La nueva mascota 3
No tenía pensado seguir las órdenes de Santiago. Es más estaba decidido a escribirle y decirle que el juego había terminado. La noche de ese sábado, me bañe y me puse un boxer negro. Me disponía a meterme a cama cuando suena Grindr y veo que es Santiago..
No tenía pensado seguir las órdenes de Santiago. Es más estaba decidido a escribirle y decirle que el juego había terminado. La noche de ese sábado, me bañe y me puse un boxer negro. Me disponía a meterme a cama cuando suena Grindr y veo que es Santiago.
Me puse nervioso y mis manos empezaron a temblar.
-Toma una colcha y duerme en el piso junto a tu cama. Esa será tu cama hoy. Me mandas foto cuando estés ahí.
Hice lo que me ordenó, pero más para complacerlo que por obediencia, no tenía pensado pasar la noche ahí. Me acosté, con el collar puesto y totalmente desnudo. Tomé la foto y se la envié.
-Buen chico, a descansar.
Leí su mensaje, deje el celular y me quedé ahí. Me dormí en el piso como un perro.
En la semana, obedecí sin cuestionarme nada. Recordaba lo que le había dicho a Loki.
«Cuando te de una orden, no la pienses, solo obedece, si viene a ti mente un pensamiento, déjalo ir y ladra para ti»
Ese mantra me acompañó toda la semana. Dormía en el piso, estaba desnudo y con collar, bebía y comía del piso y orinaba en el patio. La tarde del jueves, estaba en el patio tomando el sol, desnudo con mi collar, cuando alguien toca la puerta, había olvidado que pedí agua para beber. Mi ropa estaba en el segundo piso. El repartidor era un joven de unos 25 años, había visto más de una vez a Loki y sabía del juego. Le dije que me diera un tiempo. Me puse solo un shorts y baje a abrirle.
-Buenas tardes
-Pasale Mario, ya sabes en la cocina, y perdón por las fachas.
-No se apure patrón. Mario se me queda viendo de arriba a bajo mientras lleva los garrafones de agua a la cocina.
Llegó a la cocina detrás de él y veo los platos de Loki ahí (que ahora eran míos) recuerdo del collar y en efecto, lo traía puesto. Cuando estoy tratando de quitarmelo, Mario voltea.
-Tranquilo patrón, conmigo no hay bronca ya sabe.
-Perdon, es que yo
-Solo no sabía que usted también era un perro.
-Yoo
-No se apure patrón, si le gusta eso, no hay bronca. De seguro estaba desnudo cuando yo llegue verdad
Asentí con la cabeza.
-Pues no se límite patrón, desnudese y póngase en 4 patas
Me baje el shorts y me puse en 4.
-Como se llama el perrito?
-Rexy
Mario traía un pants y ya se le notaba su bulto.
-Rexy, que buen nombre.
Se acerca y me acaricia la cabeza
-Woow ya trae su colita (la colita me había llegado ese día)
-Woof woof
-Te gusta ser perrito?
-Woof woof
Mario acerca su paquete a mi y yo olfateo. Parece que el perrito quiere su hueso, dijo mientras se bajaba el pants y boxer.
Yo me metí su verga a mi boca y empecé a mamarsela, estaba un poco salada por el sudor y la orina pero eso me excitó mucho. Era raro, tenía años que no mamaba una verga, simplemente no me daba ganas y ahora lo hacía con de tal manera que parecía que mi vida dependía de ello.
En eso se escucha que llaman a Mario, era su compañero. Me la saca de la boca y me dice que volvería con más tiempo. Yo intenté decir algo para negarme, pero Mario me cayó y me dijo los perritos no hablan. Tomo el dinero que había puesto en la mesa y salió.
Me quedé super caliente y confundido conmigo mismo. Que me había pasado? Porque me había convertido en un sumiso? Esa noche dormir en mi cama, me quite el collar y trate de ordenar mi mente. Al día siguiente era viernes y sabía que Loki vendría a darme calma.
El viernes, llegó Loki, como siempre llega, se desviste y pone todas sus cosas en una canasta que está cerca de la entrada. Ahí mismo está su collar, correa y cola de perro.
Ese viernes había citado a un hombre que vi en Grindr, era versátil y tenía ganas de chupar verga. Juego un rato con Loki mientras espero a mi amante de ese día. Pero yo estaba un poco distraído con Loki, tanto que lo noto. Cómo no puede hablar, me hizo señas.
No le respondí porque sono el Grindr y era mi amante para cancelar el encuentro. Cosa que me enojo mucho ye fui a mi habitación. Ese fin de semana casi no jugué con Loki y el domingo antes de irse me preguntó si todo estaba bien. No le iba a decir lo que pasaba así que le invente que eran cosas del trabajo.
Casi a las dos horas, llegó Santiago, yo ya lo esperaba en 4 patas, desnudo, collar, corres y cola puesta.
-Hola Rexy, como estás mi perrito favorito.
-Woof woof
-Buen chico. Mira lo que traigo para ti.
Saca de una bolsa, un hueso de juguete y una placa con mi nombre de perro. Eso me puso muy contento. Moví la cola en señal de felicidad.
Santiago me pone la placa en mi collar y me saca al patio a jugar con mi hueso. Lanza la pelota y mientras voy por ella, Santiago me elojia y al llegar a el me alborota la cabeza.
No se, pero esto se sentía tan bien, mi pene estuvo tan duro que sentía que me venía en cualquier momento.
Estábamos jugando cuando de pronto se escucha el timbre, Santiago como si fuera el dueño de la casa me dice.
-Tranquilo Rexy yo voy a abrir, tu quédate aquí.
Yo algo nervioso obedezco.
Escucho voces pero no logro distinguir quien es. Por Dios que no sea familia mia, realmente me daría vergüenza que me vieran así.
Al rato veo a Santiago y Mario llegar al patio. El corazón casi se me salía del cuerpo.
-Mira quien llego a visitar al perrito.
Yo estaba en inmóvil. No podía ser , era muy pronto para tener dos dueños.
-Te ofrezco algo de beber. Dijo Santiago. Tengo cerveza y refresco.
Parecía que Santiago era el dueño de la casa, aunque en este juego de rol, lo era.
-Si una cerveza está bien. Dijo Mario y después volteo a verme, llamdome hacia el
Yo algo tímido me acerque a el. No por miedo, sino por vergüenza.
-Vamos perrito, no tengas miedo, no te haré daño.
Llegó hasta Mario y el me acaricia la cabeza, la cara y la espalda. Eso me relajo un poco.
-Es muy dócil Rexy, verdad Mario? Era Santiago que venía con las cervezas y le da una a Mario.
-Si es muy dócil. Aunque yo pensé que era el dueño del otro perro.
-Si lo era, ahora yo soy el dueño de ambos perro. Ya me contó Mario que el jueves te vio de perrito y le chupaste la verga. Dijo Santiago dirigiendose a mi.
Yo solo agache la cabeza. Pero Santiago siguió hablando y lo que dijo me sorprendió.
-Pero Mario, para poder coger con mi perro, tenerías que ser uno igual que el.
-Que? Dijo Mario.
-Si o acaso los humanos se cogen a los perros.
-Pero el es un humanos.
-El es un perro. Un animal.
-A mi esas cosas no me van. Yo solo vine para cogerme a Ismael, a el.
-Te repito que el es un perro y se llama Rexy
La actitud de Santiago era fría y controlada. Pero Mario empezaba a perder la cabeza.
-Para poder cogerte a Rexy tienes que ser un perro como el.
-Pero solo seré un perro para cogermelo, nada de jugar a lazarme la pelota ni que ladre.
-Va, empecemos por algo. Santiago voltea a verme y me dice que traiga las cosas de Loki.
Voy rápido a la canasta y regreso con las cosas en en osico. Era raro, Santiago había pactado con alguien para que me cogiera y yo iba feliz. Dejo las cosas frente a Santiago.
-Yo no me pondré la cola. Esa madre no.
-Esta bien perro, pero ahora te desnudas.
Mario se quita la playera, los tenis y calcetines, se baja el jeans y boxer. Yo me quedé mirando ese cuerpo, estaba marcado, no creo que sea por el gym. Su verga era grande, estaba depilada, su piel morena clara lo hacían bastante atractivo.
Al estar desnudo, Santiago le ordenó ponerse en 4 y le puso el collar, mientras le daba unas órdenes.
-Recuerda no puedes usar las manos, los perros no lo hacen, no lo puedes besar, y no puedes hablar, tu única posición será en 4.
Para este punto la verga de Mario ya está bastante dura. Santiago amarró mi correa a un muro y saco mi cola, después llevo al nuevo perro que camino en cuatro patas hacia mi y le dije.
-Huele perro, eso te vas a comer hoy.
El nuevo perro olió mi culo y mi verga se puso más dura.
-Ahora quiero ver cómo te coges a mi Rexy. Dijo Santiago.
Quién después se fue a un silla a ver el espectáculo. El nuevo perro iba a usar sus manos para acomodar su verga, pero Santiago le llamo la atención. Cómo puedo pudo, el nuevo perro metió su verga en mi culo, que ya estaba algo dilatado por el dildo de cola.
Aún así me dolió un poco y llore como perro, pero mi amante no se detuvo.
-Agachate perro, los perros lo hacen así. Dijo Santiago, quién corrigió la postura del nuevo perro.
No fue cómodo ser penetrando así, tenía que soportar el peso del nuevo perro y el tenia que cuidar que no saliera. La escena era muy erótica, antes era yo quien veía como un perro se cogia a Loki y ahora era yo a quien se estaban cogiendo.
Volteo a ver a Santiago y tenía la verga de fuera, si verga era blanca con la cabeza rosa, era grande, igual a la del perro nuevo. Me excitó mucho ver a Santiago masturbandose con la escena.
El nuevo perro me cogia a un ritmo lento y después rápido, me sentía cansado, pero aguante. El nuevo perro aceleró las metidas y en eso escucho que tiene un orgasmo y sentí como sus chorros de semen invadían mi culo.
Mi dueño Santiago se vino junto a nosotros, yo sin saber también me había corrido. El nuevo perro y yo nos quedamos un rato así. Hasta que ambos nos sentimos mejor, mi dueño tomo el collar del nuevo y antes de quitarselo le dijo.
-Buen perro, cuando quieras puedes volver a venir, pero ya sabes lo que pasará.
Mario no dijo nada, se vistió y camino a la salida. Yo me quede amarrado ahí, ya que Santiago no volvió, me hacía dejando ahí.
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!