Mi hermanita Cris y el mecánico Pt 1
Cris y yo abrimos la ventana y sacamos la cabeza para tomar un respiro y también para echar un vistazo, era una calle relativamente sola, pues de un ñado había una casa con unos vecinos contratistas y del otro lado una casa abandonada..
Mi nombre es Fabián. Tengo una hermana menor qué yo, solo por algunos años, Mi nombre es Fabián. Tengo una hermana menor qué yo solo por algunos años, llamada Cris. Y lo que estoy por contarles sucedió cuando yo tenía 12 años y ella casi 9.
Somos hijos de dos padres que trabajan para mantener la casa y aun así no nos alcanza para muchos lujos.
Justo habíamos llegado a un nuevo vecindario dónde la renta sería menos costosa, pues su ubicación era en las orillas de la ciudad.
Con viviendas baratas. Dónde viviríamos era una casa chica y únicamente tenía dos habitaciones. Así que mis papas pusieron un muro falso para dividir la habitación de Cris y yo.
Teníamos una semana de haber llegado a vivir aquí y mi mamá había usado de sus días de vacaciones para estar con nosotros durante de la mudanza. Pero le llegó el tiempo de volver a trabajar.
Mi hermana Cris y yo, estábamos acostumbrados a no salir durante la tarde, hasta que volviera mi papá de trabajo
Siempre veíamos tv o hacíamos tarea o jugábamos.
Pero a esta nueva casa el sol le pegaba de frente en las tardes y el calor se volvía insoportable. Así que estar dentro comenzó a ser un martirio.
Cris y yo abrimos la ventana y sacamos la cabeza para tomar un respiro y también para echar un vistazo
Era una calle relativamente sola, pues de un lado había una casa con unos vecinos contratistas, y del otro lado una casa abandonada. Del otro lado de la acera había un enorme taller mecánico. Y El lote de este era del tamaño de toda la manzana.
Así que de ese lado de la calle casi todo era pared.
Frente a nuestra casa estaba el portón del taller. Y desde ahí veíamos carros entrar o salir, aunque no muy frecuente.
De pronto se abrió el portón y pude ver a dos niños jugando a la pelota.
¡Al fin algo divertido!
— Cris, quédate aquí, voy a ver si me juntan. dije.
Cris respondió:
— Noo! Te acompaño, No me dejes aquí sola.
— Las niñas no juegan futbol, tú no puedes ir. contesté.
— por favor, me llevo mi Nenuco (un bebé de juguete) en lo que tu juegas.
No quería llevarla, pero sabía que si no lo hacía me acusaría con mi mamá.
Fui al cuarto de mis padres y saqué la llave del lugar donde ellos pensaban que yo no sabía que estaba.
Abrí la puerta y cruzamos la calle de prisa.
Cuando toque, abrió un hombre como de 28 años
Años, alto y moreno, sin playera, se veía con brazos fuertes y manos grandes, llenas de grasa.
Traía unos jeans sucios y unos tenis un poco gastados.
Era el hijo del dueño del taller, también mecánico. Y su nombre era Alonso.
— Hola! ¿Puedo jugar con los niños que están jugando adentro? dije.
El señaló que pasáramos y eso hicimos.
Era un terreno grande donde había muchos carros descompuestos y mucha chatarra.
A un extremo, dentro del taller, tenían una casa. Y al otro extremo, un pequeño cuarto de herramientas.
En medio había muchos carros.
Entramos y me dirigí hacia los niños. Eran de 13 y de 14 años de edad y les pregunté si podía jugar.
Para mí no era problema, pues soy bueno en el futbol.
— Si te dejamos jugar, pero a tu hermana no. – Contestó uno de ellos.
— ella va a jugar con sus muñecos. -Respondí.
– Entonces que se vaya porque si le damos un balonazo no respondemos. – dijo el otro.
— Cris, mejor vete. Dije, volteando a verla.
Ella comenzó a llorar porque la mandé a la casa. Y se negó a obedecerme.
— ¿No puede quedarse? Pregunté.
— Si la niña no se va, no jugamos contigo.
Entonces, el hombre que abrió la puerta (Alonso) se acercó a ella por la espalda y le dijo
— Hola preciosa. No llores, estos niños son bien mulas y te pueden dar un balonazo bien feo.
Mientras decía eso, acariciaba su hombro, pero discretamente su dedo tocaba parte de su pequeño pecho.
Por eso te corren, pero si quieres quedarte vamos a meternos a el cuarto de herramientas para que no te pase nada.
Mira, hay unas ventanas para que desde ahí veas a tu hermano jugar.
Voltee hacia donde señaló y a lo lejos se veía un cuarto pequeño que estaba hasta la otra orilla del lugar
Con tres ventanas pequeñas que se veían manchadas por la grasa de los carros.
Alonso seguía tratando de convencer a Cris.
— Ahí puedes jugar a la mamá con tu muñeco. Incluso ya se cómo hacer para jugar contigo.
Cris acepto ir a ponerse a salvo con don Alonso.
El la cargo con sus brazos enormes, y caminó hasta el cuarto.
De lejos noté que le iba diciendo cosas en el oído y a ella se reía. Hasta que vi que se metieron al cuarto.
¡Ahora sí podía jugar! – Pensé*
Jugamos toda la tarde hasta que comenzó a ponerse oscuro, entonces supe que se acercaba la hora de que volviera mi mamá. Les dije a los chicos que me tenía que ir. Y ellos también se iban a hacer tarea.
El niño más grande, de 14 años llamado Pipe, se fue a su casa.
Y el otro de 13, sobrino de Alonso, entro a la casa dentro del taller., la cual estaba en el otro extremo.
Corrí entonces hacia el cuarto de Alonso para ir por Cris. pero el terreno era casi del tamaño de la manzana así que decidí caminar entre los carros descompuestos para acortar el camino. Ya se veía un poco oscurecido así que me di prisa.
Cuando llegué me encontré con la puerta cerrada.
Pensé que quizás alonso se había llevado a mi hermanita a su casa, pues ya era tarde.
Mas cuando estaba a punto de ir hacia allá, alcance a notar por lo poco que dejaba ver el vidrio manchado que el foco estaba encendido, así que me acerque para asomarme.
Trate de ver por una de las ventanitas, pero estaban llenas de la grasa de los carros así que la limpie con a mano, lo suficiente para mirar hacia adentro.
Entonces. No podía creer lo que vi.
Dentro el cuarto era pequeño, solo había un sillón viejo, una televisión y una mesa pegada a la pared, con todas las herramientas que se utilizan para arreglar autos.
Cris estaba parada encima de esa mesa y Alonso frente a ella.
De esa manera sus caras quedaban de Frente.
Él estaba besándola, pero no con besos pequeños, sino de esos besos largos, con sus manos en la cintura de mi hermanita y rodeándola.
Ambos tenían los ojos cerrados. Y no se daban cuenta que estaba viéndolos, pues estaba todo oscuro afuera. Yo no sabía que hacer así que solo observe.
Paso medio minuto y no paraban de darse de besos. Solo veis sus labios moverse y las manos de Alonso acariciarla.
Entonces vi como Alonso le dijo que se diera la media vuelta, ella obedeció y una vez dándole la espalda, él comenzó a besar su oreja y a abrazarla. Rodeándola por completo.
Cris parecía reírse, pero disfrutar el momento.
Pues seguía con sus ojos cerrados. Dejándose manosear por Alonso. De arriba a abajo.
El pasaba sus manos por sus piernas y las acariciaba encima de su pants.
De arriba a abajo mientras besaba a mi hermanita en su cuello y ella gozaba.
Sus manos grandes se veían acariciar cada parte de sus piernas.
El tenía una cara de satisfacción muy notoria.
Después subió más sus caricias y llegó a la zona de su entrepierna.
con su ropa puesta y con las yemas de sus dedos, abrió sus piernas y masajeo en círculos la zona del coñito de Cris
Él se veía súper excitado al hacerlo, pero Cris se comenzó a poner nerviosa. Abrió los ojos y tomo su mano, para que no la tocará ahí. Estaba asustada pero Alonso le dijo cosas al oído.
Que hicieron que ella le dejara hacerlo, pero aún incómoda.
Mientras más el daba círculos en su vagina, ella se iba olvidando de su miedo.
Masajeaba y al llegar a cierta zona sensible, Cris como que doblaba un poco sus rodillas. Y ponía una cara de placer.
Alonso solo sonreía.
Los dedos de Alonso se comenzaron a ver cómo más humeditos, ella comenzaba a voltear a verlo con ojos de entrega y quizás algo de nervio.
El a ella la veía con una mirada llena de excitación
Yo no podía dejar de mirarlos. Aunque era mi hermana siendo poseída por su primer hombre, a mí en lugar de molestarme me causaba morbo. Quería saber que más podría pasar
Alonso tocó la barbilla de Cris para girar su cara lo más posible hacia él y poderla besar.
El masajeaba con una mano encima de su ropa y con otra apretaba la zona de sus pechos.
Ella solo lo besaba y comenzaba a ruborizarse.
Entonces comenzó a sucederme algo extraño. Sentí como mi pene se iba endureciendo. Y al mismo tiempo se ponía más sensible
Ya había sentido antes esa sensación, pero no sabía bien por qué era.
Solo sabía que cuando se me ponía duro, podía sentir rico cuando pasaba mi mano sobre él y hacia presión en la punta.
Incluso a veces me ponía en la cama boca abajo y apoyándome en el colchón, ponía mis manos debajo de mi pene para que esté hiciera presión al frotarme.
Hasta que sentía muy rico y me quedaba dormido
Así que empecé a hacerme presión con mi mano mientras miraba como Alonso tenía sus dedos en la entrepierna de mi hermana y en sus pechos pequeños.
Sentía tan rico ver la forma de la vagina de Cris y como se veía sudadita esa zona. Después vi como lentamente el metió su mano izquierda por debajo de la blusa de Cris acariciando hacia su estómago
Cris le permitió tener su mano dentro y el continúo besándola y haciéndolo.
Entonces poco a poco su mano subió y ya no era si panza lo que acariciaba sino los pequeños pechos que tenía mi hermana.
Yo Nunca había prestado atención a ellos.
Hasta ahora pude darme cuenta que tenía dos montañitas. Pequeñitas pero definidas
Con unos pezoncitos rositas pero grandecitos.
Quizás estaban más notorios porque se iban haciendo más abultados confirme Alonso se los masajeaba.
Cómo dos bolitas de plastilina entre sus dedos.
Los acariciaba mientras podía ver cómo excitado le decía cosas que no podía oír. Pero se veía que Cris lo gozaba porque cada vez que los tomaba y apretaba poquito a con su mano, ella hacia una cara de placer, además por sus mejillas rojas se veía que estaba más agitada.
Me di cuenta que dónde sentía más rico era cuando mi mano tocaba la cabeza de mi pene.
Así que metí mi mano dentro y me frotaba mi cabeza. Cómo que me salía poquito liquidito de mi pene. Pero sentí muy rico.
saqué mi mano porque Escuché a lo lejos a alguien acercarse corriendo. Vi la sombra de uno de los niños con los que jugué fútbol y venía hacia mí.
Cuando llegó le hice la seña de que no hiciera ruido. Y señale a la otra ventanita para que intentará ver.
Cada uno veíamos el espectáculo desde una ventanita.
Dentro del cuarto Alonso seguía manoseando a quien ahora era su hembra.
La tenía dominada. Con sus dedos. Pues ahora su mano derecha la deslizó hacia abajo y desabrochó su pantaloncito esta vez no metió la mano, sino que bajo su pantalón hasta sus pies.
Pude ver por primera vez como le quedaban puestos sus calzoncitos. Pegados a su cuerpo y siguiendo la silueta de su vaginita que se encontraba bien abultadita como dos colchoncitos., además estaba como hinchadita y note que también estaba húmeda por qué su calzoncito se veía mojado. Ella, con timidez, pero dejándose llevar.
Los dedos de Alonso estaban dentro de su calzoncito y este se comenzó a ver más mojado.
Mi hermana comenzó a agitarse, se ruborizó, y en el beso ahora se veían las lenguas y más saliva.
Alonso mordía los labios de Cris y no dejaba de frotar debajo de su calzón.
Entonces con su otra mano desabrochó su cinturón y desabotono sus jeans.
se sacó su pene y me sorprendí.
No era como el mío de él era moreno, y mucho más grandote y lleno de pelos.
Pero si estaba tan duro como el mío, aunque el mío era más pequeño y rosado y con la punta roja e hinchada. Y se hinchaba más mientras veía como él Tomando la mano de Cris, la dirigió a su pene y Cris lo tomo.
Entonces Alonso le movía su mano para que se deslizara su prepucio.
Sorprendido voltie a ver a Toño y me di cuenta que él también tenía su pene en su mano y hacia el mismo movimiento.
Yo nunca me había masturbado así que fue la primera vez que comencé a sentir lo rico que se siente hacerlo.
Ambos nos masturbábamos viendo cómo Cris se lo hacía a Alonso. El cual con su mano comenzó a bajarle el calzoncito a Cris.
Y entonces vi por primera vez su vagina.
Rojita, hinchada y mojada.
Poniéndose cada vez más húmeda.
Mi hermana estaba excitada. Y Alonso más. Pero aún más Toño y yo.
Los dedos del macho de Cris comenzaron a presionar como para lograr entrar.
Alonso le frotaba y luego olía sus dedos. Después los limpiaba con su lengua y así mojados, volvía a frotarle su abultada vagina
Ahora introdujo la yema de su dedo hasta que poco a poco hizo que pudiera entrar la punta de su dedo
Me encontraba viendo. como la putita de Cris era dedeada por su macho, pero escuché como Toñito comenzó a suspirar fuerte, y a lanzar unos gemidos ahogados para no hacer ruido.
Pero entonces suspiro fuerte y Gimió más fuertecito. se escuchó que un chorro calló al piso seguido de varios más.
Yo no pensé que fuera semen sino pipí.
Así que seguí viendo cómo Alonso dedeaba a Cris.
Alonso seguía metiendo y sacando una pequeña parte de su dedo, pero ahora lo dirigió hacia arribita y adelante.
A su punto G.
Le metía y sacaba la punta de su dedo cada vez más rápido.
Y Vi como Cris lo disfrutaba tanto.
Al punto de que estaba haciendo ruidos como gemidos que ahora sí de alcanzaban a escuchar fuera del cuarto
Pero después comenzó a hacerlo aún más rápido y Cris gritaba de placer. Y se agitaba más.
Alonso volteo a mi hermana hacia él.
Y la acostó con sus piernas abiertas sobre la mesa
Le quitó por completo el calzón y el pants
Cris solo tenía a blusa
Y sus tenis de princesa sigue aún bien puestos.
Mientras la dedeaba le se masturbaba su vergota durísima.
Y le daba golpecitos a mi hermana en su vagina la cual se veía su llegaa de su vagina encima de su ombligo.
Tomo la orilla de su blusa y se la subió para poder ver sus pechos su estómago, su cadera, su vagina y sus piernas.
Todo sin nada de vello.
Cris sostenía su blusa levantada, como mostrando su cuerpo a su hombre, entregada y tímida, esperando su siguiente movimiento.
Mi hermana se veía preciosa, excitadísima y desnuda entregada a su macho completo.
Me quedaba claro que Alonso era perfecto macho para mí hermanita.
Así que yo no diría nada. Mientras pudiera seguirlos viendo.
Alonso la admiraba u la manoseaba mientras se masturbaba.
Después la beso, y de sus labios paso a su cuello. Luego a sus pechos, enseguida a su ombligo y de ahí. Comenzó a hacer algo que volvió a mi hermana una zorra.
Pensé que le besaba la vagina, pero vi que no había labios, había lengua.
Lengua que trataba de introducir dentro de su hoyito.
Y al mismo tiempo le saboreaba el coño.
Yo quería saber que a que sabía.
Pero se veía riquísimo porque estaba lleno de saliva. Y la lengua queriendo y logrando entrar más y más
¡Mi hermana gemía mucho! ¡De verdad!
A gritos que se escuchaban hasta afuera.
Gemía y gemía y él seguía metiendo su lengua
Alonso se la jalaba mientras su lengua consentía a su hembrita.
Ella gemía y se ponía roja y sudada
Gritaba de placer
Alonso se veía disfrutar, se masturbaba más fuerte.
Ella gemía poseída por el placer que le daba su hombre, tirada en la mesa con sus piernas abiertas, sudada y súper roja
— ahora sí mi amor. ¿Lista para ser mamá de un bebé de verdad?
Gritó él y comenzó a masturbarse, con la cabeza de su pene pegada a la vulva hinchada de Cris
— si házmelo. Embarázame
Cris gemía mucho al sentir la cabeza de su pene sobre su vagina
Él se masturbaba más y más rápido
Hasta que comenzó a eyacular.
Alonso Gimió como macho Y coloco su verga fuera de su coñito que ahora estaba un poco abierto por la lengua que lo fue dilatando.
comenzó a o derramar chorros y chorros.
Salió el primer chorro, cargado de leche. Directo a la entrada de su vagina. Al chocar en su vulva se quedó ahí embarrado.
Alonso dio un segundo gemido.
Salió otro chorro con más leche, disparado a la panza de Cris.
El tercer chorro y el cuerpo rosita de Cris lo recibía entre sus pechos y unas gotas más en sus mejillas.
Era mucho semen.
De verdad, demasiado. Ella estaba llena de leche.
Alonso con su mano la fue reuniendo toda. Hasta arrastrarla al hoyito de su mujer.
Y empezó a querer meterla toda en su hoyito. Y masajeaba
El semen de su macho le servía como lubricante.
Cris no se cansaba de gemir.
Era un macho y su nena.
Una vez que el semen estaba bien entrado en su coñito.
Con lo que sobró en sus dedos, los metió a la boquita de Cris.
Imaginen a Cris acostada con las piernas abiertas y colgando sobre la mesa, con el pants hasta los pies, la blusa del uniforme levantada.
Dejando ver su cuerpo todo sudado ya rosa, sin un solo pelo.
Con los dedos de Alonso en la boca, mirándose a los ojos, ella sumisa.
De repente acordé que mis papás ya iban a llegar y corrí hacia la puerta y toque fuerte.
* Vamos! – gritó él.
Se escuchaba como se apresuraban a vestirse
tardaron algunos minutos, y abrieron.
Al abrir la puerta, salió una ola de calor y olía a sudor
— Perdón, nos quedamos dormidos. ¿Verdad Cris?
Mi hermana asintió con la cabeza.
— ya nos tenemos que ir Cris ya van a llegar mis papás.
Alonso estaba sudadísimo y Cris igual y toda despeinada.
Además, tenía rojos sus labios y parte de la cara.
Yo voltee hacia abajo y el pants lo llevaba al revés.
— corre Cris!
Comencé a correr a mi casa y Cris atrás de mi para llegar antes de que mis padres llegarán.
Cris se quedó poquito atrás, y Alonso le dio un beso de despedida en. La boca.
Corrió detrás mío y entramos a la casa…
CONTINUARÁ


(19 votos)
Nada como un macho maduro y peludo para emputecer a una nena
Por que volviste a empezar?
wow que rica historia bro todo eso paso asu onda ke chido
QUE RICO LO ESTAS RENOVANDO CON LO QUE LE AGREGAS, ESPERO ANSIOSO LO DEMAS SALUDOS Y MIL GRACIAS
Otra vez escribirá desde el inicio?
Oye, una pregunta: no encuentro la 2a parte(están de la 3a a la 9a) te saltaste ese capítulo?. Felices fiestas…