Me usan unos Maduros
Hola me llamo Nico! les voy a contar lo que me pasó hace unos años con un maduro que me usaba con sus amigos. Actualmente tengo 28 años; y esto me ocurrió cuando tenía 15. A mí me gustaba los hombres desde estoy bien chico!; Y me encantaba ir a fútbol a ver cómo jugaban los adultos y aprovechaba pa.
Me gustaba mucho ir a los vestuarios y quedarme y ver a los jugadores en Boxer o muchos quedaban desnudos con sus cuerpos todos sudados. Siempre que podía me quedaba cerca y les ayudaba con sus bolsos; les pasaba el agua y más de una vez les pude tocar sus miembros sin «querer».
Así por mucho tiempo pude apreciar esos cuerpos muy definidos y marcados que me generaban una erección al verlos a todos sudados y luego de eso iba a mi casa a masturbarme. Un día; acompañe a mis tíos que ya eran gente madura a la cancha y me Cole a los vestuarios y estaba lleno de hombres maduros de unos 40, 50 años. Algunos con panzas prominente, otros peludos y me quedé maravillados porque en su mayoría estaban desnudos no tenían ningún problema en mostrar sus penes, es más parecía que les encantaba exhibirse y que todos los vean. Yo intentaba ir mirando disimuladamente ya que estaba fascinado y en eso me quedo en frente de un maduro de unos 190 grandote y cun su pija casi en mi cara ya que estaba de rodillas sacándoles el botín a mi tío y en eso sonríe y me dice;
nene: estás a la altura justa para hacerme feliz.
Tenía una enorme erección en frente de mi cara, era una pija negra larga y ancha nunca había visto algo tan grande.
En eso mi tío sonríe y le dice.
Salí de acá, mi sobrino no hace nada gratis. Además es virgen si querés algo tenés que dar también algo. Y todos sonrieron.
Pero mi tío no sabía que yo estaba muerto por esa pija.
Así pasaron los días y no podía dejar de imaginar todo lo que haría con un hombre asi.
Al paso de la semana, cuando cumplí 15 me llega un mensaje en Facebook de uno de los hombres maduros que me vieron en el vestuario unos días antes.
-Hola Nico, cómo vas? Soy Alfredo.
Yo; hola Alfre, que tal? Necesitas algo?
-Si, me gustaría ofrecerte un laburo. Que decís?
Yo; bueno. Dónde es?
-En casa, cuando podés venir?
Yo; puedo ir por la tarde.
Yo la verdad que no tenía mucha supervivencion de mis padres, nunca se daban cuenta si estaba o no en la casa.
Recuerdo que fui a la casa de Alfredo. Que no era muy lejos de la cancha y ya había ido una vez con mi tío.
Al llegar Alfredo estaba con boxer nada más dónde se podía apreciar ese pecho peludo y se le marcaba su bulto el cual parecía que tenía una erección, yo le saludé y le pregunté que necesitaba. Y me dijo que quería que le ayude con unos muebles. Pase y le ayude a mover unas cosas.
Luego me dijo si quería tomar algo, le dije que si. Y me trajo una gaseosa nos sentamos en el sofá.
-Te cansaste? Si querés estar más cómodo, podés sacarte todo. Así como andamos siempre en el vestuario.
Yo; Así estoy bien. Sonreí y tomaba mi gaseosa.
En eso me pregunta si tenía ganas de ver una película y le dije que bueno.
Puso una peli porno gay dónde unos maduros le estaban sodomizando a un jovencito.
-Te gusta esta clases de películas.?
Yo; Y la verdad que no suelo ver ese estilo de porno. Pero veamos.
Al rato ya tenía una erección que no podía más en el pantalón. El comenzó acariciarse la entre pierna y me miraba fijo.



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