LOS OBREROS DE DIOS
En esta saga se abordará una temática interesante que mezcla lo espiritual con lo carnal, espero hacer buena liga con ella y que el resultado sea satisfactorio para ti lector. Llego el turno de los arcángeles de vivir fuertes experiencias humanas y así poder entender mejor al hombre y su naturaleza.
El todo poderoso Yahweh estaba sentado en su trono en la dimensión celestial, reflexionaba como siempre sobre diferentes aspectos y como siempre buscaba la manera de mejorar cada aspecto del ámbito celestial. En ese momento pensaba en sus guerreros que no era otros que sus arcángeles, cada uno a su manera se había convertido en su mano, en su hacer. Debía reconocer que sus arcángeles eran de una moral intachable, incapaces en caer en la tentación, por lo tanto en ocasiones eran rígidos, incapaces de entender el pecado en los seres humanos, incluso en algunos casos caían en la poca empatía incluso en el orgullo y la superioridad, eso sí se debía corregir. No hay amor en la poca empatía, no hay amor en el orgullo, no existe amor en la soberbia, si lo dejaba pasar, Yahweh vería ante sus ojos la debacle de sus amados arcángeles llevados por la rigidez, debía rescatarlos y convertirlos en lo que eran, seres de luz y amor, pero para ellos en definitiva tenían que experimentar en carne propia el pecado. Pensó y pensó durante días y la solución le llegó. Era sólo una idea, pero podía funcionar.
Llegó a la sala de los tronos en el palacio celestial, ocupo su sitio en el trono más alto y miró a su alrededor como los otros 7 tronos formaban un círculo perfecto partiendo de él que hacia el número 8 formando el circulo de la sabiduría. Cada uno de los que ocupaban los otros 7 tronos, eran sus arcángeles sus seres más amados y en quien más confiaba. Los miro con detenimiento y con voz pausada y en tono amoroso hablo:
Y: mis amados seres de luz, se preguntarán para qué los llamé y más a todos juntos cuando lo normal sería que los llamase individualmente para un encargo, sin embargo, ésta es una situación particular, he pensado en cada uno de ustedes y las bondades que cada uno posee, en todos, el valor común es la lealtad y sobre todo la obediencia, quiero saber si eso sigue así. –todos respondieron en coro: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Y: muy bien, he notado con preocupación, que el ir por el camino del bien y hacer lo correcto de alguna manera los ha llevado a ser rígidos ante nuestros amados y pecadores humanos, recuerden que no estamos aquí para juzgar, todos, así como ustedes son mi obra, están hechos a mi imagen y semejanza y yo en su momento me permití explorar el pecado porque con esa experiencia logre verlos con otros ojos y mi amor creció. –todos escuchaban con atención sin aún entender cuál era el punto-, los he analizado y avaluado a todos, y he notado que son bastante reticentes al pecado, no lo toleran ni lo aceptan, es más lo ven como debilidad de espíritu y quizás tengan razón pero deben tener en cuenta que nuestra misión es amar y respetar el libre albedrío que otorgué a cada uno y cada quien está destinado a esa libre elección y el camino elegido, es lo que les va a tocar vivir, lo cual lo va a llevar superada la prueba a convertirse en un ser de luz y disfrutar de la vida eterna a mi lado. No sé si logro explicarme.
En ese momento el arcángel Miguel como el principal de los arcángeles levanta la mano, era el líder de la legión y ya se sabía que iba a ser el primero en hablar:
M: padre amado no sé si me logro conectar con lo que quieres decir en sí que quieres de nosotros? Dilo y te obedeceremos sin refutar la decisión que tomes, no sólo hablo por mí sino también por mis hermanos.
Y: mi amado Miguel sabía que esa iba a ser tu postura y que ibas a ser el primero en hablar. Pues bien te explico…. –pensativo continuó-. Entre todos los pecados he notados que todos ustedes sienten especial rechazo a la lujuria y más específicamente a la lujuria sodomita, ante esta situación ustedes tachan de inmediato y juzgan sin mirar o atender la circunstancia.
En ese momento Gabriel levantó la mano pidiendo la palabra:
Y: sí hijo amado dime
G: en lo particular siento especial rechazo por ese pecado me parece inaceptable, viola todas las leyes natura dictaminadas por ti padre amado.
Yahweh luego de pensar un momento respondió a su hijo:
Y: sí es cierto lo que dices, pero recuerda que existen frases primarias como: “amaos los unos a los otros”, ese es un principio que da para mucho y puede ser tema de debate por horas, pero ese no es el punto.
G: y entonces a qué te refieres padre?
Y: bueno quiero que por turnos cada quien viva su experiencia, baje a la tierra y se permita vivir una experiencia homosexual de este tipo para que entiendan la naturaleza de la llamada falta y sólo así podrán ser un poco más humanos a la hora de juzgar.
En ese momento en el salón del trono se armó una acalorada discusión, cada quien quería dar su opinión y fijar su postura de rechazo. Yahweh observó con detenimiento la escena y vio las expresiones y palabras de cada uno y más aún vio lo que había en sus corazones y lo que vio en común fue prejuicio, discriminación, rechazo incluso hasta asco y la visión de todo eso le hizo mover la cabeza en señal de negación y desaprobación. Levantó la mano sin decir una palabra esperando a que todos tomaran compostura y escucharan lo que tenía que decir.
Y: yo sólo voy a pedir algo –dijo con suavidad- quiero que cada uno por unos minutos en silencio, revise lo que hay en su corazón, revisen los sentimientos que están experimentando en este momento y luego de unos minutos de revisión y reflexión quiero que se digan primero a ustedes mismo y luego me digan, si lo que sienten es de Dios y más aún de seres elevados y de luz como ustedes.
Todos se dejaron caer en su respectivo trono y pensaron, cerraron sus ojos y exploraron sus corazones, algunos brotaron lágrimas de arrepentimiento ante lo que vieron, Miguel fue como siempre el primero en hablar.
M: padre amado tienes razón como siempre, me arrepiento de lo que siento y debo yo en lo particular mejorar eso, me he dejado llevar por el prejuicio y la soberbia y no debe ser, dime padre qué quieres que hagamos.
Y: muy bien hijo no esperaba menos de ti y de tus hermanos, el silencio de los demás sólo significa apoyo en lo que dices. Ahora bien lo que quiero es que por turnos bajen a la tierra uno por uno va a ir y va a buscar su experiencia, permítanse vivirla, disfrútenla en lo posible y vuelvan enriquecidos y compartan su experiencia, yo les doy permiso de vivir, todos estaremos observando lo que hacen y aprenderemos de cada experiencia vivida, al final de la jornada espero sean mejores Arcángeles y su misión será más fructífera al entender mejor por experiencia propia la naturaleza del hombre, les doy la libertad de ustedes escoger con quién quieren experimentar. Quién quiere comenzar?
Miguel fue el primero en salir al frente poniéndose de pie.
M: seré yo padre amado, es mi deber dar el ejemplo.
Y: pues que así sea hijo, tienes mi bendición, permiso y apoyo. Aquí te estaremos esperando.
Todos se levantaron de sus tronos y cada quien tomó su camino y Yahweh se quedó pensativo y satisfecho por los resultados obtenidos sabía que de allí saldría el mejor de los resultados.
CONTINUARÁ…
ESTIMADO LECTOR HOY INICIA UNA NUEVA SAGA CON UNA TEMÁTICA CELESTIAL E INTERESANTE, PERO SOBRE TODO HUMANA, ESPERO CONTAR CON TU VALORACIÓN Y COMENTARIO SOBRE ESTE PROYECTO LITERARIO. CUENTO CON TU APOYO.



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