LOS OBREROS DE DIOS IV
Ya concluyó la experiencia de Gabriel quien vivió una experiencia intensa con el entrenador lucha, es el turno de Arcángel Rafael quien deberá ir a interactuar con los humanos para vivir su experiencia, espero disfruten el relato..
Gabriel entraba en el salón de los tronos luego de vivir la excitante experiencia con ese hombre de chocolate que disfrutó al máximo, allí lo esperaba Yahveh con los demás Arcángeles esperando la llegada de Gabriel, al entrar hubo silencio, lo observaban esperando que hablara y así lo hizo:
G: padre amado ya viví mi experiencia, en realidad tenías razón la visión acerca de los hombres ha cambiado en mí, como bien lo dijo mi hermano Miguel ya no los veo igual, en cuanto a la experiencia que viví debo decirte padre que fue la vivencia más reveladora de todas mis vidas y para serte franco descubrí cosas en mí que no conocía, quiero decirte que esta experiencia la quiero vivir y muchas veces y quiero frecuentar al hombre con el que estuve, claro está con tu permiso padre.
Y: hijo amado, como bien le dije a tu hermano tienes tu libre albedrío, si quieres seguir viviendo la experiencia y frecuentar a ese hombre tienes mi bendición y apoyo, ve con él cuando gustes, amor es amor.
Y: y ahora bien quién va a continuar?
R: yo padre seré el siguiente
Y: muy bien Rafael ve con mi bendición aquí te esperamos a que compartas tu experiencia.
Dicho esto Rafael salió del salón de los tronos y se dirigió a su objetivo. Rafael entró en motocicleta al muelle, allí se dirigió al barco mercante “La Fragata”, el mismo se encontraba buscando marinos mercantes para las labores de operatividad del barco, transportaba diferentes productos de acuerdo a lo que los contrataran para transportar, allí se presentó a la oficina de recursos humanos y entregó sus documentos, todo estaba en regla y dejaba en evidencia su amplia experiencia en el área, le dieron ingreso y lo instalaron en su camarote respectivo. Cuando llegó al espacio no había nadie sabía que compartiría camarote siempre era así, el espacio era sencillo, una litera con dos camas, un estante dividido en dos partes para ropero y artículos personales y un baño sólo con inodoro y lavamanos sin duchas, el espacio de duchas era otro y era común, una pequeña ventana que daba vistas al mar, nada del otro mundo, había decidido tomar la litera de abajo acomodó sus cosas en el ropero y se acostó un rato descansar y pensar, en esas estaba cuando abren la puerta del camarote y entra un tiarrón que casi no cabía por la puerta, era un hombre enorme y pelirrojo de casi 2 metros, en concreto 1.95 mts de estatura con una voz que retumbaba en las paredes de la habitación, miró a ese hombre guapo que estaba en la parte baja de la litera y saludó:
M: hola chaval soy Mauricio, soy de Andalucía y por lo visto vamos a ser compañeros de cuarto de seguro nos vamos a llevar bien, aquí el trabajo es fuerte pero se pasa bien.
R: hola Mauricio, soy Rafael un gusto y sí sé que el trabajo es fuerte pero los que amamos el mar lo disfrutamos y sí estoy seguro que nos la vamos a pasar bien –esto lo dijo asomando un doble sentido sutil que el pelirrojo en sí no captó del todo-
Conversaron largamente, allí Mauricio descubrió en Rafael una persona agradable y educada, le llamó mucho la atención lo guapo que era, Rafael el también conocido en el mundo de los Arcángeles como “El Sanador” era un hombre de piel blanca y cabello largo a media espalda, sus ojos eran negros e intensos, fieros en una primera mirada pero al observarlos con detenimiento era plácidos y bondadosos, irradiaban paz y sosiego, ese aspecto lo captó Mauricio y quedó cautivado por esa mirada intensa, otro aspecto característico de Rafael es que era un hombre muy velludo, contrastaba con su piel muy blanca el tapiz negro que cubría su cuerpo aparte de su cabello de la barba para abajo era puro vello hasta los pies, llamó mucho la atención que ese vello era largo y liso aspecto que le pareció extraño a Mauricio que siempre había visto el vello corporal rizado, además de eso otro aspecto que embriagó a Mauricio era el olor que manaba el hombre, era un almizcle amaderado y dulzón acompañado de feromonas masculinas, era un olor erótico de varón en celo muy agradable, Mauricio de inmediato se sintió agradado por ese hombre extraño y atractivo, eran como unas ganas de conversar mucho, de estar cerca disfrutando de ese olor, se sentaron en la cama de Rafael a conversar y el contacto eventual a través del roce o leves toques era como descargas eléctricas que lo estremecían por completo y le hacían cosquillear su pene grande y rojizo como todo él.
Llegó la hora de cenar y se dirigieron al comedor, ya estaba casi toda la tripulación a bordo, Mauricio los conocía a casi todos y presentó a Rafael con los presentes, duraron bastante rato allí después de la comida conversando y pasándola bien, un poco de vino se dejó colar y los puso a todos bastante alegres, a casi las 11 de la noche se retiraron a sus habitaciones, debían madrugar ya que zarpaban a las 6 de la mañana, entre conversación y risas, Rafael y Mauricio se fueron a su camarote ya se reían por tonterías intentaron entrar ambos al mismo tiempo y por la contextura de ambos se quedaron trabados en el marco y la risa descontrolada los invadió, el contacto físico fue inevitable y ambos disfrutaron del mismo, una vez destrabados entraron al camarote y Mauricio expresa:
M: ey chaval es hora del baño será que vamos?
R: sí me hace falta, huelo a tigre –dijo levantando el brazo oliendo eróticamente su axila-
M: que va chaval si tu hueles rico siempre
R: jajajajaja gracias pero igual necesito un baño
M: bueno entonces vamos aquí nos bañamos juntos como los machos, espero no tengas problema con la desnudez
R: para nada tengo esos problemas vamos
Ambos hombres se desnudaron, Rafael detalló el cuerpo de Mauricio y de verdad era una maravilla, era una masa de músculos en una piel muy blanca como la leche bañado de pecas y tapizado de un bello cobrizo rizado por todo el cuerpo, además el cuerpo era un mar de pecas desde su cara que se desperdigaban por toda su humanidad, además de eso como todo él sus piernas eran grandes y gruesas así como su espalda grande y definida, su culo era redondo y duro, su pene gordo y largo reposaba sobre su bolsa escrotal caída y grande, una delicia de hombre. Cuando Rafael se agachó para sacarse los zapatos, el pantalón y bajar su ropa interior lo hizo con toda la intención de dejar a la vista del pelirrojo su culo grande y peludo a lo que Mauricio dijo acompañado de un silbido:
M: chaval el propio oso eres, eres peludito por todas partes jajajajaja debes gastar mucho dinero en shampoo.
R: sí más o menos –dijo nervioso Rafael consiente que su compañero lo había detallado concienzudamente-.
Cada uno con su toalla amarrada en la cintura se dirigieron al área de duchas a asearse, Rafael caminaba adelante por el estrecho pasillo y Mauricio no perdía la mirada del culo rotundo de Rafael ya sentía su pene semi duro, no sabía qué le pasaba con ese hombre se sentía atraído como el metal al imán, los encuentros homoeróticos no le eran ajenos muchos días en altamar y el contacto frecuente lo había llevado a varios desahogos, intrascendentales pero placenteros cosa de un momento. Al entrar en las duchas ya habían dos compañeros bañándose, dos rusos guapísimo que a pesar de haber varias duchas compartían una sola regadera, se veía que el alcohol había hecho de las suyas porque se notaban alegres y desinhibidos, a estas alturas ambos se enjabonaban uno al otro y continuaron en la acción a pesar de los recién llegados, su argumento fue:
Rusos: hay que ahorrar agua en los barcos, por eso usamos una ducha para los dos, deberían hacer lo mismo así gastan menos agua
M: sí es cierto así ahorramos agua jajajajaj
R: por mí no hay problema
Dicho esto Mauricio abrió la regadera y se quitó la toalla dejando a la vista de todos sus atributos, los rusos se lo comieron con los ojos mientras se acariciaban uno al otro con manos jabonosas sin quitarle los ojos la pelirrojo, Mauricio llamó a Rafael:
M: chaval vente bañémonos, hay que ahorrar agua jajajajaja
Rafael con paso inseguro se acercó a la ducha y se metió bajo el chorro de agua en el espacio que le abrió Mauricio, el contacto físico fue inevitable sus pechos entraron en contacto de inmediato sintiendo cada quien el pectoral y las tetillas duras del otro, otra parte que fue poco a poco ganado dureza fue el pene de ambos que en pocos minutos chocaron entre ellos, ambos tomaron jabón entre sus manos y se frotaron mutuamente, Rafael fue a la espalda del pelirrojo la cual recorrió con sus manos grandes, este hombrón disfrutó la caricia y echó la cabeza atrás abandonado al placer llegó a las nalgas grandes y redondas y llena de vellos rojos los cuales sintió suaves, metió la mano entre ellas y acaricio el botón prohibido del andaluz este gimió por lo bajo y separó las piernas facilitando el acceso, a su vez tomó los 22 cm de Rafael y los acarició con la excusa de enjabonarlos, poco a poco empezó a masturbarlo disfrutando ambos de la caricia, era una delicia para el pelirrojo tener en sus manos ese pene grande y gordo. Al lado de ellos la escena era más erótica, uno de los rusos estaba arrodillado alojando en su boca el pene de su compañero, era muy excitante la escena el ver como tragaba ese pene muy blanco y duro no era tan grande como el de Mauricio y Rafael pero nada desestimable esos 19 cm de carne de hombre que entraban en su boca mientras el otro gemía sin pudor. Mauricio se fue al cuello de Rafael y lo lamió y mordisqueo con ganas, todo ello mientras ya entraba el dedo de Rafael libremente por el culo rojizo de Mauricio, con la otra mano Rafael comenzó a masturbar al pelirrojo mientras éste lo masturbaba a su vez, los altos gemidos de todos ya anunciaban el orgasmo colectivo y fue así como las manos de los hombres quedaron bañadas por el semen del otro, el trabajo en la próstata de Mauricio por parte de Rafael había dado su fruto. Quedaron jadeantes y poco a poco se recompusieron y se fueron aclarando los cuerpos llenos de jabón y semen, el ruso que era mamado gritaba en su idioma que iba a acabar y llenó la boca de su compañero de semen hirviente, Rafael y Mauricio tomaron sus toallas se secaron y se dispusieron a salir, al hacerlo voltearon a ver la continuidad del acto de los rusos y ya el que había acabado estaba apoyado de la pared con sus manos y las piernas separadas y abiertas esperando la entrada del otro ruso con un pene venudo y muy duro el cual fue entrando poco a poco en su colega alcanzando tope y volviendo a salir ambos gemían de placer, allí los dejaron y se fueron a su camarote, entraron y Rafael se quitó la toalla y se acostó en su cama desnudo como estaba.
R: intenso eso que paso en el baño
M: sí y común aquí, aquí todos nos conocemos desde hace tiempo, todos somos heterosexuales pero al subir al barco los prejuicios quedan fuera, somos hombres y tenemos necesidades así que acostúmbrate a escenas como la que acabas de ver, todo el mundo sabe lo que sucede pero nadie habla de eso, solo matamos las ganas entre nosotros.
R: ok bien en cuenta jajaja, te informo que duermo desnudo, espero no te haga problema eso.
M: jajajaja después de lo que acaba de pasar en ese baño nada me va a incomodar, tranquilo yo duermo igual así como todo el barco, pocos aquí duermen vestidos.
Dicho esto se volteó y quedó dormido Mauricio hizo lo propio y en un abrir y cerrar de ojos ya eran las 5 am y debían levantarse, el barco zarpaba a la 6 am y debían alistar todo, se vistieron lavaron y fueron a desayunar y de inmediato se incorporaron a sus labores, a las 6:10 am el barco estaba saliendo de puerto con buen itinerario. El día pasó rápido ya a mitad de mañana todo estaba listo y en su punto y ya el barco andaba prácticamente solo, los amarres estaban listo y la maquinaria iba a buen RPM, habiendo terminado con sus funciones la mayoría de los marineros se fueron al comedor a hacer la comida de mitad de mañana, en el barco se comía cada 4 horas, era lo recomendado debido a lo dinámico de la actividad, 3 eran comidas completas las otras 3 eran meriendas complementarias, en el transcurrir Rafael se percató que existían grupo o pequeños grupos, generalmente eran parejas o tríos que eran inseparables, algunos pocos de 4 personas, se llamaban a sí mismos equipos de trabajo lo cierto es que esos “equipos de trabajo” eran inseparables, trabajaban juntos, comían juntos, se bañaban juntos, dormían juntos ya Rafael se daba una idea del tipo de relación que tenían después que había presenciado la escena de los rusos en el baño y su experiencia propia.
Los turnos fueron distribuidos en jornadas de 8 horas y cada quien tenía ya asignadas sus tareas y horarios, se encontraban en cubierta ya estaban en mar abierto y la noche era serena, el ambiente era distendido, conversaban entre ellos y bebían algo de vino por lo visto era costumbre, otros fumaban en total eran unas 6 parejas cada uno compañeros de camarote, Mauricio planteó una actividad:
M: ya es tarde y debemos levantarnos temprano que les parece si nos vamos todos a las duchas y nos relajamos –a los que todos dijeron un sí al unísono con entusiasmo-
5 minutos después una docena de hombres ya estaban entrando en las duchas ya todos en toallas, en poco momentos ya se habían despojado de ellas y se encontraban en total desnudez, se fueron repartiendo en parejas por duchas por lo visto era una costumbre entre la tripulación el ahorrar agua, entre risas y camaradería se fueron enjabonando unos a otros, los rusos fueron los primeros en iniciar la acción sus nombres eran Sergei y Wladimir, en segundos ya se estaban dando un beso cerrado con mucha lengua y las manos recorrían los cuerpos de ambos, había un rumano de nombre Alexandru no era guapo pero si muy sexi tenía el fuego y la pasión propia de su raza, de piel morena y cuerpo fuerte estaba recibiendo una mamada de campeonato por Jairo un colombiano muy guapo con el culo más hermoso del barco, ya varios lo conocían y lo habían disfrutado ya que era un pasivo consumado y no había nada que amara más que mamar un buen pene como el del rumano y sentir el mismo en su culo tragón, Rafael y Mauricio ya se estaban besando sin tapujos la energía sexual entre ellos era enorme se tenían demasiadas ganas, Rafael quería sentir la hombría de Mauricio, ese andaluz tenía un pene fastuoso y quería que él fuera el primero en hacerlo sentir los placeres de la pasividad, como leyendo su mente Mauricio comenzó a amasar las nalgas de Rafael, ese culo le encantaba lo tenía loco de deseo deshizo el beso y lo volteó, lo apoyó de la pared y se agachó dejando su cara a la altura de esas nalgas velludas y perfectas y hundió la cara en ellas, Rafael gritó de la sorpresa y el placer, no se esperaba esa sensación era demasiado divino lo que estaba sintiendo, Mauricio metió su lengua entre ellas y atacó ese botón virgen su lengua se perdió en ellas y lamió y mamó con ganas, Rafael se abandonó a las delicias del beso negro y poco a poco su culo virgen se fue dilatando para recibir a Mauricio, ya cuando tres dedos entraban sin problema dentro de su canal Mauricio se incorporó y arrodilló a Rafael en el piso del baño y en esa posición de perrito entró en él, presionó en la entrada y la cabeza grande invadió, venció la resistencia y siguió de largo Rafael levantó la cabeza mirando al cielo gritando gracias al creador por permitirle vivir esta experiencia tan intensa, se sentía más vivo que nunca, ya a estas alturas Mauricio iba y venía libremente dentro del culo de Rafael, era un deleite ver ese culo grande y redondo abierto de par en par para recibirlo, su interior era apretado y muy pero muy caliente, esta condición lo llevó sin remedio al orgasmo arrollador, y sin remedio vertió casi medio litro de semen dentro de ese culo magnífico.
Las escenas de alrededor eran de total placer, Wladimir se encontraba tirado en el piso mojado boca arriba con sus piernas en los hombros de Alexandru quien lo taladraba sin piedad con su pene muy grueso, nunca se había sentido tan abierto pero era un placer recibir a ese hombre grande y rudo dándose placer con su culo, por otra parte Sergei tenía en 4 al colombiano, ese culo moreno lo tenía loco entraba y salía a toda velocidad del él mientras el colombiano meneaba el mismo como una licuadora buscando cada vez más y más placer, le tenía demasiadas ganas al ruso le parecía demasiado guapo y varonil y como buen moreno sentía debilidad por la carne blanca por lo tanto estaba disfrutando al máximo de ese catire delicioso, al lado de Mauricio y Rafael estaba la pareja conformada por dos senegaleses los cuales eran inseparables, sus cuerpos eran una escultura de ébano propio de su raza y lo más destacable eran los penes de ambos, eran unas morcillas enormes que penduleaba entre sus piernas, en estado de erección eran unas herramientas de tener, sus nombres eran Mamadou y Abdallah, el más pasivo era mamadou que tenía un culo de escándalo y recibía sin problemas la enorme herramienta de Abdallah, hicieron intercambio de parejas y se dejaron llevar por la pasión, Rafael cogía a todo pistón a mamadou quien gritaba de placer al ser cogido por ese hombre guapísimo que tanto le llamaba la atención, el otro que gritaba era Mauricio cuyo culo pelirrojo recibía el pene enorme de Abdallah, nunca había tenido dentro un pene así de grande pero lo recibía gustoso ya se había repuesto al dolor y lo que quedó fue un placer enorme, su próstata nunca había estado tan presionada aumentando su placer. Allí duraron más de dos horas dándose placer entre todos, los intercambios de parejas se dieron varias veces y todos probaron a todos en diferentes posturas hasta que el orgasmo los devastó a todos, quedando desmadejados en el piso, se recompusieron y cada quien se fue a su camarote.
Ya en su espacio Rafael y Mauricio se deshicieron de sus toallas y quedaron en total desnudez uno frente al otro, no hubo palabras sólo pasión se fundieron en un beso cerrado con mucha lengua, se tocaron por todos los rincones de su cuerpo, al tener a Mauricio arrodillado sobre la cama ofreciendo su culo, Rafael tuvo ante sí una imagen maravillosa ese par de nalgas magníficas esperando para recibirlo tapizadas de suave pelusa roja apuntó a la entrada que ya estaba lo suficientemente dilatada por la actividad en las duchas y entró en ese canal suave y tibio que lo recibía con placer, Mauricio no sintió dolor sólo placer y Rafael comenzó a ir y venir a gusto disfrutando de esa funda de placer, Mauricio gemía sin control sumergido en placer, 15 minutos después el orgasmo venía sin remedio y gimiendo alto acabó dentro del culo delicioso del pelirrojo, este semen hirviente como lava sobre su próstata hizo que largara la leche sin tocarse bañando las sabanas de la cama de Rafael cayendo casi desmayados ambos el Arcángel sobre la espalda de Mauricio sintiendo como dentro de su culo aun latía el pene grande de Rafael, pasada la erección el miembro salió de la funda brotando un rio de semen que bañó las bolas del pelirrojo y más aún las sabanas.
M: por lo visto esto va a ser una travesía muy placentera nunca había disfrutado tanto mi trabajo
R: así mismo es, nos quedan varios días para disfrutarnos.
Los días transcurrieron en una nube de buena energía y sobre todo mucho sexo, cada día Rafael tenía encuentros con sus compañero de trabajo disfrutó de casi todos y todos disfrutaron de él, con un menú variado de más de 30 hombres era fácil y accesibles los encuentros sexuales, su preferido era Mauricio ya que independientemente de con quién hubiese estado a la hora de la ducha (hora que se convirtió en la preferida de todos), al llegar a su camarote allí lo esperaba su hombre dispuesto a darle y recibir placer, habían probado las delicias de la versatilidad y ya no tenían limites en los encuentros que tenían, se disfrutaban al máximo, sus lenguas recorrían cada rincón del otro y sus gargantas ya estaban adaptadas a las dimensiones de cada uno, en 10 días estaban de regreso al puerto la jornada había terminado, la noche anterior se abandonaron en una orgía de campeonato, hasta el capitán participó, tanto fue así que mandó anclar el barco por 3 horas para que todos disfrutaran de la misma, esa noche la cubierta era un rio de semen y sudor de los cuantiosos y abundantes orgasmos que tuvo cada uno, a la mañana siguiente cada quien agarró por su lado a la espera de la convocatoria para la próxima travesía, Rafael se despidió efusivamente de cada uno sobre todo de Mauricio a quien le dio un beso prolongado antes bajar del barco, sabía que no regresaría su misión había sido completada.
FIN
Y ASÍ CONCLUYE UN CAPÍTULO MÁS DE LOS OBREROS DE DIOS, ESPERO LO HAYAN DISFRUTADO, PRONTAMENTE PUBLICARÉ LA PRÓXIMA ENTREGA DEL SIGUIENTE ARCÁNGEL QUE LE TOCA VIVIR, SU EXPERIENCIA. COMO SIEMPRE AYÚDAME VALORANDO Y COMENTANDO, HASTA LA PRÓXIMA.



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