• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (9 votos)
Cargando...
Dominación Hombres, Fetichismo, Incestos en Familia

Mi Tío Borracho y Su Verga Enorme

los XV años de mi prima, mi tío Raúl, un alcohólico y cachondo, esperó a que mi mamá y mi tía salieran al mercado para quedarse a solas conmigo. Ya estaba bien pedo, oliendo a cerveza y a puro macho maduro, mirándome las tetas y el culo todo el día..
Soy Gabi, 19 añitos, y desde los 15 sé que nací para ser una zorrita sin vergüenza. Todo empezó cuando me di cuenta de lo mucho que me mojaba mandar fotos de mis tetitas duritas y mi culito redondo a viejos babosos de Facebook. Me ponía tan cachonda ver cómo me suplicaban más, que me encerraba en el baño, me bajaba las braguitas y me frotaba el coñito hasta correrme imaginando que uno de esos señores me clavaba su verga.

Después me volví una adicta total al porno: me la pasaba horas viendo videos de putas siendo cogidas duro, y yo ahí, con los dedos metidos hasta el fondo, chorreando como loca casi todos los días.

Llegué a tal nivel de calentura que en las reuniones familiares me vestía como la perra que soy a propósito: falditas tan cortas que si me agachaba se me veía todo el culo, tops escotadísimos que dejaban mis pezones marcaditos, tanguitas de hilo que se me hundían entre las nalgas… todo para sentir cómo mis primos y mis tíos me comían con la mirada. Me excitaba tanto que el coñito se me empapaba solo, y tenía que escaparme al baño a meterme los dedos rapidito para no gemir en frente de todos.

Y hoy les voy a contar, bien sucio y sin dejarme nada, la primera vez que dejé que mi tío, ese viejo cachondo y borracho que siempre me miraba como si quisiera follarme ahí mismo, me tocara todo lo que quiso… justo cuando mi mamá y mi tía (su esposa) salieron al mercado y nos dejaron solos en la casa.

Era la fiesta de XV años de mi prima, la hija de mi tío Raúl, ese viejo borracho y cachondo que siempre me ha mirado como si quisiera comerme viva. Yo acompañé a mi mamá desde bien tempranito, porque se ofreció a ayudar a mi tía con los preparativos. Llegué vestidita bien puta como siempre: un top blanco ajustadísimo que marcaba mis tetitas duritas (sin sostén, obvio, para que se notaran los pezones), y una faldita cortita que apenas cubría mi culito redondo.

Todo el pinche día sentí sus ojos clavados en mí. Cada vez que pasaba cerca, el cabrón se me quedaba viendo las tetas o el culo, y en más de una ocasión lo caché acomodándose la verga bien descarado, como si no le importara que lo viera. Ya desde temprano estaba tomando cerveza tras cerveza, oliendo a alcohol y a puro macho maduro. En un momento me ofreció una: “Toma, mija, pa’ que te sueltes un poco”, me dijo con esa sonrisa de perro. Yo fingí vergüenza, bajé la mirada toda inocente, pero acepté y me la tomé despacito, sintiendo cómo me calentaba por dentro.

Cuando ya estaba todo listo para la fiesta, mi mamá y mi tía nos avisaron que iban rapidito al mercado por unas cosas que faltaban. “No tardamos, eh”, dijo mi mamá, y se fueron las dos, dejándonos solos a mi tío y a mí en la sala principal, con la tele prendida de fondo haciendo ruido.

El viejo ya estaba bien pedo, con los ojos vidriosos y la cara colorada. Se acercó más a mí en el sofá y empezó a hacerme plática: “Qué grande y qué rica estás ya, Gabi… mírate nada más, estás para comerte enterita”. Me chuleaba sinvergüenza, diciéndome lo buena que estaba, lo jugosas que se me veían las tetas, lo paradito que tenía el culo. Yo me hacía la tímida, pero el coñito ya se me estaba mojando de pura calentura.

De repente me dijo: “Ven aquí, ándale, siéntate cerquita de tu tío”. Yo, bien putita y sabiendo lo que venía, le dije “Sí, tío…” con voz suavecita, y me paré despacio, meneando el culito de lado a lado para que se lo saboreara bien mientras caminaba hacia él.

Me hizo sentarme justo en medio de su entrepierna, con mi culo restregándose contra su bulto. “Así, mija, bien juntitos”, gruñó. Empezó a decirme al oído lo rica que estaba, que había salido igual de linda y caliente que mi mamá cuando joven… ay, pinche viejo cachondo, hasta se sabroseaba a mi propia madre, y eso me excitó más, me puso el coño palpitando.

Primero me acariciaba la carita, después bajó las manos a mi cintura, hundiendo esos dedos gruesos y callosos de maduro en mi piel suavecita. Yo no me quedaba quieta: restregaba mi culito contra su verga, sintiendo cómo se le paraba durísima, gruesa, empujando contra mi faldita.

Estábamos así, yo jadeando bajito y él respirando agitado como animal, hasta que el hijo de la chingada no aguantó más y me bajó el top blanco de un jalón. Mis tetas saltaron libres, los pezoncitos ya bien duros de la excitación. “Mira nada más estas tetitas tan ricas…”, murmuró, y empezó a tocarme las tetas bien rico, amasándolas con fuerza, pellizcando los pezones, apretándomelas como si fueran suyas. Pinche viejo sí que sabe cómo tratar a una putita como yo… me tenía tan mojada que sentía los juguitos chorreando por mis muslos.

El pinche viejo me tenía las tetas en sus manos callosas, pellizcándome los pezoncitos duros un buen rato, torciéndolos rico hasta que me dolía de placer y yo jadeaba como perra en celo. Me estaba volviendo loca, el coñito me chorreaba tanto que sentía los jugos resbalando por los muslos, pero de pronto miré el reloj y me separé un poquito, bien cachonda y temblando. “Tío… ya no tardan mi mamá y mi tía”, le dije con voz entrecortada, aunque por dentro quería que me siguiera tocando todo.

Él puso cara de decepcionado, como niño al que le quitan su juguete, pero no se rindió. Dejó su cerveza a un lado y empezó a chulearme otra vez: “No seas mala, mija… mira nada más lo rica que estás, déjame un ratito más, ándale… tu tío te necesita”. Me hablaba ronco, oliendo a alcohol y a puro macho caliente, tratando de convencerme de seguir.

De repente se acercó bien a mi oído, su aliento caliente en mi cuello, y me susurró bien puercote: “Traigo unas ganas tremendas de mamar esa panochita rica tuya, Gabi… déjame probarte, sé que estás bien mojadita para mí”.

Ay, no mamen, eso me puso tan caliente que sentí un chorrito salir de mi coño. Sin pensarlo le dije: “Sí, tío… pero dame un beso antes”. El cabrón ni tardó: agarró mis labios chiquitos con los suyos gruesos y me dio un beso bien sucio, baboso, metiéndome la lengua hasta el fondo de la boquita mientras sus manos grandes me apretaban el culito con fuerza, amasándolo como si ya fuera suyo.

Rápido me acomodé en el sofá, mirando nerviosa hacia la puerta por si alguien venía, y él se puso detrás de mí como animal. De un jalón me bajó la faldita con todo y las braguitas, dejándome el coñito y el culito al aire. “Qué rica panochita depiladita, mija…”, gruñó, y se hincó para mamármela.

Fue el mejor oral que me han dado en mi puta vida. Me chupaba el clítoris con ganas, succionando fuerte, lamiendo de abajo hacia arriba como si se muriera de hambre. Se iba también por mi anito, me metía un dedo grueso mientras su lengua caliente me revoloteaba el agujerito, después dos dedos en la panocha, curvándolos para tocarme ese puntito que me hace gemir como loca. Me sentía tan rico que tenía que taparme la boca para no gritar.

Todo el tiempo me hablaba sucio: “Qué sabrosa estás, putita… tu coñito sabe a miel… mírate cómo chorreas para tu tío”. Él se estaba poniendo más y más cachondo, respiraba como toro, y yo no podía decirle que no… estaba bien caliente, con unas ganas tremendas de verga.

De pronto lo vi pararse, bajarse el pantalón y sacarse la riata. No mamen, era la verga más grande y venosa que he visto en mi vida: gruesa, cabezona, con venas marcadas palpitando de pura calentura. La agarró y la puso en mi entradita, sobando la cabecita hinchada contra mis labios mojados, untándose mis jugos… yo ya quería que me la clavara hasta el fondo, que me cogiera duro ahí mismo.

Pero justo en eso miro por la ventana y veo el carro de mi mamá y mi tía llegando. “¡Tío, ya vienen!”, le dije asustada. El viejo se encabronó bien gacho, maldiciendo por lo bajo: “¡Puta madre!”. Como pudimos nos arreglamos rapidísimo: yo subiéndome la tanguita y el top, él guardándose esa verga dura como piedra.

Cuando entraron, nos encontraron “viendo la tele” cada uno en un sofá diferente, fingiendo que no pasaba nada. Yo tenía la puchita hinchada y chorreando, los labios palpitando de ganas, y él seguro traía la verga marcándose en el pantalón.

Mi tía le pidió algo a mi tío y él se levantó todo encabronado y se fue, caminando chueco para disimular. Ese día no tuvimos otra oportunidad de quedarnos solos, pero toda la fiesta nos mirábamos bien cómplices…

 

Ese fue uno de mis primeros acercamientos al incesto, me encantaría relatar más pero primero les dejé este.

Me pueden seguir en Twitter por si quieren hablar conmigo o ver mis fotitos<33. Me pueden encontrar como @omg_gabi_

118 Lecturas/5 enero, 2026/0 Comentarios/por Winxz_tm
Etiquetas: baño, culo, hija, hijo, incesto, madre, maduro, primos
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Leonardo
Naci Heterosexual, Pero me hicieron Bisexual
El mecánico de Cabarcos me rompe el culo.
Putita destrozada por mi novio, parte 3
Grabe a mi hermana tocano sun peluda vagina
De pobre a rico III
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.345)
  • Dominación Hombres (4.043)
  • Dominación Mujeres (2.984)
  • Fantasías / Parodias (3.227)
  • Fetichismo (2.680)
  • Gays (22.026)
  • Heterosexual (8.174)
  • Incestos en Familia (18.139)
  • Infidelidad (4.492)
  • Intercambios / Trios (3.123)
  • Lesbiana (1.152)
  • Masturbacion Femenina (976)
  • Masturbacion Masculina (1.888)
  • Orgias (2.043)
  • Sado Bondage Hombre (447)
  • Sado Bondage Mujer (181)
  • Sexo con Madur@s (4.281)
  • Sexo Virtual (262)
  • Travestis / Transexuales (2.426)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.494)
  • Zoofilia Hombre (2.205)
  • Zoofilia Mujer (1.668)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba