METAMORFOSIS 289
Maleza.
Era marzo de 1971, en el quinto día de aquel mes Valentin llega a la mansión de Squeo, decide dar una caminata por los alrededores de esa casona campestre propiedad de Squeo ubicada en los campos cercanos a la capital del país de la canela, iba solo, quería conocer personalmente los alrededores de la estancia, caminaba por un sendero que daba a una especie de hondonada en la que el fondo se escuchaba el ruido del agua chocando en los peñones, se acercó a la orilla a beber agua, le llama la atención del movimiento de dos figuras desnudas que llevaban la ropa en sus manos, la dejaban cerca de una tupida maleza rodeada de arena, vio que la figura de Clotario sentado en la arena abriendo sus piernas, Osman arrodillado tomaba el pene y se lo llevaba a la boca, le hacía un formidable sexo oral, tan intenso era que Clotario el “niño” se iba recostando en codos sobre la arena hasta quedar acostado completamente en el suelo arenoso a piernas abiertas, gemía de placer y quería más y más, luego, Osman se acostaba de cara a la arena y Clotario agitaba ese pene ensalivado, le abría el culito a Osman y posteriormente se acostaba encima metiendo el pene ensalivado dentro del culo, vio la expresión de satisfacción del rostro del muchacho hijo de Squeo y medio hermano de Venancio, le pareció un tanto de asombro ver esos cuerpos desnudos siendo uno de ellos el de la iniciativa sobre todo el que estaba acostado encima del otro alzando y bajando la cintura, se escuchaban su gemidos y jadeos, su respiración acelerada, el pene quedaba a dentro y se quedaban quietecitos por un rato, escuchaba decirle a Clotario que le dejaba el semen todito adentro de ese maravilloso culito, luego se apartaba, el muchacho se acuclillaba a sacarse el semen con excremento orinando sobre la arena, luego seguían su camino ya vestidos por ese sendero, tiempo después encuentra a Osman jugando escondido dentro de la casa, vio esa acción sin importancia pero se saludaron, estaba con Clotario, parecía que venían jugando dentro de aquel cuarto, solo que cuando Clotario le vio llegar se asustó delatándose ante su inesperada presencia, eso puso en alerta a Valentín pues Clotario el “niño” antes de ser visto se restregaba el pene vestido y se notaba una acelerada respiración más se notaba el pelo despeinado de ambos, le llamó la atención porque era piel morena clara, muy lindo el muchacho y unas pompis bien formadas disimulaba y sin tomarles mucha importancia les dijo que siguieran jugando o haciendo sus actividades, esbozaba una sonrisa irónica pues se notaba cierto amaneramiento, continuaba su recorrido, los veía corriendo por la casona campestre mientras buscaban donde esconderse, Valentín continuaba con su rictus mostrando poca importancia, pero seguía con la vista a ambos, luego de recorrer por los alrededores entró a la casona luego de haber recorrido la alberca, los vio jugando cartas, de esa forma Valentín se acercó para poder hablar con Osman y así ganarse la amistad de ese muchacho atrayente, pasaron un buen rato conversando y cuando vio que ya había aumentado la confianza entre los tres, Clotario salió ante el llamado de su padrastro el chófer Ramón, ambos quedaron jugando cartas, las miradas cómplices no hacían esperar, el roce de los dedos era efectivo y atrayente, se miraban con complicidad, despertaba en ellos cierta química, a Osman le gustaba ese trato sutil que le daba el visitante del país del norte, de pronto la mano de Valentín pasó por las mejillas de Osman, estaban pasándose de la línea, vinieron las sonrisas espontaneas, le dijo que se retiraba a su cuarto luego de jugar varias partidas de naipes, iba en dirección a su cuarto, decidió bañarse en la alberca, estaba desnudo depilándose, al salir se pega el susto de su vida, estaba allí Osman con algo de miedo y recelo también al verle así, nunca ambos esperaron verse en esas circunstancias, le había traído la billetera que la había dejado olvidada, tembloroso estiró la mano para dársela, Valentín asintió agradeciéndole no saliendo de la sorpresa de verle desnudo, cuando estuvo al frente suyo viéndole sin nada de ropa creía que le iba a tirar la billetera e iba a salir corriendo pero no fue así, más bien, se quedaba viendo por unos segundos y su admiración con exclamación en su rostro parecía decir lo grande que tiene ese pene la mirada era penetrante, no cabe duda que Osman estaba interesado en él, se acercó Valentín así desnudo hacia el muchacho abrazándole, instintivamente Osman se dejaba ante ese extranjero con experiencia, fue entonces que Valentín toma un poco más de valor y le baja short que andaba puesto y así puede ver bien que ese pene de Osman había desarrollado y se manejaba un muy buen pedazo para su edad, se acerca y hace que su intención sea tocarlo pero él se hizo a un lado, le dijo que no tuviese recelo, que no tenga pena ni miedo, que simplemente lo quiere ver, lo quiere conocer, lo que quería descubrir Valentín era qué cantidad de vello púbico tenía ese pene del muchacho, así que él deja que se acerque y lo tocase y fue allí entonces que notaba como iba creciendo erecto vio cómo le daba vergüenza al muchacho pues por vez primera se mostraba así ante él, el recelo se notaba hacia él con la intención a quitarse a un lado, hasta que se dejó tocar el pene por las manos de Valentín, se dejaba quitar la ropa, se abrazaron y se expresaron los sentimientos desenfrenados, era su momento de declararse sus atracciones, sus anhelos de entrega, se notaba en sus miradas, le hizo acostar boca abajo al muchacho, la brisa entraba por esa habitación agitando la tela de las cortinas semiabiertas, se acuesta boca abajo y lo hizo voluntariamente y de esa forma Valentín le comenzaba a tocar por todos lados en especial el culo, él se dejaba tocar sin decir palabra alguna y ya estaba que lubricaba el culo dedeándole con suavidad a lo que el muchacho gemía, fue luego que entonces se acuesta encima de él y le parecía agradable sentir sobre su cuerpo la humanidad del extranjero amigo de su medio hermano, después sentía el roce del pene por su culito, Valentín le abre ese culito metiéndole un dedo y como que sintió un templón de gusto pues Osman suspiraba relajado a ojos cerrados, se la acomoda en la entrada y empuja un poquito, vio que gemía intensamente mientras el pene iba entrando, así Valentín descubría que ese culito ya no era virgen , no importaba eso de analizar por el momento, lo que importaba en ese instante era disfrutar de ese culito, de ese cuerpito delicioso de belleza sin igual, se dejaba a hacer, así que de a poquito en poquito y con uno que otro quejido lograba metérsela toda, era un sueño hecho realidad para Valentín, desde la vez que lo vio sintió atracción por ese muchacho, irónico, ahora Valentín disfrutaba del culo del segundo hijo de Squeo, no lo podía creer, ese culo ya era suyo, Osman experimentaba sexo en otro amante, uno más en su lista de amantes, cuando sentía que la tenía metido el pene todo adentro se lo deja por un ratito y comienza después con el mete y saca, no le dolía en absoluto, ya para ese momento el muchacho sentía delicioso, así lo tuvo un buen tiempo, hasta que sentía que se iba a venir se la metía a lo más profundo y le echa el semen adentro, ese fue el primer día de sus vidas en que lograba cogerle a Osman y no lo podía creer que hubiese sido tan fácil esa entrega del muchacho, pero así había sido claro que desde ese momento la atracción sería la prioridad, ante los ojos de Venancio se notaba la creciente amistad entre Valentín y Osman, no podía intervenir, no deseaba delatarse, viajaban al litoral a navegar en el yate y ahora era Osman quien ocupaba ese lugar de hacer el amor en el camarote, para sorpresa de todos Valentín decidió quedarse unos días más para consolidar el negocio de la selva, y otros más en los que Osman estaría presente ante la irritación de su medio hermano.
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Elena se sienta sobre una gran roca saliente en orilla del río y se agita un abanico ante el intenso calor mañanero, a su lado se sienta Bruno Sebastián, se miran de forma cómplice, entrelazan las manos viéndose sonrientes, estaban felices, miraron hacia el sendero, su mirada era de aprobación, caminaron tomados de la mano, el muchacho nacido el 9 de marzo de 1955 caminaba junto a aquella mujer, iban adentrándose en la maleza cuando vieron aquel lugar testigo apartado de sus encuentros, se detuvieron a ver los alrededores, era apacible aquel lugar que llamaba a la tranquilidad, se abrazaron besándose intensamente cayendo lentamente sobre el suelo, el muchacho dos días antes había cumplido los dieciséis años, estaba ahora celebrándolos con su amante, ahora se quitaban la ropa, se ayudaban mutuamente a hacerlo, verse desnudos completamente era gusto mayor para aquella mujer de edad mayor, le abría de piernas y la lambia la vagina, mordía suavemente los labios vaginales causándole furos a la mujer haciéndola gemir intensamente, sutilmente le abría los pliegues vaginales para rozarle el glande descubierto rojizo y a la vez medio amoratado en forma de círculos, ella se sujetaba a los brazos de su amante haciendo con el lenguaje corporal de que le penetre, le ponía bastante saliva en el coñito, y allí fue que lentamente ese humedecido pene se lo mandó a guardar, la intensidad del meter y sacar era evidente sobre el suelo, en posición misionero Bruno Sebastián le gustaba cogerla a Elena, los matorrales de las plantas altas se agitaban al viento como el pelo de los amantes, no muy lejos de allí unos ojos miraban atentos a esos movimientos sexuales, era un travieso niño de seis años que los había seguido, no perdió tiempo y corrió hacia donde estaba Jasmani trabajando en un cerco de la propiedad, fue informado, de inmediato toma un caballo y llega montado con el niño para que le indique el lugar donde se encontraban los amantes, y al llegar no se equivocaba, allí estaban completamente desnudos ahora era Elena quien estaba arrodillada chupando el pene de aquel muchacho de dieciséis años, le decía jocosamente que ese era el regalo de cumpleaños que le estaba dando, a las pocas ansias del muchacho se contrataba su resignación se hacer luego un 69 entre los dos, para sorpresa del niño esperó que Jasmani reaccione pero al contrario él reía, se miraron de forma cómplice, sonrieron, vieron la forma en que Bruno Sebastián acostado encima de Elena chupaba la vagina mientras que debajo Elena chupaba el pene de aquel muchacho, Jasmani se sentó seguía riendo prudentemente sin ser escuchado por los amantes que ahora estaba sentado Bruno Sebastián y sentada sobre él estaba Elena quien se metió el pene y empezaba a cabalgar poniendo sus manos sobre los hombros de su amante, el niño miraba atento lo que la pareja hacía, le preguntó al niño si antes los había visto haciendo eso, sin perder la mirada en los amantes el niño asentía muy sonriente, de pronto sintió que la mano de Jasmani pase por la espina dorsal haciéndole sentir algo de extrañeza, al regresar a verle vio que las manos de Jasmani deslizaban la cremallera del pantalón, se sacó el pene que de por sí ya tenía liquido pre seminal, estaba húmedo, tomó el glande con dos dedos, recoge el líquido y el niño ve que los dedos estiran y encogen esos líquidos, sonreía, ahora vieron que Elena se ponía en cuatro patas y que por detrás el pene de Bruno Sebastián estaba dándole duro con el pene en la vagina, la mujer gemía, le estaba dando por buen tiempo hasta que el muchacho se detuvo, vio que del pene salido puesto en la salida del culo empezaba a salir semen que se impactaba en la espalda y glúteos de la mujer, luego los dos quedaban tendidos en el suelo, ella le agitaba el pene y se lo deslizaba por la mano, quedaron acostados los dos besándose, mientras a cierta distancia el niño miraba a Jasmani que se limitaba a verles y a reír, ante la mirada del pequeño el pene de Jasmani estaba erecto, venoso, velludo y el glande casi amoratado por completo a causa de tanto manoseo y presión de las manos en el tronco, le dijo “¡ven!” que toque el glande, “¡no tengas pena!” “¡vamos, tócalo!”, el pequeño de seis años lentamente lo tocaba con sus manitos ese humedecido glande, “¿no has tocado eso en otros adultos?” el niño sonreía tímidamente moviendo negativamente el rostro, le dijo “¡ven, huele!”, el nene acercaba su carita a olerlo, era peculiar ese olor, Jasmani le dijo “¿te gustó lo que viste?” el niño asentía sonriente poniéndose de pie “¡ven, no te vayas!” le hizo acercarse junto a él, sacó un par de monedas de mediana denominación “¡aun no te he pagado tu noticia!” “¿es suficiente,, verdad?” el niño tomó sus monedas ganadas asintiendo sonriente, le llamaba la atención el pene salido de Jasmani y se dio cuenta el adulto de aquello “¡te puedo dar más si lo deseas!” el niño brincaba de felicidad, “¡te las ganas haciendo lo que vimos en ellos!” de inmediato el niño se acuclilló a orden de Jasmani pues los amantes ya se estaban vistiendo para salir del lugar, vieron que la pareja estaba saliendo caminando por el sendero de maleza alta y tupida, Jasmani se arregla la ropa y junto al niño a prudente distancia los iban siguiendo, hicieron un alto para besarse y manosearse los genitales vestidos, luego continuaron en dirección al pueblo, tal y como antes Jasmani sabía que irían los dos al pueblo al despedirse hace un par de horas de él, ahora sabía en realidad lo que hacían cuando iban al pueblo, se desviaban para hacer el amor, Jasmani fue de regreso a buscar el caballo, bajó a la orilla a refrescarse a su lado el niño hizo lo mismo, llegaron en donde se encontraba el caballo amarrado cerca de una tupida maleza debajo de un árbol frondoso, se arrimó a micciar, el niño miraba ese pene lanzando orina a la corteza del árbol, le miró sonriente al niño, agitaba el pene en su delante, sacó de su bolsillo tres monedas del mismo valor mostrándosela al niño, “¡mira… pueden ser tuyas!” “¡serán más de las que ya tienes!” “¿las quieres?” el niño asentía con expresión de interés mostrada en su carita, “¡viste lo que hicieron Brunito y Elena!” “¿te gustó?” volvía a asentir “¿quieres hacer lo mismo que ellos hicieron conmigo?” el niño sonrió, se puso cabizbajo y asintió le acarició el pelo “¡…entonces…!”, “¡vamos a jugar!”, “¡ven… vamos!”, le puso la mano en el hombro y le condujo hacia un sendero cerca de donde antes habían estado los dos amantes mientras caminaba le decía: “¡este será nuestro secreto!” “¡no lo deben saber nadie… nadie!” “¿me comprendes?” el niño iba cabizbajo y asentía, llegaron al lugar, “¡sácate las sandalias!” quedaba descalzo mientras veía a Jasmani que se quitaba la ropa mostrándose desnudo frente a él, de inmediato le hizo deslizar el short y la remera que llevaba puesta quedando desnudo ante él, se mostraba una leve timidez, los dos se miraban los cuerpos, le pasaba las manos de forma cariñosa por brazos, pies y mejillas, “¡ves… no tengas pena!” lo atrajo a su cuerpo, “¡queda quieto!” así parado recibía los manoseos por el rostro, el culo y el pene, “¡eres muy bonito!” “¿lo sabías?”, el niño tuvo la piel como de gallina al sentir esos tocamientos del experimentado adulto, su nariz rozaba le pene “¡qué olor tan rico que tiene tu pajarito!” el nene levemente sonreía ante el cumplido, luego sintió el roce de la nariz de Jasmani detrás en su culito, “¡que rico huele!” “¡quiere sentir mi juego!” “¡seguro que sí!” Jasmani besaba el pelo y frente del niño, los dos se miraban la desnudez de sus cuerpos, “¡vamos… ahora, acuéstate!” el niño se acostaba abriéndose de piernas luego Jasmani succionaba ese pene con delirio, tan suave y tan estiradito para su edad y así lo chupaba intensamente hasta dejarle bien humedecido ensalivado, Jasmani se puso en cuatro y el niño por detrás le clavaba el pene a sus posibilidades que en realidad era un roce por el culo de Jasmani, luego el adulto se sienta abriéndose de piernas “¡ven aquí… mi pequeño!” el niño se sienta sobre la pelvis de Jasmani y siente el roce por debajo de su culito del pene de ese adulto, luego ve el pene erecto salido por debajo mostrándose tieso junto a su penecito que también estaba tieso, empieza a deslizarse sintiendo el roce de ese pene en su culito suave de niño bonito, “¡ahora ven chupa!” el niño se arrodilla tomando el pene y con cierto recelo logra en algo lamer con la insistencia de Jasmani, luego lo pone en cuatro y ahora es Jasmani quien puntea ese culito cerradito, le hace gemir y lo hace suplicar que lo deje pues le estaba doliendo mucho, lo acuesta al niño, encima le hace que le chupe el pene, tras varios minutos de movimiento de cadera logra lanzarle el semen en la carita, luego le limpia y salen vestidos del lugar, aquel niño obtuvo más monedas de lo esperado a cambio de su silencio, tiempo después tras una discusión fuerte se corrían los rumores de que Bruno Sebastián abandonaba el hogar de Jasmani y Elena, luego de un tiempo se pasa la voz que Elena sufrió un percance con fuertes dolores en el vientre, la desdichada mujer tuvo una agonía de tres semanas llamando en especial a sus hijos fallecidos, Jasmani por su parte continuaba su vida al lado de ese niño que se había convertido en su amante secreto, la vida de Bruno Sebastián ahora se veía en camino a la capital buscando oportunidades de trabajo.
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Anderson de la sierva visita a Gumersindo el amigo de Aparicio, su difunto hermano por parte de madre, aquel que siendo niño fue raptado, aquel que era hermano del difunto Jairo Arciniegas, la conversación es larga, allí se entera que Luis Izaguirre es su sobrino por ser hijo de Aparicio, va en búsqueda de él pues tiene noticia de su llegada a la estancia de su abuelo Rodolfo Buonanote, conversan y le habla de su vida y los conflictos con los Arichabala, luego se encuentran con su hermano Luciano de la Sierva en donde pasa algunos días viviendo, son tantos años sin verse, la hermandad se puso a prueba, ayudaba en los quehaceres de casa para recibir un bocado de comida de su hermano, conoció a la vecindad y a los niños que le visitaban para consultas de tareas escolares, por un tiempo en esa estadía vivió de los recuerdos, sólo de aquellos recuerdos..
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Lucrecia va en búsqueda de su hija Amarilis a casa del hombre gordo, era su anhelo rehacer su vida con la única hija que le quedaba, el abuelo le dice que Amarilis hace un par de años de que había viajado a la gran manzana con su hijo Fernando, ella se retira de esa mansión apesadumbrada, triste, melancólica, se sentía sola, seca y vacía, había perdido a sus hijos, la vida para ella es un tormento, de la impresión de haber visto muerto a su hermano su madre fallece de un infarto quedándose ella completamente sola en la vida, no soportó el desprecio de su amante el hijo del militar que por cierto estaba postrado en una silla de ruedas con parálisis facial, , días después la encuentran en su habitación desfallecida, había tomado sobredosis de calmantes, el hombre gordo se encargó del funeral, desde la distancia su hija fue enterada de los hechos, ella había hecho vida con Fernando, no llegó a su sepelio, simplemente se limitó a expresar sus sentidas condolencias, es lo que se gana cuando a los hijos se los abandona o se los trata con desamor, a buen tiempo Amarilis esperaba una simple caricia de su madre pero de ella lo que obtuvo fue un latente desengaño convertido e indiferencia, se cuenta que al saber la noticia no expresó pesar ni derramó lágrimas, tan solo fue un suspiro y una gélida expresión “¡se nos adelantó en el camino de la eternidad!”
FIN DEL DUCENTÉSIMO OCTOGÉSIMO NOVENO EPISODIO


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