REENCUENTRO CON MI SEGUNDO NOVIO,
Reencuentro con el Negro, el macho que me hizo su putito y me enseñó los placeres del sexo.
Hola mis amigos lectores morbosos, aquí les mando el relato de mi reencuentro con el hombre que me enseño todas las posiciones para follar y el hombre que mas me ha dado leche, el Negro.
Cuando jugábamos al escondite con los demás muchachos del barrio, dos primos buscaban la manera de esconderse conmigo y por supuesto también quería esconderme con ellos, porque eran guapos y morenos ambos, vergas normales, el de 20 se llama Ángelo y el de 19 Dimas, ambos me follaban por separado, porque cuando uno lo hacia el otro vigilaba por si venia alguien, solo cuando me llevaban a la casa de Ángelo, los disfrutaba juntos.
Conseguimos un sitio escondido en los matorrales cercanos a la Escuela y allí, ambos me daban mi ración de leche en el atardecer.
Una tarde, Ángelo me invito al sitio, pero solo, me extrañe porque siempre íbamos con Dimas, apenas llegué, se sentó en una piedra semiplana, donde los cabalgaba o me ponían en 4 para follarme, se sacó su verga diciéndome:
– Vente chupa lo que tanto te gusta.
Como siempre le pasé la lengüita para degustarme la rica babita y luego, como no tenia una verga grande, le hice garganta profunda, haciéndolo gemir, me follaba dos veces y una ración de leche iba a parar a mi estómago, pero esa tarde luego de su primera venida en mi culito, se le volvió a parar, comenzando a mamar, me agarro la cabeza para que me lo tragara todo, cuando lo estaba haciendo escuchamos una voz que dijo:
– Coño mami me estas pegando los cuernos, veo que tienes nuevo macho.
La voz me pareció familiar, traté de voltear pero Ángelo me aguantó la cabeza y sentí una nalgada, luego unas caricias a mi culito.
– Ya ni te acuerdas de mi mami, el hombre que te ha hecho gozar mas en la cama.
Ángelo me soltó la cabeza y me levanté, mire al hombre que más me ha disfrutado, el que me enseñó todas las posiciones para follar. Mi negro se veía imponente, mejor cuerpo y esos labios gruesos que tantas veces probó mi boca, tetillas y culito.
– Hola mami, mi amor tan rápido me olvidaste, que me pegas los cuernos con Ángelo.
Solo dije:
– Hola, ¿como estás?
– Yo bien, pero veo que ahora es tu macho, se come lo que tantas veces hice.
Allí estaba desnudo delante de dos machos, uno con la verga afuera y el otro mirándome con deseo y morbo, el negro se acercó y como lo hacia antes cuando era su culito, me agarro de la cintura, puso su cara cerca de la mía y me preguntó:
– Ya no te gusto mami, no me deseas como antes, que ibas a mi casa para follarte rico.
Sin importarle que estaba saboreándole la verga del otro, me beso con intensidad, full lengua, como el sabe que me encanta, a la vez que agarraba mis nalgas y las apretaba duro.
Ángelo riéndose dijo:
– Coño mi amor acuérdate que estoy aquí, ya me vas a dejar por tu Negro.
Mi ex se despegó y le respondió:
– Tranquilo pana, que ese puede con los dos, hoy se va a ir bien cogido para su casa.
Me volvió a besar esta vez un ratico y le propuso a su amigo:
– Vamos pana métele el guevo, mientras me chupa la verga, que es lo que más le gusta.
En verdad este momento me puso más caliente y solo obedecí cuando el negro se quitó la franela, mostrando su cuerpo tan rico y la puso en la grama, me puse en 4 dejando mi ojete rosa a disposición del otro macho y me lancé a mamar la verga que mas visitó mi culito y boca.
– A pesar de que ha llevado mas guevo que una puta, ese hoyo se ve provocativo. – dijo Ángelo.
– No hables mucho y métele la verga, ábrele el culo que después voy yo.
Me deleitaba chupando tan rica verga negra, cuando sentí la del otro macho, me la metió en dos empujones, haciéndome chillar, ya que no estaba dilatado.
Quise girar la cabeza, pero el negro me agarró y volvió a meter su morcilla en mi boca diciéndome:
– Aguanta mami, deja que mi amigo te lo meta bien para que después disfrutes la mía.
Me daban arcadas, ya que el negro, sabiendo lo que me encanta que la verga me llegue hasta la campanilla, me empujaba la cabeza tratando de meterla toda pero era imposible.
– Que rico culito mami, ufff estoy a punto de acabar- decía Ángelo, mientras el Negro lo alentaba diciendo:
– Dale duro que le gusta así.
El follador aceleró las embestidas, pero no duró mucho, porque gritó:
– ufff ahí te va mi leche mami, te voy a preñar.
Sentí lo caliente de la leche en mi recto, fue bastante, lo que hizo que el negro empujara más su verga en mi boca, ahogándome, la costumbre me hizo sacarme la verga del negro, para limpiarle la del otro macho.
– Ufff como has aprendido carajito, se nota que has mamado mucho, pero ahora me toca a mi clavarte, acuéstate en la grama que voy a reventar ese bello culo.
Terminé de limpiar con mi lengua el miembro de Ángelo, cuando el negro me agarró y me dijo:
– Acuéstate mami que voy a enterrar mi verga en ese culito blanco, pero antes puja para que te salga toda la leche que te dejo mi amigo dentro.
Para provocar más a mi negro, puse la cabeza en la franela y mi culito quedo abierto para el, empecé a pujar y se me salieron dos pedos y la leche que era mucha.
– Verga mi pana estabas cargado, te salió full leche.
– Quédate asi mami, me encanta esa pose, te entra toda la verga.
– Mójame la verga para que entre mejor- me dijo, acercando su verga a mi cara
Se la mamé un ratico dejando su morcilla negra mojada.
– Vamos mi amor ponme ese culito bello para romperlo.
Otra vez la verga que mas me ha follado entrara en mi culito tragón, el hombre que me enseño lo que es follar me haría suyo otra vez.
– Suave papi, lo tienes mas grande.
– Tranquila mi amor que se cómo te gusta que te coja, esa pepa rosada volverá a ser mía.
Metió la gruesa cabeza, apreté los dientes aguantando el dolor rico, ya que la de Ángelo no es tan grande.
– Ya te metí la cabeza mi amor, ahora vas a aguantar lo que viene, tranquilo se que te gusta como te cojo.
Aunque me folló muchísimas veces, sabía que dolería porque la empujaba toda, hasta que sus bolas negras chocaban con mis blancas nalgas.
– Ahhhh suave papi, me duele.
– Aguanta mami, falta poco, sé que te gusta mi verga.
Empujó completo diciéndome:
– Ya lo tienes hasta la pata mami, ahora viene lo bueno, te voy a hacer gozar como cuando eras mas pelaito.
Comenzó el vaivén, le decía flojito papi, me duele mucho. Me agarró fuerte por la cintura y me daba mas rápido, del dolor pasé al placer y gemía alto, le pedía que me diera más.
– Siii papi mételo todo me gusta cómo me follas.
Estábamos concentrados en la follada que nos olvidamos del otro macho, quien comentó:
– Coño Tito ya tienes a tu macho y me dejas a un lado.
El negro le dijo:
– Ponlo a mamar guevo mientras le rompo el culo compa.
– Métele toda la verga en la boca a él le encanta eso pana.
A pesar de que su verga no es muy grande, me ahogó un poco, mientras el Negro me daba cada vez más intenso, si alguien viera la escena se masturbaría, un chamito de 16 siendo usado por dos machos de 24 y 20 años, uno negro y otro moreno, sobre todo ser follado por el experto en follarme, quizás fueron 10 o 15 minutos cuando mi negro me dijo:
– Ufff mami me estas sacando la leche, te la doy en la boca.
Sacó la verga de mi sufrido culito y la metió en mi boca comenzando a follármela, hasta que sentí como su rico néctar me caía en la garganta para no desperdiciar, esa esperma que quería volver a probar, y por fin lo estaba haciendo, parte me salió de la boca, pero puse la mano para que no cayera a la grama.
– Ufff que rico bb, sigues siendo bueno para las folladas.
Para darle más morbo a la escena, pasé la lengua por mi mano para lamer los restos de la leche y cuando lo estaba haciendo, Ángelo me agarró la cara y metió su verga en mi boca, derramando también lo rico de la leche.
– Verga carajito eres realmente una putica rica, como te encanta la verga y la leche.
Ambos estaban acostados en la grama, cansados de la follada., pero yo quería más, quería que el Negro me volviera a follar, por lo que me acerqué a su cuerpo, puse la cabeza cerca de sus genitales agarrándole su morcilla y comenzando a pasarle la lengua nuevamente.
– Quieres mas verga mami, eres tragón verdad.
– Siiii papi quiero más.
Me metí la verga en la boca hasta la mitad para despertarla, mientras que Ángelo veía como lo hacía. De repente me llevó mi cara cerca de la suya, quise besarlo pero apartó la cara y solo le di el beso en el cachete.
– Me vas a complacer en todo lo que te diga mami, quiero hacerte algo aún más rico, te aguantas.
Mi mano no soltaba su verga, quería que me la metiera otra vez.
– Mámalo otra vez, te daré como tanto te gusta, cuando te hacia chillar de gozo.
Volví a saborear esa rica verga en la boca, me puse en 4 entre las piernas de mi ex, dejando mi hoyito abierto a disposición del otro macho.
– Aprovecha pana, te está ofreciendo el culito méteselo duro.
Ángelo lo metió de una, no dolió porque mi culito estaba dilatado, mientras seguía saboreando tan rica macana negra, como por cinco minutos estuvimos así, Ángelo empezó a gemir más alto.
– No se la eches dentro, que lo voy a coger, échaselo en la boca pana.- Comentó el Negro.
Ángelo obedeció cuando estaba por llegar, me agarró por el pelo sacándome la verga de mi ex de la boca y metió la suya, comenzando a follármela.
– Ahhh que rico, toma mi leche putico, trágatela toda, que sabrosa boca tienes.
No fue mucha porque era la tercera vez que llegaba en la tarde, pero estaba rica, luego seguí mamando la del Negro, pero el quería algo más, puso mis piernas en sus hombros, y me la empujó toda haciéndome chillar, comenzó a darme ante la mirada de Ángelo, que decía:
– Le rompiste el culito, le sale sangre.
– Siii eso le gusta a esta mami, siempre le gustaba que lo follara duro.
Era un placer y un dolor rico, me daba haciéndome gemir alto. A los 10 minutos más o menos, el Negro me echó toda su leche en mi recto.
– Oh carajito aun sigues haciéndome gozar como antes.
Nos vestimos y el Negro me hizo una propuesta super morbosa:
– Mi amor (algo extraño en él ) papá cumple años la semana que viene, le dije que quería de regalo y me dijo algo que me encante, al encontrarte y ver que aún puedes con mi verga, te propongo que vayas a la fiesta y hagas feliz a papa.
– Ohhhh ay no se papi, tengo que esperar que Tío salga para poder salir de casa.
– Acaso no te gustaría hacer feliz a mi papa como aquella vez, que disfrutaste mucho.
Sonreí pero el Negro agregó:
– Solo hay un detalle mami, un compadre de papá también estará, pero él no sabe nada de lo que te hicimos.
Ángelo se unió y dijo que iría:
– Claro pana y más si Tito estará, seguro que será una gran fiesta.-Lo dijo soltando la carcajada.
– Entonces nene, irás y le darás el regalo a mi papá, mira que siempre me pregunta por ti.
Como olvidar a don Serapio, con una verga mas gruesa que de la de su hijo y quien le encantaba chuparme el culito y besarme mucho.
Cuadramos encontrarnos el viernes a las 5 en el campo de futbol, para ir a la casa del papá del Negro. Antes de salir del escondite de placer, ambos me pusieron a mamar sus vergas regalándome sus ricas espermas en mi boquita. El negro salió primero y mando un silbido, señal que no había nadie alrededor, mientras Ángelo me apretaba las nalgas y me decía palabras morbosas.
Cada quien agarró su camino a casa, iba pensando que volvería a ser follado por don Sera, quien me dio placer muy rico con su vergota negra además de chuparme divino mi hoyito rosa, además el negro también estará.
Ufff que tarde noche pasé con esos dos machos y un invitado maduro. Pronto sabrán todo lo que me hicieron esos machotes negros y morenos.
Ya saben espero sus ricos comentarios [email protected]




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