• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos)
Cargando...
Dominación Hombres, Gays, Sado Bondage Hombre

La Violacion de Juan

Juan ebrio es usado como puta por carlos en una fiesta.
La música de la fiesta seguía vibrando en mis oídos, un eco lejano que apenas podía distinguir entre el torbellino de alcohol en mi sistema. La habitación giraba, y mis piernas apenas sostenían mi peso. Fue entonces cuando sentí una mano fuerte agarrarme del brazo, tirándome con una autoridad que no pude resistir.

«Vamos, mi putita,» susurró Carlos en mi oído, su aliento caliente y cargado de promesas. «Hoy te voy a pagar bien.»

Antes de que pudiera protestar -no que realmente tuviera la capacidad de hacerlo-, me arrastró hacia una habitación oscura en el segundo piso. La puerta se cerró detrás de nosotros, ahogando el ruido de la fiesta y dejándonos en un silencio cargado de anticipación.

Sus labios se estrellaron contra los míos, un beso dominante y voraz que me robó el poco aire que me quedaba. Sus manos exploraban mi cuerpo con una urgencia que me hacía temblar, desabotonando mi camisa con una torpeza excitada.

«Te voy a desollar, perrito,» gruñó contra mi boca mientras me desvestía con una eficiencia aterradora.

Me tiró sobre la cama, y antes de que pudiera reaccionar, sentí que me daba vuelta con fuerza. Mis mejillas ardían contra las sábanas mientras sentía sus manos separar mis glúteos. El primer contacto de su lengua con mi ano me hizo arquear con un grito ahogado. Era húmedo, caliente, insistente. Se deleitaba en mí, lamiendo, penetrando con su lengua, preparándome para lo que vendría.

«Así me gusta, abierto y listo,» musitó entre lametazos.

Sus dedos reemplazaron a su lengua, primero uno, luego dos. El estiramiento era doloroso y excitante a la vez. Sentía cómo me abría, cómo mis músculos se rendían a su invasión. Tres dedos, luego cuatro. La presión era intensa, casi insoportable, pero no quería que parara. Estaba tan cerca de meterme toda la mano que sentía mis articulaciones estirarse hasta el límite.

«Ahí estás, casi toda adentro,» jadeó con satisfacción. «Listo para la carne de verdad.»

Escuché el sonido de una cremallera bajando, y luego sentí algo enorme y caliente presionando contra mi entrada. Cuando finalmente penetró, grité contra la almohada. Era más grande de lo que había imaginado, más denso, más real. Sentía cada centímetro de sus 25 centímetros abriéndose paso dentro de mí, llenándome hasta el punto de ruptura.

«Aprieta como una puta desesperada,» me insultó mientras se movía dentro de mí. «Siento cómo ese culo estruja mi polla. Sabes que te gusta, ¿verdad, mi putita?»

Su ritmo se volvió brutal, cada embestida más profunda que la anterior. Sentía sus testículos golpearme con cada empuje, sus manos agarrando mis caderas con tanta fuerza que seguro dejaría marcas. El dolor se había transformado en un placer tan intenso que me sentía desintegrar.

«Eres más que una puta,» susurró en mi oído mientras aumentaba la velocidad. «Eres mi agujero personal, mi receptáculo de semen, y voy a llenarte hasta que te rebalse.»

Cada palabra era un golpe más bajo, una humillación que me llevaba más cerca del borde. Sentía cómo se tensaba dentro de mí, cómo su respiración se volvía más entrecortada. Cuando finalmente eyaculó, fue como una explosión de calor dentro de mí, una oleada de líquido que me hizo sentir completamente poseído.

Me dejó allí, temblando sobre las sábanas manchadas, mientras se vestía con calma. Con un movimiento rápido, sacó un fajo de billetes de 50€ de su bolsillo y los tiró sobre mi cuerpo exhausto. El papel crujió al caer sobre mi piel sudorosa.

«Eres más que una puta barata,» dijo con desdén antes de salir de la habitación, dejándome solo con el eco de su violación, el sabor de mi propia sumisión y el dinero manchando mi piel como prueba tangible de mi humillación.

7 Lecturas/29 enero, 2026/0 Comentarios/por jeraro
Etiquetas: alcohol, culo, ebrio, metro, polla, puta, putita, semen
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
EL MEJOR PADRE DEL MUNDO
Medellin sex…!
mas guapa que una mujer
Roxana, mi primer amor con sexo incluido – Parte III
Mis vivencias (4)
Mi cuñado
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.369)
  • Dominación Hombres (4.142)
  • Dominación Mujeres (3.030)
  • Fantasías / Parodias (3.299)
  • Fetichismo (2.737)
  • Gays (22.205)
  • Heterosexual (8.318)
  • Incestos en Familia (18.359)
  • Infidelidad (4.528)
  • Intercambios / Trios (3.161)
  • Lesbiana (1.163)
  • Masturbacion Femenina (1.011)
  • Masturbacion Masculina (1.924)
  • Orgias (2.080)
  • Sado Bondage Hombre (454)
  • Sado Bondage Mujer (185)
  • Sexo con Madur@s (4.361)
  • Sexo Virtual (265)
  • Travestis / Transexuales (2.449)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.538)
  • Zoofilia Hombre (2.224)
  • Zoofilia Mujer (1.675)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba