Neverland 44.
Sorpresas, sorpresas 3.
Sus rodillas casi se doblaron más allá de los 90° para cuando su hinchado glande encontró su primer obstáculo…
Y es que el orto de mi hijo David aún no se había abierto lo suficiente para recibir a semejante verga. El glande rojizo del tamaño de un durazno maduro no logro abrir en los primeros avances que Jordan intento, aún cuando su tolete negro estaba embarrado de lubricante. — tranquilo bb. Relájate — le decía yo, su propio padre, mientras le daba pequeños besos en su sudoroso rostro.
Jordan volvió a hincarse, para intentar algo más. Con sus manos volvio a abrir las nalgas de mi hijo y nuevamente unio sus labios con el hoyuelo ya trabajado de mi hijo. Sin importar que una buena cantidad de lubricante yacía dentro del culo de David, Jordan se lo comió de la misma forma en que se come un manjar.
Su lengua se movía magistralmente en el culo de mi David. Era como ver una serpiente intentando invadir un orto. Movimientos rápidos y que nunca pensé que así se pudiese mover la lengua fue lo que ví en primer plano. Luego Jordan deslizó uno de sus dedos, continuo chupando el culo de David y escupiendo le saliva. Después de pocos minutos deslizó un segundo dedo. Así continuo hasta que mi hijo albergo dentro de sí los dos dedos índices y medios de Jordan. Mi hijo estaba preparado para eso. Pero realmente, dentro de mí dude que mi hijo pudiera recibir la verga ponzoñosa de jordan. Jordan abrió poco a poco el culo de mi hijo a base de lengüetazos, esfuerzo y mucha lubricación. Mis ojos se abrieron admirando la elasticidad de mi bb.
El negro se levanta nuevamente y escupiendo una gran cantidad de saliva en su mano, embadurra su glande con movimiento circulares de su palma. Flexiona sus rodillas y pega su glande al orto abierto y lubricado de mi David. — está caliente… papá — me informa David, su rostro está encendido y sus manos se aferran a sus piernas y a mi propia mano.
Esbozo una sonrisa al ver qué de a poco el durazno maduro de Jordan comienza a abrirse paso por el interior lubricado de David. Con sus manos gigantes se aferra a la cintura de mi hijo y lo jala para sí. Su verga ha entrado apenas un par de centímetros cuando mi hijo me hace saber su molestia. — ayyy papá. Me arde — grito. Jordan se detiene en seco y deja de empujar pero no saca su tolete. –respira– le comento a mi hijo y le doy ánimos en forma de besos.
Jordan deja pasar unos segundos y vuelve a arremeter contra el culo abierto de David. Sigue flexionando sus rodillas, bajando. Mientras otra parte de su verga va desapareciendo dentro de David. Mmmm… Mmmm… Escucho los gemidos de mi propio hijo mientras veo que un negro estira enteramente la piel delicada de mi hijo. El contraste con la tez de ambos era muy notoria. Cuando vuelvo en sí fue por un gemido fuerte que mi hijo David esbozo. Levanto mi mirada y veo con asombro que el orto de mi hijo está a su límite, estirado por completo por la circunferencia de la verga de jordan. A la par un palmo de su envergadura ya había sido tragado por mi hijo pero aún no era ni la mitad. –aqui nos quedamos mi amor– pronunció el negro mientras sus manos se aferran a la cintura de mi hijo. — a partir de aquí necesito que te relajes. Tu culo está muy caliente y no quiero perder la razón por ir más allá. Tu Papi está aquí y ni él ni no te vamos a lastimar, ok?– le pregunto el gigante a mi suelto y frágil hijo que con una mueca y levantando su dedo pulgar nos dió a entender que todo estaba bien.
Jordan empezó a mover el cuerpo enclenque de David de forma lenta y suave. Mi hijo se dejó hacer ¿Qué más podía hacer contra la inmensa humanidad de Jordan? A mí solo me tocó ver y cuidar a mi retoño. Que a pesar de haberlo visto infinidad de veces con otros hombres extraños o familia. Aquello era como poner en práctica todo lo que le habíamos enseñado. Su cara estaba roja del increíble esfuerzo que estaba haciendo. Pujaba y respiraba por la boca una y otra vez. Su mano se aferrada a la mía. Mientras jordan introducía más su tolete. Me levanté para ver qué más sucedía. Pude ver su orto completamente liso, mientras una gruesa verga lo abría. La cara de Jordan era de éxtasis puro. Cómo si hubiese encontrado un tesoro y se negase a dejarlo ir. Mi bb posaba su otra mano en la pierna de Jordan haciéndole saber que se detuviera un poco, lo cual Jordan obedecía con la misma paciencia de un hombre santo.
Fueron largos los minutos de tremendas imágenes. — uuuuuuujuuuuuu– grito Jordan en un segundo. Al volver a levantar la mirada veo con asombro que gran parte de su verga está en el interior de mi David. — señor, apiadate de este hombrecito que a partir de aquí es todo mio, de este negro caliente y culeador– le escuché decir con un acento caribeño. Rei unos segundos y vuelvo a ver qué mi hijo está bien. Sus ojos están cerrados, su rostro es apacible y su cuerpo está entregado por completo. Pero David está desmayado!!!
Le doy unos golpecitos en su rostro y sus ojos se abren lentamente. Mueve su cuerpo despacio y vuelve a sentir todo el poderío de Jordan en sus entrañas. –ahhh papá me duele, dile que lo saqué por favor– sus ojitos se llenaron de lágrimas y un sentimiento se apoderó de mí. — bb si te la saca, sabes que más te va doler. Jordan no se ha movido. Y aquí estoy yo para apoyarte– le digo a mi pequeño con mis ojos igual de aguados que los de él. Jordan mete una mano por debajo de la cintura de mi hijo. Dobla sus rodillas por completo y las apoya en la cama, coloca su otra mano debajo de la cintura de David y eleva su cadera. Se lo que trata de hacer… Así que sostengo los hombros de mi hijo y le doy un empujón, levantando lo. Mi hijo abre grandes sus ojos, sus labios se tensan en una delgada línea. El negro se acomoda sobre la cama quedando acostado boca arriba sin siquiera sacar un centímetro de verga del interior de David. Mi hijo me busca para afianzarse pero rápidamente encuentra las manos del negro, gigantes. Se toman de las manos entrelazando los dedos. –Ahora sí– El negro le entrega el mando a mi hijo, que ya quedado en posición de montar. Sus delgadas pierdas están dobladas sobre el inmenso abdomen negro, sus manos sostenidas por las manos de jordan, el resto de él empalado por una enorme estaca negra y un par de Webos inmensos — ahora tu solito mi amor, tu solito vas a darte solo de aquí en adelante. Haznos sentir orgullosos a tu padre y a mi, a este negro que ahora es tuyo por completo…–


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