Mi tío delincuente (30) y yo (6): Mi nueva vida
Fin de esta saga.
Al ver mi actitud mi tío soltó al profe Miguel y le preparó unas líneas de coca. El profe Miguel se sentó adolorido, se quito el bozal y antes de inhalar la coca, me dijo:
– Putita ven a mamar mi pico.
Corrí hacia él y me puse a mamar como loco su gran verga.
-¿Bebé te gusta como te trata el Migue?
Deje de mamar un momento, mientras saliva caía por la comisura de mis labios.
-Sí papi, me gusta ser la putita del profe Miguel. Y suya. Y del tío Claudio. Quiero complacerlos en todo, pero no me peguen tanto, por favor.
Los tres adultos rieron por lo putita que resulté.
-Migue, queri seguir jugando con el José?
-Claro bro, es la mejor putita que me ha tocado, además aún no pruebo su culo.
-Entonces promete que no le harás daño.
-Sí bro, ahora démosle po
Dicho hecho el profe Migue me tomó en sus brazos gigantes y comenzó a besarme introduciendo su lengua hasta el fondo de mi garganta. Mi tío fumó más pasta base y luego se quito la ropa. Con su pico duro se puso detrás de mí y comenzó a follarme duro. Tío Claudio se acercó con su verga dura y se puso detrás del profe Miguel.
-Un culito no bastará, tendremos que usar otro.
Y de un golpe se la metió al profe Migue. El dejó de besarme, así que aproveche de mamar su verga mientras mi tío me follaba.
-Dale weón, métela más fuerte. Soltó el profe Miguel.
-Uff sabía que en el fondo erai una putita. Haber como usai esa boca. Dijo mi tío mientras me la sacaba. Acercó su pene a la cara del profe Miguel. Le tomó del pelo y se la metió hasta el fondo. El profe Miguel, con sus músculos gigantes, sus tatuajes nazis y su verga de 20cm estaba siendo sodomizado por dos hombres.
-Wena Claudio, encontramos otra putita pa jugar.
-Sí, y apretadita además.
Celoso de la atención que recibía mi profe, protesté.
-Papi, la putita soy yo!!
Y me senté sobre la verga erecta de mi profe para cabalgarlo.
-Uff Quiere pico bebé??
-Sí!
-Vamos Claudio, démosle lo que quiere
Mis machos se acercaron a mí. Tío Claudio me comenzó a follar mi boca y papi me la metió al mismo tiempo que el profe Migue. Me sentí en el cielo y en un punto me desvanecí.
Al despertar solo con mi tío no sabía si había soñado todo o sí fue real. Pero la llegada del profe Migue con una gran mochila me confirmó que todo fue cierto. Desde esa día vivimos los tres juntos. Follamos todos los días y a veces se nos suma el tío Claudio. Con el sueldo del profe Miguel ya no es necesario que me prostituya, pero nos gusta invitar más gente de vez en cuando. Soy muy feliz.
Gran relato. Como sigue?
Como sigue?
Un final muy tranquilo, pero bueno, lo mejor que puedes hacer con tus historias es llevarlas de la manera que tú deseas.
Me encantó seguir esta saga.
Excelente saga me encanta cinco estrellas
Creo que no era necesario que el putito reconociera que le gusta. Estaba de más sabido, además de que al tío siempre le valió lo único que buscaba era satisfacer sus necesidades de macho.