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Dominación Hombres, Gays, Orgias

Maduro, gordo y pasivo usado por albañiles corpulentos sucios y sudados.

Una construcción frente a mi solar inicio una actividad para preparar el terreno, y habían seis albañiles que se dedicaban a ese trabajo, en el verano candente que ocasionaba dejaran sus torsos desnudos sudados y empolvados y fueron avivando mi deseo de ofrecerme y ser su juguete sexual..

Mi nombre es Gordoso, tengo 63 años, mido 1.71 m. peso 111 kilos (244 lbs), Soy de piel clara, tengo el cabello negro y uso barba completa plateada, me gusta traerla larga, ya que me gusta recibir semen cuando se da la oportunidad. Mi cuerpo como podéis observar es corpulento con tetas peludas y grandes, barriga redonda y como fui atlético manejo una estructura robusta. Tengo unas testas muy sensibles, bien redondas, con mis pezones pequeños y perforados, me excita sean haladas las arracadas que les adornan. Mis nalgas no son enormes, pero están bien configuradas y mi agujero palpita solo de pensar en muchos machos grandes bien dispuestos a tener placer mundano. Me gusta ser muy caliente y ser el juguete sexual de varios machos deseosos.  Fui casado y ahora solo le doy rienda suelta a mi homosexualidad que fue mucho tiempo oculta.

Trabajo en servicios de asesoría administrativa y desde los problemas de la pandemia que se instaló el trabajo en casa, lo utilizo más. Utilizo poco el coche y más camino cerca de donde vivo. Hace poco, unos tres meses, frente a mi solar, empezaron a tener actividad camiones para una construcción, hace pocos días pude observar que había 6 albañiles todos ellos de entre 40 y 50 años, me llamó la atención que no usaban camisa solo vestían pantalón de trabajo con cinturones de cuero y botas de trabajo manchados, todos traían pañuelos que observe usaban para limpiar sudor y polvo de cara y cuerpos, observe levantaban bultos de un camio al interior de la construcción. Eso era de todos los días y ver poco a poco iban haciendo más trabajos.

La semana pasada el viernes, en horas de la tarde, tiempo de salida de los albañiles, cayendo el sol. Sali y camine frente a la acera de la construcción. Pude ver que ya habían terminado y los vi sentados a los mismos seis sobre material de trabajo y bultos y vi que tomaban cervezas en botellas obscuras, yo había olvidado que era viernes. Y recordé de un dicho que dice ¨hoy es viernes y el cuerpo lo sabe¨ El sector por la noche es muy despejado y solo transitan los coches de los vecinos del sector. Siendo en esa calle la única construcción en su tramo de unos 300 metros y como ya había comentado enfrente se encuentra el solar donde está mi vivienda.

Uno de ellos se dio cuenta que los observaba y alzo su brazo como brindando y espontáneamente me salió decir: -¨salud, que les caiga bien, lastima no invitan! ¨ Inmediatamente otro de ellos me dice, -¨Pásele. Que para todos hay¨.  Mi cuerpo se dejó ir y caminé hacia dentro y pude ver que tres de ellos seguían con el torso descubierto y los otros tres con camisas abiertas, todos mostrando pechos redondos y grandes, así como unas barrigas aun polvorientas y sudadas. Les dije -¨Síganle, solo quería saludarles, y no se vayan a sobre pasar¨…

El que se miraba mayor de ellos, respondió -¨para nada, saben que mañana hay que ir a las casas, y si, solo aquí bebemos algo y descansamos¨, mostrándome un cuarto rustico hecho de blocks de concreto y lamina y un piso aun con una grama entrecortadas mal crecida y sobre ella había unos cartones grandes con unas colchonetas inflables. Una cocineta pequeña afuera y un área de baño con sus implementos, así como una regadera.

Uno de ellos me ofrece una botella de cerveza y me dice -¨Usted en cambio tiene que irse a reportar, verdad y de inmediato le respondí, – ¨esos son viejos tiempos, no tengo ni perro que me ladre¨

Otro de ellos dijo al de mayor edad unos 55 años: -¨Bien dijiste que no tenía vieja el don¨, y todos rieron a carcajadas.

Yo también reí y dije -¨Bueno, ahora hasta apuestas hicieron conmigo¨

Otro de ellos dijo: – ¨No lo tome a mal, pero ya lo hemos visto pasar algunas veces y su aspecto no lo hace pasar por alto y si mencionamos algunas cosas, entre ellas si aceptaría unas cervezas, también¨ y les pregunte: – ¨quienes ganaron? ¨, . respondieron: -¨pues, todos¨, me sonreí y dije: -¨qué bueno, así el premio será repartido entre todos¨

Era una tarde de verano ya obscura, con una luz muy baja de un bombillo en la parte lateral del cuarto mencionado y que alumbraba el camino y área al baño. Yo me encontraba con la playera blanca que llevaba puesta y unos shorts de lino negros con unas zapatillas playeras de solo meter los pies. Mi cuerpo estaba todo sudado y húmedo con la ropa pegada y uno de ellos me dijo: -¨Siéntase cómodo compa (compañero), – quítese la playera¨, y les dije: -¨bueno pues, pero no se vayan a asustar! ¨, uno dijo: -¨Para nada señorón, ¡que hemos notado tiene unos pechos grandes y es peludo! ¨- dije: -¨No, eso no, sino que uso estas arracadas, y hay quienes se asustan¨, El mayor respondió: – ¨para nada hombre, también ya habíamos notado y también apostamos, y solo yo gane¨

A todo eso yo sonreí, me descubrí y noté los doce ojos viendo mis tetas y con algunos ojos de asombro y otros que brillaban que al final me fueron provocando una erección que se hacía notar en el pantalón corto ya pegado a mi cuerpo.

Estuvimos bromeando y riendo, ellos fumaban de vez en cuando tabaco barato, por un buen tiempo, y en ocasiones sentía que rosaban sus brazos y dorsos de las manos en mis tetas, y les dije: -¨no tengan cuidado alguno, si quieren tocar háganlo, pero sin mandarse! ¨, traccionándome una de las arracadas para que vieran no me era doloroso. Les dije: – ¨solo que soy muy sensibles de las tetas y me pongo mal¨ y reímos todos… Uno dijo: -¨a poco¨, conteste, -¨pues sí, empiezo a pedir hombre y nuevamente reímos todos.

A todo eso entre romper el hielo, entre broma y broma, preguntas curiosas y serias, y aseveraciones en doble sentido yo, ya llevaba 4 cervezas. Recuerdo que cuando pasaban hacia el baño; ya que yo me senté en unos sacos de material en el camino hacia el baño, aprovechaban y me pasaban o acariciando o halando las arracadas… y yo experimentaba cada vez más una erección firme y humedad.

Yo no lograba ver en la entrepierna que reacciones tenían, y no quería aprovecharme y tener el rechazo de alguno de ellos. Eran desconocidos que podrían estar jugueteando por el clima caliente, el alcohol y no quería ser chocante siendo vulgar y mal intencionado.

A esas alturas ya sabía que tres de ellos vivían con mujer y los otros tres no, pero que tenían con quien pasarla bien, al más grande le tiraban en doble sentido que era -¨pie plano, pisaba con todo¨.

De pronto uno de ellos agarrándose el paquete dijo: -¨ ¡Lo malo de las chelas (cervezas), es que dan ganas de meter la verga en un rico culito! ¨, Todos reímos y el mayor le dijo: -¨aguántate hombre¨. Eso me puso caliente, me imaginé ofreciéndoles el culo y maliciosamente me reí.

Ya entrados en la noche y realmente el ambiente se había tornado lleno de cachondería y doble sentido, me empecé a sentir deseado, que ese grupo de hombres quisieran hacerme suyo, sobre todo esa expresión de desear meter la verga en un culito, que pensaba fuera el mío, me hacía sentir algunas contracciones perianales propias cuando se estimula el entorno, y con una que otra tocaditas de barrigas y pechos,  percibí solo al mayor de ellos semi velludo los demás eran lampiños con una piel lozana debajo de esa humedad de sudor y polvo.

De pronto uno de ellos dijo, -¨Ya es hora de ir a remojarnos¨, Inmediatamente dije: ¨-Todavía no, aquí huele a puro macho trabajador, aguántense ¨, Y asintieron con no ir a la regadera. Lo cual me éxito aún más. Y les hacia la gracia de olerlos y se tocaban el paquete y las tetas.

A mí siempre me han gustado los hombres rudos, así que en lugar de tener miedo y evitarlos, sentía que me desinhibía cada vez más, tocándolos y sonriendo y les decía que me trataran como igual, ya que deseaba disfrutar de esas vulgaridades que me dirían y sentirme deseado por esos hombres fuertes y sucios, que ya empezaba a sentir, me veían con tantas ganas de cogerme.

Les juro que mientras los minutos pasaban no dejaba de pensar en que esos hombres me harían sentir un real juguete sexual, prácticamente estaba preparándome para ellos. Ya veía venir la lujuria al desborde total.

De pronto decidí pasar tocándoles las barrigas, diciéndoles :-¨voy a ver quién la tiene más grande¨, y el mayor dijo: que cosa grande?¨, conteste : ¨Pues la barriga  e inmediatamente empecé con él tocándole la barriga y él agarro mi mano y la llevo al paquete, entonces con mi otra mano toque al que estaba a la par y los otros automáticamente se acercaron mostrándome las barrigas y resaltando los paquetes, a lo cual reaccione tocándolos en una forma desordenada, mientras yo disfrutaba sintiendo paquetes grandes y medianos y con erecciones que se hacían notar. Y no tardaron en expresar lo que yo tanto deseaba…entonces, escuché:

  • Papacito que ganas de comerte tu colita
  • Sí yo sí me lo cojo.
  • Que ganas de enterrarle mi verga hasta el fondo. — Los escuche decir de forma muy morbosa. Y más… propia con vulgaridad.

Después de oír eso supe que definitivamente ya querían cogerme y hacerme de todo, entonces empecé con mis dos manos a tocar mis tetas suavemente y pellizqué poquito mis pezones para excitarme,  jalando las arracadas, para que me miraran, también me quite los pantaloncillos y empecé a tocarme el hoyo del culo de manera provocativa, pues me sentía ya muy cachondo para lo que presentía, iba a venir, por lo que mis pezones se pusieron duros y gemía suavemente, me agarre las tetas con tal firmeza que estaban redondos como melones peludos, estando tan excitado y nervioso caminé de forma muy ofrecido, y cuando iba a llegar a la entrada del cuarto, me sentí tan excitado que me arrodille mientras ellos se colocaron en circulo sacando de esos paquetes cual exhibición de vergas, de toda variedad todas con vellos abundantes, todas con prepucios que retraían y exponían diferentes cabezas de verga, la más delgada parecía ciruela y la más grande puro tomate manzano excepto una que era curveada hacia arriba, frondosa con venas gruesas, prepucio retirable de la que parecía tomate manzano totalmente húmeda de precum…era la del mayor de ellos y en jefe, al que llamaban Jefe!

Este mismo se me quedo viendo, su cara reflejaba un morbo evidente pues no dejaba de verme las tetas, ya no supe cómo reaccionar y deje que todo fluyera, vi que les hizo una señal con la mano para me ofrecieran sus vergas hacia mi cara, mientras el observaba y me agarraba las tetas y me dijo al oído: …-¨también esto acerté¨-¨que serias nuestra puta como buen macho que te ves¨

Todos dejaron sus cervezas en diferentes lugares, mientras yo permanecía recibiendo sus vergas bien erectas y húmedas por cara, cabeza, barba y cuello. Yo intentaba agarrarlas con mis manos, pero el jefe me las tomaba y colocaba en sus enormes bolas ya justas en la base de esa hermosa verga y me hacía acariciar en subir y bajar toda con la otra mano y corría bien por la lubricación del pegajoso precum…

De pronto me salió preguntarles y cual es vuestra gracia (nombre), de cada uno de ustedes mientras introducía cada una de sus vergas en mi húmeda y cálida boca…

—Yo me llamo Carlos…en mi boca una verga mediana gruesa firme y recta…

—Yo Jorge…verga gruesa de base y punta perruna pero redonda como hongo…

—Yo Samuel… pequeña, pero gruesa como un tapón de termo, que topaba mi garganta…

_ Yo José…con una verga curveada hacia un lado base delgada y cuerpo grueso y recio a la cabeza bien robusta, relativamente pequeña pero bien configurada…

_Yo Luis …con una verga delgada pero la cabeza era redonda y prominente muy grande que me hacía atragantarme…

_ Yo soy el jefe y seré tu amo dueño y señor, porque yo fui el que más acertó y coincidí en que serias nuestra perra en celo…  El jefe tenía la verga más descomunal que he tenido en mis manos, que no son nada pequeñas y salía la cabeza hermosamente redonda y gorda con un cuerpo robusto donde cabían mis dos manos alrededor desde su base…

Observe como todos entraban dentro de ese cuarto obscuro al cual le iluminaron con la luz externa que se podía mover por un cable, suficiente para ver como seguían rodeándome y yo en el centro y se fueron quitando toda la ropa, mientras se percibía ya un ambiente, húmedo, olor a machos sudados, el nerviosismo fue bajando conforme seguían cachondeándome con sus vergas en boca, cuello cabeza, cara y yo gimiendo a cuál perra en celo siendo asediada por muchos caninos excitados. Todo era un orgasmo de éxtasis mientras se escuchaban palabras sucias y excitantes, que me hacían gemir más. Escuchaba: …

—Se ve que su culo quiere verga,

—Al chilazo le salió lo puta jefe,

—Quiero mamarle esas ricas tetas,

—Ya ves que no era solo calienta huevos,

_ Está a punto esta perra para preñarla.

Entonces empecé a sentir los dedos del jefe tocándome el agujero y me introducía uno, dos, tres dedos y los giraba y solamente los retiraba para volver a agarrar sudor y saliva de su boca para seguir dedeándome el culo húmedo. Mientras les decía: _ también les dije que ese culo ardía de pasión, y fue invitando uno por uno a hacer exactamente lo mismo. Mientras yo seguía recibiendo en mi fogosa boca, las vergas de los demás excepto la del jefe. Esa digitalización me fue dilatando el ano que sentía como se iba relajando más y más…Mi cuerpo estaba totalmente mojado de mi sudor y del que caía de esos seis cuerpos…Entonces les dije: _ ¨díganme lo que cada uno pensó de mi antes de invitarme, y dijeron:

_pues, que tienes unas tetas muy ricas. —Me dijo Jorge.

—Tienes un culo bien sabroso, la verdad que estás bien bueno. —Me dijo Samuel.

Al escuchar tales aseveraciones, se me estremeció el hoyo del culo, no podía creer que estaba frente a esos machos, tal cual perra por ser penetrada y abotonada, observo que el jefe tiene un tatuaje en su nalga derecha y eso me encendió aún más; entonces yo me acerque y bese y lamí la nalga del jefe, y entonces me levanta y les dice, en tono imperativo…: _¨ya esta lista esta perra callejera, lista para que los perros de la calle la intenten preñar. Que seré yo al final¨.

Sentí como mi cuerpo enorme se sentía hacerse pedazos de deseos, como la humedad del ambiente y la excitación junto con el olor plasmaban una atmosfera única y totalmente inolvidable…

Me sentí tal cual perra deseada por esos albañiles sucios y sudorosos.

Mi culo estaba hecho un rio, de lubricación propia y de ellos al dedearme, fui sintiendo como uno a uno hacían todo para acariciarme con sus vergas, seguían con mi culo con sus dedos encontrándose en desorden, metían sus dedos en mi boca, me mordían y lamian las tetas, de pronto les dije: – ¨sí, soy su perra en celo, quiero me cojan entre todos, cójanme con todas sus fuerzas hasta cansarse, quiero ser su perra, hagan conmigo lo que quieran solo que sin golpes. — ¨Así será perra ofrecida¨- dijo con voz fuerte el jefe.

No terminé de decirles cuando José, me cargo como pudo y me acostó sobre los colchones inflables que estaban con polvo y ahora con sudor de estos cuerpos deseosos de más y Samuel grito: – recuerden yo gane el sorteo de ser el primero. Con esa acción me sentí como vulnerable ante seis, pero muy excitado y algo me decía que el jefe me protegía.

Se fundía un olor a sudor, cerveza y tabaco antiguo, cuando siento que cada uno toma mis brazos y piernas mientras samuel, si, el de la verga como tapón de termo, hace que me levanten las piernas y me empieza a penetrar ese delicioso trozo regordete de ida y venida, mientras el jefe se masturbaba en forma imponente en cuclillas y poniéndome su culo en la boca y diciéndome: -¨mama profundo perra¨… a lo cual yo accedía complacientemente, y él decía…: – ¨Si. así perra, más profundo, mas¨

Esa atmósfera con los albañiles que olían a sudor, tabaco viejo y cerveza, me hacían sentir como la perra en celo del barrio, callejera y deseada por muchos perros cachondos…Entonces veo y sabía que era cuestión de segundos para que estuviera siendo penetrado por cada uno de ellos.  Así fueron pasando uno por uno tal cual festín de degustación, sentía como cada una de esas vergas a cual propiedad de cada una iba haciendo suyo mi agujero, Yo estaba gozoso de tanta lujuria, gemía a mas no poder, y les decía sus nombres, diciendo ellos, según yo fuera acertando en repetidas arremetidas y turnos: -¨sí. Acertaste¨. O -¨no, te equivocaste perra¨, recibiendo nalgadas de castigo, así, varias veces. Se sentía que tenían un morbo y lujuria tremenda, sintiendo sus vergas erectas, con mucho vello púbico, pues eran albañiles rudos. Samuel lo recuerdo bien por haber sido el favorecido en ser el primero de esa sesión de preñes. Ninguno paraba mientras los demás abrían mis piernas y brazos y mi cuerpo recibía caricias y otros me comían las tetas dejándome chupetones y mordisqueaban mis pezones duros, lo que me dolía y excitaba a la vez, de pronto Samuel me arrodilló, me jaló del cabello y metió su verga en mi boca. Me atragantaba pues lo hacía hasta el fondo, sentía me cortaba la respiración sintiendo como empujaba la base de su verga, y así se turnaron para que les diera la mamada de su vida.

—Ahora sí hermosa te voy a meter la verga bien duro. —Me dijo Samuel, quien tenía la verga bien gruesa y pequeña; me puso en cuatro y me empinó dejando mi cara, pecho y brazos sobre los colchones inflables sucios, mi espalda se arqueaba hacia abajo deseando ser preñado y mis nalgas sobresalían empinadas mi ano era un atractivo a esa verga deseosa de entrar, yo era tal cual perra en celo, siendo entregada a ese hombre, me sentí tremendamente excitado, en unos segundos tendría regurgitando esa verga del primero de esos seis machos dentro de mí después.

Samuel  se posiciono detrás de mí y colocó la punta de su verga en la entrada de mi agujero, con sus manos grandes y toscas me tomó con fuerza de la barriga y de un fuerte empujón, me penetró violentamente hasta el fondo, mis esfínteres no pudieron poner resistencia alguna, estaba muy húmedo que entró completamente, me la metió muy fuerte y rápidamente, tal como yo lo quería, cada vez que me penetraba podía sentir un golpe  dentro de mí que la próstata respondía fluyendo precum por mi verga,  así continuó cerca de veinte minutos, mientras recibía las demás vergas por la boca y rosando mi cuerpo, pellizcos y mordiscos de mis tetas y una que otra nalgada que me encendían mucho más y apretaba la verga de Samuel…hasta que de pronto sentí que iba a tener una corrida… Si, me estaba viniendo.

—¡Aaahhhh! ¡Sí! ¡Aahh! ¡Que rico! ¡Sí! ¡Mmmm! ¡Sigue así, no te detengas, Samuel! ¡Ay, que rico! ¡Que rica verga! ¡Cógeme duro! ¡Más rápido! —Le dije a toda voz y gimiendo.

 Él aceleró el ritmo y me penetró frenéticamente, pude sentir como eyaculaba disparándome chorros de semen caliente dentro de mí, a la vez que yo me estaba viniendo, fue algo muy excitante sentir su semen dentro de mí junto con mis líquidos saliendo de mi verga bien dura, mientras sentía mi piel sensible, los pezones durísimos, me temblaban las piernas y la verga se escurría de leche. Me sentí realmente como ha de sentirse una perra preñada por el primer macho en ese momento, un Albañil que era un total desconocido unas horas antes, y que me había ganado en un sorteo sin saber si iba ser toda una realidad, se había corrido en mi interior y me hizo sentir tan hembra satisfecha, era increíble el pensar que estaba cual puta sumisa con esos albañiles.

Continuaron cogiéndome todos en mi posición de cuatro, como bestias insaciables solo buscando su propia satisfacción, disfrutando de mi cuerpo a su antojo, atragantándome con sus vergas y apretándome las tetas, sentía sus manos tocando todo mi cuerpo. Mi excitación era aún tal que inmediatamente mi periodo refractario cedió a esas sodomías y como muestra de mi deseo sentía como el semen me escurría por las nalgas y piernas, tomándolo con mis dedos con sudor, polvo y demás fluidos y me los llevé a la boca para saborear ese banquete de semen. Increíblemente el sabor dulce del semen me gusto, que volví a mojar mis dedos y me toqué el agujero, el cual estaba dilatado, muy caliente y húmedo, tan placentero que me hizo gemir como perra aun en celo.

—¡Aaaahhhh! ¡Aahh! ¡Mmm! —Al verme tan excitado metiéndome los dedos en el culo, me levantaron entre todos.

El jefe me llevo caminando a una de las paredes del cuarto donde habían apiñados unos costales de cemento, acomodados uno sobre otro a un metro de altura.

—¨Inclínate para preñarte perra libidinosa¨. —Cuando me dijo eso sentí que mi culo se estremeció, me sentí nervioso al saber que esa verga robusta enorme me penetraría finalmente.

—¡Sí! métemela por favor, que estoy guardada para el jefe¨. —Le dije a tono de ruego.

—¿O sea que ya te han gustado mis compas? —Me preguntó con lujuria.

—¡Sí, me encantaron todos y cada uno!  Quiero que me preñen muy fuerte entre todos. —Yo quería que esos seis hombres me cogieran una y otra vez.

—¡Enserio! Pues te la voy a meter como mi perra favorita y bien duro como te gusta.

—Quiero que me cojan con todas sus fuerzas hasta saciarse y que se vengan dentro de mí culo. Y no me vayan a soltar, aunque llore. – le exclame!

—Tengo sed. ¡Dije!…

Carlos agarro cerveza de una botella y me dio directamente a mi boca, donde sentía el aroma a semen, sudor y tabaco, y luego Luis, Jorge y José lo repitieron…

Yo estaba allí frente a esos sacos de cemento y veo como el jefe quien tenía la verga más grande y gruesa de toda mi perra vida… me inclinó curveando mi espalda hacia abajo y reposando mi cara y pecho sobre los sacos de cemento, que rosaban mis tetillas y arracadas. Abrió mis piernas dejando expuesto y abierto mi culo y coloco la punta de su verga en la entrada de mi ano que estaba muy lubricado, me tomó de la barriga por la cintura muy fuerte y me jaló hacia atrás contra su verga al tiempo que él,  de un solo empujón me penetro hasta el fondo, pude sentir como esa enorme cosa me penetraba, teniendo una sensación que me partía en dos, era sensible a la sensación de su paso por mi interior, sentí una fuerte punzada con presión, un dolor desgarrador que nunca había sentido en mi vida, cuando su verga topó en mi interior sentí que me rompía, todo era dolor por dentro en ese momento y grité mucho, quise zafarme pero ellos no me dejaban ya que me sujetaban de los brazos, Carlos que estaba enfrente de mi podía ver mi cara de dolor y mis lágrimas escurriendo la cara sudada hasta la barba, y lo que hizo fue masturbarse disfrutando de mi dolor mientras el tocaba mis senos y pellizcaba mis pezones para causarme más dolor. Comencé a agarrarme de los sacos de cemento con mis uñas, y quería patalear, pero no podía porque ellos seguían sujetándome las piernas. El jefe siguió penetrándome muy duro, cada vez que me la metía sentía como topaba hasta el fondo, empujándome contra los costales yo estaba llorando y gritando sin parar, mi llanto con lujuria resonaba haciendo eco dentro del cuarto rogándoles que ya me soltaran, pero no lo hicieron en ese momento me angustie, deseaba no haberles pedido eso, mi corazón latía muy fuerte y sentía como palpitaba cual corazón mi culo, me ardía y punzaba mucho. Sentía que perdía las fuerzas, sentía que me desmayaba, mis piernas estaban entumecidas, estaba rendido con mi cara sobre la barricada de costales.

El jefe siguió ensartándome su verga sin piedad, lo hacía brutalmente como si yo no valiera nada, era un objeto de placer para él, con el que estaba satisfaciéndose como un perro dentro de la perra de la calle en celo. El jefe gozaba de fama de ser un macho que aguantaba mucho con la verga erecta, después de media hora por fin escuché sus jadeos y sentí como saco su verga con mucho semen y darme un último empujón hasta el fondo, El jefe disparaba chorros de semen caliente dentro de mí, apretándome fuerte contra él durante unos diez segundos, el seguía moviéndose, restregándome su verga y abriéndome las nalgas muy fuertemente como si quisiera llegar más adentro para meterse todo. Sentía como la punta de su verga topaba en mi interior.

—Que buena estás mi perra, se siente bien rico preñarte. – me dijo

—Sí, échamelos adentro amor. – le dije

—Estas bien rica puta. —Él seguía restregándome su verga.

—¡Aaayyy! Me has partido en dos. -le dije

 El jefe me estaba preñando y pellizcando mis tetillas, me empezó a besar el cuello, y en ese momento me corrió un escalofrió por toda la espalda terminando en mi culo totalmente abierto y escurriendo mucho semen; empecé a sentir sus caricias en mi cabeza, cara, labios y barba…. El jefe me había penetrado con todas sus fuerzas, pero había sido el más cariñoso después de sus latigazos y lechazos en mi interior. A todo eso la verga seguía dentro de mis entrañas, escurriendo esa leche caliente y sentí como se fue adelgazando y haciendo pequeña hasta lograr escurrirse por fuera, sentí como mi culo se relajaba y me sentí aliviado

Yo podía sentir como mi ano estaba abierto, y sentía como si tuviera mi ano muy relajado en ese momento, trataba de contraerlo, pero no podía hacer fuerza estaba tan adolorido, pero al mismo tiempo una sensación de felicidad. Alcancé a ver la verga del jefe y parecía la verga de un canino recién desbotonado de la perra en celo. Me sentí muy relajado, Me salían lágrimas de dolor y felicidad, entre en miedo pues no me soltaban, escuchaba como se peleaban como perros por ver quien era el siguiente en romperme el culo.

Entonces el jefe exclamo imperativo y firme …-¨Ya se saciaron, ya la preñé yo, ahora es mía, y ahora toca bañarse y a descansar, que tienen que irse temprano¨

Acto seguido se retiraron, yo oía la regadera que no terminaba de correr el agua y exclamaciones de ellos, Tales como -¨yo les dije que le gustaba la verga a este viejo¨, -¨Que buenas tetas tiene¨, -¨Yo me quedé con ganas de otro polvo¨ -¨El jefe se lo ha de seguir cogiendo¨, -¨Mejor que mi vieja en la casa¨. -¨Ninguna vieja me la ha mamado como este viejo¨, entre otras cosas más…

Mientras en el cuarto yo estaba echado sobre los colchones y el jefe a poca distancia mía… el cansancio me venció y entre en un sueño profundo.

Pocas horas después siendo madrugada desperté al oír que se vestían 5 de los albañiles y se despedían y retiraban… Recuerden que yo vivo en un solar frente a donde fue nuestra faena de sexo desenfrenado…por unas cervezas. Me compuse el cabello, busqué mi ropa, que había quedado fuera en la entrada del cuarto, y no deseaba bañarme ya que el olor de todos lo levaba impregnado a flor de piel. Observe como el jefe estaba en una silla de madera rustica frente a la entrada del cuarto que había sido testigo de una entrega sexual desenfrenada, él estaba fumando un cigarrillo, tomando una cerveza directo de la botella, me ofreció y tome un sorbo… le pedí que se bajara de nuevo el pantalón, el permaneció sentado mientras yo me agache para mamarle su deliciosa verga y ponérsela durísima. Cuando su verga gruesa estaba bien ensanchada me senté sobre el de frente ensartándome su verga deliciosamente, él me tomaba de las nalgas subiéndome y bajándome mientras se comía mis tetas durante un buen rato, cuando ya estaba a punto de eyacular se puso de pie y me arrodillé ante él para mamársela y tragarme hasta la última gota de su semen mientras él metía su verga hasta el fondo de mi garganta. Me vestí con las pocas cosas que había llevado, lo abracé y me despedí…el reacciono besándome apasionadamente.

Cuando Sali de la construcción, me sentía pleno, con el culo abierto, adolorido pero placentero, excitado, y aun con estimulo del alcohol, me sentía muy relajado, el alumbrado público ayudaba siendo tenue, la calle sola y al llegar a la entrada veo aproximarse el camión de recolección de basura… el chofer me bocina y me pregunta si todo bien y le indique que estaba llegando a casa… (la historia con el recolector de basura un señor de bigotes grandes, moreno, gordo, algo calvo…si me escriben y desean lo escriba, lo estaré haciendo…!

El portero me identifica por las cámaras y me abre la puerta para entrar, no sin antes tras la rejilla entreabierta… Un – ¨Buenos días. ¿Todo sin novedad? ¿Todo bien señor? ¨

Mi respuesta: -¨Si todo bien, un poco cansado, no estoy acostumbrado a estar en fiestas¨.

Me respondió, -¨Claro, ya lo creo, los albañiles de la construcción de enfrente tuvieron también fiesta¨, ¨lastima uno de turno¨….

Escríbanme y déjenme saber que desean les cuente que paso con el señor portero del solar. Sera que se dio cuenta?

Por cierto, soy tal como me describo al principio y tengo mis parafilias que me gustaría encontrar con quien poderlas hacer realidad.  Escríbanme. Para fotos y motivar a más relatos.

[email protected]

47 Lecturas/2 marzo, 2026/0 Comentarios/por osogordo23
Etiquetas: baño, cogiendo, maduro, mama, mayor, orgasmo, semen, sexo
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