Todo eso fue a consecuencia de la venganza de la familia de mi exmujer, por haberla golpeado de la forma en que lo hice.
A un marido abusador que golpeaba a su mujer, la familia de ella se venga de él haciendo que pase por la experiencia de ser abusado, golpeado, sodomizado, y humillado..
Estando en el tribunal esperando a que comenzara el proceso penal, por el cual se me acusaba de entre otras muchas cosas de violencia doméstica, de género, agresión agravada, violación, restricción de la libertad, en fin, de su sin número de acusaciones, por las cuales hasta el mismo abogado que supuestamente me defendía, me recomendó desde el principio que me declarase culpable.
Y todo porque con la mujer que yo vivía desde hace más de un año me faltó el respeto, cuando después de estar bebiendo con unos amigos, al regresar a casa, me dijo bien molesta conmigo que yo era un vividor, que no trabajaba, y que si no fuera por ella, yo no tendría ni techo, ni comida, y mucho menos dinero para malgastar con la partida de sinvergüenzas con los que yo salía, en medio de la discusión en cierto momento le dije cállate puta, y ella me respondió que si ella era puta yo era un cabrón.
Bueno y una cosa llevó a la otra, sentí que mis manos se pusieron calientes, y no pude aguantarme las ganas de romperle la boca, lo que enceguecido por la rabia que me dio al escucharla llamarme cabrón, me le fui encima y le caí a golpes, y aunque ella gritó y lloró pidiéndome perdón, yo seguí golpeándola, de momento me dio la gana de arrancarle la ropa, y a medida que ella seguía llorando y pidiendo que no la golpeara, a la fuerza le quité los pantis, y de inmediato comenzó a pedirme que no la violara.
Al escucharla diciéndome todo eso, me pueden creer que el diablo se me metió por dentro, e hizo que a la fuerza la violara, y a pesar de lo mucho que me pidió una y otra vez que me detuviera, que no la siguiera violando, de nuevo el diablo hizo que yo en lugar de seguir violándola por el coño, saqué mi verga, y a golpes hice que se pusiera de espaldas a mí y a la fuerza separé sus paradas nalgas, y dirigí mi verga directo al hueco su culo, y desde luego que no dejó de llorar y de gritar que se lo sacase, pero yo no pude contenerme, o mejor dicho el diablo me obligó a que siguiera.
Con decirles que casi la ahorco con mis propias manos para que no siguiera gritando, pero lo cierto es que no la ahorqué, ya que cuando me di cuenta de que había dejado de gritar, y había perdido el sentido, yo solo seguí metiendo y sacando toda mi verga de su culo, en cierto momento la mordía, en otros le chupaba el cuello, le apretaba sus tetas, en fin, creo que le hice de todo.
Luego de eso la encerré en el sótano, y hay permaneció por varios días hasta que finalmente, como ella no se había podido comunicar con su familia, ellos llegaron a la casa justo cuando yo no me encontraba.
Como la casa era de ellos tenían llave, entraron la buscaron y la encontraron en el sótano, y tras llevarla a una clínica, después de eso me sometieron un sin número de acusaciones, me arrestaron, y como ya les dije hasta el abogado de la defensa me recomendó seriamente que me declarase culpable, que con eso iba a lograr una sentencia más reducida.
Apenas llegó el juez, dijo algo a lo que yo no le presté atención, de inmediato el fiscal dijo otras cosas, mi abogado estaba todo confundido, y cuando me vine a dar cuenta mi abogado aun bastante confundido me dijo que el caso había sido sobreseído, es decir que se me liberó, que el caso o la acusación habían sido cancelados.
La verdad ni idea tenía de lo que había pasado, aunque bastante contento, me retiré del tribunal una vez que me dieron un papel, que creo que decía todo eso, lo que me extraño un poco fue que mientras estuve en la sala del tribunal no vi ni a la que había sido mi mujer, ni a sus familiares.
Lo cierto es que no me quería encontrar con ella ni con sus parientes, por lo que apenas pude me marché, en ese instante ni idea tenía a donde ir, ya que mi ropa y demás pertenencias se encontraban en la casa, por lo que pensé en hablar con un conocido mío para que me hiciera el favor de ir a buscar todas mis cosas.
Ya estaba por llamarlo por teléfono, cuando un auto se detuvo un tipo mal encarado, que iba en el asiento de pasajero, del sacó una maleta, me dijo de mala gana que todas mis cosas estaban ahí, y que no tratara de volver a ver a la que había sido mi mujer.
Después de eso, como salí libre conseguí un trabajo de guardia de seguridad, y como al mes me enteré que ella y su familia, al día siguiente que salí del tribunal todos ellos se habían ido de viaje para Europa, ya que como son gente de mucho dinero, cosa que lamenté mucho por haber sido tan duro con ella, pero sino me hubiera llamado cabrón de seguro nada de eso le hubiera pasado.
Como al mes ya tenía no una si no dos parejas nuevas, una era madre soltera y la otra viuda con dos hijas, como a las dos les dije que yo trabajaba de agente viajero, y se creyeron el cuento, por lo que mitas de las semana me la pasaba en casa de una y la otra mitad en casa de la otra, hasta que un día, saliendo de mi turno, que me han dado un tremendo golpe en la cabeza, la cosa es que cuando recobré el sentido, me encontraba atado y amordazado, sobre una camilla, y cuando me desperté a las dos primeras persona que vi fueron a ellas dos.
Un tipo mal encarado que me pareció conocido, les contó todo lo que yo le había hecho a mi ex mujer, les mostró fotos de como la encontró su familia, el reporte de la clínica donde la internaron.
En fin, creo que más nunca ninguna de las dos quería volverme a ver, tras ellas marcharse me di cuenta que el tipo mal encarado era el que me entregó la maleta con mis cosas, y lo último que recuerdo de ese momento fue que otro hombre me puso una mascarilla de oxígeno en la cara y perdí el sentido.
Cuando me vine despertando me encontraba completamente desnudo, en lugar de estar atado me encontraba esposado por pies y manos en una cama como de hospital, pero lo que más me llamó la atención fue que alguien me había afeitado casi todo mi cuerpo, es decir mis brazos y piernas incluso mi pecho y creo que mi espalda y hasta mis nalgas, como dicen ahora me los depilaron mientras me encontraba dormido.
Luego me quitaron las esposas, pero me dejaron encerrado en la pequeña habitación o celda sin ventanas, en la que había una ducha, un lavamanos, y un inodoro, y aunque yo pedía explicaciones nunca ninguna de las personas que me tenían preso en ese lugar me dijo nada, solamente me dejaban la comida, y tres veces al día me obligaban a tomarme unas pastillas.
A los pocos días, me dieron algo y volví a perder el sentido, la cosa es que cuando me desperté nuevamente, me llevé tremenda sorpresa ya que me desperté con unas vendas alrededor de mi pecho y espalda ya que me habían hecho una operación además de volverme a depilar todo mi cuerpo, excepto mi cabeza.
Ni idea tenía de que me habían operado, aunque unos días antes de quitarme las vendas comencé a sospechar que me habían puesto un par de tetas, y cuando retiraron las vendas las vi, lo que yo no acababa de comprender cual era la razón de todo eso.
Pensaba que la familia de mi ex mujer estaba tras todo eso, a los pocos días de quitarme las vendas me proporcionaron ropa íntima femenina, y aunque dije que jamás me pondría eso, bastó con que me dejaran sin comer por medio día, para que yo decidiera ponerme todas esas prendas.
Me puse pantis, sostén, medias, en ocasiones pantimedias, y así poco a poco me fueron proporcionando otras prendas femeninas como faldas, blusas, zapatos, en fin, hasta maquillaje aprendí a usar, lo que yo no terminaba de entender cuál era la razón para hacerme todo eso.
Realmente no se si fue de día o de noche, entraron a mi celda un par de hombres, el malencarado y otro más, y sin más no más se pusieron a beber obligándome a mí que bebiera con ellos, y hasta cierto punto todo iba bien, hasta que ellos dos comenzaron por ir agarrándome por todas partes, y de momento después de que ya me había bebido varios tragos, a la fuerza me fueron quitando parte la ropa que tenía puesta dejándome en pantis y sostén, por lo que me quedó bien claro que me querían dar por el culo.
Al principio solamente les dije que no, pero cuando la fuerza de ellos dos superó la mía, y me terminaron de arrancarme lo poco que aún tenía puesto, a golpes me obligaron a que me acostase bocabajo, y a puntapiés hicieron que abrieses las piernas, y a pesar de el sin número de veces que les rogué y lloré para que no me hicieran eso, a la fuerza uno de ellos me clavó su verga por mi culo, al tiempo que me obligaban a que les dijera que todo ese me gustaba.
Cuando ya me estaba acostumbrando a sentir esa cosa entrando y saliendo de mi cuerpo, el otro tipo me ha sonado una fuerte cachetada, diciéndome que abriese la boca y me pusiera a mamar su verga, yo pensé en negarme, pero en lugar de otra cachetada el tipo ese me dio un fuerte puño en la cara, que me partió la boca, por lo que sin esperar a que me dieran un tercero, de inmediato abrí mi boca y me puse a mamar su verga.
En esa primera vez los dos estuvieron dándome salvajemente por el culo y obligándome a que mamar sus vergas un sin número de veces, los muy hijos de la gran puta evitaban acabar, y cada cierto tiempo cambiaban de lugar insultándome diciéndome que yo era un gran maricón que le gustaba caerle a golpes a las verdaderas mujeres, pero que en ese momento era la puta de ellos dos, cosa que en ocasiones me obligaron a repetir un sin número de veces, hasta que uno acabó dentro de mi culo y el otro me obligó a que me tragase toda su leche.
En esos momentos fue que comprendí que todo se trataba de una venganza, por parte de la familia de mi ex mujer, aunque desde ese día yo seguía pidiendo perdón, llorando, y jurando que nunca más le volvería a pegar a ninguna otra mujer, mis captores seguían obligándome a que me vistiera de mujer, para luego abusar nuevamente de mí, sodomizándome, y obligándome a mamar sus vergas.
Pero un día mientras me daban aquel montón de pastillas, uno de ellos me dijo que esas eran hormonas femeninas, y que, si no me había dado cuenta, debido a la masiva cantidad que a diario me daban, mi cuero había comenzado a presentar varios cambios, como una piel más tersa, caderas más anchas, cabello más abundante y largo, mientras que cada vez era mayor el tiempo que pasaba entre depilación y depilación, así como que mi propia voz se había vuelto más chillona, tal y como si fuera la de una mujer, además lo peor de todo fue darme cuenta de que mi verga como que se había ido encogiendo o sea que se puso mucho más pequeña.
Y aunque las tetas que me habían puesto realmente eran de silicona, me parecía que estaban más grandes que al principio, y lo peor de todo es que el que me penetraran, y me pusieran a mamar ya me estaba comenzando a gustar, y mucho.
Lo que yo menos me esperaba fue que un día me sacaron de mi encierro, me vendaron los ojos y hasta que no llegamos a la ciudad no me quitaron la venda, en esa ocasión me dieron para que me vistiera un vestidito bien corto que prácticamente dejaba mis nalgas al aire, fuimos a uno de los tantos bares a los que yo acostumbraba a ir con mis amigos, y sin decirme nada me pusieron a beber, ya había bebido lo suficiente como emborracharme.
Cuando comencé a reconocer algunos de mis viejos amigos, al principio ellos como que no me reconocieron, pero bastó que uno de los desgraciados que me acompañaba les dijera quien era yo para que se acercasen a ver si realmente era yo.
Uno de los que me acompañaba les dijo a los que me conocían, que yo realmente en el fondo de mi alma yo siempre había querido ser mujer, por lo que envidiaba a todas las mujeres, y por frustración en ocasiones cuando me emborrachaba y cuando no también, les caía a golpe, hasta que decidí operarme, y volverme toda una mujer, aunque aún me falta la operación principal para terminar de cambiar de sexo.
Los que me conocían al principio no podían creer lo que mis acompañantes les decían, hasta que uno de ellos a manera de gracia les mostró mis paradas tetas, y algo que yo ignoraba que existía la documentación en la que un tribunal le ordenaba al registro civil aceptaba mi cambio de género, lo peor de todo es que no me atreví a desmentirlos por miedo a que me cayeran a golpe.
Esa noche seguí bebiendo y pensé que ya no importaba lo que yo dijera que nadie me iba a creer, que todo eso fue a consecuencia de la venganza de la familia de mi exmujer, por haberla golpeado de la forma en que lo hice, y cuando menos me lo esperaba varios de los que yo pensaba que eran mis amigos, comenzaron a agarrarme las nalgas, y mis tetas recién puestas.
Para no hacerle el cuento corto largo, les diré que bailé con varios de ellos, y posteriormente en la parte trasera de ese bar, uno a uno varios de mis conocidos, se puede decir que me convencieron fácilmente de que les diera el culo y me pusiera a mamar sus vergas.
Aunque en cierto momento cuando uno de ellos comenzó a sacarme fotos mientras me daban por el culo y gustosamente mamaba vergas, en ese momento no sé qué me pasó que caí en un ataque de pánico, pidiendo que no me fotografiaran.
En consecuencia, de eso me cayeron a golpes, me sodomizaron a la fuerza, me obligaron a seguir mamando, rompieron toda mi ropa, y cuando desperté lo hice en un hospital, sin idea de cómo había llegado a ahí, mi cara parecía un pera de esas que los boxeadores practican de lo hinchada que estaba toda mi cara.
Me tumbaron varios dientes, tenía uno de mis ojos apagado, y según una de las enfermeras cuando entré a emergencia hasta tenía enterrada dentro de mi culo una botella de las medianas de refresco sin destapar.
En fin, estaba hecha todo un desastre, hasta con quemaduras de cigarrillos en mis nalgas y mis tetas, ellos hicieron conmigo lo que les dio gusto y gana, y aunque posteriormente fui a la policía y quise poner varias denuncias, al parecer las personas que me hicieron todo eso, se cuidaron de no dejar ningún cabo suelto.
Había documentos y personas que juraban que yo mismo había hecho la solicitud de cambio de sexo, así como que pagué el implante de senos que tenía, el bar donde me emborracharon y posteriormente me hicieron de todo, según el dueño del local llevaba más de un mes cerrado, mientras que la familia de mi exmujer aún se encontraba viviendo en Europa desde hace mucho tiempo.
Actualmente vivo de putear por las calles, con el riesgo de que ocasionalmente me asaltan, abusan de mí, me tengo que dejar dar por el culo de gratis, o mamarle la verga a algún hijo de la gran puta, y todo eso por pegarle a mi exmujer.




Aguantate putito por maltratador