• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Dominación Hombres, Gays, Sado Bondage Hombre

Lo que le hice al excursionista…

Un excursionista se separa del grupo, pierde el camino, y al darse cuenta decide acampar al lado de una poza, la que aprovecha para darse un baño, cuando es sorprendido por un tipo armando, que, tras verlo desnudo, decide sodomizarlo..
Yo acostumbro a vivir solo, y lo suficientemente retirado de eso que llaman la civilización, por lo que ocasionalmente para asegurarme que nadie me vaya a molestar, tomo mi escopeta y acompañado por mi perro, salgo en ocasiones a caminar y en otras a cabalgar, por mis tierras.
Por lo que cuando sentí un ruido cerca de la pequeña poza que se forma en la quebrada, decidí echar un ojo, y en efecto había un joven de abundante y larga cabellera, que por lo visto había montado un pequeño campamento n mis terrenos, ya que sin pensarlo mucho se quitó toda la ropa, y completamente desnudo se metió al agua por un buen rato, pero cuando él comenzó a sentir frío, decidió salirse.
Fue cuando me encontró parado frente a él, yo lo observaba de pies a cabeza, me encontraba sumamente molestó, viendo a ese jovencito completamente desnudito, yo en esos momentos estaba bien barbudo, sucio, armado con una escopeta, y acompañado por mi perro, de color negro, mi ropa estaba toda sucia y manchada, además mi sudor era tan y tan fuerte, que de seguro estando a unos tres o cuatro metros de mí, me podía oler.
Aunque se asustó al ver mi escopeta, seguramente no pensó que nada malo le fuera a pasar, por lo que con una gran sonrisa me saludó, fue cuando apuntándole con el arma y con mi mano derecha procedí a cargarla con la izquierda, al mismo tiempo que le decía que no se moviera.
Él no esperaba que eso le sucediera, se quedó paralizado, y con ambas manos tratando de ocultar su pequeña desnudes, ocultando con ellas su pequeño y recogido miembro, mientras que él sin dejar de apuntarle, le pregunté qué hacía él por ese lugar, por lo que muerto de miedo me respondió que se encontraba acampanando, nuevamente él sin darle mi nombre ni decir quién yo era, continué haciéndole preguntas, sin dejar de apuntarle.
Ya bastante asustado, él trató de responderme de la manera más clara posible, a fin de que yo no se fuera a molestar con él, en cierto momento le pregunté si tenía algún arma, y de inmediato me dijo que no, quizás pensando que me refería a armas de fuego, fue cuando con mi boca le señalé un machete.
Por lo que me pidió disculpas, y me dijo que pensaba que yo me refería a armas de fuego, ya que lo único que cargaba era ese machete y un cuchillo de caza que tenía dentro de su morral.
De inmediato y sin pedirle permiso, agarré el machete, y con la misma saqué todas sus pertenencias del morral, agarrando de inmediato el cuchillo, lo observé detenidamente, le sonreí y sin más ni más lo coloqué en mi cintura, sin dejar de apuntarme, con la escopeta.
Él ya comenzaba a titiritar de frio, y me pidió permiso para terminar de salir de la posa y secarse, no le respondí nada, solo hice un seco gesto afirmativo con mi cabeza, por lo que de manera lenta salió de la posa, y con la misma lentitud agarró su toalla y comenzó a secarse.
A medida que se estaba secando, se colocó de espaldas a mí y fue cuando puso uno de sus pies, sobre una roca de cómo unos cuarenta centímetros de alta, cuando de momento él volteó a verme, y se dio cuenta de la manera tan insistente en que yo veía sus nalgas, lo que lo asustó mucho.
Por lo que, de manera discreta, procuró colocarse de frente a mí, pero tratando de no contrariarme, una vez que se secó completamente, me preguntó de la misma manera que si podía vestirse, fue cuando sin darle explicación alguna le dije que no.
Sin saber que hacer o cómo actuar, se le ocurrió que, si me buscaba conversación, quizás me diera cuenta de que él no era peligroso, y que no hacía falta que le apuntase todo el tiempo con la escopeta.
Me dijo su nombre, que venía de la ciudad, y que ocasionalmente un grupo de amigos y conocidos se reunían para salir a caminar, pero que por lo visto ellos se fueron sin él y trató de darles alcance.
En ese instante secamente le ordené que se callase, y fue cuando le dije que llevaba varios meses, sin acostarme con una mujer, él me parece que no vio la relación de lo que yo le estaba diciendo con su persona, hasta que continue hablando y le dije. “Yo quiero comerte el culo a ti, ahora.” Fue cuando le dije “¿Lo hacemos por las buenas, o por las malas? tú decides.”
Cuando me escuchó decirle eso se quedó petrificado, de inmediato procuró aclararme que él no era maricón, ni nada que se le pareciera, pero sin dejar de apuntarle con mi arma continué diciéndome. “Eso a mí me tiene sin cuidado, yo lo que quiero es comerme un culo, ya te dije, por las buenas o por las malas.
A todas estas mi perro comenzó a caminar a su alrededor, ladrando ocasionalmente, hasta que le dije a mi perro. “Quieto Negro, si trata de escaparse te lo muerdes.” Eso lo puso aún mucho más nervioso, y asustado, él que estaba muerto de miedo, cuando le ordené que se recostase sobre una gran roca bastante plana, casi ni se podía mover, del miedo que tenía.
Al ver que no me hacía caso, me le acerqué y con la culata de la escopeta le he dado un fuerte golpe en la boca del estómago, sacándole todo el aire.
Haciendo que él perdiera el equilibrio, y cayera sobre la roca, él quedó boca abajo, agarrándose su estómago y cuando trató de incorporarse, sintió el cañón de la escopeta, y una de mis botas contra su espalda, al tiempo que mi perro amenazadoramente le ladraba a pocos centímetros de sus piernas, por lo que le ordené que se callase, y se fuera a echar donde yo le señalaba.
Casi llorando comenzó a pedirme y a suplicarme, que no le hiciera daño, que no le hiciera eso, y lo siguiente que escuchó claramente fue mi fuerte risa y como yo bajaba la cremallera de mi pantalón, de inmediato le di una patada con la punta de mi bota en sus pies, al tiempo que le ordenaba secamente que separase las piernas, y sus nalgas.
Temblando de miedo, y sin dejar de llorar, de inmediato me obedeció, mientras yo me quité las botas, y también los pantalones, me acerqué a él, e inclinándome sobre su cuerpo le dije. “Ya te dije o por las buenas, y eso es en silencio sin ponerte a decir nada, o por las malas.”
Fue cuando coloqué el filo de su cuchillo del cual yo me había apropiado, apoyándolo contra su garganta, por lo que no le quedó más remedio que decirme, por las buenas.
Se encontraba en una posición que por más está decir, era sumamente humillante, desventajosa, y que le llenaba de vergüenza, cerró los ojos, y se puso sumamente tenso y rígido, cuando en un tono de voz más sosegado, le dije. “Si mantienes el culo apretado te va a doler muchísimo.” y de inmediato comenzó a sentir varios de mis dedos, llenos de mi propia saliva, abriéndose paso entre sus nalgas, hasta su apretado esfínter.
Al mismo tiempo que le fui diciendo. “Bueno si tú quieres que te duela mucho más, haz lo que te venga en gana.” Así que a medida que mis dedos rozaban su esfínter, al poco rato los metí dentro de su apretado culo.
Ante lo impotente que se sentía, lo único que pudo hacer fue continuar llorando, a medida que yo continuaba introduciendo varios de mis dedos dentro de su apretado culito.
De momento los saqué, y nuevamente embadurné su culo con mi propia saliva, fue cuando comenzó a sentir mi verga, caliente, y dura que se fue abriendo paso entre sus nalgas, y su esfínter.
El dolor era sumamente intenso, las lágrimas tanto de vergüenza, impotencia y dolor no paraban de correr por sus mejillas, a medida que poco a poco, toda mi verga fue penetrando su culo completamente.
Además de eso, el olor de mi sudor lo sofocaba, y mareaba, eso para él fue una especie de tortura, de suplicio, hasta que comenzó a sentir también mi barriga, contra su espalda y mis testículos golpeando sus nalgas.
Al poco rato él comenzó a moverse, a medida que yo seguía metiendo y sacando más y más toda mi gruesa verga dentro del.
Fue cuando me comenzó a pasar algo raro, a medida que yo continuaba haciéndole eso, y él sentía mi boca y mi aliento, mordisqueándole la nuca, al igual que los lóbulos de sus orejas.
Sin detenerme, metía y sacaba mi verga de su culo, una y otra vez, al tiempo que él comenzó a mover sus caderas al mismo ritmo que lo penetraba.
Mis manos lo tomaron por debajo de sus brazos y con mayor fuerza continuaba dándole sabrosamente con mi verga por su culo.
Él dejó de llorar por el dolor y la vergüenza de sentirse impotente ante lo que le estaba sucediendo, y en lugar de eso, de cierta manera se dio cuenta de que le estaba gustando lo que yo le estaba haciendo.
Al grado que, de momento, sin él mismo tocar su verga, acabó se vino a medida que yo no dejaba de meter y sacar mi verga de su culo.
De momento, lo apreté con mucha mayor fuerza, y mis rápidos movimientos, se fueron haciendo más y más lentos, al tiempo que como que trataba de meter más y más adentro de su culo, toda mi verga.
Él ya estaba extenuado, y cuando extraje toda mi verga de entre sus nalgas, sonó como quien descorcha una botella de champan, él permaneció tal y como yo lo había dejado, con sus piernas separadas, y su culo completamente abierto, chorreando mi leche por sus nalgas y muslos.
Medio levantó la cabeza, y vio cómo me limpiaba mi verga que de por si era mucho más grande y gruesa que la del, con su camisa, después de meterla al agua.
El excursionista seguía tirado sobre esa gran roca, con su culo bien abierto y quedándose casi dormido, cuando coloqué mi verga contra sus labios, y sin decir palabra, él abrió su boca y se dedicó a mamar mi verga hasta que me vine, obligándolo a tragar todo mi semen.
Después de eso, me volví a poner mis pantalones y botas, agarré la escopeta, llamé a mi perro, y llevándose su cuchillo y su machete en medio de la noche desaparecí en la espesura del bosque.
No sé cuánto tiempo se quedó en la posición en que lo dejé, pero apenas tuvo las fuerzas suficientes, en la oscuridad de la noche se lavó en la posa, y diciéndose a sí mismo en alta voz que no era maricón, tras lo cual se volvió a quedar dormido.
Cuando despertó, se dio cuenta de que olía a perro, y mi sudor, así que se dio otro baño en la posa, luego recogió todo, y regresó sobre sus pasos, con su culo tremendamente adolorido, no quería aceptar por nada del mundo que lo que le había sucedido le había gustado por lo menos en parte.

5 Lecturas/7 marzo, 2026/0 Comentarios/por Martehijodejupiter
Etiquetas: amigos, baño, culito, culo, joven, jovencito, mayor, semen
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Manual de Zoofilia
Puro morbo
Descubrí que mi papá es precoz. Parte 1
Como conocí a Diego…
Perdiendo la Virginidad
Mi dulce novia Diana perdió su inocencia
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.397)
  • Dominación Hombres (4.286)
  • Dominación Mujeres (3.152)
  • Fantasías / Parodias (3.458)
  • Fetichismo (2.838)
  • Gays (22.497)
  • Heterosexual (8.541)
  • Incestos en Familia (18.738)
  • Infidelidad (4.596)
  • Intercambios / Trios (3.206)
  • Lesbiana (1.179)
  • Masturbacion Femenina (1.044)
  • Masturbacion Masculina (1.996)
  • Orgias (2.135)
  • Sado Bondage Hombre (465)
  • Sado Bondage Mujer (196)
  • Sexo con Madur@s (4.496)
  • Sexo Virtual (272)
  • Travestis / Transexuales (2.484)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.608)
  • Zoofilia Hombre (2.263)
  • Zoofilia Mujer (1.684)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba