Neverland 42
Sorpresas sorpresas.
Despertamos cuando el sol brillaba en el cielo y sin saberlo aún sería un día caliente, aunado a estar en pleno verano, pero siempre es un día caliente en Neverland. Mi hijo David se levantó primero y con singular alegría me besó, un beso simple, el beso de un hijo a su padre. Se dirigió a la puerta y solo alcanzó a ver su larga espalda y sus turgentes glúteos blancos moviéndose en total libertad al salir. Me quedé dormido otro rato, sabiendo que estábamos en nuestro lugar favorito.
Vuelvo a despertarme, miro mi reloj y tan solo habían pasado 45 min desde que mi hijo salió de la habitación. Me levanto, bebo una botella de agua y me dispongo a salir de esas cuatro paredes.
El calor en el sitio se hacía sentir pleno, el sol no daba tregua pero para fortuna de los que ahí nos encontramos árboles y varias sombrillas aplacan la furia solar. Varias parejas de adultos con nns yacian en distintos lugares teniendo sexo. Esas imágenes me calentaron la sangre, busque a mi hijo para darnos la primera ración de sexo parental. Pero no lo encontré en ningún lugar.
Al llegar al área de juegos exterior, lo que ví casi me provoca un infarto, me convierto en una estatua de piedra mi alma se me escapa del cuerpo y un frío intenso recorre mi espina dorsal… Frente a mí, dándome la espalda, tres soldados de pie que platican entre sí. Muy juntos, uno al lado del otro, riendo los tres.
Mi instinto de supervivencia me decía que saliera corriendo de ahí inmediatamente, pero al ver que un par de delgadas piernas rubias, están arrodilladas al frente del trio castrense me gano más el morbo y la curiosidad.
La escena era caótica. Alrededor adultos y nns desnudos jugaban con singular alegría, mientras sus cuerpos se frotaban unos contra otros, creando sonoros gemidos de placer. Y al centro de mi visión de pie, tres soldados, vestidos con uniformes verdes característicos. Tres soldados que al parecer no se habían dado cuenta de las escenas sexuales que se desarrollaban alrededor. O es por qué ellos ya eran parte de esas escenas!?
Me acerco y al estar a una distancia cercana, sueno mi garganta fuerte. El soldado de enmedio levanta su cabeza y voltea a verme. –oh vaya pensé que nadie a cargo vendría a recibirnos– giro su cuerpo completamente y se dirigió hacia mí. Dos pasos dio con decisión que solo el ejército te puede dar y de dos cosas me di cuenta inmediatamente. Uno, los tres soldados tenían sus miembros fuera del pantalón, húmedos, con erecciones duras, preparadas para dar batalla. Dos, el nn que los había entretenido y recibido, era nada más que mi pequeño David, rodillas frente a los tres soldados. Al parecer al soldado de enmedio le estaba propinando una singular mamada. Ya que sus dos manos sostiene los miembros de los otros soldados.
— Capitan Montoya, un gusto volver a Neverland — levanta su mano derecha y yo se la estrecho. Un saludo fuerte, sacudiendo las manos de ambos. Salí de mi sopor con tremenda sacudida y vuelvo a la realidad. Un capitán del ejército frente a mí, con su polla fuera del pantalón. Gruesa y caliente, con restos de saliva aún escurriendo. — mi nombre es Eduardo, capitán y ese muchachito de rodillas es mi hijo, David — apunto con mi dedo índice en dirección de mi hijo arrodillado mientras él succiona la polla de otro de los militares, uno más joven. Mientras que con su mano izquierda sostiene un pollón negro que se veía pesado y grueso tanto que la mano de mi hijo apenas si lograba sostenerla.
— Cómo asi que ya había estado en Neverland? — cuestione al capitán mientras mis ojos no se separaban de la escena sexual en desarrollo. — Si, hace varios años estuve aquí. Mi hijo me acompaño en aquella época y fue parte importante de nuestro desarrollo como padre e hijo. Nos ayudó a convivir más después del fallecimiento de mi esposa. Y al saber que a mi hijo le gustaba… Pues usted sabe!? Este lugar nos ayudó mucho. Mi hijo era un chiquillo cuando caímos llegamos y al irnos ya era un adolescente. Así que nunca lo olvidamos. Volvimos hace unos meses y pues aquí estamos. —
Después de ponerme al tanto. Los acompañe. Mi hijo fue el más entusiasta. El capitán después de quedar desnudo hizo las presentaciones. El joven soldado que le acompaña es su hijo, Arturo. De complexión delgada pero musculosa, sus ojos negros contrastaba con su piel blanca. Cabello a rapa, pero se notaba el color azabache. Su pene al igual que el de su padre, curvo hacia arriba rematado con un glande grueso y rojizo de tan hinchado por el excelente trabajo oral que mi hijo realizó. El tercer soldado, fue quien más me impresionó. Afrodescendiente, piel morena, alto, tal vez 190 de estatura o hasta quizás los dos metros de altura, pero no lo averigüe puesto que no llevo una regla para medir (jajajaja).
Al llegar al salón grande el capitán se acostó sobre una de las camastros dispuestos, cerca se encontraba un nn de seis años, al que tomo en brazos, lo abrazo y se dirigió a su hijo — Más o menos está edad tenías tú, Arturo. Cuando te traje aquí. — el nn un poco avergonzado al principio se dejó tocar las nalgas. Las manos gruesas y experimentadas del capitán hicieron que el nn pronto entrara en confianza. Un poco de cosquillas también ayudo — te gustaría jugar con un soldado de verdad? — le pregunto el capitán al nn y este asintió con una sonrisa en su rostro. El capitán se acostó sobre el camastro poniendo sus manos detrás de su cabeza y dejando a merced de aquel nn su erección. El nn supo que hacer de inmediato. Se arrodilló a un lado del cuerpo robusto del capitán a la altura de su cadera. Tomo con su manita la gruesa erección del capitán — está muy caliente señor — y acto seguido el nn se inclina un poco y se llevó la verga del capitán a su boca. Apenas si la boca del nn pudo albergar el grueso glande del capitán. Su boca se abrió lo más que pudo pero aún así el miembro del capitán resultó ser demasiado para el nn. — Déjame te ayudo un poco — escuché decir a Arturo el hijo del capitán, quien sube al camastro y queda a la misma altura que el nn pero del otro lado del cuerpo de su padre. –A mi papá le gusta que le chupen más las bolas — Arturo toma el rabo de su padre y lo hace a un lado, descubriendo el saco contenedor. Acerca su boca y saca su lengua, se adueña de las bolas que le dieron vida y su padre atina a exhalar un gemido. El nn ve absorto lo que Arturo le hace a su padre y lo observa como alumno que desea aprender rápido — ahora tú… — le indica Arturo al nn y este hace lo mismo, se inclina un poco saca su lengua y succiona el saco de webos. El capitán Montoya vuelve a gemir pero está vez más fuerte. Su hijo mira con interés lo que le acaba de enseñar al nn y viendo que el nn aprende rápido se apodera con su boca del miembro de su padre, tragando fácilmente tres cuartas partes, al ser un miembro grueso fue admirable de ver. Mientras el nn continuaba saboreando las bolas del capitán.
Yo continuo de pie a un lado del camastro, mientras que con mi mano contengo una erección que empieza a ser dolorosa. El precum empieza a escurrir por mi uretra y recuerdo que con el capitán y su hijo venía un tercer soldado. Al voltear a ver a los otros camastros veo que solo nosotros cuatro estamos dentro del salón. Así que dejo al capitán y salgo en busca, nuevamente, de mi hijo.
Atravieso la zona de alberca y chapoteaderos donde mi suegro y mi hermano están acompañando a los gemelos. Sigo más adelante y en los camastros de playa están mi vecino Tomassi comiéndose el culo de un nn adolescente. Y este rojizo del rostro le empuja con su mano izquierda el rostro entre sus nalgas. –Maaaaaaas– gemía el adolescente.
Le pregunto a Tomassi si ha visto a mi hijo, y sin sacarse el rostro de entre las nalgas de su joven amante apunta a los departamentos. Así que voy raudo a buscar a mi hijo. Entro en los departamentos y empiezo a buscarlos y una voz muy familiar me comienza a guiar.
Al llegar a la última habitación deslizó la cortina que funge como puerta. Asomó mi cabeza y me encontré con una escena portentosa. Mi hijo está acostado con su cuerpo completamente doblado, sus rodillas muy cerca de su cabeza, mientras un par de manos grandes y oscuras abrían sus nalgas. Un afrodescendiente le come el culo con un hambre voraz!!!



(2 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!