachera, se le quedé viendo, y le dijo. “No ves que estoy vivo pendejo.” Y de inmediato todos se pusieron a reír a carcajadas, luego siguió diciéndoles, que no tan solo le dieron por el culo los dos, sino que también les tuve que mamar sus vergas, y tragarme toda su leche, en medio de su borrachera siguió contando todo, y cuando les dijo que hasta le habían metido una botella de ron por el culo, y vaciado lo poco que le quedaba dentro de sus tripas, se pusieron a reír.
Fue cuando uno de ellos le preguntó, colocando su mano sobre su hombro, la que poco a poco fue deslizando por su espalda, hasta detenerse en sus nalgas. “Pero dime la verdad, ¿entonces te gustó que te hicieran todo eso?” y continuó diciéndole. “Es que te veo tan contento contando todo lo que te hicieron, que me parece que te gustó mucho, que te dieran por el culo.” como ya les he dicho, él debió quedarse callado, pero no, en lugar de eso cuando uno de ellos, prendió un cigarrillito de marihuana, después de que le dio par de jalones, se lo pasó, y él también le dio par de jalones, para de inmediato decirle. “Bueno al principio, estaba tan asustado, y tenía tanto miedo, de que me fueran a matar, por lo que al principio no me gustó, pero a medida que fui sintiendo, como me fueron acariciando mis nalgas, y sus dedos metiendo dentro de mi culo, poco a poco como que le fui agarrando el gusto, y cuando me empujó aquella botella por el culo, y derramó lo que le quedaba de ron, dentro de mí.”
Además, también les dijo que fue él mismo quien le preguntó al gordo, que cuando pensaban darle por el culo, y si, cuando comenzó a sentir sus manos separando sus nalgas, y como le fue empujando toda su verga entre el hueco de su culo, le gustó, siguió hablando sin detenerme, y cuando se lo pasaban le daba, uno que otro jalón a la marihuana, por lo que alegremente siguió diciéndoles como él movía sus nalgas, a medida que el gordo le empujaba una, y otra vez toda su gruesa, y larga verga.
Así que cuando uno de los jóvenes con los que estaba bebiendo y fumando, le dijo. “Yo quisiera que nos hicieras un gran favor, ninguno de nosotros, jamás nos hemos comido un culo a nadie.” en ese instante sus amigos comenzaron a reírse, y de inmediato el continuó diciéndole. “Y ya que a ti por lo visto te ha gustado tanto que te lo hicieran, me preguntaba si no te gustaría dejarnos que te diéramos por el culo, todos nosotros.” ahora ven por qué pienso en el refrán que dice. “En boca cerrada, no entran moscas que, si él se hubiera quedado callado, o por lo menos les hubiera dicho que no, con eso hubiera bastado, y quizás nada más hubiera pasado.
Pero en lugar de eso, pensando en lo mucho que le había gustado, que aquellos dos le dieran por el culo, e incluso hasta ponerse a mamar sus vergas, sin pensarlo mucho casi de inmediato, le respondió. “Si me gustaría mucho, que todos ustedes me dieran por el culo.”
Al fin y al cabo, aparte de estar desnudo, se encontraba completamente borracho, y con una tremenda nota de marihuana, la verdad es que como él mismo les había contado todo, le pareció que darles el culo a todos ellos, no tenía nada de malo, por lo que apenas terminó de decirles. “Si me gustaría mucho, que todos me dieran por el culo.” el que le hizo la pregunta, bien contento se puso de pie, al tiempo que con la mano que le tenía agarrada las nalgas, hizo que él también se parase, diciéndoles. “Bueno chicos, así que vamos a la parte de atrás.” sin pérdida de tiempo, todos se dirigieron a tras del negocio, donde apenas llegaron, uno de ellos agarró unos cartones y los puso sobre la tierra, por lo que de inmediato el chico bien borracho se recostó boca abajo, ofreciéndole sus nalgas, al primero que quisiera usarlas.
Así que casi de inmediato, comenzó a sentir como aquel chico, que le tenía las nalgas agarradas, tras bajarse los pantalones, se colocó sobre él, y tras ensalivar su verga, se la fue empujando por el culo, ya tenía un corto rato moviendo sus caderas, cuando al levantar la vista, otro de los chicos, colocó su parada verga frente a su boca, y tras él enjuagarla con algo de cerveza, de inmediato lo puso a mamársela, el resto de la noche, ni idea tenía de donde había salido la ropa íntima de mujer que estaba usando, unos pantis y un deshilachado sostén, pero estando así fue dándole el culo a todos y cada uno de ellos, cuando no era que les mamaba sus vergas, hasta que ya no pudo más, y se debió quedar dormido por la borrachera.
Cuando se vino despertando, se encontraba dentro de una pequeña habitación, acostado sobre un catre, aun con los pantis puestos a la altura de los tobillos y el sostén enredado en su cuello, los que se quitó de inmediato tirándolos al piso, a fuera había un barril lleno de agua, y unas latas con las que comenzó a lavarse las nalgas, la cara y el resto de su cuerpo, además tenía un gran dolor de cabeza, seguramente por lo mucho que había bebido, así que, aun dando tumbos, como bien pudo se lavó, y sacó de su cuerpo todo lo que aquellos tipos, le habían dejado dentro de su culo.
Pero se sentía aun tan mareado, que sin preocuparse por donde se encontraba, se volvió acostar completamente desnudo, hasta quedarse nuevamente dormido, no fue hasta que un hombre mayor lo despertó, diciéndole, que llevaba ya mucho tiempo durmiendo, por lo que cuando finalmente se despertó, el viejo le dijo que había estado dormido prácticamente desde el sábado en la madrugada, y que ya era la tarde del domingo, el viejo era el dueño del pequeño negocio, y después de que los tipos que le comieron el culo se marcharon, se lo encontró tirado, sobre un cartón con los pantis a la altura de los tobillos y el sostén puesto alrededor de su cuello, boca abajo en la parte de atrás del negocio, en ese momento el viejo dejó de hablar, se puso de pie, y se dirigió hacia afuera, mientras que el joven aun completamente desnudo sin levantarse lo fue observando, vio como el viejo sacó su verga y se puso a orinar prácticamente frente a él, el chico se quedó viendo aquella verga, y cuando el viejo terminó de orinar se la lavo, lo único que se le ocurrió al chico decirle fue preguntarle, con voz bastante afeminada, si no le gustaría que él se la mamase.
El viejo se le quedó mirando, se sonrió, y con su verga entre sus dedos se fue acercándose al chico, lo cierto es que ya el joven no estaba borracho, ni drogado, pero como ya les dije, fue lo único que se le ocurrió hacer, en agradecimiento, por lo que apenas tuvo la verga del viejo dentro de su boca, comenzó a mamársela con tanto gusto, que cuando el viejo le dijo, que le gustaría darle por el culo, el joven no lo dudó ni por un instante, y sacando la verga del viejo de su boca, de inmediato le ofreció sus nalgas, así que fue sintiendo como la cabeza de la verga del viejo se fue abriendo paso dentro de sus nalgas, y como fue atravesando el hueco de su culo, para él de inmediato ponerse a mover sus caderas sabrosamente, al tiempo que con esa voz afeminada le pedía al viejo una y otra vez que le diera más y más duro.
Bueno, el viejo aparte de que le comió el culo, posteriormente el chico cuando el viejo se lo pidió, también le volvió a mamar su verga, después de eso le regaló una vieja camisa, así como un pantalón, y le dio unas chancletas, para luego en su camioneta llevarlo hasta su pueblo, donde lo dejó cerca de su casa diciéndole. “Ya sabes cuándo gustes puedes pasar por el negocio.” la única preocupación del joven en esos momentos era que nadie se enterase de todo lo que me había pasado, cuando llegó a su casa, sus padres se encontraban visitando a unos parientes desde el día anterior, así que mientras se daba otro baño, y se vestía, luego se puso a pensar en todo lo que le había sucedido, y llegó a la conclusión, de que él no es maricón, solo que desde ese día ocasionalmente se siente como una chica atrapada en el cuerpo de un chico, al que le gusta mucho que le den por el culo y lo pongan a mamar verga.




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