Nuestro amigo nos invita la cerveza y mas
Samuel nos invito a tomar y terminamos por cogerle a la esposa..
Todo empezó tras una reta de fut. Al final solo quedamos Beto, Samuel y yo (Aldo). Beto y yo andamos en los 25; Samuel, de 35, nos invitó a seguirla en su casa. Compramos más cerveza, algo de cristal y llegamos a su cochera a las 8:00 p.m. Se escuchó que discutió con su esposa al entrar, pero salió con unas sillas y nos instalamos.
Ya entrados en calor por la droga y el alcohol, quise calarlo: —¿Te regañó tu vieja, Samy? Se oyó el pleito. —¡Aquí mando yo! —rugió él, herido en su orgullo—. ¡Lucía, ven para acá!
Aunque traté de frenarlo, ella apareció. Era una «gordibuena» de esas que te antojan de inmediato: chaparrita, curvas marcadas y una playera delgada sin brasier que no dejaba nada a la imaginación. Me excitó al instante.
—¿Verdad que no te enojas porque pistee con mis compas? —soltó Samuel. —No, ¿cómo crees? —respondió ella con una mirada cargada de intención hacia nosotros.
Samuel empezó a dormitar por la borrachera y Lucía se quedó platicando. Nos confesó que a sus 36 años tenía tres hijos; la mayor, de 18, de un novio de la prepa. En eso, un carro se paró enfrente. Una muchacha bajó y Lucía fue a hablar con ellos. Al volver, nos presentó a su hija Blanca: una morenita alta y muy guapa de 17 años. El que la traía era su padre biológico.
Blanca se metió a su casa y nosotros la seguimos con la vista.
-ey cabrones esta chiquita mi hija para ustedes. -nos dijo Lucia sacándonos de nuestro trance.
– esta muy guapa igual que la madre. -atine a decir yo después de un momento de silencio.
– si esta re buena la condenada, hasta a este lo he cachado viéndola. -Dijo Lucia señalando a Samuel que estaba dormido.
– y no te molesta. -Dije yo en tono más serio.
– no, para nada soy muy liberal, el no se enoja porque viene mi ex.
– apoco te as visto con tu ex?
– no vallan a andar de mitoteros ee, pero si, antes me iba con amigas y terminaba con él, hasta que una vez me cacho este y se me armo.
– como te cacho.
– aaa ya para que les dijo, le va a decir.
– como crees que diremos.
– pues ese día tomé demás y aquí afuera me puse a chupársela y salió este.
– aa neta y se enojó?
– si mucho pero ese día lo contente jejej
– es que estas bien rica Lucia – le dijo Beto.
– ay ustedes- contestaba ella, chiviada.
Seguimos tomando hasta que se acabó la cerveza y Lucia nos dijo que si metíamos a Samuel lo cual hicimos, lo acostamos en su cuarto y nos dispusimos al irnos, antes de eso me metí al baño a darme el ultimo pase y a salir que me encuentro a Lucia y a Beto besándose en la sala de la casa, Beto le agarraba las tetas y las nalgas yo solo le tomaba a mi cerveza y me senté en una silla a ver bien la escena, Beto a jalones le quito la playera liberando dos melones grandes con unos pezones negros duros, la sentó en el sillón de la sala y el se puso por un lado.
-órale compa agarre la suya -me dijo al mismo tiempo que con su mano me ofrecía el otro melón para mí.
Sin perder tiempo fui a el con mi boca, comenzamos a meterle mano por todos lados, siento su rajita recién rasurada, Lucia se retorcía de placer.
-Párense. – nos dijo lucia.
Nos pusimos de pie y rápido nos sacamos la verga para yo recibir los labios y Beto la mano, me la chupaba como desesperada luego se brincaba con Beto.
-tranquila reina no nos vamos a ir. -le dijo Beto.
-es que ando bien ganosa este cabron tiene toda la semana llegando pedo y así no me cumple y hoy me iba a ir con el papa de mi hija, pero pues aquí estaban ustedes. Nos decía y volvía a meterse una verga en la boca.
-u pues que bueno porque nosotros te vamos a ser gozar.
Me senté en el sillón y Lucia se quieto el short y luego se sentó en mi verga la cual entro fácilmente con lo húmedo que ya estaba, mientras seguía con la verga de Beto en su boca el cual seguía parado frente a ella.
-nos aventamos un rato así y Lucia no paraba de gemir hasta decir que se iba a venir y al parecer si lo hizo.
De pronto paro todo se caso la verga de la boca y le dice a Beto.
-quieres metérmelo por el culo.
-claro que se chiquita -contestaba el.
-deja le pongo mucha saliva -dijo ella para meterse de nuevo en la boca y escuchar como le escupía.
De pronto se para se da vuelta y se agacha para chupármela a mi y ofreciendo ese gran trasero a Beto que no tardo en hundirle la verga.
-Compa que rico culo tiene esta vieja. -me decía Beto.
-dale compa dale recio para que sienta.
Lucia al escuchar esto mas movía las nalgas y con mas ganas chupaba, de pronto se acomoda y se sube arriba de mí que seguía sentado en el sillón y sola se ensarta en mi verga y me deja los melones en la cara para saboréalos, Beto la vuelve a clavar por atrás y Lucia suelta un aullido a causa del placer que sentía.
-cálmate preciosa ye vas a escuchar.
-me vale madres que me escuchen ustedes sigan aah ahh que rico aaahhh, ya le gusta a su amigo que me cojan aaah aaahh
-nosotros comenzamos a darle más fuerte yo la agarraba de las lonjas y le mordía los pezones y me compa la nalgueaba hasta que ella nos anunció otra venida.
-aaaahhh que rico me vengo aaaaahhhh, lléneme ustedes también aaaaahhh
Al escuchar eso nos calentamos mas y en ese momento ambos descargamos toda la leche adentro.
-aah que rico, que rico me cogieron. -Nos decía Lucia mientras se tumbaba en mi pecho agotada.
Nos repusimos nos limpiamos con toallas que Lucia nos dio y nos quedamos un rato sentados. Eran las 2am.
-quieren mas cerveza vamos a la gasolinera ahí venden. Dijo Beto.
-Pues vamos, nomás déjame entrar al baño. -conteste yo.
Me pare fui al baño pero pase por el cuarto de Blanca y estaba la puerta abierta, estaba ella acostada en pijama pero clarito vi que tenia una mano en su vagina y note que se hacia la dormida, me metí al baño y la verga se me volvió a parar, Sali y al pasar otra vez por el cuarto de Blanca ya estaba sin pijama en tanguita y volteada enseñadme el gran culo que se carga, no lo pensé 2 veces y me mentí, puse mi mano en su raja por arriba de la tanguita y ella voltio pero no espantada ya sabia lo que pasaría.
-te gusto como nos cogimos a tu mama verdad, así te voy a coger a ti. -le dije antes de besarla y seguir masajeando su conchita.
-mi mama ahí está. -me dijo ella.
-no te preocupes ahorita lo arreglo.
Sali a donde estaban Lucia y Beto y le dije.
-saben que vallan ustedes ando bien mareado aquí los espero en la cochera, le hice señas a beta dándole entender lo que quería y el capto.
-vamos mija aquí que nos espere sirve que me das una mamada por el camino, se me acerca Beto con la intención que le de las llaves del coche y le dije.
-wey tárdate o duérmela o a ver que, allá esta blanquita bien puesta.
Se fueron y en cuanto los perdí de vista me metí al cuarto de Blanca.
Continua.


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