• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Dominación Hombres, Gays

Sexo buscando pies grandes

Inician una ventura fuera de España que termina muy excitante.
Éramos tres amigos Ricardo, Carlos y yo Jesús, estábamos obsesionados con ir a buscar al legendario pie grande en los bosques de Estados Unidos, teníamos años planeando esa excursión, Ricardo un chico rubio de ojos claros vasco de nacimiento, Carlos moreno malagueño de pura cepa, y yo venezolano caraqueño de ascendencia española, que me había criado en los suburbios de Madrid, habíamos estudiado juntos la universidad y desde que teníamos veintidós años ya teníamos todo un esquema de cómo ir a cazar a pie grande.

Esa mañana estábamos nerviosos en el aeropuerto de Barajas, viendo todo lo que tentábamos llevando, para el camping porque sabíamos que íbamos a pasar muchos días en el bosque escondidos siguiendo pistas que no sabíamos si eran reales o falsas pero era una obsesión, no sé porque Ricardo se empeñó en meter condones lubricantes y unos Plug anales.

Tanto Carlos como yo les hemos casado no era necesario que íbamos de acampada, pero él insistió que íbamos a estar muchos días en el bosque y que en algo nos teníamos que entretener a mí me pareció extraño, pero bueno ya no le dimos más importancia y estábamos ahí en el Adolfo Suárez de Barajas esperando nuestro vuelo a Pensilvania.

Porque a Pensilvania porque sabíamos que ahí era donde había habido más avistamientos del famoso mito de pie grande, en el vuelo Ricardo se durmió Carlos y yo nos la pasamos viendo películas cuando llegamos finalmente aeropuerto internacional de Filadelfia 12 horas más tarde, Carlos y yo estábamos agotados tanto así que fuimos directo al hotel una sola habitación para ahorrar costos y una sola cama, nos duchamos por turnos y nos acostamos a dormir Ricardo se acostó en el centro dijo que sería más cómodo que fuera en el centro.

Esos ratos durmiendo en el hotel fueron extraños sentí como Ricardo se pegaba a mí en medio de la noche y me la recostaba traté de empujarlo varias veces pero volví a hacer lo mismo pensaba que estaba haciéndolo dormida y no le está dando mucha importancia, al día siguiente supe que también se la estuvo recostando a Carlos en algún momento de la noche, pero bueno el día siguiente arrancó y comenzamos nuestro andar hacia el bosque a las afueras de Filadelfia, y comenzamos la caminata internándonos en el bosque.

Cuando ya estaba empezando a oscurecer casi a las diez de la noche montamos nuestro campamento yo fui a buscar leña, y cuando regresé vi que Ricardo tenía acorralado contra un árbol a Carlos se reía y Carlos lo trataba de empujar, pero no podía porque Ricardo es el más fuerte de los tres.

Jesus: chicos ya dejen la tontería vamos a comer ya tengo la leña para la fogata.

Ricardo: qué aburrido nos estamos divirtiendo verdad Carlos.

Carlos: Tota estarás divirtiendo, tenías acorralado imbécil

Comimos en la fogata sancochando unos malvaviscos, y algo de carne y ya cuando la fogata se fue apagando decidimos irnos a dormir y levantar más temprano para seguir nuestra búsqueda de pistas de pie grande, como era verano y hacía mucho calor y además la humedad, para dormir solo tiramos una colchoneta dentro de la tienda de de campaña y Ricardo nuevamente se acostó en el centro Carlos se colocó muy en el borde y mirando de espaldas a nosotros, cuando ya estaba a punto de caerme dormido de repente sentí como Ricardos se me volvía a regar, trate de separarlo pero como les comenté él era el más fuerte de nosotros en eso me ves el cuello.

Ricardo: vamos relájate no va a pasar nada que no quieras, vamos a relajarnos.

Jesús: Aléjate de mí, esto no es normal.

Persiguió en esa posición me agarraba fuerte de las cadenas menos que seguía besándome el cuello hasta que de repente sentí que se quedaba quieto y respiraba calmadamente pero sosteniéndome y manteniéndome pegado a él no pude dormir en toda la noche sintiendo como su polla crecía entre mis nalgas.

A la mañana siguiente recogimos el campamento y comenzamos la siguiente ronda de caminatas, no encontrábamos pistas, ya era tan nuestra obsesión que no nos importaba seguir internandonos en el bosque y sobre todo acercarnos a la montaña, se cuenta que los grandes avistamientos eran cerca la montaña cuando caía la segunda noche estábamos agotados, volvimos a instalar el campamento, vendimos una nueva fogata y nos dispusimos a comer.

Esa noche Ricardo no se me acercó, pero al día siguiente sé que durmió pegado a Carlos de la misma forma que habíamos dormido conmigo la noche anterior, la atención entre nosotros Ricardo comenzaba a crecer ya que nos sentíamos incómodos con su ataque constante, pero él no cesaba cuando nos encontraba solos en el campamento o en algún momento nos acorralaba contra un árbol, era insistente en ese sentido, pero ya iba avanzando los días y ya teníamos una semana, no había pasado tanto tiempo sin sexo y Carlos tampoco siempre teníamos alguna chica por ahí con quien tener relaciones, pero aquí en el medio del bosque no teníamos nada.

Esa tarde Ricardo decidió irse a bañar a un río, Carlos y yo no quisimos y lo quedamos viendo, nuestro amigo se bañó sin ningún poder se había quitado toda la ropa, veíamos su trasero firme y duro, pero increíblemente nos sentimos ninguna sensación sentíamos repugnacencia, no podíamos entender como Ricardo podría ser tan liberal, y además tan exhibicionista es como si nos estuviera tratando de provocar.

Esa noche por el calor Ricardo decidió dormir desnudo, nosotros le decíamos que no era correcto que se entraba un animal y lo picaba después íbamos a estar en problemas, pero dijo que hacía demasiado calor y no nos hizo caso, se acostó nuevamente en medio de los dos pero esta noche no fue que se replegó sino que nos jaló hizo que durmiéramos entre sus brazos

Jesús: no es que hacía mucho calor Ricardo así vamos a tener más calor.

Ricardo: más tarde hará frío así que si estamos así abrazados los tres nos daremos calor entre los tres.

Carlos: no está mal y lo sabes somos amigos, ya déjanos dormir en nuestros lados.

Pero Ricardo no dejó que nos separáramos de él nos mantuvo abrazados y pegados a él yo no podía dormir y Carlos tampoco nos miramos, Ricardo dormía como un tronco y su polla, comenzaba a crecer, esto inaudito, cuando nos levantamos al día siguiente sin haber dormido recogimos el campamento y comenzamos a caminar de vuelta Ricardo decidió ir desnudo por el bosque nosotros nos parecía una locura pero el iba a sus anchas exhibiéndose, finalmente encontramos una pista o creíamos que era una pista era una huella bastante peculiar ramas rotas pero que podrían ser de puntos muy altos de los árboles decidimos acampar ahí esa noche, que fue donde todo cambió.

Ricardo: chicos tenemos que liberar tensiones, saben a qué naciones me refiero porque no nos hacemos una paja.

Carlos: tú estás loco de verdad te vas todo el día desnudo exhibiéndote a nosotros, y ahora propones que nos masturbemos.

Jesús: si quieres hazlo tú pero lejos de nosotros no queremos ver como te masturbas.

Ricardo: vamos chicos son dos semanas que no tenemos sexo, ustedes también tienen tensión sexual y no lo nieguen.

Pero Carlos y yo no dimos nuestro brazo con torcer, Ricardo que estaba desnudo comenzó a tocarse, y levantó sus piernas para que pudiéramos ver su entrada, nosotros estábamos asqueados en eso se paró, sacó el lubricante y un plug canal y se lo empezó a meter delante de nosotros, eso sí hizo que nuestras pollas se empezarán a endurecer y nos veíamos las caras, no sabíamos que estaba siendo Ricardo y por qué se masturbaba de esa forma pero la verdad empezaba a parecer excitante.

Esa noche yo decidí no dormir dentro de la tienda me quedé afuera, y a mitad de la noche comenzó a sentir unos ruidos raros que venían de la tienda de campaña, Carlos se quejaba y le gritaba a Ricardo que se apartara pero Ricardo no lo hacía o eso creía yo porque estaba fuera, finalmente Carlos salió de la tienda de campaña molesto y se sentó al lado mío.

Carlos: intentó tener sexo conmigo lo puedes creer.

Jesús: ahorita lo creo todo Ricardo está demasiado intenso, vamos a tener que hablar con él.

Al día siguiente cuando Ricardo sale de la tienda Jesús y Carlos lo enfrentan.

Jesús: qué te pasa Ricardo, en serio pensaste tener sexo con Carlos.

Ricardo: solo quería que liberaramos tensión, no no iba a hacer nada que no quisiera, todo es con consentimiento chicos no voy a hacer nada que no quieran ustedes.

Carlos: liberar tensión, ponerme a cuatro patas forzarme a estar en cuatro patas, y comenzara a lamerme el culo eso es liberar tensión.

Ricardo: ya Carlos está bien discúlpame no era mi intención.

Ese día arrancamos la marcha pero la atención entre nosotros comenzaba a sentirse, Ricardo seguía caminando desnudo por el bosque y comenzábamos a escalar la montaña buscando más evidencias que no llegaban, al caer la noche volvimos a montar el campamento arriba en la montaña, esa noche no habría fogata porque no teníamos mucha leña, así que comimos algo frío, yo tenía la polla dura no lo voy a negar, cuando Ricardo volvió a proponer que nos masturbáramos y yo me quité los pantalones inmediatamente, necesitaba liberar tensión.

Ricardo: Jesús queres probar algo nuevo, vas a ver que vas a liberar más rápido la atención.

Jesús: qué cosas Ricardo, no me digas con nada tu juguetes.

Ricardo: obvio pero chiquito no te preocupes, ya viste como me satisfago ayer.

Jesús: Bueno está bien, pero despacio.

Carlos miraba atónito lo que iba a pasar no lo podía creer, Ricardo buscó un club realmente mucho más chico que el que usó la noche anterior, le puso lubricante y comenzó a tantear mi entrada, cuando lo metió sentí un placer enorme y realmente no cabe en el momento pero estuve a punto, Ricardo lo empezó a mover al a meter y sacar, a mover en círculos, yo gemía de placer Carlos no lo podía creer lo que yo estaba disfrutando con esa interacción poco convencional, al terminar decidí quedarme nuevamente fuera de la tienda y Carlos se quedó conmigo.

Carlos: fue de verdad tan placentero.

Jesús: si de verdad que lo sentí muy bien fue extraño pero lo sentí bien, creo que deberías probarlos sólo el pug no vamos a tener sexo entre nosotros o no deberíamos..

Carlos: lo pensare.

Al día siguiente continuamos la escalada de la montaña al llegar a la cima decidimos que pie grande no existía y que era absurdo seguir esta búsqueda, pero ya era de noche y no íbamos a empezar el camino de regreso hasta ahora, así que montamos el campamento, una noche más de comer cosas frías a falta de leña ya que esto era una roca más que una montaña de tierra, Ricardo inmediatamente trajo su juguete y el lubricante.

Ricardo: vamos chicos esta aventura casi termina vamos a disfrutarla esta noche.

Jesús: ya pero solo con tus juguetes no vamos a hacer más nada.

Ricardo: solo haremos lo que ustedes quieran ya se los he dicho.

Carlos: bueno está bien.

Carlos y yo nos desnudamos y nos pusimos a masturbarnos cuando Ricardo comenzó a meternos los plug, primero el chico después los cambió por uno más grande nosotros gemíamos los dos, cuando de repente Ricardo se para y retira el plug de mi culo, y se pone entre mis piernas.

Jesús: Ricardo eso no.

Ricardo: relájate no voy a hacer nada que no quieras solo voy a masturbarnos a los dos juntos.

Ricardo pone su polla entre mis nalgas, y comienza a subir y bajar su líquido preseminal lubrica más mi entrada que ya está lubricada yo gimo el sonríe, y en un momento acomoda su miembro en mi entrada y presiona, sentí un placer enorme en el momento que su glande entra en mí, en mi culito ya dilatado pego un gemido, Ricardo ríe y mete más su miembro.

Carlos mira la escena con excitación no, no puede creer lo que está pasando por esta excitado no repugnando se le ven los ojos, sigue masturbándose mientras que Ricardo me está follando.

Yo gemía el placer era indescriptible, sentía como entraba la polla de Ricardo de veinte centímetros en mí completa, sentía sus huevos golpear contra mí trasero, y el gruñía de repente se paró y vio a Carlos.

Ricardo: ven Carlos tú también quieres no

Carlos se acerca como un autónoma, Ricardo lo besa y de repente hace que se siente en mí se clava mi pollq Carlos, Carlos comenzó a gemir como poseído mientras que me cabalgaba, yo no podía entender el placer que sentía era extremadamente raro pero a la vez era hermoso, Ricardo seguía bombeándome mientras que Carlos me cabalgaba, cuando Ricardo me saca la p**** yo proteste, pero él se la metió inmediatamente a Carlos, le estábamos haciendo doble pre penetración a nuestro amigo, era indescriptible, sentir la polla de Ricardo pegada a la mía, apretadas dentro del culo de Carlos, pero una sensación que nunca en mi vida había sentido, Carlos a pensar de que protestó por el dolor inmediatamente comenzó a gemir era increíble estábamos ahí en encima de una montaña de rocas teniendo sexo entre los tres algo que nunca habíamos pensado hacer o por lo menos Carlos y yo no, Ricardo disfrutaba dándonos por el culo porque empezó a alternar entre el culo de Carlos y el mío, cuando yo llegue al orgasmo estaba dentro de Carlos y lo llené Carlos cayó sobre mí dejándome su leche sobre mis pecho, cuando Ricardo comenzó a acelerar dentro de mi culito, yo gemía como una propia zorra, cuando Ricardo me llenó fue llegar al cielo por segunda vez volví a acabar dentro de Carlo porque no había sacado mi polla de él.

Esa noche dormimos desnudos allí, fuera de la tienda, a la mañana siguiente no emprendimos el regreso, no entendíamos que había pasado Ricardo solo tenía una sonrisa satisfacción que no entendíamos tampoco, parecía que lo había planeado todo desde el momento que salimos de Madrid, o quizás antes.

Carlos y yo nos mirábamos a los ojos pero comenzábamos a pensar que de repente lo que pasó tenía que pasar, pero ese vía no empezamos el descenso y el regreso a la civilización si nos quedamos ahí en el medio de la montaña, esa noche la dinámica cambió porque Carlos y yo así lo quisimos.

Acorralamos a Ricardo contra el árbol y lo miramos con una sonrisa cínica, estábamos todos desnudos así que no había nada que quitarnos lo pusimos contra el árbol de espaldas a nosotros y le pusimos el lubricante en su culito.

Jesús: solo faltas tú por recibirnos, ayer te aprovechaste de los dos hoy te vamos a aprovechar a ti.

Fui yo el primero que entró en Ricardo, el pego un grito de dolor porque yo no tuve contemplación se la metida de golpe, espere que se acomodara a mis veintitres cm, antes de empezar a bombear, luego hice que me cabalgara y fue cuando Carlos entró en acción por detrás de Ricardo y se la metió despacio, se la fue metiendo así que les tuvimos haciendo doble penetración un buen rato a Ricardo el acabó en mi pecho, y Carlos y yo seguíamos follándolo, sin contemplación, Ricardo volvió a cavar mientras que nosotros todavía tenemos fuerzas para seguir dándole.

Ricardo pegaba a gritos y decía que sí que lo estaba disfrutando que éramos las bestias que nos encantó que le encantaba que siguiéramos que le diéramos más duro, era extraño pero yo lo estaba disfrutando estaba disfrutando fallando me a mi amigo, y Carlos también era un sexo salvaje, algo que nunca habíamos hecho ni pensado hacer pero allí estábamos disfrutando del sexo.

Cuando Carlos y yo finalmente llegamos al éxtasis y llenamos a Carlos de nuestra lefa, el calló sobre mí esparciendo su semen que ya eran tres corridas en menos de dos horas.

A la mañana siguiente nos vestimos de comenzamos a descender pasamos por un río y nos limpiamos, seguimos la caminata y entraba la noche montamos la tienda, esa noche no hablamos estábamos analizando lo que había pasado en la cima de la montaña, al día siguiente seguimos la caminata y así pasaron dos semanas más hasta que finalmente llegamos a Filadelfia de vuelta, esa noche dormimos en un hotel nuevamente en una sola cama para ahorrar, pero lo que pasó a partir de aquí es otro relato.

7 Lecturas/2 abril, 2026/0 Comentarios/por jeraro
Etiquetas: amigos, culo, follando, hotel, montaña, orgasmo, semen, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Con una perra callejera
El Padre de mi mejor Amigo (Final)
Padre e hijo, un romance prohibido, capitulo 02.
Tortillas!
Nenita cuidada por mi pareja le gusta jugar conmigo
Mi amigo Alex hizo Puta a Mi Padre
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.424)
  • Dominación Hombres (4.374)
  • Dominación Mujeres (3.202)
  • Fantasías / Parodias (3.563)
  • Fetichismo (2.902)
  • Gays (22.677)
  • Heterosexual (8.697)
  • Incestos en Familia (18.974)
  • Infidelidad (4.647)
  • Intercambios / Trios (3.247)
  • Lesbiana (1.190)
  • Masturbacion Femenina (1.065)
  • Masturbacion Masculina (2.033)
  • Orgias (2.164)
  • Sado Bondage Hombre (470)
  • Sado Bondage Mujer (198)
  • Sexo con Madur@s (4.555)
  • Sexo Virtual (275)
  • Travestis / Transexuales (2.518)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.653)
  • Zoofilia Hombre (2.284)
  • Zoofilia Mujer (1.695)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba