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Dominación Hombres, Gays

LOS OBREROS DE DIOS II

Ya finalizada la misión del arcángel Miguel es el turno de Gabriel que va entre los hombres a vivir su experiencia que lo hará más humano, más empático, disfruten la lectura..
 

Miguel entraba al salón de los tronos del palacio celestial, allí lo esperaban el creador y sus hermanos Arcángeles, cuando entró todo se quedó en silencio ante su presencia, todos había presenciado la experiencia vivida y las sensaciones fueron variadas, sorpresa, turbación y excitación fueron las más comunes, Yahweh fue el primer en hablar:

Y: mi hijo amado, cómo te sientes, cuéntanos cómo te fue.

M: padre me fue muy bien como ya todos pudieron ver, decir cómo me siento es difícil, sólo puedo decir que me siento increíblemente vivo, la experiencia fue arrolladora, lo que aún no me queda claro es si la quiero vivir de nuevo, debo reconocer que es una lucha interna que tengo.

Y: comprendo tu sentir y en relación a vivir de nuevo la experiencia, eso forma parte de tu albedrío, lo que decidas quiero que sepas que tienes mi apoyo y mi amor. Ahora quiero saber quién sigue.

En ese momento ante la pregunta de Yahweh, Gabriel se puso de pie.

G: yo padre seré el próximo

Y: excelente hijo sabía que serías tú, ve en paz con mi bendición y apoyo

Dicho esto Gabriel salió de la sala de los tronos y se encaminó a su destino el cual ya tenía escogido, el Ángel de la anunciación ya había seleccionado dónde y con quién viviría su experiencia, la situación y el personaje ya lo tenía estudiado, es así como entró a un gimnasio de lucha libre, al entrar el olor a sudor y desodorante masculino le impregnó las fosas nasales, iba con ropa deportiva mono y chaqueta y morral al hombro, varios hombres se quedaron viendo al recién llegado el cual al bajar la capucha de la chaqueta se quedaron paralizados ante la belleza del recién llegado, era una imagen absolutamente andrógina, no se podría decir si era hombre o mujer era rubio, sus cabellos como el sol le caían a los hombros sus ojos eran azules como el cielo y de una profundidad hipnótica, se sentó en una banca y se despojó del mono quedando en maya de práctica pegada a su cuerpo marcando cada una de sus curvas, al ponerse de pie había captado la atención de todos los presentes del lugar en especial de su dueño Felipe Hurtado, se quedó con la boca abierta ante la presencia de ese ser que había entrado a su local, de él emanaba como un resplandor que iluminaba el recinto, era sin duda lo más hermoso que sus ojos habían visto, se repuso al impacto y con paso firme y masculino se acercó al recién llegado:

F: hola buenos días cómo estás en qué puedo ayudarte?

G: hola soy nuevo en la zona y soy luchador, quería entrenar un poco por suerte está este gimnasio en el vecindario, quería saber cómo era el proceso, la inscripción y todo eso.

Felipe se quedó unos segundos en silencio los cuales le parecieron eternos, los ojos de ese hombre eran en definitiva un puto manantial de aguas azuladas y allí estaba sumergido y no quería salir, no sabía que le pasaba pero ese rubio hermoso lo tenía hipnotizado, su cuerpo era perfecto como una estatua griega, cada músculo estaba desarrollado en perfecta armonía ni más ni menos volumen, era la perfección física personificada, sus piernas musculadas y perfectas y un culo magnánimo y redondo que invitaba a ser acariciado. Una de las cosas que lo tenía descolocado con Gabriel era el contraste, mientras éste era rubio y ojos azules, Felipe era un hombre de raza negra, era más alto que el rubio no mucho pero sí lo era, su cuerpo era un saco de músculos desarrollados con el pasar de los años, había sido campeón de lucha a nivel internacional, no llegó a las olimpiadas pero sí hizo una carrera importante, se encontraba en maya de práctica como todos los presentes que usaban el mismo enterizo de licra sin ropa interior, por lo tanto no había recodo del cuerpo que no se marcara, en su caso particular y propio de su raza su pene era bastante largo y grueso incluso en estado de reposo, pero tenía que estar pendiente porque desde que estaba frente a Gabriel su gran pene no había dejado de cosquillear, eso le angustiaba un poco aunque era normal las erecciones durante el entrenamiento, el contacto físico siempre haciendo de las suyas.

F: aja y qué quieres hacer

G: bueno practicar un poco claro calentar primero

F: ok allí está el área de pesas calienta un rato en cuando termine luchamos un rato a ver el nivel que tienes.

Felipe siguió con su práctica, pero desconcentrado por el encuentro con Gabriel, de reojo lo veía mientras hacía el levantamiento de pesas, no perdió detalle de la tensión de los músculos del rubio, a la hora de hacer la sentadillas Felipe perdió totalmente la concentración, la imagen de ese culo grande y redondo expandiéndose y contrayéndose fue demasiado y su pene se empezó a endurecer, la voz del atleta que entrenaba lo sacó del trance, continuó el entrenamiento y concluyó el mismo. Se acercó a Gabriel a notificar que había terminado.

F: ya estoy listo, déjame despedir a los demás y cerrar el gimnasio así estaremos más tranquilos

Felipe procedió a despedir a los que quedaban en el gimnasio, cerró las puertas y apagó las luces dejando iluminado sólo el cuadrilátero, se colocó en el centro el mismo y llamó a Gabriel, se enfrentaron y comenzó el combate, el contacto cuerpo a cuerpo no se hizo esperar, Felipe comprobó que Gabriel poseía muy buena técnica, el contacto con la piel suave y firme del muchacho lo tenía desconcentrado, eso fue aprovechado por el muchacho y lo derribó quedando encima del negro sintiendo su cuerpo duro, quedó encima del negro montado a horcajadas sobre él, pegados los pechos sus caras muy cerca Gabriel sintió en su culo la erección del negro y presionó sobre la misma saliendo un jadeo de la boca del negro, se comenzó a frotar en círculo y casi sobre la boca del negro dijo:

G: por lo visto te vencí entrenador

F: fue un descuido de mi parte me tiene embriagado tu olor, eso no es justo, además me agarraste de la maya eso va contra las reglas

G: ok tienes razón, entonces para no infringir las reglas hagámoslo a la antigua, en la antigüedad la lucha greco romana se hacía desnudo, te parece?

F: ok estoy de acuerdo pero tenemos que tener el cuerpo aceitado y no tengo lubricante

G: yo tengo aceite en mi bolso, ya voy por él

Gabriel se dirigió a la banca y buscó en su bolso y sacó el frasco de aceite, se dirigió al centro del cuadrilátero y en un segundo se quitó la maya sacándola por los pies y se quitó los zapatos, en 3 segundos estaba parado frente a Felipe en total desnudez, Felipe recorrió a Gabriel con la mirada contemplando el hermoso cuerpo que tenía delante de él, de verdad era un espectáculo su piel blanca como la nieve brillaba en la penumbra desprendiendo un maravilloso resplandor su abdomen era plano y marcado por abdominales bien definidos, su pene era blanco como la leche con pocos vellos rubios como el trigo dando paso a una verga gruesa y caída que dejaba asomar por el prepucio un glande rosado y jugoso reposando sobre una bolsa escrotal grande que se veía caída conteniendo par de testículos grandes y pesados.

G: te hago los honores –dijo entregando el frasco al negro-

Éste lo tomó y echó una generosa cantidad en sus manos y se frotó las mismas y la dirigió al pecho del rubio el contacto con esa piel fue electrizante y cálido acaricio los pectorales y se fue a los pezones grandes y erectos y los masajeó con los dedos sacando un jadeo del muchacho, recorrió los hombros y el cuello y el muchacho cerró los ojos disfrutando la caricia, bojó por los brazos acariciando cada músculo, llegó a las manos e igual acaricio dedo a dedo, tomó más aceite y se fue al abdomen del rubio lo untó con generosidad y presión, bajó al mismo y llegó a las ingles, con los dedos trazó círculos sobre ellas, tomó más aceites y tomó el pene de Gabriel el cual iba agarrando volumen y dureza ya el de él estaba totalmente erecto y la maya no podía esconder esa realidad, con manos aceitadas acarició las bolas del muchacho quien echó la cabeza atrás ante la caricia, bajó a las piernas y las cubrió con la sustancia aceitosa así como los pies le dio la vuelta y subió por las pantorrillas y piernas y llegó al inicio de las nalgas maravillosas y muy blancas del Arcángel, al levantar la vista se encontrar con ese espacio maravilloso como era el culo del rubio, se dijo a sí mismo que allí se encontraba el paraíso, tomó más aceite y untó las nalgas blancas y redondas, el contacto con esa piel era una maravilla, las tocó, las amasó, las acaricio a placer con sus dedos pulgares se introducía en el medio de ellas llegando al botón sagrado del muchacho quien ante el contacto echó atrás su culo empinando el mismo buscando el contacto, ya aceitadas subió por la espalda marcada y en V para terminar en los hombros del muchacho, pegó su cuerpo a la espalda del rubio y con un jadeo susurró:

F: tu turno –dijo sin perder contacto y alcanzando desde atrás el franco de aceite a Gabriel-

Gabriel tomó el frasco y se volteó quedando al frente del negro, tomó los tirantes de la maya y los bajó poco a poco dejando al negro desnudo, la misma se atoró un poco al llegar al pene de Felipe al enormidad del mismo no dejaba que la prenda siguiera su camino destrabó la misma y siguió bajando el pene saltó como un resorte y le dio en la quijada a Gabriel quien jadeó con el contacto, Felipe ayudó levantando los pies para sacar la prenda y también le quitó los zapatos, cuando se incorporó quedó ante sus ojos un cuerpo de chocolate maravilloso, de verdad el negro era un monumento de hombre se ve el resultado años de ejercicio y entrenamiento, Gabriel tomó el frasco de aceite y lo vertió desde el hombro del negro pasando por sus pectorales poderosos, sus manos fueron de inmediato a hacer contacto con ese cuerpo de acero y el negro jadeó echando la cabeza atrás, Gabriel pasó sus manos por el pectoral durísimo y las tetillas enormes y paradas como una falange, las acarició y sobó los abdominales marcados y duros, sus manos se toparon con la erección muy grande del negro que casi llegaba a su ombligo, acarició ese pene con ganas y lo apretó su mano casi no podía cubrir la circunferencia de ese pene de lo grueso que era, poco a poco bajó a las bolas grandes y duras que caían pesadas, se arrodilló para aceitar las piernas y se encontró de frente con la erección poderosa del negro, la tomó con su mano y acercó el glande amoratado a su boca y la chupó sólo un poco pero la dejó (era demasiado pronto para legar allí), el negro sorprendido y molesto por la interrupción de lo que prometía ser una excelente mamada dejo que todo fluyera y exhalo para calmarse.

Gabriel volvió a subir quedando de frente al negro e hizo lo inesperado, pegó su cuerpo al de Felipe y llevó al frasco de aceite (ya le quedaba poco) a la espalda del negro y lo vertió el líquido viscoso y tibio bajó por la espalda del entrenador y Gabriel empezó a frotar esa espalda sin perder contacto por el frente del negro, estrujó su cuerpo al de Felipe y con sus manos acarició toda la parte trasera del negro llego a sus nalgas las cuales amasó y acarició su entrada la cual se encontraba brotada y rugosa boqueando desesperada, estaba demasiado excitado, a Felipe no le quedó otra que cruzar los abrazos sobre Gabriel  iniciando un abrazo estrecho y sus manos iban directo a las nalgas del Arcángel quienes lo esperaban ansiosas de ser tocadas, los cuerpos ahora en estrecho abrazo se aceitaban uno al otro, sus ojos  se encontraron y no hubo palabras que decir, Felipe acercó su boca a la de Gabriel y se fundieron en un beso intenso, Felipe gimió en la boca del rubio, su boca era una delicia, carnosa, húmeda, dulzona y tibia y su lengua se trenzaba con la del muchacho eso beso, ese abrazo y esas caricias fueron interrumpidas por Gabriel el cual dijo:

G: creo que tenemos un combate pendiente

F: sí tienes razón vayamos a ello

Felipe se puso en guardia igual lo hizo Gabriel, se trazaron en una llave sujetándose mutuamente, las fuerzas en cada parte no se hicieron esperar donde los pies de cada uno trataba de anclarse en el piso, el aceite en cada uno dificultaba el agarre y les hacía perder el equilibrio, allí estuvieron como media hora entre llaves y caídas, una de las llaves los llevó a ambos al suelo en un giro de Gabriel para dominar al negro quedó en posición de 69 con el entrenador, al levantar la cabeza Felipe la visión de ese culo de nalgas grandes y abiertas exponiendo el ano rosado fue más de lo que puso soportar, al carajo el combate –pensó-,  y de inmediato dirigió su boca a comer ese culo que se le presentaba en bandeja de plata, ante el ataque Gabriel gimió alto de la excitación con sus manos atenazó las caderas del rubio y hundió la cara entre esas nalgas divinas con su lengua lamio ese agujero de placer y taladró el mismo, al bajar la cabeza Gabriel se encontró en su camino con el pene erecto del negro el cual sin pensarlo se lo llevó a la boca y trago lo más posible lo cual no era tarea fácil debido a las dimensiones del mismo, el negro gimió ahogado entre las nalgas de Gabriel pero no dejó lo que estaba haciendo, ya a estas alturas Gabriel alojaba completo el pene de Felipe entre su garganta, por otro lado Felipe mamaba ese culo gon ganas lo mordisqueaba, lo chupaba haciendo que se brotara un poco  y cuando eso sucedía mordía suavemente ese brote arrancando alaridos de placer en el rubio, el desespero se apoderó de él deshizo el 69 y privó a Gabriel de su biberón lo dejó boca abajo sobre el tatami se metió entre sus piernas muy abiertas y lo atenazó por las caderas, Gabriel se dejó guiar, su destino ya estaba trazado ese negro lo cogería duro y no podía hacer nada para evitarlo, le hizo levantar la cadera y lo puso en cuatro con el culo bien parado y allí enfiló su pene amoratado a ese culo que palpitaba de excitación, lo posicionó y empujó, la saliva, la dilatación y la excitación hicieron sus trabajo y entró en Gabriel, de inmediato el culo del rubio se cerró sobre la tranca apretándola duro, el calor, humedad y suavidad llevó al negro a gemir quien no paró nunca de entrar hasta que hizo tope, se quedó unos momentos y Gabriel aulló de dolor y placer, nunca había sentido esa sensación de llenura en su culo y le pareció la cosa más maravillosa del mundo la cual no quería privarse en lo sucesivo.

Unos minutos después Felipe iba a venía dentro del culo divino de Gabriel, ya estaba lo suficiente dilatado para entrar y salir sin obstáculo, en cada penetración el pene de Felipe se topaba con una protuberancia dentro del culo del arcángel cuya fricción le daba mucho placer y no era otra cosa que la próstata de Gabriel recrecida por el placer cuando Felipe tocaba ese punto una oleada de placer invadía el cuerpo del rubio, era un calor que le invadía todo el cuerpo, las cosquillas y el picos lo ahogaba y solo era aplacado por ese pene grande y gordo que expandía su culo a mas no poder, enloquecido de placer Gabriel comenzó a gritar:

G: más, más, más quiero más, dale más duro negro de mierda destrózame el culo, sé un hombre, dame duro, duro, más duro –gritaba Gabriel botando babas por la boca-

Felipe embistió con todas sus fuerzas clavando sus dedos en la cadera del rubio amoratando la zona, la rápida aceleración llevó a la fricción que lo encaminó al orgasmo, sus bolas se contrajeron casi metiéndose en su interior, el orgasmo era imparable, la leche hirvió en su interior llegó al glande y salió disparada en ráfaga en el recto del rubio, chorros y chorros de semen hirviendo bañaron el canal y por ende la próstata del Gabriel quien ante el estímulo bañó de leche espesa y caliente el tatami en él se encontraba arrodillado con las manos afincadas y el culo muy parado, el orgasmo los llevó a ambos a caer casi desmayados uno sobre la espalda del otro y el peso y la gravedad llevó al negro a clavarse profundo en el culo del rubio quien volvió a gemir. Allí se quedaron quietos hasta que el guevo grande del negro perdió erección y poco a poco fue del interior del rubio, allí quedaron tendidos buen rato besándose y acariciándose como pareja de enamorados, Felipe se puso de pie y extendió la mano a Gabriel para que se incorporara y agarrados de la mano se dirigieron a las duchas del gimnasio y allí entre el agua tibia y la espuma del jabón se volvieron a encender, dieron rienda suelta de nuevo a la pasión en esta oportunidad Gabriel asumió un rol más activo quería experimentarlo todo y era tanto el gusto del negro por ese rubio hermoso que se dejó hacer todo.

Así fue como Felipe experimentó lo que era un beso negro, lo había dado mil veces pero nunca se lo habían dado, se dejó mamar el culo a placer arrodillado en la ducha a 4 patas mientras Gabriel devoraba ese culo de chocolate le pareció la cosa más deliciosa del mundo se arrepintió de no haber dejado que le hicieran vivir la experiencia en el pasado y no era para menos cualquiera hubiese querido mamar ese culo negro y redondo y muy duro que buena fuerza había que hacer para separar esas nalgas de acero, además le hizo sexo oral al rubio ese pene era demasiado delicioso para no comerlo no se pudo resistir se dejó penetrar la tráquea con fuerza y aguantó como todo un hombre poseído de placer dijo con voz ronca:

F: cógeme catirito

Gabriel no se hizo rogar lo puso de pie y lo hizo apoyarse de la pared con el culo levantado y las piernas separadas mientras caía el agua tibia sobre ellos uso gel de baño y apuntó al culo del negro se posicionó en el ano oscuro y lo conquistó, el negro apretó los dientes ante la invasión, el dolor no se hizo esperar ante el estiramiento inusual pero Gabriel no se detuvo a pesar de la petición del negro que fuera poco a poco, no tuvo piedad y lo taladró sabroso al rato el negro gemía pidiendo carne de hombre a gritos experimentando una cosa difícil de alcanzar como lo es el orgasmo anal. Y entre vuelta y vuelta les dio el amanecer  se dio la hora de abrir el gimnasio y a esa hora Gabriel abandonó el recinto agotado pero satisfecho, por otro lado a Felipe se le abrió un camino de posibilidades sexuales que ahora veía con otros ojos a ciertos atletas que en algún momento le lanzaron indirectas que él no supo ver y ahora las veía con total claridad, estaba dispuesto a disfrutar de todo aquel que le gustara sin tabú alguno.

 

FIN

 

ESPERO HAYA SIDO DE TU AGRADO ESTA ENTREGA DE LA SAGA, Y SABES VALORA Y COMENTA Y DIME QUE TAL TE PARECIO ESTE NUEVO CAPÍTULO. MUCHAS GRACIAS POR LEERME.

4 Lecturas/19 febrero, 2026/0 Comentarios/por ALEJANDRONI
Etiquetas: anal, baño, hermanos, hijo, orgasmo, padre, semen, sexo
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