Neverland 41
Cena afuera..
Mi respiración todavía era pesada y mi pene aún estaba dentro de mi pequeño David. Cuando escuché que la puerta principal se abre. Dos voces masculinas llenan la sala con risas y frases jocosas. — cabrones hasta allá afuera se escucha el escándalo que tienen. — habló mi suegro al entrar a la recamara y ver a mi hijo David debajo mío, a Óscar hincado en una esquina de la cama y a mi, tratando de recomponer me después de haberle hecho el amor a mi retoño.
— Óscar afuera está tu papá acomodando el auto. Tú ya levántate para recibir tus visitas– sentenció nuevamente mi suegro. Cómo pude me moví lento sobre la cama dejando el cuerpo inerte de mi David. Se veía tan bello, tan hermoso. Su cuerpo desnudo tendido por toda la cama, su espalda mojada por mi sudor y ese par de nalgas que sobre sale de su cuerpo delgado, uffffff divino.
Oscar salió de la habitación para recibir a su padre, Javier. Escucho una tercera voz en la sala siendo recibido por dos adultos y un nn desnudo. — papá que bueno que viniste. David me está enseñando como chupar un pene sin tener arcadas.– le dijo el nn a su padre como si de eso se hablase todos los días. Los tres adultos en la sala sueltan una carcajada sonora y comienzan a saludarse.
La tarde estuvo amena, los nns habían llenado una mini alberca para refrescarse del calor estival. Los adultos hicimos la comida para todos los presentes a la par de que nos poníamos al tanto de nuestras vidas. Javier al igual que yo, es padre divorciado y desde hacia dos años mantiene una relación con su primogénito.
Estábamos alrededor de la mesa pero en parejas Tom y mi suegro estaban sentados en sillas individuales. Javier y yo compartimos el sillón recargado a la pared, muy cómodo por cierto. Todos ahí en completa desnudes. Ya todos habíamos comido, cervezas y vino nos acompañaban para el final de la velada.
Los nns se salen de la alberca y se acercan a dónde estábamos. Mi hijo David se fue con su abuelo y nuestro vecino Tom. Y Oscar vino conmigo y su padre. Sin que nadie se los pidiera y aún escurriendo agua por sus cuerpos, los nns agarraron las vergas de los cuatro adultos con sus manos iniciando una joven noche de placeres.
Oscarito se hincó delante de su papá y mío, así que le facilitamos las cosas poniéndonos de pie los dos. — Anda BB muéstrame lo que David te ha enseñado. — y con una sonrisa pícara en su rostro se mete en la boca la verga de su papá. Lo hizo tan bien que en menos de dos minutos la verga de Javier está hinchada. Con una curvatura hacia arriba prominente, casi doblada. Coronado por un glande grande, cabezón sería su descripción correcta. Con razón David tenía problemas de arcadas. No era la verga más larga del lugar pero definitivamente es la más gruesa. Por su parte mi hijo estaba siendo muy bien atendido por su abuelo, quien está saboreando la miel que sale de la uretra de mi hijo. Mientras que el rostro de Tom ha desaparecido entre sus nalgas. Tanto placer estaba sintiendo mi hijo que estaba parado de puntas, casi con los puros dedos de sus pies.
Los dedos de sus manos enredados en el cabello canoso de su abuelo. Pero rápidamente cambian hacia el cabello negro de Tom, cada que esté empuja su rostro entre sus nalgas.
Sin empujar nada, Oscar se separó de la verga de su papá y son su mano fría tomo mi saco de huevos, me miró con picardía como buscando un permiso. Le devolví la sonrisa, puse mi mano grande sobre su cabello húmedo y empuje ligeramente. El chico abrió grande su boca y de una, mi verga semierecta termino en su garganta. La diferencia de temperaturas, su mano fría y húmeda contra su boca caliente me proporciona una sensación placentera. Su boca se mueve majestuosa liberando mi prepucio con sus labios y concentrándose en mi glande, David le enseño eso también. Volteo a ver al trio frente a mi. Y la verga grande de mi suegro está taladrando de forma escandalosa la boca de su nieto. Unos hilos gruesos y blancos de saliva caen por su escroto producto del masaje oral a mi hijo. Un sonido gutural trata de escapar de su garganta pero tremendo fierro que se carga mi suegro no se lo permite. Tomassi está detrás de mi hijo, de pie, se ve enorme junto al diminuto cuerpo delgado de David. Restriega su verga color carmín, hinchada y caliente entre las nalgas de mi hijo.
Tom abre las nalgas de mi hijo, escupe una buena cantidad de saliva, tanta que se escucha cuando está golpea el orto cerrado de mi hijo. Con ayuda de sus manos velludas, que hacen ver estrecho el culo de David, abre más el culo frente a él. Y apuntalando su miembro comienza a empujarlo al interior de mi retoño. No entro de una, sino que tuvo que parar y con ayuda de su mano grande, toma su miembro por la base y se afianza mejor. Sus piernas se hinchan por esa hazaña, se ven gruesas y llenas de venas. Mi hijo cierra sus ojos y tensa su cuerpo al sentir el miembro de Tom abriéndose paso. La cara de Tom paso de la seriedad a la alegría cuando la mitad de su miembro se alojo en el interior de mi hijo. — no mames, nooo mames… Que delicia…– lo decía mientras sus ojos permanecían cerrados, con una sonrisa dibujada en su rostro cubierto de barba. Sus manos están pellizcando la piel de las nalgas de David. Mientras su abuelo, lo tiene enganchado del rostro con sus manos delgadas y empuja una y otra vez su cadera hacia el rostro de su nieto. Una verga blanca, rodeada de gruesas venas entra y sale como piston mientras su nieto mantiene la boca abierta y mojada de saliva. Es una postal perversa y deliciosa.
Oscarito sigue arrodillado mientras su boca va de una verga a otra. De su padre Javier a la mía y de vuelta. Su boca se llena con ambas vergas y es notable la diferencia de tamaños. Sus labios se estiran al máximo cuando la verga de su papá le llena la boca, haciéndole dar pequeñas arcadas y gruesos lagrimones empiezan a llenar sus ojos. Cuando le toca mamar mi verga los ojos del chico se ponen blancos, arcadas mas fuertes invaden su cuerpo, puedo sentir como mi glande va más allá de sus amígdalas cruzando el esfínter de su traquea. En un momento unimos ambas vergas dentro de la boquita húmeda y caliente de oscarito, buscando rellenarle por completo. Nuestras miradas se cruzan sacando nos una sonrisa cómplice
— quieres intentar algo? Me pregunta Javier. Me voltea a ver y su rostro está encendido en lujuria. –dale– le contesté y una sonrisa se dibujo en sus labios. Levanto a su hijo y dando tres pasos atrás se recostó sobre una mesita a la cual le quitó todo lo que había encima, botellas y frascos. Su hijo lo veía adivinando lo que seguía, la verga de su papá quedó recta apuntando al cielo ya nocturno. Oscarito se acercó a su papá y levantó su pierna quedando sobre la cadera, con su mano toma la verga gruesa de su papá, flexiona sus rodillas y se va sentando de a poco, su verga va desapareciendo entre las nalgas de su hijo. Así, sin más lubricante que la saliva de su propio hijo. El nn comienza un sube y baja tranquilo llevando a su padre al placer absoluto, su rostro se dibuja el gozo, placer de sentir la carne caliente de su papá llenandole por completo. El nn no se detuvo hasta que el miembro de su papá tocó fondo por completo.


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